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2.2. Evaluación de las dinámicas

Como actividad complementaria y con el fin de evaluar la magnitud de la problemática y, en lo posible, las dinámicas que se presentan en los asentamientos humanos localizados en zonas R4 y R5, se realiza un conteo de las edificaciones (ni de las viviendas, ni de los hogares) en cada uno de los polígonos, acudiendo a una superposición de las imágenes de Google Earth sobre el mapa de riesgo.

Los resultados de ambos procesos se analizan a continuación.

3. ALGUNOS ELEMENTO S DE ANALISIS PARA MEDELLIN

3.1 Elementos disponibles para el análisis

Recapitulando, se puede afirmar que, p ara el análisis, se cuenta con los siguientes elementos:

- Mapa de amenazas a escala 1:5.000 , con base en un método probabilística a escala regional (2009).

- Mapa de vulnerabilidad a escala barrial y corregimental con base en la encuesta de calidad de vida (2009)

- Mapa de riesgo resultante del cruce de los mapas anteriores (2009) - Bases de datos de todos los procesos anteriores

- Conteo de las edificaciones por polígono (2009).

- Mapa de las zonas de alto riesgo no recuperable con base en un método determinístico a partir de observaciones locales (Plan de Ordenamiento Territorial de Medellín)

- Mapa de los Programas Urbanos Integrales, PUI, y de los Pr oyectos de Vivienda de la administración municipal.

- Resultados del censo realizado en el año 2005 - 2006, con los mapas y los análisis de las vulnerabilidades físico- espacial, económica, socio - cultural e institucional.

- Bases de datos del proceso (2005 - 2006).

3.2. Algunas observaciones y dificultades

A pesar de disponer de tantos elementos, desde las primeras comparaciones entre los tres procesos (Plan de Ordenamiento Territorial, Censo del 2005 - 2006 y estudio actual),

es evidente que cualquier análisis debe ser extremadamente cauteloso y superar numerosas dificultades, como se podrá constatar a continuación.

3.2.1. Una precaución inicial:

Como la definición de las ZARNR censadas en 2005 privilegia las amenazas por movimientos en masa y prácticamen te desconoce las zonas de amenaza por inundaciones y avenidas torrenciales, como lo han señalado reiteradamente los técnicos especialistas en el tema, el análisis actual no considera las zonas en las cuales prevalece este tipo de amenaza para establecer la comparación. La inclusión de estas zonas hubiera obligado a reportar un incremento mayor en las zonas de riesgo que, de tiempo atrás han requerido gestión, y la siguen necesitando de manera cada vez más apremiante.

3.2.2. Nivel de coincidencia entre lo s procesos

Un primer tema es el nivel de coincidencia entre los procesos , sabiendo que el censo (2005- 2006) se realizó en las mismas zonas definidas en el Plan de Ordenamiento Territorial como de alto rie sgo no recuperable (ZARNR) , y que el estudio actual trabajó sin definiciones a priori, pero con profundas diferencias en las metodologías y las escalas .

Tabla 58. Niveles de coincidencia entre el estudio 2005 - 2006 y el actual

Codigo AMZ TIPO N HAS PCT

3 ZRNR - POT 217 104.425 2.5% 4 ZRNR - POT 153 83.282 2.0% 5 ZRNR - POT 80 65.135 1.6% AT ZRNR - POT 72 60.840 1.5% IL ZRNR - POT 9 1.580 0.0% IL-3 ZRNR - POT 7 0.746 0.0% IL-4 ZRNR - POT 5 0.326 0.0% IL-5 ZRNR - POT 3 0.277 0.0% AMZ 1 y 2 ZRNR - POT 102 485.950 11.6% 3 1311 1400.246 33.4% 4 734 770.077 18.4% 5 293 279.584 6.7% AT 318 710.522 17.0% IL 103 209.945 5.0% IL-3 33 11.816 0.3% IL-4 13 4.203 0.1% IL-5 3 0.334 0.0% Total 3456 4189.288 100.0%

La primera parte de la tabla, en la cual la segunda columna se refiere a las ZARNR y al POT, informa, para cada tipo de amenaza, acerca de las áreas que coinciden en ambos estudios.

La segunda parte de la tabla, en la cual la segunda columna está vacía, ilustra la importante falta de coincidencia.

Estos datos requieren análisis muy detenido:

- 11.6% de la coincidencia es en AMZ 1 y 2 , lo que significaría significaría que algunas zonas de alto riesgo recuperable no lo eran …

- 3.6% de coincidencia en AMZ 4 y 5 señala una gravedad extrema que requ iere tomar decisiones urgentes…

Pero no es todo: es importante considerar la posibilidad de evaluar tendencias.

3.2.3. Tendencias

La primera consideración es la siguiente:

117 polígonos de amenaza 4 y 5 por movimientos en masa tienen alguna intersección con los polígonos que contienen las edificaciones y las viviendas censadas en 2005, así:

Tabla 59. Coincidencia entre algunos polígonos AMZ Poligonos Edificaciones Porcentaje

4 50 2577 40%

5 67 3918 60%

9 117 6495 100%

Esta tabla anterior muestra que 6495 edificaciones, distribuidas en 176.381 m2 están en los polígonos del cruce y presentan una coincidencia entre los resultados del año 2005 y los resultados actuales.

Muestra también su distribución entre las amenazas de tipo 4 y las de tipo 5.

La segunda consideración se presenta con base en las tendencias observadas en los polígonos:

La segunda consideración se inicia a partir de la tabla siguiente:

Tabla 60. Comparación del conteo de edificaci ones

2009 2005 Subtotal Porcentaje

269 1662 1393 26%

En los polígonos en los cuales hay coincidencia, las edificaciones disminuyeron en un 26%: habría 1393 viviendas menos en riesgo, pero podrían estar en otros polígonos (ver: numeral siguiente).

La siguiente cifra es menos alentadora : el 74% de las edificaciones en esos polígonos habría aumentado y 4060 nuevas viviendas estarían en riesgo en esos polígonos que, de tiempo atrás, son los que han sido calificados como de alto riesgo por sus antecedentes y sus condiciones geológicas . Esta constatación sólo puede incrementar las preocupaciones.

El balance matemático suma- resta es que en el 2008, hay 2667 viviendas mas en riesgo que en el 2006.

Es entonces importante analizar cuáles s on los barrios que presentan los aumentos de edificaciones en riesgo, y es posible entregar la siguiente tabla:

Tabla 61: aumento de edificaciones en riesgo por barrio

Barrio Número de edificaciones 20 de Julio 70 Aldea Pablo VI 119 Bello Oriente 111 Berlin 184 Carpinelo 159 El Diamante 13 El Raizal 132 Enciso 183 Granizal 192 Juan Pablo II 13 La Avanzada 252 La Cruz 209 La Esperanza 57 La Isla 325 La Libertad 25 La Sierra 19 Las Esmeraldas 58 Las Estancias 74 Las Granjas 10 Llanaditas 3 Los Mangos 3

Maria Cano Carambolas 23

Barrio Número de edificaciones

Olaya Herrera 3

San Antonio de Prado 5

San antonio de prado - sector central 16

San Cristobal 9

San Diego 3

San Jose La Cima No.1 24

San Pablo 49

Santa Ines 9

Santo Domingo No.2 78

Santo Domingo Savio No.1 132

Versalles No.1 17 Versalles No.2 12 Villa Guadalupe 311 Villa Liliam 76 Villa Turbay 47 Villatina 56 Zona rural 872

Es alarmante constatar que en La Cruz, La Avanzada, Villa Guadalupe y La Isla, los aumentos se sitúan entre 210 y 325 nuevas edificaciones en riesgo.

La zona rural, analizada en conjunto, reporta 872 edificaciones nuevas en riesgo .

Pero se observa también una tendencia inversa a la disminución de las edificaciones en riesgo en algunos barrios.

Tabla 62: disminución de edificaciones en riesgo por barrio

Barrio Número de

edificaciones

Villa Turbay -2

Tricentenario -2

Altamira -2

Santo Domingo No.2 -3

Juan XXXIII La Quiebra -3

La Libertad -4

El Raizal -4

Olaya Herrera -5

Piedras blancas - matasano -8

La Gloria -8

La Cruz -10

Las Granjas -13

Barrio Número de edificaciones

Las Estancias -23

San Antonio de Prado -25

Popular -40 Picachito -41 El Pesebre -55 Los Mangos -70 8 de Marzo -110 Llanaditas -166 Zona rural -779

Ambas tablas plantean preguntas difíciles de responder con precisión por las razones que se señalan en el numeral 2.3.4.

Es muy probable que algunas edificaciones ya no existan, pero queda claro en el conteo de estructuras edificadas que el número de edificaciones actuales en estos asentamientos es diferente y superior al que se reportó hace 5 años. En ello, inciden fenómenos como el desplazamiento interno en la ciudad, las relaciones familiares y laborales, entre otros factores, pero también la gestión del riesgo, ausente o baja, que ha permitido asentamientos irregulares en áreas que tienen importantes restricciones por los movimientos en masa y las inundaciones .

Sin embargo, debe quedar claro que la comparación de los estudios exige más precauciones.

3.2.4. Una segunda precaución:

Para leer los datos, es importante tener en cuenta que:

- Los estudios a los cuales se hace referencia son diferentes en sus escalas y en su metodología: el censo realizado en 2005 - 2006 se realiza en “zonas de alto riesgo no recuperable” con base en un trabajo acumulado a escala local, generalmente luego de un evento por movimiento en masa, mientras que el estudio del 2008 - 2009 es el resultado de un análisis probabilística a escala 1:5000 e n una perspectiva regional. - Las herramientas de trabajo se han perfeccionado en el corto tiempo que separa los 2

estudios.

- Los polígonos de probabilidad anual de amenaza por movimiento en mase del estudio actual son producto de la vectorización de un map a en estructura GRID de Arcinfo, cuyo resultado tiene como fundamentos el procesamiento de 8 variables sobre la plataforma tecnológica de MathLab, usando el Modulo de Redes Neuronales Artificiales, mientras que el mapa de los polígonos del 2005 es una “caja negra” que usa un método determinista del cual poco se sabe poco porque cuál es su álgebra de mapas? cuál es la ecuación que lo define ? cuáles variables intervienen? cuál es su precisión? quién lo implementó? con qué tecnología?, entre otros interrogantes.

- El mapa del Plan de Ordenamiento Territorial de Medellín, punto de partida del estudio del 2005- 2006, presenta imprecisiones porque incluye áreas que no tenían evidencias de amenaza y no abarca zonas que si la s tenían. Por ejemplo, presta poca atenci ón a lo que ocurre en las quebradas, como siempre lo ha señalado el ingeniero Mario Flórez. Así, cuenta con pocos polígonos a largados y perpendiculares al río, asimilables al curso de las quebradas, y más bien incluye formas suavizadas que dan la impresión de no ser producto de la rasterización; y señala pocos fenómenos geomorfológicos que el mapa debería mostrar.

Por todo lo anterior, la superposición de los mapas es difícil, y como para los demás municipios de la región metropolitana, es importante rec omendar atender los resultados de ambos procesos y analizar las condiciones específicas.

Sin embargo se hizo un ejercicio de análisis espacial a partir de la superposición que permite:

- Identificar una coincidencia espacial muy baja , inferior al 10% en área.

- Formular preguntas acerca de los polígonos denominados “Zonas de Alto Riesgo No Recuperable” en los cuales la amenaza ha sido asimilada a la susceptibilidad, la vulnerabilidad ha sido y sigue siendo muy alta, y el riesgo, estrictamente hablando, no ha sido evaluado. En gran medida, estos polígonos debían marcar los límites del perímetro urbano y contribuir a detener los procesos de ocupación y por ende, la aparición de nuevas amenazas, vulnerabilidades y riesgos.

- Áreas identificadas en los años 2008- 2009 y no consideradas en el mapa anterior dan la impresión de un muy alto crecimiento de los asentamientos. Sin embargo, la “edad estructural” de las edificaciones parece indicar lo contrario: estas edificaciones, en su mayoría, son antiguas. Y al respect o, es importante recordar que los responsables del estudio del 2005- 2006, al realizar el censo y análisis puntuales, solicitaron ampliar algunos polígonos y eventualmente reducir otros .

- Además, muchas edificaciones nuevas aparecen hoy en sitios que tenía n amenaza o susceptibilidad, no incluidas anteriormente. La Red Neuronal las hace aparentes, lo que genera dudas en torno al estudio y, a la vez, demuestra que, ante el fenómeno urbanizador, han sido escasas las intervenciones de control y las acciones de mitigación, como expresiones de la gestión del riesgo en esos asentamientos .

3.2.5. Algunas consideraciones finales

En primer lugar, cada polígono requiere un análisis específico y detenido por las razones señaladas en el numeral anterior.

En segundo lugar, independientemente de las tendencias aproximadas en número, hay tendencias generales para las condiciones en los polígonos. En efecto, este estudio, con base en sus resultados, demuestra nuevamente que la vulnerabilidad no es uni- causal y depende de un conjunto complejo de variables , con mutuas dependencias entre si, lo que

es importante en la medida en que los resultados eran, de alguna manera, predecibles y confirman los análisis del censo del año 2005: los hogares asentados en las zonas de mayor criticidad y con mayores requerimientos tienen bajas capacidades económicas, sociales y culturales, y presentan debilidades en sus prácticas constructivas y déficit en la presencia institucional. Esto implica, desde la perspectiva de derechos reivindicada desde el inicio del proceso, que haya que garantizar los derechos e intervenir, de manera sistémica, todas las diferentes dimensiones de la vida de los habitantes.

Al respecto, algunas problemáticas requieren especial atención y son fundamentales para la identificación de la vulnerabilidad y la intervención.

- Los ingresos, tanto por hogar como per cápita , son muy bajos, y, en esta variable, la vulnerabilidad es muy alta : entre el 1% y el 60% de los hogares de los asentamientos considerados están por debajo de la línea de pobreza, y de éstos , el 40% está por debajo de la línea de miseria.

- La dependencia económica es igualmente alta, inclusive la más alta de la totalidad de la ciudad.

- Pero un dato significativo es que tanto los ingresos como la dependencia e conómica dan muestra de un paulatino mejoramiento , lo que de alguna manera tiende a demostrar que programas integrales emprendidos por el Estado y el sector privado pueden impactar la vida cotidiana de la gente.

- Otro dato interesante concierne la variable “ocupación” que incide en los ingresos, y que se muestra poco crítica. Esto significaría que, a pesar de que la población esté ocupada, tendría actividades poco calificadas que les representan escasos ingresos. Así, el rebusque y actividades como el “recorrido” se convierten en medios de supervivencia en estos asentamientos .

- La baja calificación del empleo explica ría además por qué los pobladores de estas zonas tienen un alto nivel de cobertura en salud, en su mayoría, a través del régimen subsidiado, SISBEN, con excepción de los territorios rurales donde esta cobertura es más baja y se debería buscar un incremento, desde la perspectiva de la cobertura e n salud, sino además en términos de inclusión en los distintos programas que focalizan la inversión en la población más necesitada y, supuestamente, identificada mediante este sistema.

- La vivienda como un elemento fundamental del sistema de asentamientos incide considerablemente en los altos niveles generales de la vulnerabilidad, por su baja confiabilidad tecnológica, los problemas de tenencia, el hacinamiento y en general las bajas condiciones de habitabilidad ; y a la vez, refleja el problema de los ingresos porque, en las zonas de mayor criticidad, los usos complementarios de la vivienda son numerosos, y tienen impactos en la vida de la población: en efecto, a los problemas de las prácticas constructivas, se suman a veces usos conflictivos con la cotidianidad de la vida familiar como sucede con los billares, las discotecas, los estanquillos, las casas de vicio, el transporte de materiales, entre otros.

- En general el nivel educativo es bajo, con algunas excepciones en el sector de San Cristóbal, siendo peor en las zonas urbanas que en las rurales, lo que incide en la baja cualificación de los habitantes y en sus escasas oportunidades de insertarse en la demanda laboral formal, y, en consecuencia, en la imposibilidad de accede r a los sistemas de seguridad social y de crédito.

Estas sencillas reflexiones a partir de los resultados de los análisis en Medellín y en toda la región metropolitana permiten reafirmar la estrecha articulación entre todos los aspectos considerados y además la omni - presencia del “círculo de la pobreza” que consiste en dar en herencia a los hijos las mismas escasas oportunidades que los padres han tenido, y que tiende a dejar los hijos en los territorios inseguros en los cuales han crecido.

La ruptura de este círculo pasa por una política integral del riesgo, pero no puede limitarse a ella.

CARACTERIZACIÓN DE LA VULNERABILIDAD EN LOS 9 MUNICIPIOS DE LA REGION METROPOLITANA DEL VALLE DE ABURRA

(CON EXCEPCIÓN DE MEDELLÍN), CON BASE EN EL CENSO

.

Tabla de contenido

1. DATOS GENERALES... ... ... ... 1

2. VULNERABILIDAD DE LA VIVIENDA Y SU EN TORNO... ... 4 2.1. PROCESO DE PRODUCCIÓN DE LA VIVIENDA... ... 4 2.1.1. Localización en zona de amenaza ... ... .... 4 2.1.2. Aspectos estructurales ... ... ... 5 2.1.2.1. Actores predominantes en la construcción de las viviendas ... 5 2.1.2.2. Sistema estructural predominante en las edificaciones ... 5 2.1.3. Materiales predominantes ... ... ... 15 2.1.3.1. Material predominante en pisos ... ... 15 2.1.3.2. Material predominante en techos... ... 16 2.1.4. Conexión a servicios públicos ... ... ... 18 2.1.4.1. Servicios que tiene la vivienda ... ... . 18 2.1.4.2. Existencia de medidores de agua y energía ... ... 19 2.1.4.3. Servicio de energía prepago ... ... ... 21 2.1.5. Estado de deterioro de la vivienda ... ... .. 22 2.1.5.1. Estado actual de la vivienda ... ... ... 22 2.1.5.2. Percepción de modifi cación del estado de las viviendas ... 23 2.2. ASPECTOS URBANÍSTICOS... ... ... 23 2.2.1. Accesibilidad y conectividad ... ... ... 23 2.2.1.1. Conocimiento de rutas de evacuación ... ... 23 2.2.2. Espacio público y equipamientos ... ... .... 25 2.2.2.1. Identificación de sitios seguros ... ... . 25 2.2.2.2. Relación de sitios seguros con ruta de evacuación ... .. 27 2.2.3. Redes de servicios públicos ... ... ... 28 2.2.3.1. Abastecimiento de agua ... ... ... 28 2.3. RELACIONES ECOSISTÉMI CAS: ALGUNAS PRÁCTICAS P ARA HABITAR... 32 2.3.1. Disposición de aguas residuales domésticas ... ... 32 2.3.2. Disposición de residuos sólidos ... ... ... 34 2.4. SÍNTESIS DE LAS PROBL EMÁTICAS... ... ... 36 2.4.1. Proceso de producción de la vivienda ... ... 36 2.4.1.1. Aspectos estructurales ... ... ... 36 2.4.1.2. Materiales... ... ... . 36 2.4.1.3. Conexión a servicios públicos ... ... .. 37 2.4.1.4. Estado de las viviendas ... ... ... 37 2.4.2. Aspectos urbanísticos ... ... ... 37 2.4.2.1. Accesibilidad y conectividad ... ... ... 37 2.4.2.2. Espacio público y equipamiento ... ... 37 2.4.2.3. Redes de servicios públicos ... ... ... 37 2.4.3. Relaciones ecosistémicas: algunas prácticas para habitar ... 38 2.4.3.1. Disposición de aguas residuales ... ... 38 2.4.3.2. Disposición de residuos sólidos ... ... 38

.

3. VULNERABILIDAD SO CIAL... ... ... 42 3.1. COMPOSICIÓN SOCIO- DEMOGRÁFICA... ... ... 42 3.2. DINÁMICAS MIGRATORIAS ... ... ... 48 3.2.1. Tiempo del hogar en el barrio o la vereda ... ... 49 3.2.2. Lugar de procedencia del hogar ... ... ... 51 3.2.3. Razón de la llegada al barrio o vereda ... ... 54 3.3. ESCOLARIDAD... ... ... ... 54 3.3.1. Asistencia escolar ... ... ... 55 3.3.2. Nivel educativo de la población. ... ... ... 56 3.4. AFILIACIÓN AL SISTEMA DE SEGURIDAD SOCIAL EN SALUD... ... 56

3.5. SEGURIDAD ALIMENTARIA DE LOS H OGARES... ... 59

3.6. NIVEL DE PARTICIPACIÓ N EN ORGANIZACIONES SOCIALES... ... 61

3.7. CONSIDERACIONES FINAL ES. ... ... ... 66

3.7.1. Composición socio - demográfica ... ... .... 66 3.7.2. Dinámicas migratorias ... ... ... 66 3.7.3. Escolaridad ... ... ... ... 67 3.7.4. Acceso al sistema de seguridad social en salud ... ... 67 3.7.5. Seguridad alimentaria ... ... ... 67 3.8. MIRADA A LAS PROBLEMÁ TICAS EN FUNCIÓN DE LA GESTIÓN... ... 67

4. VULNERABILIDAD EC ONÓMICA... ... ... 68 4.1. SITUACIÓN LABORAL DE LAS PERSONAS. ... ... ... 68

4.2 HOGARES CON ACCESO AL CRÉDITO... ... ... 70

4.2.1 Hogares con acceso a crédito en Cajas de Compensación Familiar ... 71 4.2.2 Hogares con acceso a pagadiario ... ... .... 72 4.3. TENENCIA DE LA VIVIEN DA POR HOGAR... ... ... 73

4.3.1. Propiedad ... ... ... ... 73 4.3.2. Arrendamiento ... ... ... 73 4.3.3. Otras modalidades ... ... ... 74 4.4. VIVIENDAS CON USOS CO MPLEMENTARIOS... ... 74 4.5. SÍNTESIS DE LA PROBLE MÁTICA... ... ... 75 4.5.1. Situación laboral ... ... ... 75 4.5.2. Ingresos ... ... ... ... 75 4.5.3. Acceso al crédito ... ... ... 75 4.5.4. Tenencia ... ... ... ... 76 4.5.5. Viviendas con usos complementarios ... ... 76 4.6. MIRADA A LAS PROBLEMÁ TICAS EN FUNCIÓN DE LA GESTIÓN... ... 76

5. VULNERABILIDAD CU LTURAL... ... ... 76 5.1 REPRESENTACIÓN... ... ... .... 81 5.1.1. Percepción del riesgo ... ... ... 81 5.1.2. Memoria... ... ... ... 86 5.1.3 Conocimiento ... ... ... ... 92

.

5.1.3.1. Sistema de Alerta Temprana, SAT ... ... 93 5.2. COMUNICACIONES... ... ... ... 94

5.2.1. Medios existentes ... ... ... 95 5.2.2. Medios a los cuales acceden los hogares de la región metropolitana ... 98 5.2.3. Contenidos ... ... ... ... 99 5.3. ACCIONES... ... ... ... 101 5.3.1. Acciones para la asociación y la mitigación ... ... 101 5.4. VÍNCULOS Y RELACIONES... ... ... 103 5.4.1. Percepción de la discriminación y de la inversión pública ... 104 5.4.2. Seguridad en la tenencia ... ... ... 105 5.5. CONCLUSIONES... ... ... .... 109 5.6. MIRADA A LAS PROBLEMÁ TICAS EN FUNCIÓN DE LA GESTIÓN... .... 111

.

Lista de figuras

FIGURA1. SISTEMA ESTRUCTURAL P REDOMINANTE. ... ... 1

FIGURA2. NUMERO DE PISOS Y SIS TEMA ESTRUTURAL DE V IGAS Y COLUMNAS. ... 1

FIGURA3. NUMERO DE PISOS Y SIS TEMAS ESTRUCTURAL DE MUROS CONFINADOS. ... 1

FIGURA4.NUMERO DE PISOS Y SIS TEMA ESTRUCTURAL DE MUROS SIN CONFINAR. ... 1

FIGURA5. NUMERO DE PISOS Y SIS TEMA ESTRUCTURAL EN MATERIAL DESECHABLE. ... 1

FIGURA6.NUMERO DE PISOS Y SIS TEMA ESTRUCTURAL EN MADERA. ... ... 1

FIGURA7.NUMERO DE PISOS Y SIS TEMA ESTRUCTURAL EN BAHAREQUE. ... 1

FIGURA8.NUMERO DE PISOS Y VIV IENDAS PREFABRICADAS. ... ... 1

FIGURA9.MATERIAL PREDOMINANTE EN PISOS... ... .... 1

FIGURA10.MATERIAL PREDOMINANTE EN TECHOS... ... 1

FIGURA11.MEDIDORES DE AGUA. ... ... ... 1

FIGURA12.MEDIDORES DE ENERGÍA... ... ... 1

FIGURA13.SERVICIO DE ENERGÍA P REPAGO. ... ... ... 1

FIGURA14.CONOCIMIENTO DE UNA R UTA DE EVACUACIÓN. ... ... 1

FIGURA15.HOGARES QUE CONOCEN U NO O VARIOS SITIOS S EGUROS. ... .. 1

FIGURA16.HOGARES QUE CONOCEN U NA RUTA DE EVACUACIÓ N... ... 1

FIGURA17.ABASTECIMIENTO DE AG UA... ... ... 1

FIGURA18. DISPOSICIÓN DE AGUAS RESIDUALES. ... ... . 1

FIGURA19.DISPOSICIÓN DE RESIDU OS SOLIDOS... ... .. 1

FIGURA20.NUMERO DE PERSONAS PO R SEXO. ... ... .... 1

FIGURA21.NÚMERO DE PERSONAS PO R GRUPOS DE EDAD. ... ... 1

.

FIGURA23.PROMEDIO DE PERSONAS POR HOGAR. ... ... 1

FIGURA24.LUGAR DE PROCEDENCIA DE LOS HOGARES... ... 1

FIGURA25.NÚMERO DE PERSONAS ME NORES DE19 AÑOS QUE NO ESTUDIA N. ... 1

FIGURA26.AFILIACIÓN A LA SEGUR IDAD SOCIAL EN SALUD. ... ... 1

FIGURA27.AFILIACIÓN A LA SEGUR IDAD SOCIAL EN SALUD. ... ... 1

FIGURA28.FRECUENCIA DE LA COMP RA DE ALIMENTOS. ... ... 1

FIGURA29.ACCESO A ALIMENTOS MEDI ANTE EL“RECORRIDO”... ... 1

FIGURA30.PARTICIPACIÓN DE MIEMBROS DE LOS HOGARES EN LAS ORGANIZACIONES

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