4. LA VULNERABILIDAD EN LA CONSTRUCCIÓN DEL MAPA DE RIESGO.
Una vez construido el mapa de vulnerabilidad inicial de la manera antes expuesta , y evaluadas las amenazas por inundación, avenida torrencial y movimiento en masa, se construyó una matriz cualitativa para la definición del riesgo a partir de criterios definidos colectivamente, con la gran ventaja de articular la lectura de las tipologías de vulnerabilidad a las distintas formas de amenaza en con sideración.
Antes de plantear esta matriz , se discutió la construcción del mapa de riesgo a partir de fórmulas para ponderar la vulnerabilidad y las amenazas, pero ante la de cisión de optar por la elaboración de una tipología de vulnerabilidad en términos no cuantitativos, fue necesario dar otro paso.
4.1. Criterios para abordar el cruce de l os tipos de vulnerabilidad con las amenazas La construcción del mapa de riesgo asociado con amenazas por inundación, avenida torrencial y movimiento en masa, pasó p or el planteamiento del cálculo de un índice de riesgo como una función de la amenaza y la vulnerabilidad. La discusión se centró en torno a la diferencia de la naturaleza de estas variables para ser ponderadas, y sobre la multiplicidad de los aspectos que quedan invisibilizados mediante las ponderaciones cuando el resultado es un número que corresponde con un nivel de riesgo establecido a partir de la pertenencia a un rango. Se encontró una enorme carencia en la literatura especializada sobre el tema en cu anto a la definición de las funciones de riesgo, a parte del riesgo asociado a la amenaza sísmica.
El objetivo de este ejercicio era por un lado la identificación de las zonas con mayores condiciones de riesgo y, por otro, la definición de las zonas donde era prioritario llevar a cabo análisis más detallados de la vulnerabilidad para precisar la escala de la información donde las condiciones son más críticas y obtener elementos más amplios para la gestión integral del riesgo. Adicionalmente, otro de los propósitos era aportar elementos, tanto desde la evaluación de las amenazas y de la vulnerabilidad , como en la reflexión sobre las zonas de riesgo y las categorías manejadas hasta el momento , como las de zonas de riesgo recuperable y no recuperable.
Como se explicó anteriormente, la vulnerabilidad se abordó inicialmente en doce tipos (Vi1 a Vi12) al ser incidida, cualitativamente, por la fragilidad socio- ambiental, la criticidad de la vivienda, la solvencia económica de los hogares y el grado de exposición.
Adicionalmente, al hacer el cruce para determinar el riesgo , fueron tenidas en cuenta las particularidades de cada amenaza en relación con cada un a de las variables de la vulnerabilidad. En general, las condiciones socio - económicas (fragilidad socio- ambiental) se retomaron en el sentido de la posibilidad o dificultad que conlleva en tales condiciones implementar la gestión del riesgo. Al respecto, algunas cuestiones particulares son las siguientes:
- Frente a la amenaza por inundación lenta: se dio pre ponderancia a las relaciones ecosistémicas que incluyen información acerca de la localización de las viviendas y del manejo de los residuos sólidos. Las relaciones ecosistémicas son importantes
porque la evaluación de la amenaza por inundación no tiene gra dación; sólo se cuenta con áreas identificadas en las cuales puede ocurrir el fenómeno físico.
- Frente a la amenaza por inundación rápida y avenida torrencial : en este caso se tuvieron unos criterios similares , pero entendiendo que las amenazas representan mayor riesgo para la vida de las personas, y que por lo tanto las condiciones de riesgo son más críticas que en la amenaza por inundación lenta. Sin embargo, el desconocimiento de los períodos de retorno de los eventos se consideró una limitación que será necesario superar con nuevos estudios .
- Frente a la amenaza por movimiento en masa : se facilitó el análisis por cuanto existe una gradación de acuerdo con la pertenencia a un rango de probabilidad de ocurrencia del fenómeno físico, y se encuentran definidas las restricciones físicas para cada caso. Aquí, se dio una mayor importancia que en las otras amenazas , a las características de la vivienda.
4.2. Cruce entre amenazas y vulnerabilidad inicial
Con base en la zonificación del mapa preliminar de vulner abilidad, se llevó a cabo un cruce cualitativo con las amenazas evaluadas, con base en el criterio del equipo de trabajo y algunos interlocutores, con el fin de construir un mapa de riesgo para todo el Valle de Aburrá, e identificar las zonas de riesgo con mayores restricciones y fragilidades, que se denominaron R4 y R5. En estas zonas , se llevó a cabo el censo, para la caracterización de las condiciones de vulnerabilidad, y su evaluación a escala micro para definir las propuestas de gestión del riesgo.
Antes de optar por la construcción de una matriz a partir de las tipologías de vulnerabilidad cruzadas cualitativamente con las amenazas, se calculó un índice de riesgo como función de la amenaza y la vulnerabilidad , mediante la ponderación de ambas variables. Este ejercicio (cuya metodología se explica en el numeral siguiente) dio lugar a un mapa con el que se inició el censo con el fin de ajustar el mapa , y se llegó a la conclusión de que era necesario reformular la determinación del riesgo puesto que la ponderación arrojaba una sobre - estimación de las condiciones de riesgo y múltiples imprecisiones. Así, se planteó la metodología de construir colectivamente una matriz cualitativa y de avanzar en la concepción del riesgo en la misma lógica de la vulnerabilidad.
Así, mediante el cruce de los tipos de polígonos de amenaza definidos de acuerdo con las restricciones aplicadas a cada uno, con los tipos de vulnerabilidad descri tos, todo el equipo responsable del estudio hizo el análisis del riesgo que se sintetiza en la siguiente matriz. Los tipos de riesgo van de R1 a R5, siendo R5 la mayor criticidad en la interrelación entre amenaza y vulnerabilidad , con el fin de seleccionar los dos tipos más críticos para el desarrollo del proceso del censo y la encuesta de hogares.
Tabla 20. Cruce entre amenaza y vulnerabilidad Vulnerabilidad
Vi1 Vi2 Vi3 Vi4 Vi5 Vi6 Vi7 Vi8 Vi9 Vi10 Vi11 Vi12
A1 R1 R1 R1 R1 R1 R1 R1 R2 R2 R1 R2 R1 A2 R1 R1 R1 R1 R2 R2 R2 R3 R3 R2 R3 R2 A3 R1 R2 R2 R2 R2 R3 R2 R4 R4 R3 R4 R3 A4 R2 R4 R3 R4 R4 R4 R4 R5 R5 R4 R5 R4 A5 R3 R5 R3 R5 R4 R5 R4 R5 R5 R5 R5 R5 I R2 R3 R3 R3 R3 R4 R3 R4 R5 R5 R5 R5 A m en az as AT R3 R5 R4 R5 R4 R5 R4 R5 R5 R5 R5 R5
Las amenazas por inundación y por avenida torrencial son I y AT, respectivamente. Tabla 21. Inundaciones y avenidas torrenciales
IL: inundación lenta I
AT: avenida torrencial IR: inundación rápida
Se unen en
AT
Tabla 22. Restricciones para inundaciones y avenidas t orrenciales Restricciones IL AT IR
Existe No existe
Los tipos de amenaza por movimiento en masa se encuentran gradados de acuerdo con los niveles de restricción y van de A1 a A5 , donde
- A1: Movimiento en masa Tipo 1 - A2: Movimiento en masa Tipo 2 - A3: Movimiento en masa Tipo 3 - A4: Movimiento en masa Tipo 4 - A5: Movimiento en masa Tipo 5
Tabla 23. Restricciones para movimientos en masa Nivel de restricción A1 A2 A3 A4 A5 Ninguna Parcial 1 Parcial 2 Parcial 3 Total
Las características de las restricciones están especificadas en los Libros 2 “Amenazas” y 4 “Gestión del riesgo”.
4.3. Ejercicio de ajuste de polígonos de riesgo a censar
En relación con el ajuste de los polígonos de riesgo, como se mencionaba anteriormente, se partió de un mapa de riesgo inicial en el cual se identificaron inconsistencias en campo en cuanto a los límites de los polígonos, especialmente en el caso de amenazas por inundación y avenida torrencial. En el caso de la amenaza por movimiento en masa , se verificó en el mapa la ausencia de unas zonas y un posible sobre- dimensionamiento de otras, con la participación de todos los responsables del proceso y de los interventores. Se hizo una presentación del mapa de riesgo en cada municipio con el propósito de verificar la definición de los polígonos con los fu ncionarios conocedores del tema. L os mapas fueron aprobados toda vez que se considera n una herramienta de trabajo de escala regional que permitirá formular propuestas de gestión de orden municipal y metropolitano; y los polígonos de riesgo fueron evaluados con el propósito de definir las zonas a censar.
El proceso del censo se inició en el municipio de Itagüí, en las Veredas El Progreso, Loma de los Zuleta, Los Olivares, y en los Barrios El Progreso, Fátima, El Tablazo, Las Américas, El Rosario, La Unión, Las Acacias, Artex, Playa Rica, Satexco y parte del barrio Calatrava. Estos sectores están en la cuenca de la quebrada La Tablaza, a la cual tributan las quebradas San Joaquina y La Molina en la parte superior del polígono de riesgo en la zona rural.
Las inconsistencias se explicaron por la complejidad de las relaciones entre amenaza y vulnerabilidad, y se decidió construir una matriz c on criterios cualitativos como un camino para expresar una parte importante de esa multiplicidad de relaciones, a partir de los criterios técnicos del equipo de trabajo. Aunque el ejercicio de ajuste fue en parte resultado del primer momento de censo, debe quedar claro que el cambio en la forma de determinar el riesgo no se basó en los datos encontrados , sino en la lectura general del escenario de riesgo obtenido .
Parte del problema del primer mapa obedecía a imprecisiones en los límites de los polígonos, lo que se consideró normal dada la escala d e la evaluación de las amenazas,
la perspectiva regional en el manejo de la información y su procesamiento en el modelo de las amenazas.
Inicialmente, se había planteado que la recolección de información para ca racterizar los asentamientos y los hogares y para evaluar la vulnerabilidad se haría en el 100% de los hogares en zona de riesgo R4 y R5 de cada uno de los municipios , pero debido a la magnitud de las zonas, observada a través del ejercicio de ajuste , y a la escasez de recursos, se decidió aplicar dicha recolección de información a una muestra de todos estos hogares. Con base en el concepto de expertos en estadística , y con el acuerdo de los interventores, se definió trabajar sobre un a muestra del 25%, seleccionada en campo, con un criterio espacial unificado que se presenta más adelante al exponer la metodología del proceso del censo y de la encuesta.
Al concluir este proceso, se produce el mapa de riesgo a partir del estudio de amenazas y de la vulnerabilidad con datos de la encuesta de calidad de vida (mapa 2).