QUANTITATIVE STRUCTURE-ACTIVITY RELATIONSHIPS FOR QACS
4.2. Materials and Methods
La noche del 17 al 18 de marzo de 1808 tuvo lugar el conocido como Motín de Aranjuez, un levantamiento popular que provocó la inmediata destitución de Godoy, así como la abdicación de Carlos IV en su hijo, ahora ya, Fernando VII. La situación de caos en la que se encontraba sumida España, facilitó los planes que al otro lado de la frontera venía fraguando desde hacía algún tiempo Napoleón Bonaparte. Instalada la familia real española en Bayona, el 6 de mayo, Fernando VII devolvía la Corona a su padre, quien a su vez se la había cedido a Napoleón. Continuando con su política de conquista y, tal y como ya había hecho en otros territorios, Napoleón ofreció la Corona de
España a su hermano José, hasta el momento, rey de Nápoles, que sería proclamado rey de España y de las Indias por decreto imperial el 4 de junio de 1808.
A juicio de Miguel Artola, el primer error que cometió Napoleón en España fue el interregno. En mayo ya se conocían en el país las abdicaciones de Bayona y, el nuevo rey no llegaría hasta el 20 de julio. En este tiempo, la ausencia de monarca y la injerencia francesa, habían llevado a la población a optar por el
enfrentamiento.147 Las intervenciones directas y continuas de Napoleón en
España tampoco favorecieron a un trono recién creado y al grupo de afrancesados que le rodeaba; a esto hay que sumar, que el país estaba sumido en una guerra y que la situación económica era más que complicada.
En la Casa Real, no había habido cambios sustanciales en lo que respecta al ordenamiento interno desde 1761. José Bonaparte va a cambiar por completo el centralismo propio de los Borbones por un sistema departamental en el que la “servidumbre de honor” estaría compuesta por seis jefes de la Casa Real y oficiales civiles. Esta propuesta josefina quedó plasmada en el “Reglamento
para la Servidumbre y Administración de la Casa Real” del año 1809.148
Había un total de seis jefes de la Casa Real que aparecían recogidos en los artículos dos y tres del reglamento: el limosnero mayor, el mayordomo mayor, el camarero mayor, el caballerizo mayor, el montero mayor y el gran maestre de ceremonias. El reglamento recogía cuáles eran las funciones de todos estos
jefes y quiénes estaban bajo sus órdenes.149 Llama poderosamente la atención
que esta división en diferentes cargos aparezca también recogida en el título V del Estatuto de Bayona (1808), “de los oficios de la Casa Real”, donde encontramos una pequeña diferencia al referirse al limosnero mayor como capellán mayor. En este mismo título V del Estatuto de Bayona, artículo 26, se habla de otros miembros de la servidumbre real: los gentileshombres de
147 Miguel Artola, Los afrancesados, Madrid: Alianza Editorial, 2008, pp.104-106. 148 AGP, Administración General, leg. 939, exp. 60.
149 Limosnero mayor (título tercero), mayordomo mayor (título cuarto), camarero mayor (título quinto), caballerizo mayor (título sexto), montero mayor (título séptimo) y gran maestre de ceremonias (título octavo).
Cámara, mayordomos de semana, capellanes de honor, maestros de ceremonias, caballerizos y ballesteros.
Sobre los oficiales civiles, el artículo 3 del reglamento josefino decía: “Los oficiales civiles de nuestra Casa son: el Superintendente General de ella, los Limosneros, los Mayordomos, los Gentiles hombres, los Cavallerizos, los Monteros, los Maestres de Ceremonias, los Edecanes, los Secretarios de Gavinete y el Tesorero general.”
La estructura departamental impuesta por José Bonaparte hace que desaparezca la supremacía de ciertos cargos, y así queda recogido en el artículo seis del título primero del reglamento: “Los Gefes de la Casa Real no tienen entre sí ninguna preeminencia de rango. Lo mismo se entiende de los oficiales civiles de ella, qualesquiera que sean sus funciones.” Si bien entre estos seis jefes no hay preeminencia de rango, el reglamento sí establece cierta jerarquía para los oficiales que trabajan diariamente para estos seis jefes. De esta forma, habría un oficial primero por encima del resto de oficiales, que se encargaba en exclusiva de la parte administrativa y económica de la servidumbre dependiente de él.
Por debajo de estos seis jefes se sitúa el primero de los oficiales civiles: el superintendente general, que se encarga de la administración de los bienes, rentas, dominios de la Corona, y de la vigilancia de los gastos de todos los oficios de la Real Casa y, además, despacha directamente con el monarca, lo
mismo que ocurre con el tesorero.150 Estas dos figuras son las únicas de los
oficiales civiles que despachan directamente con el monarca, y es ahí donde radica su primacía con respecto al resto de oficiales, aunque el reglamento señale lo contrario. Esta preeminencia se deja ver también en el aspecto meramente formal del reglamento, pues solo el superintendente y el tesorero cuentan con un título propio. Además, son los únicos oficiales que participan
150 Reglamento para la Servidumbre y Administración de la Casa Real de S.M.C. el Señor Rey don Josef Napoleón primero, título noveno, artículo 2: “El Superintendente General de nuestra casa es el primer oficial civil de ella, y entra en rango inmediatamente después de los seis Gefes [sic] de la Casa Real. Despacha directamente con nos” (…).AGP, Administración general, leg. 939, exp. 60.
del “Consejo Doméstico de Administración”. Este Consejo se instituyó con la finalidad de dotar de mayor unidad al funcionamiento de la Casa Real. Estaba presidido por el Rey y de él formaban parte los seis jefes de la Casa Real, el superintendente, el tesorero, y si el Rey lo consideraba oportuno, algún otro oficial, según quedaba recogido en el artículo veinte del título segundo del reglamento de 1809. Además, el conde de Mélito, como superintendente de Palacio, llegó a acudir a un número importante de sesiones del Consejo Privado del monarca.151
Tanto los jefes de la Casa como el superintendente y el tesorero y el resto de oficiales civiles, eran nombrados por decretos reales y juraban en las manos del propio monarca, lo que variaba era el trámite de designación, el resto de
oficios debía jurar de manos de sus respectivos jefes.152 Recordemos que hasta
ahora el juramento se hacía en manos del mayordomo mayor, incluso aquellos oficiales que no dependían directamente de éste.
151 Juan Mercader Riba dice que este Consejo Privado de José I sería algo más que un Consejo de Ministros por incluir habitualmente a personas ajenas a dicho Consejo para tratar temas específicos. Este es el caso del conde de Mélito que a juicio del autor sería la personalidad que más veces habría acudido a este Consejo Privado, a un total de 18 sesiones. Juan Mercader Riba, José Bonaparte rey de España 1808-1813 Estructura del Estado español bonpartista, Madrid: CSIC, 1983, p. 65.
152 Sobre los nombramientos ir al Título segundo, en el que también se hace referencia al Consejo doméstico de administración.
ORGANIGRAMA 1. CASA REAL DE JOSÉ I SEGÚN EL REGLAMENTO DE 1809
Fuente: Reglamento para la Servidumbre y Administración de la Casa Real, 1809. AGP, Administración General, leg. 939, exp. 60. Elaboración propia.
José Bonaparte
Jefes de la Casa Real Oficiales civiles de la
Casa Real Limosnero mayor Mayordomo mayor Camarero
mayor Gran Maestre de
Ceremonias Caballerizo mayor Montero mayor Superintendente general
Limosneros Mayordomos Gentileshombres Caballerizos Monteros Maestres de Ceremonias Edecanes Secretarios de Gabinete Tesorero general Primer mayordomo Otros mayordomos Mayordomo de servidumbre Servidumbre de boca Conserjes Mozos de aposento Porteros
Menéndez Rexach señala el hecho de que a pesar de todos los cambios que tienen lugar con José Bonaparte, encontramos una característica común que hemos visto ya en reglamentos anteriores y que veremos con posterioridad, como es la incompatibilidad de sueldos. El artículo 14 del título segundo dice: “Ningún oficial de nuestra Casa percivirá más de un sueldo, aunque exerza muchas funciones”. En el artículo 14 del título noveno referido al superintendente, cargo ocupado por el conde de Mélito, se dice: “Expedirá libramientos a favor del Tesorero de nuestra Casa para que este recaude del Tesoro público los caudales asignados para la dotación Real. Pondrá igualmente en poder del tesorero de nuestra Casa los productos de los Bosques, Dominios, y Bienes de la Corona; los de las rentas, reformas, y alquileres, separadamente o por totalidad, sin deducción, o compensación de los gastos de recaudación”. Los caudales asignados eran exactamente dos millones de pesos fuertes que serían entregados a la Corona por duodécimas partes, según se establece en el artículo 22 del Estatuto de Bayona. Además, la Corona recibiría las rentas del patrimonio de los palacios de Madrid, El Escorial, San Ildefonso, Aranjuez y El Pardo, y en el caso de que la suma anual de todos ellos no llegase a un millón de pesos fuertes, se agregarían las rentas
de otros bienes patrimoniales (artículo 21) como ocurrió en 1810.153 Esta
situación se repetiría a lo largo del reinado, pues José I estimó muy por encima de su valor los bienes patrimoniales de la Corona. Juan Mercader Riba calculó que de esos dos millones de asignación a la Corona por parte del Tesoro Público, puede que José Bonaparte solo llegase a recibir alrededor de un
dieciocho por ciento, debido en gran parte a la inestabilidad que vivía el país.154
Si bien los diez primeros títulos de la ordenanza de 1809 se referían a estos jefes y principales cargos civiles, los ocho últimos exponían otro tipo de
cuestiones, más relacionadas con cuestiones de etiqueta.155 En el caso
153 AGP, Reinados, José I, caja 29, exp. 16 y exp. 45. El expediente 45 sería el Real Decreto por el cual se manda revisar lo que recoge el artículo 21 y ya en el expediente 16 se recoge qué bienes pasan a incorporarse al Real Patrimonio como parte de la dotación Real.
154 Juan Mercader Riba, José Bonaparte… op. cit., p. 75.
155 AGP, Administración general, leg. 939, exp. 60: título undécimo del uniforme de Corte, título duodécimo de la habitación ordinaria del rey, título decimotercio de las levadas u horas de
concreto del título undécimo dedicado al uniforme de corte, se hace una breve descripción de cómo ha de ser el uniforme, en azul y bordado en oro con diferentes dibujos para mostrar cada una de las funciones y atribuciones en el caso de los jefes de la Casa Real y, el resto de personas de la servidumbre podrá conservar su uniforme anterior, “a excepción de las flores de lys del bordado y de las llaves, en cuyo lugar se substituirá otro adorno”. Resulta evidente que había que acabar con cualquier símbolo borbónico.
Una vez que José Bonaparte es proclamado rey de España como José Napoleón I, nombra a quienes van a ocupar los principales puestos en la Casa Real: el marqués de Ariza, el duque de Híjar, el conde de Fernán Núñez, el conde de Orgaz, el conde de Castel-Florido, el marqués de Santa Cruz, el duque de Sotomayor o el duque de Osuna, todos ellos españoles que abandonarían al nuevo Rey cuando este tuvo que salir de Madrid en agosto de 1808. De hecho, el domingo 11 de diciembre de 1808 aparecía en una Gazeta extraordinaria en la que se podía leer:
Art. 1.º Los Duques del Infantado, de Híjar, de Medinaceli, de Osuna, el Marqués de Santa Cruz, los Condes de Fernán-Núñez y de Altamira; el Príncipe de Castel-Franco; Don Pedro de Cevallos, ex-Ministro de Estado; el Obispo de Santander, quedan declarados enemigos de Francia y España, y traidores de ambas Coronas. (…)156
Aunque conocemos los nombres de esta primera servidumbre, no sabemos con certeza qué cargos ocupó cada uno de ellos. En el caso del mayordomo mayor, el 11 de mayo de 1808 se nombró al Gran Duque de Berg, Joaquín
Murat, quien era además teniente general del reino,157 la persona que en ese
momento, antes de la llegada de José Bonaparte, tenía todo el poder en la
levantarse el Rey, título decimoquarto de las presentaciones al Rey y Reyna, título decimoquinto de la hora de de recogerse el Rey, título decimosexto de la corte de los Domingos, título decimoséptimo de la Capilla, título decimo octavo de la servidumbre de honor de Rey y Reyna.
156 Gazeta extraordinaria de Madrid, [en línea], domingo 11 de diciembre de 1808, [consulta: 12
de septiembre de 2016]. Disponible en Web:
https://www.boe.es/datos/pdfs/BOE//1808/151/A01565-01566.pdf. 157 AGP, Reinados, Fernando VII, caja 309, exp. 21.
Península, a quien incluso se servía de la misma manera que al Rey.158
Pensemos que, poco después, en el mes de julio de este año de 1808, Murat se convertiría ya en rey de Nápoles y, por tanto, abandonaría cualquier cargo en la Corte madrileña.
Tras el abandono generalizado de los principales cargos palatinos tras la batalla de Bailén en agosto de 1808, en enero de 1809, vuelto José Napoleón I a Madrid, fue necesario reestructurar la Casa Real; de hecho, fue precisamente en este año de 1809 cuando aparece el “Reglamento para la Servidumbre y Administración de la Casa Real”, firmado por el superintendente general, el
conde de Mélito, persona de total confianza del rey.159 El hecho de que José I
situase al conde de Mélito en el puesto de superintendente, es una muestra más de la gran relevancia de este cargo. André François Miot de Mélito, conde de Mélito (Versalles 9 de febrero de 1762-París 5 de enero de 1841) era amigo y confidente de José Bonaparte, trabajó desde joven en la administración francesa, así como en Italia, Holanda y Nápoles, acompañando más tarde a José I a España donde ejerció como superintendente general de la Casa Real, y como miembro del Consejo de Estado por expreso deseo del Rey, al mismo tiempo que ocupaba de forma no oficial otros cargos de especial confianza de José I.
158 “Oficio del Secretario de Gracia y Justicia al mayordomo mayor sobre el servicio que se ha de prestar al duque de Berg por haber sido nombrado Teniente General del Reino”, AGP, Reinados, Fernando VII, caja 309, exp. 28.
159 Véase: André François Miot de Mélito, conde de Mélito, Mémoires du comte Miot de Melito ancien ministre, ambassadeur, conseiller d'état et membre de l'Institut,[en línea], Michel Lévy Frères, 1873-1874. [consulta: el 13 de abril de 2016]. Disponible en Web:
TABLA 3.SERVIDUMBRE PALATINA DURANTE EL REINADO DE JOSÉ BONAPARTE
1808 Enero 1809 Marzo 1812
Limosnero mayor o
capellán mayor Ramón José de Arce
Mayordomo mayor Joaquín Murat, Duque de Berg Velasco, duque de Frías Diego Fernández de Marqués de Uluya Camarero mayor o
Gran Chambelán
Vicente María Palafox, Marqués
de Ariza
Judas Tadeo Fernández de Miranda, Marqués de
Valdecarzana160
Cipriano Palafox, conde de Teba y
Montijo161
Caballerizo mayor Juan Alejandro Strolz162
Montero mayor Manuel de Negrete y de la Torre, Conde de
Campo-Alange163 Pedro Alcántara, Marqués de Benavente Gran Maestre de Ceremonias Agustín Pedro Fernández de Hijar, Duque de Híjar
Príncipe de Masserano Duque de Sorentino
Superintendente
general Conde de Mélito Conde de Mélito
Tesorero General Paul Thiebaut
Fuente: datos aportados por Juan Mercader Riba, José Bonaparte rey de España 1808-1813 Estructura del Estado español bonapartista, Madrid: CSIC, 1983, pp. 68-71; Eugenio Sarrablo Aguareles, “La vida en Madrid durante la ocupación francesa de 1808 a 1813”, en Estudios de la guerra de la Independencia, Zaragoza: Institución de Fernando el Católico, (reedición de 1982), 213-227; Juan Pérez de Guzmán, “La corte del rey José”, en La Ilustración Española y Americana (8 de junio de 1908), 342-343, (22 de junio de 1908), 367-371. Así, como los datos recogido en el AGP, Reinados, José I.164 Elaboración propia.
160 Fue gentilhombre de cámara del rey Carlos III y más tarde fue nombrado su sumiller de Corps, puesto en el que fue confirmado tras subir al trono Carlos IV. Tras la invasión francesa ocupó el puesto de camarero mayor y fallecería el 27 de septiembre de 1810.
161 Padre de Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III y emperatriz de Francia.
162 Existen diferencias entre las distintas fuentes en algunos de los puestos como en este caso del caballerizo y montero mayor, que en ocasiones se confunden o aparecen tan sólo como primer caballerizo o primer montero
163 José Bonaparte le concede la grandeza de España de primera clase para sí y sus hijos y sucesores, con fecha 27 de julio de 1808. Puede consultarse en: Gaceta de Madrid, [en línea], 28 de julio de 1808, [consulta: 1 de mayo de 2016]. Disponible en Web:
https://www.boe.es/datos/pdfs/BOE//1808/100/A00912-00912.pdf.
164 Los datos respecto a 1808 resultan muy confusos, pues conocemos los nombres pero no los puestos concretos que ocuparon. En este sentido, haría falta un estudio en profundidad de los fondos del AGP, pues en ocasiones no existen los expedientes personales o están incompletos y habría que vaciar los fondos de Carlos IV para encontrar datos sobre estas figuras.
La tabla muestra los seis jefes de la Casa Real así como los cargos de superintendente y tesorero a lo largo del reinado de José I. Juan Mercader Riba parece dudar de si realmente estos cargos nombrados en enero de 1809 se hicieron efectivos, al ocupar algunos de ellos al mismo tiempo, otros puestos de especial relevancia.165
Varios de los cargos nombrados por José Bonaparte en 1809, habían ocupado puestos de relevancia en reinados anteriores. El limosnero mayor, Ramón José de Arce, ya había estado presente en la Corte de Carlos IV, y permanecerá junto al rey José I hasta los últimos momentos de su reinado. El mayordomo mayor, duque de Frías, también había formado parte de la Corte de Carlos IV como sumiller de corps, tal y como se recoge en los documentos del Archivo
General del Palacio Real de Madrid.166 A pesar de haber sido nombrado
mayordomo mayor de José Bonaparte, aceptó el puesto de embajador de España en París, lo que le mantuvo alejado de la Corte española. Murió
ejerciendo este cargo de embajador en octubre de 1811.167 El marqués de
Valdecorzana, nombrado gran chambelán, ocupó el puesto de sumiller de corps tanto con Carlos III como con Carlos IV, de similares características que el de gran chambelán. Murió a finales de 1810 ocupando este puesto en la Corte josefina. Juan Alejandro Strolz ocupó el cargo de caballerizo mayor y el duque de Campo-Alange el de montero mayor, siendo sustituido por el marqués de Benavente tras su marcha a París en 1811. Del mismo modo, la ausencia del príncipe de Masserano, instalado en París, hizo que tuviese que ser sustituido en reiteradas ocasiones por personalidades como el marqués de
san Adrián168 y el duque de Sorentino, quien acabaría ocupando el cargo. De
165 Juan Mercader Riba, José Bonaparte…, p. 69. 166 AGP, Reinados, José I.
167 Expediente personal del duque de Frías, AGP, Personal, caja 2626, exp. 16. La documentación relativa al duque de Frías recogida en el AGP resulta confusa, pues su expediente está mezclado con el de otro duque de Frías. Tras su fallecimiento, el cargo de embajador de España en París fue ocupado por el duque de Campo-Alange, hasta la fecha caballerizo mayor y al mismo tiempo ministro de Negocios Extranjeros desde el 1 de agosto de 1808.
168 El príncipe de Masserano fue nombrado maestro de ceremonias en este mes de enero de 1809, pero debido a su ausencia fue sustituido por otras personalidades. Es el caso del marqués de San Adrián, cuya firma encontramos en varios documentos debido a la ausencia
nuevo en el mes de marzo de 1812, la Casa Real sufriría cambios importantes con el nombramiento de una nueva servidumbre.
A pesar de que la reina Julia no vendría nunca a España, José I Bonaparte nombró camarera mayor a la marquesa de Ariza, María Teresa de Silva- Fernández de Híjar y de Palafox, hija del duque de Híjar y viuda del duque de