Chapter 4. Optimisation of Carbonate in Caustic
4.4 Project Objectives
4.6.1 Maximum Carbonate Value
Cuando el atacante se halla en la distancia correcta de ataque, a igualdad de pericia entre el atacante y el defensor, es imposible defender, al menos con carácter reactivo al inicio del ataque. Los ataques son tan fulminantes que el gap temporal, por velocidad de conducción nerviosa, de la reacción al estímulo comienzo del ataque -que se estima entre 3 y 4 milésimas de segundo- no permite culminar la reacción defensiva con éxito.
Cuestión distinta sería si se trabajase la percepción intuitiva del ataque, mejorando los elementos perceptivos de la velocidad de anticipación, de forma que se detecte el ataque cuando sea inminente el impulso nervioso que lo va a desencadenar; pero sin que éste se haya producido. Ello supone un nivel sublime de maestría del karateka, fundamentado estrictamente en la velocidad de anticipación y
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puede determinar el éxito de una acción reactiva frente a un ataque inminente, incluso en el supuesto de que otro karateka experto esté en distancia.La maestría que se necesita para ello es extrema y completamente fundamentada en la velocidad de anticipación que, conforme se dijo en la definición, tiene también una importante componente de autocontrol. Si la anticipación fuese excesiva daría tiempo al atacante a cambiar de estrategia, probablemente con éxito; mientras que si la velocidad de anticipación es escasa, como antes se decía, es virtualmente imposible reaccionar con éxito frente al ataque de un karateka experto.
Nakayama (1980, p. 21) introduce una cita de Miyamoto Musáis, en su obra Gorin no sho, en la que éste dice:
Cuando la distancia para golpear es óptima, actúen velozmente, sin tomar nueva respiración y sin practicar ningún movimiento preliminar. Eso se llama Ichibyoshi. El enemigo puede encontrarse ante el dilema de atacar o escapar; terminen el golpe mientras está vacilando. Practíquenlo muy bien; aprendan a controlarlo antes de que se presente la ocasión. Alcancen su dominio por medio del entrenamiento.
Es impresionante observar como este aparentemente sencillo párrafo está repleto de conceptos inherentes a la velocidad de anticipación. Cuando se está en distancia, el primero que golpea lleva ventaja, a condición de que no dé pistas previas sobre su ataque, que permitan al adversario anticiparse. Cualquier movimiento preliminar, incluso la respiración, puede dar pistas sobre el posible ataque. Por eso algunas escuelas, como Shito-Ryu, enfatizan que la respiración ha de ser rigurosamente silenciosa... y así y todo no pasa desapercibida. La vacilación es
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letal en karate, sobre todo cuando el oponente maneja a la perfección los componentes que rigen la anticipación, incluido el control de la situación.La velocidad de anticipación, en karate ha de ser extrema, por ello pasan a tener importancia asimismo extrema sus elementos intuitivos y de autocontrol. Hay que detectar el ataque, a ser posible milésimas de segundo antes de que se produzca el impulso nervioso que lo desencadena y anticiparse en el momento justo. En la intuición y el autocontrol, se reitera, está la clave. La intuición del ataque, que es un elemento perfectamente analizable desde la Psicología, está fundamentada en la experiencia y a ella se dedica un epígrafe específico, el relativo al concepto mirada, otra de las nociones básicas del karate.
Si bien se ha dedicado un amplio espacio a la posibilidad de reaccionar o, mejor dicho, a la muy difícil misión de anticiparse a un ataque efectuado “en distancia”, la mejor estrategia es que la velocidad de anticipación tienda a evitar que el adversario pueda entrar en la distancia de ataque.
Puesto que el karate es por esencia dinámico, es trascendental manejar con soltura la dinámica de la distancia, el ritmo del combate, que es la clave de bóveda de la anticipación, en la dinámica del karate. Nakayama (1983, p. 24), ofrece una interesante cita de Miyamoto Musashi, en Gorin no sho, reveladora de lo que se está diciendo: Saber los ritmos de la distancia y los del oponente en un momento dado es esencial. Si uno no domina el ritmo contrario, un entrenamiento es incompleto. En combate hay que procurar conocer el ritmo del enemigo, utilizar uno propio al que él no pueda anticiparse. Desbaratar así su ritmo y ganar.
Para el control de la distancia hay ejercicios específicos en karate, como el denominado sol y sombra, en el que se practica ejecutando justo el movimiento
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opuesto del efectuado por el atacante, con lo que se logra que nunca pueda éste entrar en distancia de ataque. Un avance rápido es respondido simultáneamente con un retroceso rápido, un cambio de guardia con el cambio de guardia opuesto, etc. Igualmente los movimientos de alejamiento del adversario deben responderse con un movimiento correlativo de aproximación, puesto que uno de los grandes principios del karate es: la defensa es igual al ataque, expresión multívoca que entre sus posibles significados implica que tan importante como evitar el ataque es poder atacar. Sin duda hay que evitar que el adversario se coloque en distancia de ataque; pero de la misma manera hay que procurar no perder nunca la oportunidad de estar situado en distancia de ataque.FOTOS DE PRÁCTICA DE LA DISTANCIA: SOL Y SOMBRA
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Toda la técnica/estrategia de las distancias en karate es, también, estricta velocidad de anticipación.