3.4 Conclusions
4.2.2 Measurements
…la IAP encontró soporte filosófico en la fenomenología, y más recientemente, en el
holismo de Gregory Bateson. Asimismo, sus cultores hemos hallado resonancia en las teorías de la complejidad y del espacio geográfico (Lefebvre), en la de sistemas y en la
del caos (2002, 192).
Esta visión supuso el distanciamiento frente a presupuestos epistemológicos de corte positivista, intentando resolver tres tipos de tensión:
1) la redefinición de la dicotomía tradicional teoría/práctica; 2) el significado de la tríada sujeto/objeto y conocimiento, y 3) la búsqueda de una visión más satisfactoria de ciencia –Weltanschauung o filosofía de la vida con la construcción de paradigmas científicos más abiertos que los conocidos hasta hoy (194).
Los principios identificados por (Jaramillo 2011) reflejan este esfuerzo de resolver las tensiones, como lo veremos a continuación:
42 Jaramillo (2011), extraído de mis apuntes del curso común ―Metodologías Cualitativas de Investigación
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1. Se parte de la idea de que la construcción de conocimiento no es un proceso lineal, acumulativo y absoluto; más bien opera a través de rupturas paradigmáticas y está irremediablemente referido a los contextos de los problemas abordados y por lo tanto es siempre situado. En el caso de esta investigación, opté por entender el cambio de perspectivas de actuación psi, íntimamente relacionado con del cambio de comprensiones que fue tejiendo una colectividad acerca del conflicto armado en Colombia. Especialmente la perspectiva psicosocial plantea rupturas y distanciamientos ético–políticos y metodológicos con la perspectiva de salud mental.
2. El conocimiento se construye social e intersubjetivamente. No hay ideas puras y espontáneas, hay significados construidos de manera relacional, es decir, en el encuentro social. Para este trabajo la idea de Subjetividad política para la vida, no es ni mucho menos una iluminación original de la investigadora. Si bien es corresponde a una narrativa propia, aparece como producto del trabajo y reflexión conjuntas, en primera instancia de un equipo de trabajo y en segunda instancia de una comunidad intersectorial de profesionales y actores comprometidos con la tarea de acompañar a las víctimas y poblaciones afectadas por el conflicto armado. Las preguntas planteadas colectivamente y las discusiones y resultados de trabajo compartidos, me llevaron a enfocar la mirada en nuevas direcciones.
3. La validez del conocimiento es un asunto de intersubjetividad, de triangulación, de comunicación simétrica. Se distancia de la idea de que la validez del conocimiento depende de la adecuación entre éste (los enunciados) y las propiedades de su referente (la realidad). Es el consenso o la validación dialógica de los enunciados lo que les da validez. Y esta validez es transitoria y frágil, puede variar con los cambios sociales y el transcurrir histórico. La Subjetividad política para la vida no es un concepto duro, no se puede (ni se quiere) dar cuenta de ésta a partir de una serie de mediciones y demostraciones controladas. No intenta constituirse como constructo de alta coherencia interna. Su valor heurístico está más cerca de lo que las ciencias modernas han llamado validez externa, respondiendo a un criterio más bien pragmático. En ese orden de ideas, ha de mostrar su poder transformador, su capacidad para catalizar procesos sociales de alta potencia política, su fuerza para promover una mirada novedosa de los procesos psi
130 en un contexto particular. La Subjetividad política para la vida se reconoce transitoria y frágil dentro del campo conceptual y pero aspira a ser poderosa en el contexto social y político. La comunidad que habrá de validar si se cumple o no tal propósito se compone de colegas, organizaciones acompañantes, hasta adversarios y en especial, la comunidad de Micoahumado.
4. El conocimiento debe tener en cuenta las “escalas”. Acercarse o dar cuenta de una realidad exige mirarla en distintas dimensiones y revisar en lo micro y lo macro sus dinámicas y manifestaciones. Justamente en esta investigación la mirada multiescalar facilitó la propuesta de una ruta argumentativa que da cuenta del curso de una reflexión que parte de una escala individual o individualizante, pasa a una mirada estructural que reconoce un contexto político nacional y culmina en una consideración a escala global sin desligar, más bien al contrario, ligando la experiencia subjetiva con el flujo internacional de capitales.
5. Conocer implica romper las asimetrías investigador /investigado. Esta propuesta retoma la idea de superar la dicotomía sujeto–objeto de conocimiento. Constatando que en el proceso de conocer se transforman ambas partes de la diada, y que lo que se enuncia respecto de la realidad contiene o refleja a quien lo enuncia, la idea de objetividad en el conocimiento entra en discusión. Así mismo, se retoma el debate acerca de las relaciones de poder implicadas en la ciencia y la investigación, especialmente la herencia del eurocentrismo que dictaba que la investigación (incluyendo la investigación social) traería la luz y la civilización a los pueblos salvajes. Aunque en la idea de liberación implicada en el trabajo de los pioneros de la IAP, esta concepción parecía persistir, tomó un matiz distinto que le deba a los investigados (ya reconocidos como participantes) un carácter de sujetos activos, en tanto hacer parte de la investigación les permitiría concientizarse de su situación de explotación y asumir activamente su proceso reivindicativo. Hoy en día se reconoce que no sólo se trata de un proceso de concientización sino de construcción de conocimiento y de recuperación de los propios saberes experienciales como valiosos en el proceso libertario. A partir de
131 este planteamiento esta investigación ha puesto a los participantes en el lugar de expertos.
6. Conocer implica “recuperar históricamente”. Especialmente cuando se trata de realidades sociales, conocer implica incorporar la historia: retomar el devenir de dicha realidad en el tiempo, con sus transformaciones, sus contextos, sus proyecciones hacia el futuro, además de sus relaciones con el actual contexto social. No debe confundirse con la asunción acrítica de las propuestas que se reconocen como tradición. Al contrario, ha de entenderse el doble movimiento de lectura crítica y revisión primaria del devenir de una realidad o una idea. Tanto en la reflexión adelantada para establecer la base conceptual y plantear el problema de investigación, como en el acercamiento empírico a la Subjetividad política para la vida, recuperar la experiencia personal y colectiva es un elemento esencial de este trabajo. Por eso el abordaje analítico se hace desde una propuesta que se enfoca en el pensamiento narrativo, que capta el devenir subjetivo en su temporalidad intuitiva.