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CHAPTER 3: METHODOLOGY

3.4 Research Design

3.4.2 Research Method

3.4.2.3 Measuring Instruments

de antemano comp vnorcci uvov [hypokeinrenon/cuanto suhyace] para la definicion de la sustancia del hombre? Esa co-corporeidad con la madre quc no concce aim movimiento(s) esrrictamcnte propio(s), ni intervalos decidibles, delimitaciones enure, pero tampoco, en terminos rigurosos, medida del continence ni del medic) ambience ni del contenido, ni tampoco de sus relaciones, Indeterminable. puts, en forma alguna. Fusion, confusion. transsfusien, de matcria(s), dc los cuerpos-mate- rias, donde incluso to elemental escaparia de una caractcrizacion irrevocable. Don- de cl mismo y to otro no habrian encontrado aun su sentido.

Impredicahilidad de la (pr)esencia del acomienzo» del que va a surgir, ex sistir el entc reclamandose do su progenitor earon que ya disfruta dc una forma cspecift ca. Y si nos remontamos a las causas de la gencracion, del desco y del arnor a Dios de esc padre: «origen» de pura propiedad. Para la coal lo inteligiblc sera idenrificado con to inteleccion sin aporia posible procedente de to ilimitado de una a ma-feria prima» gracias a su eterna y perfecta autonomia. Sur ajeno a coda genesis. Separado desde sicmpre de lo por venir de su formation. Y, con todo, plenitud en acto quc jamas se arranca de suelo alguno (del) pasado. Actividad que nunca habria re. nido que trans-formar (su) potencia con vistas a algun fin -pucsto que el sicmpre ha side el ser en si realizado. Y quc rampoco se mueve en ni .•gun lugar irodavia) na rural, quc no contprendc en si. ni se desplaza en extension alguna en la que insistiera min su cuerpo en/con el de su madre-materia.

Y si el Dios -principio absoluto (de si)- es en la pureza misma de la/su concep- tion, lxsdra de esra suerte servir de paradigma -aun dcsdc su recogimiento aliende cl ciclo- para la rcprcscntaciOn de todo ente, incluso del doblcmentc aporetico del few en el vientre matcrno. Su forma siempre disringuida de antemano, la precedencia de su diferenciacion respecto a to (la) que la porta, encucntran un aval irrefutable en

time Inengendrado que it produce de manera mas originaria. Con the no se afirma

quc e l no tenga siempre que comenzar do nuevo a definir su sustancia en canto que sometida al devenir, en particular de la generation. Pero una primera determinaciOn, y mss arcaica que su comienzo nsismo, le es en to sucesivo atrihuida en la relation con su principio, con su siXos [telos/finl. Y. a fin de cucntas, can el motor primero del universe.

Nada indica que la .materia prima» disfrute de todo ello, materia cuya imper- fecciOn es Cal vez aquello sabre lo que se funda Ia clevaciun suprema (de) Dios, ()sic sirve, en su inhabilitacion misma para toda prcdicacion, dc fundamento infinito%in- definido de la promotion ontotbgica de todo cuanto vivo Radicalmente impotentc en cuanto al logos y a la vez suelo todopoderoso, sin sabcrlo, dc su despliegue. Des- conocimiento quc rechaza a In mas bajo, y en tierce modo a to ma's pesado y lastra do, a ese cenuo inmovil en la indr/ereneiacien de In circularidad de su proceso. Don- de su motor reconocido actua mas bien en la perr/eria de ice orhita.

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Asi, pees, toda enunciation, soda afirmacion, se desarrollaran y se pondran por restigo del recubrincienrn de la ocultacion de la relation incscindible del ser con la madre-maceria. Una vez que esra se ha visto reconfirmada por d a priori do aqua -en unto quc vnoxefpnnov (sub-jectum) eensurado de la existencia presentc , el hombre puede exponer con toda tranquilidad sus debates, siempre amanados de antemano, con Ia €X 1 [kyle/material y la Oevu u; [potential. Por can pane, todo to quc sc repite con insistencia en d cnunciado es sicmpre sospechoso de alguna denegacien, o de algun des-precio. Y un discurso filosofico que va a (creel.) tomar en consideracion la materia en cuanto Cal merece que se le escuche de una manera particularmem to atenta. En algrin lugar olvida, o deniega, que una determinada especulacion ya ha disfrazado aquelo do to que habla. 1' cuanto ncenos visible es la intenencion del es pejo que va a anadir a/en In ce ase , ma's poderosa e insidiosa es la fiction en curse.

Asi, pees, la materia -primera puesta en suspenso, y sospecha- esra ya informa- da. La gniorc esta sicmpre en acto de apropiacion a un rkAcc ..•isi succdc con la planta. o incluso con su flor, <por ejemplo». ?Es preciso aim que un A.Oyoc haya po- dido juzgar de su genero y especie de planta? ,Espccular sobre las cualidades del vegetal? Etc. La sanciOn de conformidad de la planta con su finalidad le viene de ono. De un ser hablante, es mils, filoseficantente. Ella pucdc ser plcnamence ella misma, yen si misma, peso la decision do esc estado sera pronunciada por otro. Asi, pries, ella sufre en su devenir los efecros de prcdicacion que proceden de otro. Y si ella demostrara, en tin tiempo que todavia no ha llegado, un despliegue de potencia todavia sin nombre, no stria ella la que tendria quc juzgar del ser o el no ser de esa manifestation imprevista. Ella, que evaluaria ese surgimicnto inedito del apare cer de la tptiotc comp monstruosidad, aberration respecto a la planridad, devenir incalificable de planta, hibridaciOn natural. ?o?... Por si sola stria incapaz de dilu- cidar su promotion en cl ser. Y si, en una aimposiblc» -en el sentido aristotdico del termino- actualization de una «esencia» min desconocida, ella suplantara, o al me- nos pusicra en tela de juicio el dcvenir ontologico del hombre mismo, invirtiendo las premisas de cuanto garantiza su logica, cabe suponcr que el discurso pondria en marcha la prueba do su malformation. Que demostraria la ateleologia de semejantc determination do potcncia, susceptible de pones en tela de juicio los fundamentos de la discursividad.

La sustancia de la planta, come la de codes/as y cada unos/as, no pucde exec- der, ni transgredir, ni siquiera dcsplazar, el escatuto ontologico que le ha sido asig- nado. Dc una vcz por codas. Ella no es capaz ni do mas ni de menos. Debe perma- necer en su individualidad y su unidad numerica. ivlatcria-potencia debidamcntc inmovilizada en/por categurias inmutables, enunciadas por la fdosofia primera yen cada una de sus divisioncs cientificas quc tratan de diferentes geneses y cspecies del Sec Donde los sentidos dd Ser son impasibles a todo devenir

Y' las coniprobacioncs dd fisico mismo en el cstudio de la naturaleza no pueden modificar to que se plantca en los «Analiticos». La particularidad dc su campo de analisis esa de antemano bajo el dominio de las prescripciones quc gobiernan o in- terpretan sus descubrimientos. Si pretende apuntar alguna contradiction con lo que dice el filosofo, lo hace por ignorancia dc csa division del Scr que ha tenido Lugar de antemano y le pone en condiaones de no considerar mas que los atributos de una de sus panes. Por falta de conocimiento de esa petition de principio que prohibc quc el Set sea nunca definido salvo cons() to fucra antaiio en Las premisas de toda la silogistica.

Estos conflictos de prccedcncia en cuanto a In ocupaciOn del Lugar del archivo y del poder de detennmacion dcl lugar asignado a cada uno en la teoria no son ajenos sin Buda a la cucstion dd «infinito» y a Las aporias que esta no deja dc re-in- troducir. Si el primer motor no pusiera un mucllc a la regresrbn al irr/inito, por ejem- plo, den que indifercnciacion de la materia prima no correria el peligro do desapareccr/dcsplomarse sin fin toda sustancia? Seducida por el retorno al vientrc de la sierra-madre donde la seguridad dc la identidad consigo mismo del ser es cuanto rnenos problematica. Asi, pues, d acceso al mismo debt verse impedido por la elaboration, primordial, de una onto teologia. i.e quc -salvo para Dios ajeno a la rnateria- reduce la potencia de generation, de crecimiento, de alteration, de todo erne. En efecto, cada uno sc vc asi privado del arraigo en su suelo, de los recursos primos de su «cuerpo«, del infinite virtual do su extension. Pero adcmis todos dc- ben repartirse el «Lugar» asi determinado, limitandose mutuamente. De ahi In ne- ccsidad do quc ninguno exceda su lugar ni Los movimientos conformes a su natura- leza, quc ningtin nuevo ser venga a anadirsc al numcro ya existence, so pena de usurpar d espacio de onto, destruyendole. 0 incluso de hacer que (se) desborde el contincnte en el que se despliega(n). O at menos de hacer que se murva. Sc con- mucva. Lo que para un lugar (conveniente) es « imposible».

A cada uno le corresponde realizar to iris perfectamente posible su csencia, ac- tualizar plenamentc su icXos [fin], en Los limitcs que le son impartidos. Lo que im- plicaria una lucha a muerte entre Ias individualidades por la apropiacien de la buvaµtc (p)tential si el filosofo no to hubicra previsro (Lido gracias a su sabiduria suprema y su libcralidad desinteresacta. A saber, que solo Dios goza sin reserva de si mismo, pero en el cielo y sin rclaciones con la madre-materia que aquel no conoce, ni ha conocido nunca, en la perfection de su entelequia. En cuanto al hombre, esclavo

por naturaleza,

s i r m r c csti en devenir

en cuanto a la posrs'ion de su for- ma. Pero d acre sera con independencia de redo su privilegio en su rdacion con la mu/er, cuya relation con la sustancia es, en la difcrcnciaciOn pie de tal suerre Les hate complcmentarios y no rivals, mas 6uva1u;. Mis proxima de la materia, pues, v menos apta para confcrirse su forma con arreglo at order del scr. Corresponde

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al hombre ayudarla a apropiarsela? A apropiarse? A no ser clue, en vez de dlo, cl utilicc Ia disponibilidad de esa potencia para otros fines quc le son propios? En efccto. Ias acciones mas valerosas pan el son desdc lucgo aquellas en las que el i e i o; se confunde con d ejercicio mismo. "Coda vez que no tiene presente ninguna otra obra, en la quc la evipyrur [energia] se transformaria en el objeto producido. Contribuir a la realization dc la fcminidad de una mujer -siempre que admitamos que dlo es posible, en todo caso para un hombre-, constituye forzosamente un rodeo, un desvio de la actividad en una production secundaria respecto a su devenir ontologico. Antes bien, el dehe aplicarse a ver, a pcnsar, a concebir -lo que no yule-

decir necesariamenre engendrar , a vivir, a disfrutar de Ia felicidad: Unions mo- vimientos en Los clue ei fin es inmanente a la action, y quc en cuanto talcs son actos exdusivamente. Donde el agente es a la vez productor y paciente de su energia, obcdeciendo asi a on it y venir sobre ella/el misma/o que Ia/lc protege de la ruina. Sin dispensarla, ni desperdiciindola, cuando se trata de mover alguna sustancia que lc es ajcna, pero tampoco someriendose pasivamente a la actividad de cualquiera. Y por supuesto cuando no es el primer motor el que pone todo el universe n movimiento. Dc esta suenc, d sabio no se activa mas que en el devenir de su ser, del ser que es su causa y su fin, principio de su traslacion circular, la iinica que no tendria -dicen- en la naturaleza ni su comicnzo ni su final. Asi, pues, su 6nica « pa- sion» seria el ser, en torno at coal cahre prcguntarsc/Ie a partir de quc suelo el la/le cultiva.

Por su pane, la mujer permanccc mas bien en la potencia no actualizada. Al me .nos por/para ella. (Set por/para otro por naturaleza? Y, en esa separation desigual de

la sustancia quc es la soya, no solo ells no es, v por lo demas no existe, sino se cundariamente respecto al hombre, sine que ademas ella podia ser tanto cons() no ser. hsacabada, inacabable, en su estatuto 0ntologico. Nunca soda en cuanro a su fonna propia. ,:A no ser pie esta sea mis bicn factiblc -lo clue resultaria pamdojico- solo wino privation? Ahora bien, comp podria dccidirsc al rcspccto, potato que la hembra no sc resuclve nunca a/en (el) ser, permanccc como coexistencia stmultanea

de Los contraries. Uno y Tanto en devenir de corrupcion como g

do e- orru

neracion, por ejemplo. Lo quc no pcnnite hacer auguries acerca de su rdacidn de semejanza con to eterno (lo Etcrno). Quc, adcn is, no tiene nada que ver con la po- tencia. Pero da lo mismo: ni uno ni otro. ?Entre uno y ono? Imperceptible « inter- vale» entre la determination de dos cuerpos? Entre dos actualizaciones de un cuerpo? Lo que quiere decir que siempre esta sujeto a cambio. Siempre en onto Lu- gar, y en alterancia, en cuanto a so definition. Enves, reves de la posibilidad clue ticnc el individuo de operar sus desplazamicntos en el lugar? No necesario como sal, sine en Canto clue subyectum no subjetivo? e.No subjetivable? ~En bode caso para/por si (como) mismo? t).Condicion indispensable para quedarsc, mantenerse.

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perfeccionarse en la semcjanza consigo mismo de lo vivo? A pesar de Ios riesgos de desaparicion en «el infiniton, dc movimicntos incontrolables en l vacfo>,. De esta sucrte, esa .cierta falta de cualidadesn que hate que la hembra sea verdaderamente hembra asegura la realization en sus cualidades del varon. Cuya plcnnud de posesidn de si habri tenido necesidad de apropiarse la potencia y en cierta medida el Lugar, y to quc alli sc (re)produce corno interstiaos en su incesante transformation en mismo dcl otro aim en si. Etc.

Dc esta suerte, el continua de manera indefinida/infinita -incognoscible (en su) sustrato histedar a movcrsc cn/sobrc ci cucrpo dc su madre, receptaculu que sera preciso acorar bien por micdo a quc no se picrda en el mismo, y a que el padre ya no pueda hacer que prevalezca la condition previa de su togica. Pero sigue alimentan dose de su potencia -indefinible a su vez- de la que el/ese Lugar seria, segim dicen al- gunos, la reserva mas extraordinaria. ilruluso en los predicados de extension espacial dc la materia inteligible sin duda? Sin caner en cuenta quc el cxtrac en todo momento de la madre-materia aquello con to que (rc)alzar la realization de su forma.

La mujer, en cuanto tat, no seria. No existiria, salvo en la modalidad del todavia no (del ser). Y en los (todavia) entres del devenir del scr, o de los Beres, podria lo- calizarse algo de su aespecificidad. Intercalos que, reabriendo la cuestion del ova- do)), suscitan por regla general un energico rechazo horrorizado, y una obturacion de «tejidos» y «organos» especulativos. Debidamente apuntalada por la evidencia, complctamcntc natural, dcl continuo. Ahora bicn, si (cl) todo es ocupado por la ac tualizacion de la . i urc finis], la nu)er no tiene, y no tendril (cur) Lugar. Incluso en su privacrdn de ser, cuya conduction, cuya devolution a la plenitud de posesion en side la susrancia, con arreglo a un incesante trabajo dialecrico que, por su pane, no prescinde de los interntediarios, resulta de sums intportancia.

Fuera de ese proceso, nada es: la mujer. La (mica en position de interrogar -eta) vez?- su funcion en esa todopoderosa «miquina> que representa, atin, la metafisica, en esa omnipotent() «tccnican que es aim la onto-teologia. Que la coloca en position dc election, pan sicmprc decidida do antcmano por la «naarraleza», antra un placer )como el) varon y su papal de «vehiculo>, en la generation. Cuya manifestation rids segura (?) son «las menstruacioneso que «pertenecen al dominio de la spinal OAq [materia primal. Regresando al ciclo de la madre, at mends en potencia, se habri curnplido el retorno a la maceria prima, y a sus mistcrios. Rcgresion a los rnismos de la que debe abstenerse el individuo vat-6n. Porque nada provechoso se anuncia en ello para su forma. Antes bicn, su identidad consigo mismo se afirmara en la distancia y la separation.

Ahora bicn, ,fen quc tt rminos la constituye el en unto que «prima> ? Esta cues- thin, quc Arist°toles intent° elaborar en un cuerpo a cuerpo casi cons:ante con la materia y que solo resolvio con la afirmacion de una «inmanencia> que remite at

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problema de la del logos, con la cual Freud continuaba tropezando en enunciados a veces contradictorios, encontraria ahora una respuesta impecable: en el/los nom- bre(s) del padre. eTranscendente(s), inmanente(s) a su devenir (como) natural? Serra preciso aim qua la q,uotc no haya dejado de tenor curso legal. O que no se haya reconocido, al mends en detenninados Iugares, que desde siempre habia estado tra(ns)vcstida.Tela fantasmatica, tambicn en su scxuacion, que se (re)corta min con arreglo a un orden logico. Donde la aporia de la identification « primaria» de to «fe- mrnino» persiste en hacer desgarrones, en su ccrcado [barrage) mismo.

Abandonada de esta suertc en su imperfection, su vicio de forma, la «hembra» dcscaria al «macho» , como lo fee a lo hermoso. Lo quc no habria quc entender como el hecho de quc ella sea fca «por esencia> -una conception semejante seria en exceso ateleologica- sine solo <por accidence)).

Ahora bien, lsu existencia no sc reduce a un accidence? dUn accidente de genera- cion? (Una monstruosidad genetica? Porque el ser hurnano no rccibe su forma mas que de su padre, y mas en particular de la simiente masculine, donde el product° de la copula no csta constituido por la mezcla del esperma y del ovulo. Dr ser asi,

()como seria concebible una nina? eSalvo por una anomalia cromosornica? En todo

caso, ella no podria aspirar a susrancia alguna. Simple aiiadido -o carcncia- fonuito, cnojoso, «accidental» a la esencia, ella puedc por ende modificarse o suprimirse sin que por ello la <maturalcza» sc vca altcrada.

Quedaria el hecho de quc «clla» desca apropiarse (a) todo porque es privation de todo. Y de ello es importante abstenerse, porque cuanto clla haya seducido dc esta science en si misma sc reducira al reflejo, sombra, fantasma, defecto, de cuanto era reahncntc en su completitud natural.

Una madre de hielo*