LITERATURE REVIEW
2.2 Performance Measurement and Performance Management
2.2.6 Measuring the Performance
La música y su importancia para los habitantes, es la temática más trabajada en los documentos. Debido a que la muestra tiene piezas que se ubican en un rango histórico de veinte años, hay cambios en los géneros musicales representados en los videos de los años noventa y los más recientes. Los géneros constantes en la muestra son el Rap y el Hip Hop. En los años noventa, lo más común son las canciones de Bob Marley17 y la música Reggae. Mientras que en los años
más recientes encontramos géneros como Reggaetón y mezclas entre Rap y Reggaetón. Aunque
17 Bob Marley fue un músico jamaiquino caracterizado por el ser el mayor exponente de la música Reggae y un
no es muy común, en algunos de los videos se puede escuchar música del Pacífico, como marimbas y tambores, y únicamente en uno de estos suena Salsa.
En algunos documentos se reflexiona acerca de estos géneros musicales. En Un charco no tan azul (1993), refiriéndose al Reggae, uno de los jóvenes señala que: “la música de allá es de puro rasta” y se hace referencia a Bob Marley. Se presenta un género musical llamado “Ragga Music”. Respecto a este dicen frases como: “para mi es una mezcla entre Reggae y Rap”, “es un ritmo más rápido muy distinto al Reggae”, “es Reggae-Rap con un ritmo más profundo. Antes se había tratado de dar esto con el Dap” y “el Ragga Music tiene más movimiento, un golpe pa bailar y también con temas interesantes”.
Gran parte de la música hecha en el Distrito es música hecha con la boca, y en muy pocas ocasiones se puede observar personas tocando algún instrumento musical. Refiriéndose a las canciones que producen, uno de los jóvenes señala que: “las pistas son Jamaiquinas o algunas Sanandresanas” y “nosotros le introducimos la vocalización” (Un charco no tan azul, 1993). “Dada la carencia de instrumentos y entrenamiento musical, la mayoría de la música fue a capella o acompañada únicamente por pistas de música comercial puesta en grabadoras” (Wade, 2008, p. 30). En algunas ocasiones se reúnen en las calles o parques a “rapear”, mientras otros hacen sonidos rítmicos con sus bocas. Estos músicos son hombres jóvenes afrodescendientes. “La mayoría de grupos de rap en Cali eran masculinos” (Wade, 2008, p. 39). En el documental
Una verdad que le quiero cantar (2011) se dice que la técnica empleada en canciones de Rap y Reggaetón, es el “Freestyle”. En este documental, los jóvenes escriben letras musicales con palabras y frases que riman, para luego ser cantadas sobre una pista musical.
Las letras de estas canciones presentan muchos elementos del diario vivir en el Distrito de Aguablanca. En algunas de estas se habla acerca de los problemas que viven y de las alternativas que se plantean para superarlos. Muchas veces resaltan los elementos positivos del Distrito. Peter Wade (2008), en su estudio acerca de grupos de música en el Distrito de Aguablanca, plantea que: “la cultura y la identidad negra fueron preponderantes para ellos, aunque también se enfocaron en problemas generales (pobreza, educación, violencia, drogas) que afectaban su barrio” (p. 31). Esta es una aproximación al estudio de la música como cultura política, que se profundiza en el tercer capítulo.
Reggae, hip-hop y rap: géneros con contenido racial
Como hemos señalado, la música es un importante medio de expresión empleado por los afrocolombianos representados en los documentos audiovisuales. Incluso sirve para expresar cuestiones raciales. Debemos recordar que los géneros musicales de mayor importancia en estos documentos son el reggae, rap, hip-hop y reggaetón. El reggae, abordado en los videos de los años 1990, y el rap que se mantuvo constante en todos los años, son los géneros musicales en los cuales hay mayores contenidos y elementos raciales.
En el documental Un charco no tan azul los protagonistas del video son los miembros de un grupo de reggae y rap llamado Ashanty. Wade (2008), en su investigación sobre identidad “negra” en Aguablanca, estudia este grupo de música: “Ashanty surgió en 1992 como un grupo de reggae y rap que paulatinamente había ido incorporando una agenda social y política” (p. 30). En el documental estos individuos hablan acerca de temas raciales y evidencian una conciencia
política parecida a la del Movimiento Negro en los Estados Unidos. Wade (2008) dice que: “su visión de la identidad negra fue vivida y objetivada en relación con un afrocentrismo parecido en algunos aspectos al encontrado en los EEUU” (p. 32).
Los miembros de Ashanty «africanizaron» su cultura con una clase de africanismo genérico globalizado y mercantilizado, disponible para ellos a través circuitos globales de intercambio. El punto de convergencia para los Ashanty era la peluquería, localizada cerca del barrio y administrada por dos negros que no vivían allá. Los símbolos en las paredes incluían estrellas de reggae (Bob Marley y Lucky Dube), raperos negros estadounidenses (Public Enemy), y estrellas negras del básquet (Michael Jordan). (Wade, 2008, p. 32)
Desde un enfoque racial, Bakari Kitwana (2005) hace un estudio acerca del hip-hop en los Estados Unidos. Este autor se cuestiona ¿por qué el Hip-Hop tiene éxito en los niños “blancos”? teniendo en cuenta que por más comercial que este género musical sea no va a perder su asociación con los “negros” más que con los “blancos”. El autor señala que una de las características de la primera ola de jóvenes, que escuchaban hip-hop era su orientación política. (Kitwana, 2005). Indica que algunos tenían orientaciones de izquierda, se preocupaban por los asuntos de los negros y pensaban el hip-hop como una forma de contra-cultura. (Kitwana, 2005). Esto se ve reflejado en los primeros videos de la muestra de nuestra investigación, en los cuales hay una mayor conciencia política por parte de los miembros de los grupos musicales.
A partir de lo encontrado en los audiovisuales, señalamos que las letras de los géneros musicales reggae, rap y hip-hop, ponen en evidencia las realidades de desigualdad y exclusión que vive la población afrocolombiana del Distrito de Aguablanca. Además, por medio de la
música, muchos jóvenes pueden expresarse y ser escuchados. Así, la música, como el hecho de participar en la elaboración de estos audiovisuales, son oportunidades que tiene la población afrocolombiana del Distrito de Aguablanca para luchar contra la invisibilidad que han sufrido históricamente.