En base a los factores definidos en la figura 3-8 y el procedimiento señalado en el diagrama de la figura 3-6, se ha ejecutado el análisis del uso de las técnicas de IR para el PG. Los resultados se presentan en las tablas 3-2 y 3-3. En la tabla 3-2, ha sido juzgada la aplicabilidad de las técnicas de IR establecidas para el nuevo proceso, teniendo en cuenta las fases del proyecto más importante desde el punto de vista de GR (donde la eficiencia inherente a la aplicación de los procesos de GR, supuestamente, es la más alta), la madurez de la organización encargada de GR, y los recursos financieros y de tiempo necesarios. Para más detalle, se puede consultar la publicación adjunta en el apéndice C.1.
Figura 3-7: Esquema del proceso de evaluación del uso de las técnicas seleccionadas de Identificación de Riesgos.
Al evaluar el uso de las técnicas de IR, hay que considerar varios factores que forman la función de su aplicabilidad (figura 3-8). Técnicas seleccionadas para el uso en PG deben ser adaptadas al tamaño y la naturaleza del mismo, el tiempo disponible para el estudio de riesgos, la información disponible, la cultura de las organizaciones que participan en el mismo, y también la madurez de los equipos encargados de llevar a cabo las actividades de GR (APM, 2004).
Figura 3-8: Factores seleccionados que influyen en la aplicación de las técnicas de Identificación de Riesgos en los proyectos.
Esta distribución de factores a la hora de evaluar la aplicabilidad individual de cada una de las técnicas de IR consideradas queda reflejada en la tabla 3-2. Aparte del PRAM, los valores cualitativos, presentados en la tabla 3-2, se han basado en los estudios de Chapman (1998) y Van Staveren (2006).
Tabla 3-2: Aplicabilidad y requisitos para recursos (financieros-tiempos, y nivel de madurez de los procesos de gestión de riesgos) de las técnicas de Identificación de Riesgos según las diferentes fases de Proyecto Geotécnico. (PRAM, 2004) (VanStaveren, 2008) (Chapman, 1998)
Fases determinadas de PG (VanStaveren, 2008)
Requisitos sobre la madurez de procesos de GR y recursos empleados (PRAM, 2004) Técnicas de IR seleccionadas Viabilidad Diseño Básico Diseño Detallado Recursos (Tiempo/Costes) Madurez de GR TIG Buena - Fuerte Buena - Fuerte
Potencial Bajos Alta
TIN Limitada Buena -
Fuerte
Potencial Bajos Media
RD Buena -
Fuerte
Buena – Fuerte
Potencial Bajos Baja
ET Buena -
Fuerte
Buena - Fuerte
Potencial Medianos Media
EN Potencial Buena -
Fuerte
Limitada M Alta
Nota: TIG – Tormenta de Ideas Grupal Interactiva Interactive Group Brainstorming, TIN – Tormenta de Ideas Grupal Nominal, RD – Revisión de Documentación, ET – Entrevista de IR (Tormenta de Ideas Individual), Encuesta de IR (EN)
La metodología conocida por el nombre de PUMA (Del Caño, De la Cruz, 2002), sirvió como un ejemplo principal para organizar las recomendaciones sobre el uso del conjunto de técnicas de IR en PG. Según PUMA, las técnicas de GR (considerando también las de identificación) deben ser aplicadas teniendo en cuenta la complejidad y el tamaño absoluto o relativo del proyecto, y también la madurez de los procesos de GR dentro de la organización encargada de llevarlos a cabo. Esta distribución de factores a
la hora de evaluar la aplicabilidad del conjunto de las técnicas de IR consideradas queda reflejada en la tabla 3-3.
Del Caño y De la Cruz (2002) definen el tamaño relativo y absoluto de proyecto según el modelo de Turner y Payne (1997). Por ejemplo, se puede decir que el proyecto es relativamente pequeño, mediado o grande cuando el presupuesto es del orden de 1/100, 1/10 o 1/1 de la capitalización de la empresa. En cuanto al tamaño absoluto, podemos decir que el proyecto es pequeño, mediano, o grande cuando el presupuesto del mismo es inferior a 25.106 US$, entre 25.106 y 100.106 US$, o superior a 100.106 US$.
La madurez de los procesos de GR tiene según Hillson (1997) cuatro niveles cualitativos; ingenuo, novato, normalizado, y natural. Del Caño y De la Cruz (2002) definen en base de los cuatro mencionados previamente, dos niveles de madurez; bajo (ingenuo y novato) y alto (normalizado y natural). La clasificación en la Tabla 3-2 considera también el nivel de madurez media, nivel intermedio posicionado entre lo que se define como novato y normalizado. Los tres niveles de complejidad de proyecto igualmente se basan en el trabajo de Del Caño y De la Cruz (2002).
Tabla 3-3: Recomendaciones preliminares sobre el empleo de las técnicas de Identificación de Riesgos según el tamaño y la complejidad de Proyecto Geotécnico. (PRAM, 2004) (Del Caño,
De la Cruz, 2002) (Rodríguez et al, 2008) (Chapman, 1998)
Complejidad de PG Tamaño absoluto de PG
Baja Media Alta
Pequeño RD RD RD + TIG/ET
Mediano RD + TIG RD + TIG + ET RD + TIG/ET + EN
Grande RD + TIG/EN RD + TIG + EN RD + TIG/ET + TIN/EN
Nota: TIG – Tormenta de Ideas Grupal Interactiva Interactive Group Brainstorming, TIN – Tormenta de Ideas Grupal Nominal, RD – Revisión de Documentación, ET – Entrevista de IR (Tormenta de Ideas Individual), Encuesta de IR (EN)
Los resultados presentados en las tablas 3-2 y 3-3 pueden ser considerados como orientativos ya que se basan en análisis de documentación disponible. Por la falta de experiencia actual con la aplicación de las técnicas de identificación de riesgos en el entorno de PG e incluso de las obras de ingeniería civil, se recomienda basar el ajuste de las recomendaciones sobre experiencias reales en el uso de las mismas.
Como puede observarse, los resultados de la evaluación preliminar presentados de las dos tablas (3-2 y 3-3) son cualitativos, y se obtuvieron a base de revisión de los documentos seleccionados. Los estudios sobre el nivel de madurez de los procesos de GR y la cultura de prevención en las empresas del sector de la construcción indican que, hasta ahora, la mayoría de ellas se halla entre el nivel bajo y moderado (Hillson, 1997) (Del Caño, De la Cruz, 2002) (Lyon, Skitmore, 2004).
Las recomendaciones que aparecen en la Tabla 3-3 consideran que tanto el consultor independiente de GR y el cliente proporcionarán moderado o alto nivel de madurez de los procesos de GR. Si este no es el caso, según ha sido indicado en el apartado anterior, el encargado de gestión de riesgos (o gestor de proyecto, si este es el caso) tiene que buscar una configuración ajustada a las capacidades reales de organización de proyecto.
Se puede observar en la figura 3-4, que salvo el caso de la técnica de Revisión de Documentación (RD) que es obligatoria, el resto de las técnicas son opcionales. A la técnica de RD, además se recomienda utilizarla como primera. Al ejecutar la primera, se puede emprender el uso de otra(s) técnica(s) disponibles, siempre apoyándose sobre los resultados obtenidos a través de RD. Las razones principales para elegir la RD como la técnica obligatoria y primera al ser ejecutada en el proceso de IR han sido las siguientes:
a) Conocimiento del estado actual en las bases de datos inherentes a la organización encargada de identificar los riesgos o la organización “dueño” de riesgo de proyecto. Exige la integración del proceso de Gestión de Conocimiento (GCO) con los procesos de GR.
b) Bajo coste de ejecución, tiempo relativamente rápido de ejecución, baja complejidad de ejecución. No se utilizan las personas sino los documentos técnicos y/o científicos disponibles.
El empleo del resto de las técnicas definidas en la figura 3-4, se deja a la decisión del encargado de GR en el PG. La supuesta ventaja de las técnicas grupales de IR (uso de varias personas), es la tendencia de describir los escenarios que los expertos encuestados o entrevistados consideran más importantes desde su punto de vista. Este hecho permite observar las frecuencias de repetición de ciertos escenarios de riesgo definidos por los encuestados o entrevistados y así poder cerrar el proceso cuando el nivel de repeticiones se considere adecuado.
3.3.4. Propuesta de la Estructura del Desglose de Riesgos genérica y del diagrama