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6.5 BOA with Loopy Substructural Local Search

6.5.1 Method Description

La columna de agua, o dominio pelágico, está constituida por la masa de agua que se extiende desde la superficie hasta el fondo. El conjunto de organismos que viven en el dominio pelágico se denomina pelagos, compuesto a su vez por el plancton, que agrupa a los organismos que son arrastrados pasivamente por las corrientes, y el necton, formado por aquellos cuya capacidad natatoria les permite desplazarse, con independencia de éstas. El dominio pelágico presenta mucha mayor uniformidad a escala global que el bentónico, y las especies que lo pueblan tienen áreas de distribución muy amplias. Tanto es así, que muchas de las especies que lo componen son cosmopolitas, es decir pueden encontrarse en cualquiera de los océanos. Sin embargo, los marcados gradientes verticales de luz, temperatura, salinidad, presión y disponibilidad de nutrientes en la columna de agua determinan una estructuración de las especies pelágicas con la profundidad, que fluctúa en el tiempo y en el espacio. Por otro lado, las corrientes marinas, remolinos, afloramientos y frentes oceánicos determinan también diferencias locales en la disponibilidad de nutrientes y, por tanto, una heterogeneidad espacial, que afecta a la mayor o menor concentración de biomasa planctónica y a la diversidad de especies.

En el dominio pelágico domina el plancton, tanto en biomasa como en diversidad de organismos. Está compuesto principalmente por bacterias, protistas, algas microscópicas, pequeños animales y diver- sas etapas del desarrollo (esporas, huevos o larvas) de organismos mayores. Su tamaño varía desde los microbios menores de 0,001 mm, a las medusas, con umbrelas de más de 1 m de diámetro y tentáculos de hasta 10 m de largo. El plancton se suele dividir, a su vez, en dos grandes grupos, los productores o fitoplancton (organismos autótrofos, tanto procariotas como eucariotas) y los consumido- res o zooplancton (que aparte de metazoos, incluye también bacterias y protistas heterótrofos). El fito- plancton se ve fuertemente afectado por las características físicas y químicas de las masas de agua, concentrándose sobre todo en la zona epipelágica o fótica (estrato de la masa de agua con influencia directa de la luz). Está dominado casi siempre por nanoflagelados, diatomeas y, en menor medida, por cocolitofóridos y dinoflagelados. Las diatomeas precisan aguas ricas en nutrientes y dominan durante los máximos de producción. Los dinoflagelados, por el contrario, están mejor adaptados a condiciones oligotróficas, por lo que dominan en el periodo estival, cuando la columna de agua se estratifica y la concentración de nutrientes disminuye. Otros protistas planctónicos con un elevado número de espe- cies son los radiolarios y los tintínidos.

El ciclo anual del fitoplancton está gobernado por las condiciones de estratificación o mezcla de la columna de agua, y la riqueza de nutrientes. En nuestras aguas existen dos picos acusados de abundancia de fitoplancton, uno durante el otoño y otro en primavera. Durante el verano la fuerte estratificación de la columna de agua impide la mezcla, y los nutrientes son consumidos rápidamente en las aguas superficiales. En otoño, con el descenso de la temperatura y la mayor turbulencia del agua, se rompe la estratificación y se produce un ascenso de nutrientes hacia la superficie, lo que

Columna de agua en una zona somera de la laguna costera del Mar Menor (Murcia) con presencia de plancton gelatinoso. Autor: Ángel Pérez-Ruzafa

determina la proliferación del fitoplancton. Durante el invierno, las pocas horas de luz, unidas a las bajas temperaturas, provocan una nueva disminución. En primavera, con el aumento de la temperatura y de las horas de insolación, se produce un nuevo pico del fitoplancton. En cualquier caso, existen notables diferencias locales en las aguas de nuestro entorno geográfico. En las costas atlánticas, la estratificación estival de la columna de agua no es tan acusada y dura menos tiempo. Por otro lado, las aguas del Mediterráneo son oligotróficas, es decir, pobres en nutrientes, por lo que el plancton muestra mayor abundancia y riqueza de especies en las aguas del atlántico próximo, así como en el mar de Alborán; por ser la zona mediterránea bañada por el agua atlántica entrante a través del Estrecho de Gibraltar. Por otro lado, en el archipiélago canario se observa un gradiente entre las aguas oligotróficas de las islas occidentales y las más productivas de las orientales, debido a su proximidad al afloramiento sahariano.

El zooplancton constituye una compleja comunidad formada por animales de un rango de tallas muy variable, desde menos de un milímetro hasta más dos metros, tanto herbívoros como carnívoros, y cuya cualidad común es que su distribución está marcada más por el movimiento de la masa de agua, que por su propia capacidad de natación. Dominan la biomasa del zooplancton los crustáceos, especialmente los copépodos, de los que en el ambiente pelágico se han descrito alrededor de 2.500 especies. En aguas españolas se localizan al menos 700 de ellas y, en general, siempre son el grupo dominante en cualquier momento y época del año. Los eufausiáceos, parecidos a pequeñas gambas, son otro grupo de crustáceos planctónicos de gran importancia por su biomasa, ya que a pesar de no llegar al centenar de especies, algunas de ellas pueden formar grandes concentraciones (el denomina- do “krill”), que son buscadas ávidamente por muchos animales planctófagos, entre ellos las ballenas. Además, ostrácodos, anfípodos, cladóceros, misidáceos, sifonóforos, quetognatos, medusas, larvas de invertebrados y de peces, pueden ser temporalmente importantes en el plancton. En este sentido, cabe señalar que aproximadamente el 70% de las especies animales bentónicas presentan alguna fase larvaria planctónica, por lo que son habitantes temporales de la columna de agua. Atendiendo a ello, se denomina holoplancton al conjunto de especies que forman parte del plancton toda su vida, mientras que el meroplancton designa a aquellas que sólo lo hacen de forma temporal. Esto sirve de ejemplo para resaltar que en mares y océanos no hay compartimentos estancos y que existe una gran interconexión entre todos los procesos.

El necton es una comunidad heterogénea, formada por los animales nadadores del sistema pelágico, y constituida fundamentalmente por vertebrados (peces, cetáceos y reptiles marinos), mientras que los invertebrados sólo están representados por diversos cefalópodos y por algunos crustáceos. Real- mente, el número de especies enteramente pelágicas no es muy elevado, pero éstas se presentan en grandes cantidades, constituyendo una parte muy importante de las pesquerías; por lo que son muy conocidas. Dentro de los peces, se denominan pequeños pelágicos a aquellos de pequeña talla, mor- fología hidrodinámica, vida relativamente corta y madurez sexual temprana. Suelen formar grandes agrupaciones de individuos, llamadas cardúmenes. En relación al tamaño y a su alimentación, pueden distinguirse primero las especies planctófagas, principalmente la sardina y el boquerón, especies muy explotadas; así como la alacha (Sardinella aurita). Las poblaciones de estas especies presentan fuertes fluctuaciones naturales, debido a las variaciones anuales que sufre el zooplancton y a lo azaroso de los

Sorprendentes animales en la columna de agua.

- Doliólido integrante del holoplancton, tanto en las aguas neríticas como en las oceánicas. - Naplius dentro del huevo (crustáceo),integra el meroplancton o plancton temporal. Plancton de Tenerife.

procesos de reclutamiento. A estas fluctua- ciones se añade la gran presión humana que se ejerce sobre estas especies, que ha conducido a una drástica disminución de sus poblaciones. Se consideran también pe-

queños pelágicos a algunos carángidos y escómbridos de tamaño mayor que las especies anteriores, y que se alimentan principalmente de ellas; aunque también pueden consumir zooplancton. Se trata de los jureles (Trachurus trachurus, T. picturatus y T. mediterraneus), la caballa (Scomber scomber) o el estornino (Scomber japonicus).

Por otro lado, dentro de lo que se consideran grandes pelágicos, se encuentran varias especies de es- cómbridos, también muy conocidas y objeto de importantes pesquerías, como el atún rojo (Thunnus thynnus), el atún blanco o albacora (Thunnus alalunga), el

bonito (Sarda sarda), la melva (Auxis rochei) o la bacoreta (Euthynnus allette-

ratus). También pertenecen a este grupo el pez limón o lecha (Seriola dumerilii), de la familia Carangidae, y el pez espada (Xiphias gladius), de la familia Xiphiidae. Todos ellos son peces carnívoros muy voraces, de hábitos gregarios y erráticos, propios de los mares cálidos y templados. Se reúnen en bancos más o menos grandes y realizan importantes migraciones tróficas y reproductoras. Lo más conocido por los pescadores son sus rutas migratorias, pues estos grandes na- dadores oceánicos comienzan a efectuar sus desplazamientos desde muy jóvenes. Al grupo de peces pelágicos pertenecen también tiburones, como marrajos, tintoreras y jaquetones. En contraposición a todos estos grandes nadadores pelágicos, se puede mencionar el pez luna (Mola mola), de movimien- tos lentos y morfología poco hidrodinámica. Se alimenta principalmente de plancton gelatinoso en alta mar, pero también puede acercarse a la costa para alimentarse de algunas especies de ascidias bentónicas. En aguas españolas se encuentran unas 70-80 especies de cefalópodos pelágicos, algu- nas de las cuales presentan también gran interés pesquero.

El grupo de los cetáceos, quizás el que despierta mayor atención y preocupaciones a nivel social por su conservación, cuenta en la actualidad con un centenar largo de especies en todo el mundo, de las que unas 35 pueden encontrarse en nuestras aguas. Ballenas, como la franca o de los vascos (Eubalaena glacialis), ahora avistada de forma excepcional, rorcuales como el rorcual común (Balaenoptera physalus), cachalotes (Physeter macrocephalus) y varias especies de delfines (común, mular, listado, etc) tuvieron antiguamente una mayor abundancia

que en la actualidad. El calderón tropical Globicephalus macrorhynchus, tiene una población residente en las islas Canarias, y es objeto de observación desde embarcaciones turísticas.

Balaenoptera physalus. (ii)

En cuanto a, los reptiles marinos, estos son muy escasos en todo el mundo; sólo las tortugas boba, verde y laúd frecuentan nuestras aguas.

En lo que se refiere a la distribución espacial, la columna de agua puede dividirse en una serie de zonas en el plano horizontal en función de su posición con respecto a la costa, o en el vertical, en estratos definidos por la profundidad.

Atendiendo a la posición con respecto a la costa, pueden distinguirse: