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Chapter 3 Fully efficient robust estimation, outlier detection and variable se-

3.2 Methodology

vasta de nuestro objeto de estudio.

En este sentido es importante aclarar que, en nuestro caso, la cantidad no fue un criterio de validez para la obtención del conocimiento; si no la cualidad centrada esencialmente en un abordaje integral del tema analizado, la elaboración personal y representacional de los individuos.

Es por eso que los sujetos tomados en calidad de informantes claves, fueron aquellos

que al decir de Fine (1980): “... apadrinan al investigador en el escenario y son sus

fuentes primarias de información”.

Para ello tuvimos en cuenta los siguientes criterios de selección:

• La disposición para participar en la investigación.

• Llevar 15 años o más viviendo en la comunidad.

• Estar comprendidos en el rango de edad de 35 – 75 años.

• Haber desempeñado o desempeñar cargos asociados a las organizaciones

políticas y de masas.

Estos tres últimos criterios de selección los tuvimos en cuenta por la necesidad que teníamos de encontrar personas que, por su trascendencia en la comunidad fuesen:

• Respetadas en la misma.

• Conocedoras de los procesos socioculturales que toman lugar en su contexto o,

al menos, tengan noción de qué sucede desde sus juicios particulares.

• Las que su elaboración personal nos pudiesen proporcionar una comprensión

profunda del objeto de estudio en cuestión.

Teniendo en cuenta la unidad y diversidad de los criterios, constituyeron informantes claves, también, los miembros del grupo gestor de la comunidad, los cuales no solo poseen un vasto conocimiento acerca de la misma, sino que, a su vez, se muestran más extrovertidos y cooperativos a la hora de realizar cualquier actividad.

Por otro lado, siguiendo el propósito de penetrar en la subjetividad de los sujetos a través de sus criterios, y considerando que, para el investigador cualitativo todas las perspectivas son valiosas, se decidió incluir, además, a miembros recientes de la comunidad como informantes, es decir, aquellos que llevan poco tiempo conviviendo en la misma, con el propósito de contrastar y obtener nuevas informaciones y representaciones del fenómeno en estudio, pues son personas que provienen de otros contextos con características identitarias diferentes a los miembros de esta comunidad, y que se están adaptando a este nuevo escenario, apropiándose de los códigos identitarios de la comunidad.

2.4 - La entrada en el campo desde el diseño metodológico cualitativo.

Es imprescindible para alcanzar el objetivo de la investigación establecer una óptima relación investigador e investigado, a través de un clima de confianza y seguridad. Solo a partir de este clima favorable que se establezca en la interacción se podrá obtener la implicación del sujeto y, por tanto, propiciar en el mismo la producción de una información personalizada.

Para ello debe hacerse uso óptimo de las habilidades de expresión y manejo de la actividad, siendo además creativo, espontáneo y preciso a la hora de interpretar o añadir algún criterio. Se debe, incluso, ser flexible y dejar un margen para la introducción de posibles cambios, que garanticen la estimulación e interés de los participantes, evitando a su vez el cansancio físico y mental de éstos.

A través de su habilidad, paciencia, perspicacia y visión, el investigador obtendrá la información necesaria para producir un buen estudio cualitativo. Debe estar preparado para confiar en el escenario; ser paciente y esperar hasta que sea aceptado por los

informantes; ser flexible y tener capacidad de adaptación y “ser capaz de reírse de sí

mismo” (Wax, 1971). Es preciso ser persistente, meticuloso y organizado, cuidando cualquier detalle en la recogida de información.

En nuestro caso, concretamente, se decidió, para obtener el logro esperado, crear un clima de confidencialidad, confianza y seguridad psicológica, necesario por las informaciones que se iban a manejar, debido al temor, por parte de las personas

seleccionadas para el estudio, de que se supiese quién o quiénes las habían facilitado, pues podían sentirse aludidas e identificadas determinadas personas o familias;

inmediatamente trasmitimos el anonimato de sus criterios y la importancia de los mismos para nuestra investigación, escuchando atentamente sus opiniones; esto posibilitó el establecimiento de una óptima relación con cada uno de ellos, eliminando cualquier creencia de que el enfoque de nuestro estudio tendría un carácter intrusivo. El objetivo que se perseguía era el poder acceder con facilidad a sus características identitarias, como comunidad, en función de sus representaciones sociales.

Aclaramos que, durante todo el proceso de estudio, se cuidó la forma de mantener las interacciones establecidas, tomando en cuenta las características propias de los sujetos investigados, incluso, velamos porque nuestros estilos comunicativos y apariencia personal fuesen lo más natural posible, adecuados al contexto.

Como en toda investigación cualitativa entramos a la investigación con innumerables hipótesis y cuestionamientos que en el ir y venir del proceso se fueron clarificando y modificando, lo cual implicó un tránsito constante de lo empírico a lo teórico.

El éxito de nuestro diseño metodológico cualitativo no solo estuvo en alcanzar un clima de confianza y seguridad psicológica adecuada, que garantizara una óptima relación entre el investigador e investigado, como referimos, sino, que resultó trascendental e indispensable, a su vez, contar y propiciar un ambiente adecuado de privacidad, que proporcionó la comodidad física y mental de los sujetos, garantizando la calidad de la información recibida.

Fue necesario, además, garantizar el espacio y tiempo preciso para que los sujetos expresaran todo lo que pensaban, sentían y deseaban, dejando hacerlo libremente, aunque en determinados momentos se hizo necesario propiciar los temas de conversación, en los que nos interesaba profundizar; pues, al fin y al cabo, como nos

recuerda Morse (1994), “la investigación cualitativa será todo lo buena que lo sea el

investigador” (p. 225).

2.4.1 - Métodos y técnicas empleadas en el proceso investigativo.

Teniendo en cuenta todos los elementos puntualizados anteriormente, y en aras de iniciar el proceso de obtención de información, decidimos investigar la forma en que

los sujetos se manifiesta en relación al proceso identitario. Pretendíamos conocer los criterios, los significados, las percepciones y puntos de vista diversos que, individualmente, puedan manifestarse con respecto a la identidad de dicha comunidad.

En el intento de establecer relaciones abiertas con los sujetos a investigar, encontramos barreras comunicativas, al inicio de la investigación, debido a que no se compartía algunos de sus códigos lingüísticos. Una vez superados estos inconvenientes se estableció una relación entre iguales, a través de las diferentes técnicas realizadas.

Por ello decidimos, con el objetivo de garantizar una recogida de información eficiente,

comenzar con la revisión de documentos; considerando documento, cualquier objeto

físico que constituya el registro de alguna información sensible al análisis científico. Pueden ser escritos, audiovisuales, arquitectónicos, etc.

En nuestro caso, tomamos una investigación que presenta la historia de la Chiruza,

reconocimientos (Ver anexo # 9), y un informe y acta de una asamblea de rendición de

cuentas (Ver anexo # 8), así como las memorias de los talleres y actividades con

fines educativos y recreativos (Ver anexos #s 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 8) que tributan al proyecto.

Sus objetivos estaban dirigidos a ir determinando aquellas categorías de

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