"maíz" "mazorca" "tostar" /tostado/ "tostador" leña" "fuego" "cocinar" "cenizas" "cuchara" "olla" "perol" "agua" "hervir" /cocido/ "papas" "mazamorra" "carne humana" "piedras"
Por efecto de la hambruna, lo /tostado/ se convierte en objeto de daño para los niños hambrientos, pues por conservar el escaso alimento que puede ser tostado, sus padres llegan a abandonarlos. En cambio, por la maldad de Achiqueé, lo /cocido/ es utilizado como señuelo o como alimento repugnante o prohibido. De esta manera, la cocina, así como lo /com estible/, ha pasado a la deixis negativa.
/bondad/ /m aldad/
Cocina
La cocina se convierte así en un elemento narrativizado, que atraviesa por diversos estados. De un supuesto estado inicial, en el que la cocina se encuentra unida a situaciones de satisfacción y de felicidad (v2, v3, v5), pasa a un estado de disyunción con dichos valores para unirse, en cambio, con los anti valores de la hambruna, la antropofagia, el maleficio, la damnificación. La acción de los niños héroes va a consistir precisamente en devolver a los habitantes de la región tanto el fruto de la tierra como las formas de su utilización. En esta empresa serán ayudados por los seres míticos de su cosmogonía. Con la recuperación de la cocina, el relato anula y liquida tanto la hambruna como la maldad representada por Achiqueé. De esta forma queda reinstaurada la deixis positiva, en virtud de la cual se afirman los valores de /bondad/, /com estible/ y /cocina/ y se niegan, en consecuencia, los de /maldad/, /no-com estible/ y /cocina-damnificada/.
7.2 EL INVESTO ORIGINARIO
Hemos observado (6.2.) que los clasemas /bondad/ y / fertilidad/ se encuentran vinculados al sema /niñez/, mientras que /m aldad/ y /esterilidad/ se relacionan con el sema / vejez/o La fertilidad se presenta en dos campos figurativos: en uno, claramente perceptible en figuras de la naturaleza, como la flor de papa, la chacra de papas, la vegetación nutricia de los valles; en otro, la fertilidad está encubierta por figuras de la sexualidad. Los procesos sexuales aparecen veladam ente en figuras simbólicas de relaciones humanas, que una lectura sintom al permite descubrir a partir de ciertos datos apenas sugeridos y casi siempre deformados.
A sí como existe una naturaleza fértil o estéril existe tam bién una sexualidad fértil o estéril. Determinadas secuencias del relato orientan los com portamientos o bien hacia la fertilidad o bien hacia la esterilidad. Concretamente, el Programa de conjunción realizado por los niños termina en la unión con una naturaleza fértil y con una sexualidad reproductiva ("primeros pobladores"); el Programa de disyunción realizado por la vieja termina con la transform ación de su cuerpo en figuras de naturaleza inhóspita y estéril, y en la frustración del deseo sexual encubierto bajo el afán de devorar al niño.
El niño varón es disputado inicialmente por la vieja bruja '1 por la hermanita huédana o abandonada. En la m a 'lo ría de las variantes \ v \ , v2, v3, v4, v7 , v8, v \ \), la vieia Achiqueé hace que el niño duerma con ella, mientras
que la niña debe dorm ir en otro lugar. Los gritos del niño, al ser descuartizado, son explicados por la vieja como el resultado de las molestias que producen en su tierno cuerpo los vellos de su pubis. Esta explicación, sumada al hecho de que es siempre el niño, y no la niña, el elegido para ser devorado (sexual mente incorporado) por la vieja, es la clave de la lectura sintomal que venimos proponiendo.
En la alusión a los procesos de población primitiva se insinúa la práctica del incesto originario, forma radical de la endogamia. En algunas variantes la vieja descuartiza y trata de devorar al varón, y es la niña quien lo impide, recuperando para sí la posibilidad de conjunción. En algunos caso, el cuerpo del niño ya descuartizado es restituido en su integridad, por vías de lo maravilloso, y queda dispuesto para consum ar la relación endogámica. La figura de la manducación de cadáveres puede ser leída, a la luz de la isotopía sexual, como la expresión de una relación de posesión erótica. De este modo, el mito
desplaza hacia la manducación de cadáveres los efectos traum áticos de una
relación sexual aberrante, que vincula eróticam ente a un niño tierno con una an ciana.
Desde esta perspectiva, el mito postula que la población originaria nace de una relación endogámica, incestuosa por tanto, aunque no por ello rechazable. Para hacer aceptable este postulado, el mito opone la relación incestuosa originaria a relaciones frustradas de paidofilia y antropofagia.
7.3 CONTINUIDAD DEL MUNDO ANDINO
Existen otras relaciones entre ros metasememas, que complejizan el discurso de nuestro mito y le confieren densidad significativa y simbólica. En el texto que analizamos, así como en las diversas variantes que venimos comparando, se produce una circularidad insólita entre el Universo Práctico y el Universo Mítico. El primero se basa en elementos del
mundo circundante, constatables y mensurables; el segundo alude a elementos inaprensibles, concebidos como categorías noológicas, representativas de fuerzas y valores que no pueden ser explicados por la razón primitiva. Entre estos dos universos, el mito establece una comunicación sin fronteras, superando la barra de todas las prohibiciones nocionales. Así, las montañas resultan ser huesos de una vieja; los animales hablan y adoptan com portamientos humanos; los niños fugitivos confieren dones a los animales; la sangre de la vieja seca las pampas, convirtiendolas en desiertos; los santos del cielo otorgan el acceso a la región de las papas; y, finalmente, Taricá es el cielo:
/P R A C T IC O /--- --- /M ITIC O /
Montañas de huesos humanos
A nim ales hablan como hombres
niños fugitivos confinen dones
extraordinarios sangre de v i e ja --- ---seca las pampas
papas ■ otorgadas por San Jerónimo
Taricá cielo
En estas relaciones práctico-míticas se mezclan dos culturas: una de recia investidura cosmológica, que es la andina; la otra, poblada de representaciones y conceptos abstractos, que es la cristiana. Para el Cristianismo, el cielo está allá arriba, en un espacio ideal inalcanzable. Para el hombre del Ande, en cambio, por un proceso de apropiación de esa noción, el cielo está en la tierra reproductiva y abundante; el cielo es Taricá.
Las relaciones de /abajo/ — /arriba/ juegan también aquí un papel importante, ya que las tierras fértiles se encuentran arriba, en las estribaciones de los Andes, mientras que los desiertos se hallan abajo, en la Costa. De esta oposi
ción puede desprenderse una vigorosa defensa del mundo andino frente al mundo de la Costa, que trata de dominarlo. La intervención del informante en el texto de nuestro análisis es explícita a este respecto.
Por otra parte, los santos cristianos que habitan en el universo de nuestro mito no confieren gracia santificante, como propone la teología cristiana, sino cosas mucho más concretas, como papas, soga salvadora, ratón mortífero.
/C U LTU RA A N D IN A /--- ---/C U LTU RA CRISTIANA/
-cielo = tierra -cielo = fuera de la tierra
-actores benéficos = seres -actores benéficos = seres concretos: vicuña, gallinazo, abstractos: la cruz, Dios pa puma, gorrión, tortolitas, dre, el Cordero, San Jeróni
etc. mo, San Pedro, Teeta Ma-
ñuco
-dones otorgados = objetos -dones otorgados = gracia materiales: papas, soga, ratón santificante, vida sobrena
tural.
/m a te ria l/--- ---/inm aterial/
Se manifiesta en estas expresiones un proceso de sincretismo que supone la asimilación de las representaciones cristianas al mismo nivel funcional en que circulan las representaciones de la cultura andina. En ambos niveles aparece el mismo fenómeno: la circularidad y comunicación de valores que se produce, sin solución de continuidad, entre la dimensión práctica y la dimensión mítica, se repite, a nivel del universo mítico, entre lo andino y lo cristiano. Esto se comprueba fácilmente con el procedimiento de la conmutación a que acuden constantemente las variantes del relato: el actor que en el texto analizado es encarnado por San Jerónimo (actante Destinador, Ayudante), es sustituido en las variantes por San Pedro, el Cordero, la Virgen María, la vicuña, la Cruz,
Dios Padre, Teeta Mañuco, etc. Observamos en esta serie que donde figura una representación cristiana puede aparecer, de pronto, un elemento andino, la vicuña (v3), con las mismas funciones y los mismos roles tem áticos de orden maravilloso que los asignados a los actores cristianos. A su vez, actores tom ados del Cristianismo actúan en el relato al mismo nivel maravilloso que los elementos naturales de la región andina: gallinazo, puma, tortolitas, gorrión, etc.
Podemos, pues, articular el universo semántico del discurso conforme a las categorías representadas en el siguiente esquema:
/U N IVERSO SEM ANTICO/
/DIM ENSIÓN PRACTICA/ /DIM ENSION MITICA/
/M ITICA_______ /M ITICA
A ND IN A/ CRISTIANA/