CHAPTER 3: RESEARCH METHODOLOGY
3.2 Materials and methodology
3.2.2 Methodology
Las siguientes estrategias se aplicaron a padres de familia, maestros y personas del entorno de cada uno de los casos de estudio.
Tabla 1 - Estrategias por aplicar
Estrategia a aplicar Descripción del proceso Logro esperado
Establecimiento de vínculos afectivos con los progenitores o personas de su entorno.
Brinde manifestaciones de cariño al niño como: abrazos, besos y palabras que lo motiven.
Establecer relaciones con personas cercanas de su entorno familiar y escolar.
Identificación de los
comportamientos no
adecuados.
Registre las conductas no adecuadas, su frecuencia y la causa del comportamiento.
Identificar la causa del comportamiento o frustración.
Manifestación de los aspectos positivos de su conducta.
Los refuerzos deberían estar centrados alrededor de sentimientos de autoestima, cumplimiento y cooperación. Haga algo con su hijo tal como jugar un juego, ir al parque, o simplemente dar
elogios verbales y
apreciación como
recompensa. Utilizar palabras como: “buen trabajo”, “lo lograste”, “te felicito”, etc.
Establecer relaciones con personas cercanas a su entorno familiar y escolar.
Manifestación de manera clara y concreta de alternativas.
Brinde dos alternativas claras: una que sea agradable y otra que lo invite al niño a escoger la primera, es decir, una alternativa no deseada. Ej: prefieres comer solo o comer con todos tus amigos. Que prefieres jugar con todos o sentarte solito y estar aburrido.
Aprender a tomar decisiones adecuadas y correctas.
Acompañamiento en la toma de decisiones.
Explicarle las alternativas, las ventajas y desventajas y por lo tanto que asuma las consecuencias de lo que elige o lo que hace, así
estamos fomentando
responsabilidad y
fortaleciendo un sentimiento
Identificar y responsabilizarse de las consecuencias de sus actos.
de independencia.
Manifestación de límites, reglas claras, firmes y muy consistentes.
Explicarle los límites y reglas deseados por el adulto. Las reglas deberán ser siempre las mismas en cualquier circunstancia. Puede ser a través de medios visuales.
Reconocer y practicar normas de convivencia establecidas por el adulto.
Verbalización de las instrucciones.
Dar las instrucciones claras y sencillas. Comprueben que la información la haya recibido completa, pedirle que la repita, siempre fijando la mirada entre él y el adulto.
Verbalizar y cumplir las instrucciones requeridas por el adulto.
Constancia en los
compromisos y reglas establecidas.
Es necesario que todos los miembros de la familia, fuera de ella con responsabilidad sobre el niño, apliquen las mismas pautas a la hora de enseñarle buenos hábitos de conducta. Todos deben permitir, o no, las mismas actuaciones. Evitar reglas ambiguas que pueden confundir al niño.
Lograr consistencias en los compromisos y reglas.
Establecimiento de las consecuencias lógicas.
Brindar al niño por cada conducta una consecuencia y que estas sean producto de una acción, y así va aprender de ellas porque asume compromisos. Evitar los castigos ya que, estos refuerzan la conducta. Hacerle saber que la acción fue la que estuvo mal, no que el niño es el malo. Se puede hacer con ayudas visuales.
Interiorizar las reglas y sus consecuencias lógicas.
Dedicación por más tiempo a la familia.
Realizar paseos que involucren actividades en equipo, en donde todos
tengan una pequeña
responsabilidad para que ese paseo o salida sea un éxito.
Lograr una integración familiar en donde cada miembro cumpla un rol y una responsabilidad.
Establecimiento de reglas entre los adultos.
Las reglas deben ser acordadas por los adultos
Brindar al niño reglas establecidas y acordadas por
para luego manifestarlas a los niños. Deben acordar
consecuencias y
procedimientos.
los adultos.
Tratarlo con respeto en todas las situaciones y no humillarlo delante de los demás.
Manejar su conducta con calma pero con firmeza, ya que el mensaje que se le transmitirá será que el auto- control es sumamente importante. El niño debe saber quién tiene la autoridad.
Tratar de conversar con el niño en un lugar donde nadie más esté presente para que pueda reflexionar sobre su comportamiento.
Valorizar al niño y reconocerlo como parte integrante de un grupo social al que pertenece. Alzar su autoestima.
Evitar el NO en el lenguaje cotidiano.
En su lenguaje cotidiano tratar de evitar la palabra “no” y remplazarla con: “Me parece”, “Es mejor si”, “Creo que dijimos”, “Te parece que lo que estás haciendo es adecuado?”. Interiorizar en el niño palabras positivas y estimulantes. Ofrecimiento de un espacio de reflexión sobre su conducta.
Llevar al niño a un espacio tranquilo donde pueda conversar con él. Deje que le explique con sus propias palabras su conducta y pregúntele si eso estuvo bien o mal. Si su respuesta es mal, pregúntele ¿Por qué? Cundo describa la conducta, hágale acuerdo de la consecuencia y no se olvide
de cumplirla. Las
consecuencias deben darse en cualquier contexto.
Reflexionar y autoevaluarse sobre su conducta.
Proporcionarle masajes en la espalda y cabeza que le permitan relajarse.
Mientras está en una actividad donde necesita atención y concentración, darle pequeños masajes en la cabeza y espalda para que pueda permanecer por más tiempo sentado, escuchando y sin agredir a los demás.
Mantener al niño relajado por varios minutos.
oportunidades para que conozca las reglas y se le da a conocer que tiene dos oportunidades y si las desaprovecha ya no puede estar en el grupo. Hay que recordársela todo el tiempo, si falla, se aplica la consecuencia.
responsabilidad.
Trabajar en empatía Se conversará con el niño para ayudarle a ver la respuesta que él tuviera si alguien lo agrediera o le dijera algo malo. Tratar de que el niño exprese sus sentimientos si él fuera el agredido.
Reconozca las emociones y sentimientos de los demás.
Reconocimiento y
verbalización de sus emociones
Si el niño siente alguna frustración y lo manifiesta mediante el llanto o alguna agresión, tratar de calmarlo con abrazos y contenerlo de esta manera. Luego hacer que manifiesta a través del lenguaje su enojo para darle alternativas de solución.
Identifica sus emociones y expresa mediante lenguaje.
Se debe tomar en cuenta que estas estrategias fueron aplicadas en cada uno de los contextos donde el niño se desenvolvió y así se pudo lograr un trabajo en equipo (familia-niño-escuela y si es necesario la terapista externa).