Como cree Serge Kahili King, el poder viene de dentro, y su fuente son los valores fundamentales (Urban Shaman, 1990). Es raro que alguien tenga el coraje de hablar como lo hicieron Kennedy o Gandhi en el mundo de los negocios. El peligro de parecer estúpido o idealista parece tan real, y la necesidad de sobrevivir tan enorme, que los valores profundos de los líderes suelen estar amortiguados por las políticas empresariales, la competición, la economía y el deseo de dignidad en un mundo donde la realidad social impone que lo que realmente cuenta son los números a corto plazo.
Charles E. SMITH, The Merlin Factor: Keys to the Corporate Kingdom REGLA 8
Todo poder se manifiesta a través de cuatro aspectos: aliento, luz, sonido e intención; estos cuatro aspectos forman la base de
la comunicación
Para el chamán, cada palabra pronunciada es una prueba de impecabilidad. El chamán comprende que las palabras pueden influir en el resultado de una situación y determinar la conciencia de la misma. Los cuatro aspectos de la manifestación del poder: aliento,
luz, sonido e intención, forman la base de la comunicación, y nuestra forma de comunicar determina los resultados que consigamos en el camino del poder.
Veamos cómo estos cuatro aspectos se asocian para crear el instrumento chamánico más poderoso, la gran herramienta de la comunicación.
1. ALIENTO
El aliento es el principal vehículo de los sonidos humanos, y según la tradición chamánica es lo que infunde espíritu a las palabras. Mientras hablas, tomas aliento para dar poder al lenguaje, para hacer que las palabras vayan donde serán oídas. El aliento es el fundamento del lenguaje y posibilita la comunicación. Las palabras escritas no tienen tanto poder como la palabra hablada: un mal actor puede destrozar las palabras de Shakespeare y un buen actor puede hacerlas sublimes. El poder está en el orador y no en las palabras dichas, como puede testificar cualquiera que haya escuchado a un buen conferenciante.
Lo que el orador haga con la respiración es muy importante, porque el aliento no sólo es esencial para la vida, también es el combustible que alimenta el motor de las palabras. Los chamanes entienden que el aliento es el vehículo usado por el espíritu para infundir vida en la forma humana; el aliento conecta campos energéticos superpuestos, uniéndolos para formar el cuerpo, la mente y el espíritu. El aliento es una de las principales herramientas curativas del chamán; él o ella lo usa para absorber la enfermedad e irradiar bienestar. El aliento también se usa para recobrar las cosas perdidas —incluyendo la recuperación del alma— y para devolver la armonía y la integridad al paciente. Los chamanes pueden usar la respiración para llevar el poder y la energía de un lugar a otro, e incluso pueden inocular poder y energía a otra persona con fines curativos. La respiración puede cambiar los puntos de vista, los estados de ánimo y la salud de la persona.
2. LUZ
Para el chamán, el aliento es portador de luz, la fuente de todo el poder del universo. Cuanto más profunda, pura e intensa sea la luz transportada por la respiración, mayor es el poder del chamán.
Según la tradición chamánica, en última instancia todo es luz, una profunda luz interna que para los maestros chamanes es indiferenciable del amor. En la tradición tolteca del conocimiento chamánico, al espíritu se le llama águila, y la luz son las emanaciones del águila. Las emanaciones son ondas luminosas que el espíritu usa para generar vida en cada partícula del universo. Así, cada partícula tiene el poder de manifestarse como elija hacerlo, por eso el universo es tan variado.
Los seres humanos pueden tomar conciencia de este poder de crear a voluntad, o pueden seguir siendo inconscientes de él. Hacernos conscientes de este poder nos permite acceder al verdadero poder.
3. SONIDO
El sonido es una serie infinita de frecuencias o vibraciones que permiten experimentar el misterio de la canción y del discurso. El sonido expresa pensamientos y sentimientos en una gran variedad de intensidades que dan lugar a interminables elecciones en nuestra manera de comunicar. El sonido cambia el significado de las palabras, haciendo que suenen serias, ligeras, divertidas, insultantes, sarcásticas o elogiadoras.
Para los chamanes, el sonido es mucho más que las palabras pronunciadas. Las canciones espirituales, usadas en curaciones y ceremonias, muchas veces no contienen palabras inteligibles, pero se sabe que los chamanes las usan para atraer la lluvia a un terreno reseco, para unificar un rebaño y permitir una buena caza, o para eliminar un virus que haya enfermado a un aldeano. Los extraños y hermosos sonidos emitidos por los chamanes crean vibraciones armónicas que les permiten influir en el entorno de acuerdo a su voluntad e intención.
El sonido, por tanto, es lo que transforma la luz transportada por el aliento y manifiesta su poder en la forma. Los chamanes dicen que, mediante el arte mágico de emitir sonidos, cualquier persona puede tener un impacto en su entorno para bien o para mal.
4. INTENCIÓN
La intención es el anhelo o deseo que influye en el poder del aliento para que obre y se manifieste de un modo particular. Sin intención, el aliento se limita a mantener el cuerpo con vida. La intención lleva el aliento a realizar su trabajo, a comunicar, a curar, a crear. La intención dirige la luz transportada por el aliento donde el chamán desea que vaya. Para los chamanes, éste es el proceso creativo, el poder de realización del ser humano que el espíritu posibilita.