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Methods of data organization and coding principles

Chapter 4 Methodology

4.2 The data collection process

4.2.4 Methods of data organization and coding principles

FUENTES DE DATOS UTILIZADAS EN EL ESTUDIO

b) Diferentes maneras de medir la

desigualdad y de agrupar a la población En forma genérica, la desigualdad significa que en una población dada existen diferencias relevantes y sistemáticas entre individuos y grupos sociales. En este estudio, las desigualdades en materia de mortalidad y reproducción corresponden a brechas en las probabilidades de muerte temprana y de repro- ducción más intensa y adelantada entre grupos de población o entre entidades geográficas, diferencia- dos por su condición o situación socioeconómica, respectivamente.

Hay varias maneras de medir estas desigualdades. En artículos recientes en los que se ha abordado esta dimensión metodológica del tema se destacan las fortalezas y debilidades de los diferentes procedi- mientos y se subraya la necesaria relación entre los objetivos de la investigación y la modalidad de medi- ción. Las principales propuestas provienen del cam- po de la salud y se han beneficiado de los avances en el estudio de las desigualdades en materia de in- gresos logrados en el ámbito de la economía (Wags- taff, Paci y Van Doorslaer, 1991; Mackenbach y Kunst, 1997; Schneider y otros, 2002; Keppel y otros,

2005). En el recuadro III.2 se presenta un resumen de las formas de medir la desigualdad aplicadas en este estudio.

Por otra parte, hay varias maneras de segmentar socialmente a la población para evaluar la existencia de disparidades. Esto es crítico para el análisis de las desigualdades demográficas porque, como se ha de- mostrado en diversas investigaciones recientes, dife- rentes criterios de segmentación social pueden conducir a la determinación de niveles de desigual- dad muy distintos (Schoumaker, 1999).

En este trabajo se utilizarán tres variables de seg- mentación: i) el territorio, específicamente las delimi- taciones nacionales, en términos tanto político–admi- nistrativos (divisiones mayores en el caso de la desigualdad y menores en el de la modelación agrega- da de los factores condicionantes de los niveles de mortalidad y fecundidad), como de zonas urbanas y ru- rales; ii) el estrato socioeconómico (véase el recuadro III.3), y iii) la etnia, cuya definición dependerá del procedimiento usado en cada censo, tal como se ha do- cumentado y detallado en el marco de las actividades del Proyecto BID–CELADE "La población indígena y afrodescendiente en los censos" (CEPAL/BID, 2005).

El primer grupo de indicadores de la desigualdad adoptados en este trabajo está integrado por una serie de medidas sen- cillas, que se expresan como diferencias absolutas o relativas entre las tasas de mortalidad y fecundidad estimadas para los dis- tintos agregados de población. Esos indicadores son: i) la diferencia absoluta entre las tasas, que es la distancia aritmética sim- ple entre la tasa de cada grupo y la de un grupo de referencia (se ha escogido como tal al que muestra la tasa más favorable); ii) la razón de las tasas, medida obtenida a partir del cociente entre las tasas de los grupos menos y más favorecido; iii) la va- riación absoluta de las tasas durante el último período intercensal, y iv) la variación relativa de las tasas en el mismo interva- lo. Ambos tipos de mediciones, absolutas y relativas, son importantes y suelen complementarse.

El segundo grupo de indicadores corresponde a medidas de la disparidad conceptualmente similares a las medidas tradi- cionales de variabilidad utilizadas en estadística. En este caso, la media aritmética se usa como el punto de referencia y la su- matoria de las diferencias absolutas entre las tasas de cada grupo de población y la media de esas tasas, dividida por el núme- ro de observaciones, permite calcular la desviación media. Finalmente, como es sabido, se deriva el coeficiente de variación del cociente entre la desviación estándar y la media. El coeficiente de variación es una medida recomendada para analizar el grado de heterogeneidad espacial con respecto a indicadores relativos al estado de salud o a los componentes del cambio de- mográfico (Castillo–Salgado, Loyola y Roca, 2001; Tomka, 2002). En este caso se ha adoptado para verificar si dentro de los países los niveles de mortalidad infantil y de fecundidad según entidades geográficas tienden a registrar cierta convergencia.

El tercer grupo de indicadores se basa en las denominadas medidas del efecto o repercusión de las condiciones socioe- conómicas en los niveles de mortalidad y fecundidad. Estas medidas utilizan categorías definidas por un indicador socioeco- nómico cuantificable en términos poblacionales (Schneider y otros, 2002). En este caso se ha empleado un índice de estrati- ficación socioeconómica, cuya construcción se explica en la sección siguiente. Los indicadores utilizados son: i) la diferencia de las tasas; ii) la razón de las tasas, y iii) el índice y la curva de concentración. En los dos primeros casos se comparan dos gru- pos en situaciones extremas según nivel socioeconómico (por ejemplo, el quintil más pobre de la distribución con el quintil más rico, según el índice de estratificación). Una ventaja de estos indicadores es que pueden transmitir la sensación de urgen- cia que entrañan estas diferencias al establecer, por ejemplo, el número de veces en que el indicador de salud del grupo más pobre es inferior al del grupo más rico. Sin embargo, en el hecho mismo de considerar los grupos extremos radica su princi- pal limitación, ya que aunque se lograran mejoras en las clases intermedias, esto no se reflejaría, según dichos indicadores, en una menor disparidad. Esa limitación puede ser superada mediante el uso del índice y la curva de concentración, dado que se aprovecha la información proveniente de todos los grupos socioeconómicos. La curva de concentración es una generalización de la curva de Lorenz que, por ejemplo, en el caso de la mortalidad infantil permite mostrar la proporción acumulada de muer- tes (en el eje y) en función de la proporción acumulada de niños en riesgo (en el eje x), clasificados por nivel socioeconómi- co del hogar y ordenados por calidad de la situación, desde la peor hasta la mejor. Si la curva de concentración coincide con la diagonal, la tasa de mortalidad infantil es la misma para todos los niños, independientemente de su nivel socioeconómico. Si está por encima de la diagonal, la desigualdad en términos de mortalidad va en desmedro de los niños más pobres y, contra- riamente, si la curva estuviera por debajo de la diagonal, denotaría una desigualdad en desmedro de los niños más acomoda- dos. Cuanto más alejada esté la curva de la diagonal, mayor será el grado de desigualdad entre los quintiles socioeconómicos. Por su parte, el índice de concentración (IC) es una medida numérica de la desigualdad que se define como el doble del área entre la curva de concentración y la diagonal. El IC toma valor cero cuando la curva de concentración coincide con la diago- nal, es negativo cuando dicha curva está por encima de la diagonal, y positivo cuando se ubica por debajo. Una limitación del IC es que su valor absoluto no transmite mucha información acerca de la magnitud de la disparidad. No obstante, cuando se utiliza para hacer comparaciones en el tiempo o entre poblaciones diferentes, el IC puede mostrar la magnitud relativa de las desigualdades.

Se ha señalado que, en el grupo de indicadores considerados, el índice de concentración puede calificarse como uno de los más apropiados para medir las desigualdades, porque presenta las siguientes características: i) refleja la dimensión socioe- conómica de las desigualdades; ii) incorpora información correspondiente a todos los grupos de población definidos por el in- dicador de estratificación, y iii) es sensible a los cambios en la distribución y el tamaño de la población a lo largo de la escala socioeconómica (Schneider y otros, 2002).