Algunos houngans y mambos se creen capaces de curar fácilmente cualquier enfermedad pasando simplemente la ca- beza de un perro recién sacrificado sobre las zonas dolorosas. Sostienen que esta operación debe ejecutarse en forma de cruz, pues de lo contrario no produce ningún efecto terapéuti- co.
Un remedio secreto vudú contra la demencia consiste en una mezcla de plumas blancas de gallo, varias raíces y las hierbas, huesos humanos finamente machacados y ron case- ro. Esta mixtura se deposita en la pezuña de una mula, y se afirma que es un remedio infalible contra todos los trastornos mentales.
Actualmente se están utilizando en Haití ciertos ritos espe- ciales vudúes para curar la demencia. Se cree que ésta obe- dece fundamentalmente a que el paciente está poseído por ciertos espíritus malignos. Durante el rito de curación, la per- sona demente pierde la conciencia y dichos espíritus se alejan de ella. La curación total puede comprobarse al despertarse el enfermo.
Se afirma que el reumatismo y la artritis pueden curarse encerrando al enfermo en una habitación vacía con un pavo vivo. Es imprescindible que el houngan o la mambo cierren la puerta de la habitación una vez aquél haya entrado. Se cree que al día siguiente por la mañana la enfermedad desaparece por completo.
La mordedura de cierta clase de cienpiés y arañas es en alto grado venenosa; sin embargo, de acuerdo con los vudúes puede curarse rápidamente. Un antídoto para tales mordedu- ras es relativamente fácil de aplicar. Hay que matar el insecto que hizo la mordedura y frotar con él toda la herida. Luego de introducirse el insecto en una botella de clairin y se bebe un poco de licor. Semejante trempe también se considera como
un medio vudú muy corriente para envenenar a un enemigo.
Para determinar la muerte o la recuperación
En una barra de jabón de castile puro se hacen seis orifi- cios. Debe rellenarse cada uno de ellos con aceite de castor y pequeños pabilos de vela flotantes. Seguidamente se encien- de cada uno de los pabilos. Si éstos se apagan rápidamente, hay que pensar que la muerte está próxima. Si siguen ardien- do por lo menos una hora, cabe esperar una recuperación rá- pida del enfermo.
El oráculo del Alfiler-Cuchara
Se clava un alfiler en el suelo y se hace balancear sobre él una cuchara. Si la cuchara se mantiene en equilibrio hasta la mañana siguiente, puede creerse que el enfermo se recupera- rá pronto. Si la cuchara cae al suelo antes de este tiempo es que la muerte está cerca.
Un remedio vudú curalotodo
Cójanse siete hojas de un ciruelo y siete hojas de hierba ordinaria. Invóquese el nombre de un loa distinto cada vez que se arranque una de ellas. Colóquense las hojas de hierba so- bre las de ciruelo alrededor del borde de un plato blanco lim- pio. Es necesario depositar vinagre de los Cuatro Ladrones, vino blanco y aceite de castor a partes iguales en el centro del plato (aproximadamente una cucharilla de té de cada uno), Agítese cuidadosamente mientras se recitan los nombres de los distintos loas. Moje se una cabeza de ajo en este potente líquido y luego tóquese con él la frente del enfermo mientras reza. A continuación frótense sus extremidades con el ajo hu- medecido.
Después se coge un cuchillo nuevo (comprado especial- mente para este ritual) y se corta el ajo en rodajas muy finas, que se dejan caer en el líquido del plato. Se mantiene la mixtu- ra durante toda la noche en la habitación donde se encuentra el enfermo. Este se recuperará completamente dentro de las
47 veinticuatro horas e incluso antes. Si a pesar de ello la enfer- medad persiste, procédase de la siguiente forma:
Se dibuja, un gran círculo con una cruz en el centro (un veve). Debe utilizarse únicamente harina blanca de trigo, hari- na de maíz o cenizas para construir este místico emblema vu- dú. Luego se amontonan veintiún palitos pequeños de pino en el centro de la cruz. Se coloca el plato, con los ingredientes mezclados previamente, encima de este montón de maderas. Se deja que ardan los palitos de pino después de haberlos ro- ciado con ron. Cuídese de espolvorear un poco de sulfuro o Polvo de Mirra sobre este fuego para evitar las influencias ma- lignas.
A continuación se frota el cuerpo del enfermo utilizando es- ta mixtura líquida caliente del plato. El paciente debe recitar los nombres de los loas durante toda esta operación. Se asegura que este método de curación es rápido e infalible si se practica adecuadamente. Cada fase de este ritual ha de efectuarse an- tes de comenzar la siguiente.
Una cura segura contra la locura
Córtese un palomo blanco por la mitad y destrípese rápi- damente. Hay que extender completamente el cuerpo abierto del animal y atarlo a la cabeza del paciente con el pico colgan- do sobre su nariz. Viértase unas gotas de vino sobre el cuerpo del ave. Se dice que ese sacramento induce al alma original a volver a su propio dueño y obliga al espíritu a abandonar la cabeza del paciente luego se entierran Raíz de Sumbul, Cor- teza de Tanna y Flores de Caléndula frescas. Todo ello se mezcla con agua de lluvia. Se caliente ligeramente la mixtura líquida y se vierte sobre la cabeza del paciente. Como fase fi- nal, se emplea una hoja de palma para flotarle la cabeza con manteca de cerdo o tocino. Debe atarse esta hoja en lo alto de la cabeza durante un período de veinticuatro horas.
Curación de un enfermo
ba. Tras depositar en él tres jarros llenos de una pinta3
de agua de lluvia y otros tres con igual cantidad de vino tinto, se decoran los alrededores de la abertura con un veve hecho en un trozo de madera. Se coloca luego una esterilla de caña so- bre el boquete y el veve, espolvoreando la esterilla con semi- llas de sésamo. Por fin se clava una estaca de roble en el sue- lo en un extremo de la esterilla y se coloca una cruz en el otro extremo.
Acto seguido, la persona enferma debe echarse sobre la esterilla y relajarse. Se colocará un gallo blanco entre las pier- nas de él o de ella. Cúbranse completamente con una hoja blanca y nueva de papel y espolvoréese todo cuidadosamente. Se fijarán en el suelo veintiuna velas blancas encendidas, de modo que queden dispuestas en grupos de siete. Invóquese entonces el loa de Marinette. Transcurrida una hora, se retirará el gallo y se le encerrará en una caja negra sellada, la cual de- berá enterrarse en un lugar apartado. Se cree que el gallo ha- brá cogido la enfermedad del paciente. La recuperación del enfermo es rápida.
Remedio contra la mordedura de serpiente
Los vudúes disponen de un método de curación más bien simple, pero efectivo, para sanar a una persona que ha sido mordida por una serpiente. Córtesela cabeza a otra serpiente viva (no importa la clase que sea) y aplíquese la parte san- grante de la misma a la herida abierta en el individuo mordido. Atese firmemente en un sitio con una gasa, y déjese así hasta que el sol salga al día siguiente. Este remedio es muy popular entre los círculos vudúes de hoy día. Afirman que combate la inflamación y elimina el dolor.
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Pinta: Medida de capacidad inglesa equivalente a 0,568 li- tros.
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MAL DE OJO