"...Un soldado que se^decía San Martin" (Díaz del Castillo 1969:20) miembro de la expedición de'Grijalva — (1518) fue, al decir del cronista de la Conquista, quien primero avistó el volcán cubierto de vegetación que se yer gue como el punto más alto de la zona,-y que desde enton ces lleva el nombre de su descubridor europeo.
establecer contacto con los habitantes del área, como lo expone el soldado historiador: "Vueltos a embarcar, si guiendo la costa adelante, de allí a dos días vimos un
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pueblo junto a la tierra que se dice Ayagualulco. Y an daban muchos indios de aquel pueblo por la costa, con u- nas rodelas hechas de concha de tortuga, que relumbraban con el sol que daba en ellas, y algunos de nuestros sol dados porfiaban que eran de oro bajo. Y los indios que las tenían iban haciendo pernetas, como burlando, de los n a v i o s . .. Y pusimos por nombre a este pueblo La Rambla. Tal sitio fue señalado a Cortés en 1519 por lós marinos experimentados que conocían la derrota y que, tras ser expedicionarios con Grijalva, estaban alistados en las - huestes del conquistador (Díaz del Castillo, 1969:54y56) Sin embargo, la exploración de la región fue. realizada tiempo después por Diego de Ordaz y Gonzalo de Sandoval. El primero se internó a finales d e' 1519» y el segundo en 1521 con instrucciones precisas de fundar la Villa del - Espíritu Santo, sobre la antigua Coatzacoalcos.
Como es harto conocido, Cortés atravesó la provin cia en su inicial incursión terrestre; se entrevistó con el cacique de Coatzacoalcos ¿Tochel lo llama Bernal, Tu- chintecla el conquistador: vid. Cartas de Relación. II carta/, y obtuvo por la vía del obsequio a doña Marina, , que tan preciados servicios había de prestarle por saber
"la lengua de Guatzacualco, que es la propia de México - /nahuati/, y sabía la de Tabasco zoque, segura mente. La ubicación que se hace de doña Marina como nati va de Oluta obliga a situarla como mlxe-popoluca.
El 1? de mayo de 1522 se fundó, a un lado de Coafc- zacoalcos la Villa del Espíritu Santo. "Estaba poblada a- quella villa de los conquistadores más antiguos de Méxi-
co (...)" (Díaz del Castillo 1969:426), entre los que de ben contarse a Gonzalo de Sandoval, Luis Marín, Julio de Salamanca, Diego de Azamar, "e otros conquistadores en can tidad de ochenta vecinos' 1 (Silero de Cangas y Quiñones) • - Con la fundación, obviaménte, quedó instalado el Ayunta miento.
La colonización de la Provincia no mantuvo el rit mo de tranquilidad inicial. Poco transcurrió desde la fun
dación de la Villa del Espíritu Santo, para que se pusie ra en marcha la verdadera conquista dentro de la zona. - Díaz del Castillo (1969:280, 365ss) narra los difíciles - escollos afrontados por los castellanos para pacificar el &rea, tras de inesperada rebelión de "todas las más pro vincias. .. que estaban encomendadas a los vecinos".
García de León (1969:11-12) considera que: "la pro vincia de Coatzacüalco contaba con cerca de 76 pueblos en el momento del contacto, y con unos 5 0 mil habitantes en total". En un lapso de 20 años la población se redujo con siderablemente "hasta quedar con solo 3 » 0 0 0 individuos". Después vendría el abandono casi total del sitio.
Tal como aconteció en todo el territorio, a la con quista militar siguió la obligada evangelización. Así, en
1534 se intentó crear el "obispado de Coatzacoalco", pero en su lugar fue creado el'de Oaxaca (1535) que comprendía al sur de Veracruz. 1537 parece ser fecha de importante - tarea evangelizaáora entre los poblados del área. Esto nos lo hace saber Fray Toriblo de Benavente (1969:138) al re
ferirse a ls prédicas de cinco frailes ¿enviados por Fray Martín de Valenci^/ en "los pueblos de Guazacualco y Pui-
Un importante dato muestra que la conversión reli giosa comenzó a presentarse casi inmediatamente después del poblamiento de la provincia por los conquistadores* El mismo fraile de Benavente (pp. 91-92) expresa que en 1526, al comenzarse a impartir el sacramento de la peni tencia en Texcoco, "Entre los m u c h o s que allí vinieron vi no una señora de un pueblo llamado Tecziztepec ¿Texiste- pec actual, poblado zoque-popoluc^/ con muchas c&fgas de ídolos, que traía para que los quemaren y dijeren lo que tenía que hacer para servir a Dios, la cual después de ser enseñada recibió el bautizo..."•
El surgimiento de la provincia de Coatzacoalco — co mo el de las restantes provincias de Nueva España— resul ta de fenómenos concretos que se refieren esencialmente a la fundación de ayuntamientos, los cuales reclaman poste riormente el reconocimiento legal a la Corona Española. - De acuerdo con la primera disposición en materia de divi sión territorial — Real Cédula de 20 de febrero de 1534— la Nueva España quedaba dividida en cuatro provincias o mitras, siendo una de ellas la de Coatzacoalcos. Los oido res de la Audiencia de México hicieron la división el 30 de julio de 1 5 3 5 (O'Gorman, 1968:5, nota).
Casi simultáneamente se realizó la división judi- cial-administratica (Audiencias) y la administrativa-fis cal (Provincias Internas e Intendencias), las cuales no deben entenderse como fases evolutivas, sino como expre sión de un funcionamiento simultáneo, sobrepuestas unas a otras. "Esta observación es importante, porque con dema siada frecuencia... se repite que la división territorial de la Colonia se puede resumir en la afirmación de que, durante el siglo XVI, la división fue en obispados, duran te el siglo XVII, en audiencias, y durante el siglo XVIII,
en intendencias. Esto es estrictamente inexacto" ((^Gor man 1968:8-9).
. De acuerdo con la división establecida, la zona - pertenecía a la provincia mayor de Oaxaca que se dividía en "Oaxaca propiamente dicha, Mixteca (alta y baja), Tulu» tepec, del Río de Alvarado, de los Zapotecos, de Guazócuai co y del Valle de Nejapa" (O'Gorman 1968:15)•
Pronto iniciaron los conquistadores la enajenación legal de las tierras ocupadas por los indígenas. - T por cuanto a la operancia de tal fenómeno en la región, apar te de las encomiendas otorgadas a los fundadores de la Vi lla del Espíritu Santo, Acayucan — punto principal de la provincia— fue fraccionado en gran parte de su extensión 21 años después de la caída de Tenochtitlan. "En la pro banza de servicios prestados pot* doña Marina, presentada por doña María Xaramillo, hija de la notable interprete y de Juan Xaramillo, durante los años 1542 a 1552, los tes tigos dijeron que Hernán Cortés, dio a doña Marina en do te de casamiento los pueblos de Oluta y Tetiquipac de la provincia de Coatzacualco, por haber sido nativa del pri mero de los citados y q u e posteriormente se los quitaron* pues los gobernantes que quedaron en México los entrega ron a otras personas, depositándolos en el Factor Gonzalo de Salazar. Y añadían que en esta época los poseía Lula M a rín y otras personas" (Ramírez Lavoignet 1962:11).
Así, encontramos que Luis Marín fue propietario de Oluta, Chacalapa, Tetiquipac, Cuyutepec, Texistepec y Aca yucan, "y a su muerte heredó esta encomiehda su hijo Fran cisco Márín, y después el hijo de éste; Cuyutepec, se sus tituye en otras relaciones por el pueblo de Zayultepec, es decir, Sayula actual, debido posiblemente a una mala es-
critura del nombre” (Ramírez Lavoignet, Idem).
Una vez organizado el gobierno virreinal la provin cia fue visitada por autoridades encargadas de la tasación tributicia. Algunas comunidades quedaron adscritas a la Corona y otras pasaron a depender de encomenderos, como - hemos visto. Los pueblos de Acayucan quedaron comprendidos "dentro de la Alcaldía Mayor de Coatzacualco, mientras que én el aspecto religioso se anexó toda la provincia al 0— bispado de Oaxaca". (Ramírez Lavoignet 1968:10).
Obviamente, la otorgación de mercedes por parte del virreinato a los conquistadores y sus descendientes, des pojó de tierras a los indígenas de la provincia. Este des pojo de carácter legal pero no legítimo, permitió, empero, que los nativos continuaran asentados y laborando dentro de su territorio, que sin pertenecer ya a ellos de acuer do con la legislación colonial, requería de su fuerza de trabajo para el mantenimiento de las encomiendas y el pa go deLtributo. No perdieron los indígenas únicamente sus tierras de cultivo, también el fundo legal de sus pueblos ya que no tuvieron el título virreinal que les amparara - las 600 varas castellanas que se concedían por cada punto cardinal, de acuerdo con la Real Cédula del primero de di ciembre de 1573 y la Real Ordenanza de mayo de 1567.
L a zona ocupa un lugar de importancia en el monto de las tributaciones a la Corona, principalmente en la en trega de cacao. El Libro de las Tasaciones (siglo XVI. — 1952 passim recopilado por González de Cossio) ofrece al gunos indicadores para demostrar lo anterior:
CUADRO 1
LUGAR TRIBUTO TASACION PERIODICIDAD
Xoteapa cacao 10 zontes cada 60 días
Guazacualco 11 3 zontes 11 Chinameca M 1 xiquipilli M Pechucalco « 3 xiquipillis y 3 zontes n Ocelotepeque .11 1 xiquipilli 11 Oteapa ti 1 xiquipilli y medio 11 Aguacataco 11 10 zontes it Guachapa ti 1 xiquipilli ti
Evaluando las cantidades encontramos una tasa tri- buticia bimestral de 7 y medio xiquipillis y 3 0 zontes que corresponden a un total de 6 4 mil granos de cacao, cifra que expresa la importancia de la provincia como fuente de obtención.
Por otra parte, los datos de González de Cossio __ (1952:581-82-83), Paso y Troncoso (1 9 4 0, Vol. IX:5 y 4 1), Miranda (1 9 5 2:2 1 1-2 1 2) y los correspondientes al Archivo General de la Nación (t. XI, No. 2:219, 1940) permiten foi*- mular las siguientes apreciaciones sobre algunas localida des de "Tustla y Guazacualco":
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CUADRO 2