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El objetivo de este último capítulo es determinar la relación existente entre los resultados obtenidos de la aplicación de los instrumentos con la pregunta de investigación y los objetivos del trabajo. Esta valoración nos llevará a decidir si los elementos planteados a nivel de hipótesis fueron comprobados o no. Asimismo, se dan una serie de conclusiones y recomendaciones para futuros trabajos de estudio, para terminar el apartado indicando los aportes específicos de esta investigación al campo de la Educación.

Por ende, el primer paso en esta discusión final es delimitar las respuestas que surgieron a la pregunta de investigación del presente trabajo que, como se recordará, es: ¿qué aspectos de los Objetos de Aprendizaje permitirían profundizar en el contenido temático de los cursos de capacitación docente que son impartidos en una modalidad de blended-learning en las

universidades?

En general se pudo verificar que la interactividad, la reusabilidad y el diseño fueron los elementos del OA que apoyaron la profundización temática por parte de los maestros. En otras palabras, nos encontramos que estos son los tres elementos de los OA que facilitan la

apropiación de los contenidos por parte de los usuarios. Sin embargo, y sobre la base de los resultados, debemos ahondar en el “monto” de profundización conceptual por parte de las personas que interactuaron con el OA.

Es decir, habría que destacar que el manejo del contenido teórico por parte de los docentes que tuvieron contacto con el OA se dio solamente en un nivel básico. Por ende, la profundidad en la apropiación del contenido, si bien es cierto fue mayor que en los maestros del grupo de control, no fue lo suficientemente amplia como para sostener que los docentes

manejan el tema.

La implicación de este resultado nos lleva a pensar que, nuevamente, el tema del tiempo que un maestro por horas puede destinar a su capacitación docente es fundamental. Los

resultados nos permiten ver que la modalidad mixta favorece una mejor apropiación del conocimiento, pero la saturación laboral y otros factores de índole personal evitan que, aún en su casa o “tiempos libres”, los docentes dispongan de las horas necesarias para hacer un autoestudio exhaustivo.

Sobre la base de lo anterior, se desprende como pertinente el continuar indagando sobre esta vertiente e ir delimitando cuáles serán las adecuaciones administrativas e, incluso,

personales que se deberían llevar a cabo con los maestros, para que éstos pudieran asimilar a profundidad los contenidos de una capacitación pedagógica y didáctica. En este mismo sentido, también se considera importante el poder ahondar en la importancia de la metacognición y el metaprendizaje en los procesos de aprendizaje autorregulados.

Sin embargo, y a pesar de los comentarios anteriores, se puede apreciar un avance en relación a los modelos presenciales de capacitación, por lo que el blended-learning, apoyado por Objetos de Aprendizaje, se muestra como una opción viable y de mayor eficacia para la educación continua del claustro docente, pues los maestros del grupo experimental

consideraron que su aprendizaje en esta nueva modalidad fue significativo y mejor que el obtenido con los métodos tradicionales; gracias a la interactividad, la reusabilidad y el diseño del Objeto de Aprendizaje.

Las implicaciones de lo expuesto en los párrafos anteriores son muy interesantes. Por un lado, los resultados ponen de manifiesto que los extremos son erróneos. Ni la capacitación por medio de las NTIC es la panacea que genera expertos en las temáticas abordadas, ni tampoco es un proceso que trivializa el contenido. Y esto se debe a que el uso de Objetos de

Aprendizaje (o cualquier otro método no presencial) también está supeditado al tiempo que dispone el usuario para su capacitación.

Hay que recordar que una de las preguntas subordinadas giró en torno a si los maestros por hora dispondrían del tiempo necesario para estudiar los Objetos de Aprendizaje. En ese sentido, y sobre la base de lo ya expuesto, podemos afirmar que, para obtener un dominio

básico del tema, si tuvieron el tiempo necesario. El hecho de que en el grupo experimental, los docentes manifestaran su beneplácito por hacer uso de su agenda de acuerdo a sus

necesidades y el poder abordar el autoestudio en diferentes lugares, fue significativo. También lo fue el que los maestros del grupo de control, abiertamente, manifestaran, por un lado que el tiempo de la capacitación presencial había sido insuficiente, pero que, a la par, sostuvieran que de darse más sesiones para completar los temas no abordados, les sería muy difícil acudir a las mismas.

Las implicaciones de este resultado son claras. Los docentes de tiempo parcial ven como una buena opción la capacitación por medio de Objetos de Aprendizaje, entre otras cosas, porque ellos mismos son los que determinan los momentos y espacios para su autoestudio, situación que no se da en los modelos presenciales. Si bien es cierto, en párrafos anteriores hemos manifestado que esa asignación temporal no es suficiente para que los maestros “dominen” el tema, si es lo suficientemente amplia como para que obtengan los conocimientos básicos del tópico, hecho que, ni siquiera, ocurre en la capacitación presencial corta (curso de 6 a 9 horas).

También, dentro de todos los hallazgos obtenidos, habría que destacar uno que no estaba contemplado en un inicio en el diseño de la investigación: la importancia que se le dio a la parte presencial de la modalidad blended-learning de capacitación. Fue altamente

significativo que los catedráticos del grupo experimental hablaran positivamente sobre el OA y sus características, pero nunca se contempló la preponderancia que tuvo el taller en la integración del conocimiento y en la elaboración de los productos concretos (la unidad del programa de trabajo).

Por lo tanto, se puede apreciar que el blended-learning se posiciona como la opción más eficaz en términos de fomentar una serie de competencias requeridas en la Era del

Conocimiento (como el autoaprendizaje y la autodirección), pero también recupera la riqueza del contacto humano y de la socialización para la apropiación cabal del conocimiento. Hay que

considerar que esta vertiente de la investigación, al no haber sido explorada en plenitud en este estudio, podría ser abordada más a fondo por futuros trabajos que quisieran determinar el cómo equilibrar la parte “virtual” o a distancia, con el elemento presencial de un esquema de

enseñanza basado en el blended-learning.

Otra de las preguntas subordinadas de este estudio fue si el conocimiento tecnológico de los maestros sería un obstáculo para una capacitación en la modalidad de blended-learning. En ese sentido podemos decir que los docentes que tenían un conocimiento previo en el manejo de las NTIC, al pensar en sus compañeros maestros que no tienen esa habilidad, manifestaban su preocupación ante dicho factor. Es más, los que señalaron que eran necesarios cursos de iniciación en la tecnología necesaria para interactuar con los OA, fueron los docentes que no tuvieron problema en su navegación.

En cambio, los dos maestros que señalaron cierta inquietud sobre el uso de estas herramientas tecnológicas, consideraron, al mismo tiempo, que el OA estaba tan bien diseñado que no se requería una capacitación previa para su uso. Sin embargo, el investigador, en el transcurso de la entrevista cualitativa pudo darse cuenta que estos dos profesores no

aprovecharon al máximo el recurso tecnológico, ya fuera porque su equipo no contaba con las características mínimas para poder escuchar los audios o los videos o, que es lo más

importante, porque existía cierto miedo al cambio y a las implicaciones que éste conlleva. La implicación de todo lo anterior recae en la importancia de tener usuarios con un conocimiento previo en el manejo de las NTIC, cuando se quiere implementar una capacitación en blended-learning. Por lo tanto, las instituciones que quieran empezar a llevar los procesos de educación continua de su planta docente hacia el camino del uso de Objetos de Aprendizaje, deben estar muy conscientes que se deberá contemplar, en una primera etapa, una enseñanza de las habilidades y elementos tecnológicos básicos para hacer buen uso de este modelo de autoaprendizaje.

Otra de las interrogantes que surgieron en el curso de esta indagatoria fue si las autoridades universitarias de La Salle Cancún tendrían unificadas las instancias certificadoras de los cursos de capacitación y si sus estándares de competencia para esos procesos de actualización docente estaban bien definidos. Desafortunadamente para la institución, nos encontramos con que no hay una homologación entre las tres áreas que están implicadas en este proceso. Tanto a nivel administrativo, como en la perspectiva de contenido, todavía hay muchas áreas de oportunidad en este tema para la universidad. Una de las implicaciones prácticas de este resultado es que el investigador, al ser miembro de esa comunidad educativa, podría pugnar por ir, paulatinamente, homologando dichos procesos. Es más, se puede afirmar que ya hay un proyecto específico, avalado por la Vicerrectoría, en ese sentido.

Sobre la base de la experiencia anterior, se considera importante que los futuros estudios que se realicen, partan de la conceptualización que las mismas autoridades de una institución educativa tengan sobre la capacitación docente. Es decir, podría ser un punto de partida muy interesante el tratar de ver si los criterios de superación del personal están homologados entre aquellos miembros de la comunidad educativa que tienen participación directa en este proceso.

Otro de los elementos que se quiso comprender fue si el tener que certificar el dominio o competencia teórica en el tema del curso, antes de tomar su parte práctica, sería un elemento que desmotivara a los docentes al sentirse obligados a estudiar. Empero, este fue el único elemento que no se pudo comprobar dentro del contexto de la investigación, dado que durante la producción del OA no se contó con la capacidad tecnológica para poner dicho “candado tecnológico”. Es decir, aunque el Objeto de Aprendizaje tenía una evaluación por unidad, los resultados obtenidos por cada maestro no se pudieron enviar al servidor de la Universidad La Salle Cancún. Por lo tanto, otra de las vertientes en las que se puede, y debe, trabajar es en ésta, sobre todo, en futuros estudios que se realicen en otras instituciones y que tengan la infraestructura técnica para lograr establecer el envío de las respuestas de los docentes que interactúen con el OA.

Sobre la base de las respuestas, tanto a la pregunta de investigación general, como a las interrogaciones secundarias, estamos en condiciones de señalar que el objetivo general del presente trabajo de investigación, es decir, el determinar si la utilización de Objetos de Aprendizaje es una opción viable y eficaz para complementar los procesos de capacitación docente de la Universidad La Salle Cancún, se ha cumplido.

Y se ha satisfecho dicho objetivo porque podemos afirmar que casi todos los maestros del grupo experimental manifestaron que la interactividad, el diseño y la reusabilidad permiten hacer más significativa la experiencia de aprendizaje. Incluso, el único docente que no opinó lo anterior, lo hizo así porque no quería generalizar. Es decir, él no quería hablar por los demás, pues considera que el aprendizaje depende del sujeto y no del recurso didáctico. Sin embargo, en su caso particular, opinó que el OA si le había ayudado a tener un aprendizaje más

significativo.

Estos resultados nos llevan a suponer que este tipo de capacitación docente puede ser también una opción muy interesante para otras instituciones educativas que estén buscando nuevos caminos para generar una superación en su planta docente. Si los OA son los suficientemente descontextualizados y genéricos en su contenido, incluso, estamos ante un área de oportunidad para generar sinergias interinstitucionales y promover que un mismo Objeto de Aprendizaje pueda ser utilizado para la capacitación de maestros de universidades de un mismo sistema, ubicadas en distintas regiones geográficas.

Otra vertiente podría ser que instituciones educativas no pertenecientes a un mismo sistema pero que, quizá, sean miembros de una misma asociación, puedan compartir un OA para capacitar a su personal. También se podría promover dentro de la SEP que se utilizarán estos recursos digitales para la superación de los docentes de escuelas públicas. Por lo tanto, las posibilidades son amplias, y los resultados de esta investigación abren distintas aristas para que futuros estudios puedan determinar qué tan factible es lo expuesto en estos párrafos.

Asimismo, dentro de los objetivos específicos del trabajo pudimos apreciar que los profesores que participaron dentro de la muestra están preparados para asumir el rol de alumno del siglo XXI, al tomar una actitud proactiva y de compromiso en pro de su propia preparación didáctica. Esto se pudo comprobar gracias a que los ocho sujetos del grupo experimental, generaron procesos de autoestudio y se comprometieron a tener una interacción con el OA, antes de llegar al taller presencial.

Sin embargo, deberíamos matizar este último aspecto, dado el conocimiento cercano que los maestros tienen con el investigador y a que éste es el Director de la Licenciatura en

Ciencias de la Comunicación, carrera donde ellos trabajan. Sería interesante generar, en otros contextos educativos, otra investigación donde el elemento de cercanía-autoridad no estuviera presente.

Basándonos en todo lo expuesto en los párrafos anteriores, se está en condiciones de afirmar que la hipótesis de esta investigación se ha comprobado, ya quelos maestros

universitarios que recibieron una capacitación docente en una modalidad de blended-learning, profundizaron más, aunque sea a nivel básico, en los contenidos temáticos gracias a la interactividad, reusabilidad y diseño de los Objetos de Aprendizaje.

Pero, ¿en qué nos basamos para generalizar estos resultados? A que en el transcurso de la entrevista cualitativa, el investigador pudo validar (por medio de un instrumento diseñado para ese fin) que los docentes del grupo experimental tenían más elementos teóricos y mayor manejo del tema, que aquellos que estuvieron en el grupo de control. Incluso, aunque no es parte metodológica de esta investigación (por cuestiones de calendario de este mismo estudio), los programas de trabajo que, a la postre, estos docentes entregaron a la Coordinación de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación, requirieron menos observaciones que aquellos realizados por los profesores del grupo de control.

Hasta el momento, hemos visto que la investigación ha dado respuesta a la pregunta de investigación general, así como a las interrogantes secundarias. También nos percatamos que

el objetivo general del trabajo se cumplió y que la hipótesis fue comprobada. Por lo tanto, se considera que este es el momento de dar una serie de conclusiones y recomendaciones.

En ese sentido, Hernández (2006, p. 40) nos señala con respecto a las conclusiones, lo siguiente:

1. “Deben constituir generalizaciones científico teóricas, no una repetición de los resultados”. 2. “Deben dar respuesta a los objetivos investigativos y a las preguntas científicas”.

3. “Deben ser concretas, no enumeradas sino con marcadores (plecas)”.

Por lo tanto, las conclusiones a las que se llegaron son:

ƒ Los maestros de tiempo parcial que son sometidos a proceso de capacitación en una modalidad blended-learning, apoyada por Objetos de Aprendizaje, pueden obtener una asimilación básica de los contenidos teóricos del tema estudiado.

ƒ Los elementos de los Objetos de Aprendizaje que permiten ese nivel de profundidad en el aprendizaje son la interactividad, la reusabilidad y el diseño.

ƒ Los docentes que son sometidos a procesos de capacitación presencial cortos no obtienen un nivel básico de dominio en los temas estudiados.

ƒ Las ventajas de una modalidad de capacitación en blended-learning (uso adecuado de los recursos temporales y espaciales, acercamiento de los profesores a las NTIC, aproximación básica a los contenidos teóricos, etc.) deben ser tomadas en cuenta por las instituciones educativas que pretendan generar esquemas de educación continua acordes a las necesidades de los profesores de la Sociedad del Conocimiento.

El mismo Hernández (2006), nos señala que las recomendaciones deben ser: 1. ”Concretas, no enumeradas sino con marcadores (plecas)”.

3. “Esta relación no tiene que ser unívoca, pues una conclusión puede requerir varias recomendaciones y varias conclusiones conllevar una misma recomendación”.

4. “Tienen que estar interrelacionadas con el análisis y discusión de los resultados: deben derivarse de ellos."

Por ende, las recomendaciones emanadas de este trabajo son:

ƒ Llevar a cabo un análisis, tanto desde el punto de vista administrativo como pedagógico, sobre la importancia y pertinencia de generar procesos de capacitación en modalidad blended-learning destinados a los profesores de tiempo parcial.

ƒ Definir la factibilidad de implementar un departamento que se dediqué a producir Objetos de Aprendizaje; donde diseñadores instruccionales, expertos en los contenidos, diseñadores gráficos, comunicólogos y profesionales capacitados en la producción y distribución de contenidos por medio de las NTIC; puedan interactuar y generar los elementos necesarios para la capacitación de la planta docente de la institución.

ƒ Hacer un análisis de puestos, y de tiempos y movimientos, para definir cómo establecer mecanismos para que los docentes tengan más tiempo para su interacción con los OA producidos para su capacitación.

Como se puede apreciar las implicaciones son amplias. Se está hablando de visualizar una nueva forma de capacitación que, si bien generará una inversión inicial, tendrá un impacto positivo en el accionar de la institución, dado que los maestros obtendrán un mayor aprendizaje en una modalidad blended-learning, lo cual se verá reflejado en los estándares de calidad de la misma universidad.

Pero la implicación más importante es poner el tema de la capacitación docente como piedra angular en el proyecto del desarrollo institucional, adecuándola a las necesidades de la educación de la Era del Conocimiento.

Y es en ese sentido, que como parte final de este capítulo, queremos señalar que la principal contribución de esta investigación a la disciplina educativa es sacar a la luz un tema, relativamente nuevo en el marco mundial, dentro de un contexto específico y donde se pueden generar estrategias de acción concretas. Si bien es cierto las aportaciones teórico-

metodológicas son interesantes, al situar a los OA y sus elementos (interactividad, reusabilidad y diseño) como promotores de un aprendizaje significativo, se considera más relevante el hecho de que este trabajo está impactando directamente en una comunidad educativa y que los frutos del mismo se empezarán a cosechar en un corto plazo.

Referencias

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