Chapter 4: Case Study – Mobile Device Usage
4.3 Primary Data Collection
4.3.1 Mobile Device Usage
La cuestión del intercambio vuelve a entrar en la discusión de manera polémica. Aristóteles se pre gunta: ¿q u é es la riqueza? ¿E s, como pretendía So lón, ilim itada? ¿O es un medio para un ñn y, en con secuencia, está limitada por ese f in ? ss La respuesta es categórica. La riqueza es un medio, necesario para el mantenimiento del hogar y de la polis (fundamentada en ese principio ya mentado de la autosuficiencia), y, como es el caso con todos los medios, está limitada por ese ñn. Ciertamente, continúa, que existe un se gundo sentido en la voz chrematistike, el de la ganancia monetaria, y éste ha conducido a la errada opinión de que no existe límite alguno para la riqueza y la pro piedad. Tal actitud hacia la riqueza la contempla de hecho como ilimitada; mas es contra la Naturaleza y, por ello, no constituye un tema digno del discurso ético o político, basándose aquí Aristóteles en su principio fundamental de que la ética posee una base natural. (Recordemos lo ya dicho en la Ética: “ Quien hace dinero es alguien que vive en sujección” . ) 54
Aunque Aristóteles aísla al pequeño usurero, al
obolostes que vive de los pequeños préstamos cedidos a
los consumidores de bienes, para calificarle com o el
sistemático partiendo de la lengua de todos los dias. Un método cada vez más común fue d de emplear el sufijo -iktn. En Aristóteles hallamos unas setecientas palabras de este tipo, muchas de las cuales él acuñó. Véase P. Chantraine, Im formation 4n nom en grec m a tn (Paris, I9SS). cap. 36. Pola
nyi estaba en lo cierto (op. d t.. pp. 92-93) al insistir en <|ue la incapacidad en distinguir entre los dos significados de la vo* rhrematíftikr es látal para un claro entendimiento de esa sección de la Potinca; cf. DHourny. op. dt., pp. 5-7; sucintamente Baker en las notas E y D i su traducción (pp. 22 y 27), aun<|ue añade ulteriores confusiones ai sugerir “ economía domés tica” y “ economía politica” como equivalentes ingleses.
53. Potóita. I256b30-S4.
54. Ética. 10968.5-6.
inás antinatural ejemplar de cuantos practican ei arte de ganar dinero M —y del dinero asevera que “ co menzó a existir merced al intercambio, y el interés lo hace aumentar” —, el tipo que selecciona como es pécimen de esos peritos es el kapelos, o sea, precisa mente la figura cuya ausencia habíamos observado en el análisis del intercambio que aparece en la Ética. Esta vez también la elección de las palabras es signifi cativa. El uso griego no era totalmente coherente en su selección entre los varios vocablos que designaban al “ comerciante” , pero la voz kapelos por lo común denotaba al pequeño vendedor, el buhonero que montaba su tenderete en el mercado. En el presente contexto, no obstante, el énfasis se coloca no tanto en la escala de las operaciones sino en su finalidad, de forma que ia kapelike, o arte del kapelos, habrá de tra ducirse como “ comercio realizado con fines de lu cro” o simplemente “ negocio mercantil” .56 Com o Platón antes que él, Aristóteles se formula en este punto su interrogante histórico: ¿có m o surgió el in· tercainbío comercial ? Su respuesta es que la koinonia se extendió más allá del hogar familiar, que surgieron carestías y excedentes y que, para corregir éstos, se instauró el intercambio recíproco, “ com o muchas tri* bus de bárbaros hacen en el día de hoy... Cuando se empleaba de esta guisa, el arte del intercambio de
55. Politica. 1258b2-8.
56. Polanyi, op. cit., pp. 91-92, fue casi el único en percatarse de este punto. Sin embargo, no puedo aceptar su* manifestaciones de que “ aun no se le había asignado nombre alguno al ‘tráfico comercial' " (p. 83), y que Aristóteles, con un ingenio à ta Bernard Shaw, estaba exponiendo el hecho de que “ el tráfico comercial no tenia más misterio [...) que el de los mercachifles a gran escala" (p. 92). Polanyi no tuvo suficientemente pre sente el trasfondo platónico.
bienes no es contrarío a la Naturaleza, ni es tampoco, en m odo alguno, una especie del arte de ganar d i nero. Simplemente sirvió para satisfacer las naturales apetencias de la autosuficiencia” .47 Mas entonces, en razón de las dificultades creadas por las fuentes fo ráneas de abastecimiento (pasaje éste que ya cité en la nota 23), el dinero fue introducido, y de él se desarro lló la kapelike. Su finalidad no son “ las naturales ape tencias de la autosuficiencia” , sino la adquisición de dinero sin límites. Tal adquisición —el “ provecho” , com o nosotros diríamos— se realiza “ no de acuerdo con la Naturaleza, sino a expensas de otros” ,5* expresión que es antónim o eco de aquel “ cada uno posee lo suyo” que vimos en la Ética y que nos brinda la prueba final de que el intercambio comercial no era el tema sobre el que en aquella obra se versaba.
Aristóteles era tan riguroso en su argumentación ética que rehusó hacer siquiera la concesión pla tónica. El kapelos no sólo es antinatural, sino que tam bién es “ innecesario” .59 Que tal aserto no se entendía como una propuesta “ práctica” es cierto; mas tal ex tremo no importa en el presente análisis.60 Lo valioso
57. Politica, I257a24-S0. Merece la pena resallar el contraste exis