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Modeling ASR as a Second Language Learner

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4. Experimental Results

4.7 Modeling ASR as a Second Language Learner

La relación entre ecología y salud existe desde el principio de la humanidad, y es muy amplia y compleja. Aspectos sobre cómo la presión de la población mundial y nues- tras políticas y economías afectan a la supervivencia del planeta, o cómo los cambios ecológicos pueden afectar a la salud, son dos de las grandes relaciones entre la eco- logía y la salud. Muchas enfermedades, como vemos en el siguiente cuadro, están relacionadas con el cambio climático, y esta pandemia no es una excepción.

131. https://www.globalcitizen.org/en/content/gender-violence-covid-19-lockdown-south-africa/ 132. https://www2.staffingindustry.com/row/Editorial/Daily-News/World-OECD-reports-record-rise-in-

GRÁFICO 1.4. IMPACTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN LA SALUD

Fuente: Centre for Disease Control, Estados Unidos

La mayor parte de los virus que existen en el planeta no tienen capacidad pató- gena para el ser humano, pero existen aún multitud de virus y bacterias que son aún desconocidas, y aunque sólo una pequeña proporción tengan capacidad patógena, el riesgo a nivel mundial es considerable. La deforestación es una posible causa de la expansión de estos patógenos desconocidos133. Incluso el deshielo debido al cambio climático puede liberar virus desconocidos de 15.000 años de antigüedad, que están actualmente contenidos en los glaciares134. Según la OMS, la pérdida de la biodiversi- dad puede afectar negativamente a la salud humana si los ecosistemas no alcanzan a satisfacer las necesidades sociales. A pesar de haber una mayor concienciación mun- dial sobre este problema, la situación no está mejorando lo suficiente en los últimos años. La plataforma IPBES (Intergovernmental Science-Policy Platform on Biodiversity and Ecosystem Services) sostiene que tres cuartas partes del medio terrestre y el 66% del marino han sido alterados significativamente por la actividad humana135. Entre 2010 y 2015 se perdieron 32 millones de hectáreas de bosque primario o en recupe- ración en los trópicos, y un millón de especies se encuentran en peligro de extinción. Esta pandemia proviene de una zoonosis, enfermedades que provienen de los animales. Las zoonosis no son enfermedades nuevas, ni siquiera las zoonosis por el coronavirus. En el mundo hay actualmente más de 200 zoonosis, que enferman a 133. http://www.fao.org/3/a0789s03.html

134. https://www.biorxiv.org/content/10.1101/2020.01.03.894675v1.full 135. https://doi.org/10.5281/zenodo.3553579

alrededor de mil millones de personas y provoca millones de muertes cada año136. Res- pecto a esta pandemia, ya en 2015 se advertía de que había un grupo de coronavirus circulantes de murciélago, similar al SARS, que mostraban potencial para provocar una epidemia en la población137. Parece que en los últimos años el número de nuevas zoonosis ha aumentado y su extensión en la población también. Desde 1940 hasta 2004, de las 335 enfermedades infecciosas emergentes, hubo 202 nuevas zoonosis detectadas, el 60% del total138. De 1998 a 2008 se detectaron 30 nuevos patóge- nos, de los que 22 provenían de animales. Hay investigadores, como Rob Wallace, que afirman que la COVID-19 no es un accidente aislado. Sugiere que este aumento de zoonosis viene favorecido directamente por la forma en que la agroindustria está promoviendo una ganadería intensiva, donde miles de animales viven juntos, lo que ayuda a la dispersión de las enfermedades infecciosas y al aumento de su virulencia139.

Pero las consecuencias para el medio ambiente no se deben solamente a la pandemia, sino a las consecuencias de la respuesta a la misma. Las medidas de con- finamiento general que se han establecido en la mayoría de los países para luchar contra la COVID-19 han generado que se pararan o ralentizaran muchas actividades económicas y que se consiguiera la mayor caída en la emisión de CO2 de la que se tiene registro en la historia. Una disminución de entre el 4% y el 7%140, rompiendo la tendencia de aumentar más de un 1% estas emisiones entre 2017 y 2018141. La demanda global de energía, según la Agencia Internacional de la Energía, cayó un 3,8% en el primer trimestre de 2020 y se espera una reducción del 6% a finales de año, comparable a toda la demanda energética de la India. Solamente las energías renovables aumentaron su producción, ya que han sido las últimas a las que se apli- caban restricciones142. Desde febrero, los satélites de la NASA han detectado caídas de entre el 20% y el 30% de las emisiones de dióxido de nitrógeno (otro gas que pro- voca el efecto invernadero) en algunos países como Italia, China o Estados Unidos.

No obstante, para la Directora Ejecutiva del Programa de las NN. UU. para el Me- dio Ambiente, Inger Andersen, esta disminución de emisión de CO2 es temporal, porque es debida “a una aguda desaceleración económica y a un importante su- frimiento humano”143, y posiblemente se recuperen una vez terminada la crisis. De 136. http://www.emro.who.int/fr/about-who/rc61/zoonotic-diseases.html 137. https://www.nature.com/articles/nm.3985 138. https://www.nature.com/articles/nature06536 139. https://www.resumenlatinoamericano.org/2020/03/27/covid-19-la-agroindustria-esta-dispuesta-a- poner-en-riesgo-de-muerte-a-millones-de-personas/ 140. https://www.nature.com/articles/s41558-020-0797-x 141. https://iopscience.iop.org/article/10.1088/1748-9326/ab57b3#erlab57b3f1 142. https://www.iea.org/reports/global-energy-review-2020/global-energy-and-co2-emissions-in- 2020#abstract 143. https://news.un.org/es/story/2020/04/1472482

hecho, Geenpeace denunciaba la destrucción de políticas medioambientales en Es- paña con la excusa de la reactivación económica144.

Las posibles consecuencias ambientales de las medidas de protección contra la COVID-19 también deben ser tenidas en cuenta. WWF alertaba de que, si solamen- te se desecharan incorrectamente el 1% de las mascarillas y guantes, se dispersarían en la naturaleza 40.000 kg de residuos al mes145.

Se ha constatado que la salud planetaria y la humana están estrechamente re- lacionadas, y no podemos tener una visión cortoplacista en las soluciones que se implementen, pues el futuro de todas las personas depende de ello.

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