Chapter 6 Modeling: Upconverting Nanoparticle in Sub-micron Gold Shell
6.4 Modeling Strategy
A. DIMENSIÓN PERSONAL
Riesgo subjetivo, imagen propia y trayecto migratorio
Laura tiene 42 años de edad, su procedencia es de Aragua, Maracay (Venezuela), cuenta con un grado de instrucción superior técnica completa, su estado civil es de conviviente, es madre de dos hijas y estuvo residiendo 1 año en Arequipa (Perú).
Laura considero dos puntos favorecedores en su decisión de viajar hacia el Perú, el primero es que un amigo le platico de que este país era más económico en comparación a otros y el segundo es que tiene una tía peruana que vive en Lima (Perú). Al decidir salir de su país de origen, intentó convencer a su esposo de que, si necesitaba algo, amigos o familiares la apoyarían, pese a que él no quería que ella viaje, ella lo hizo pensando en la crisis que vivía su familia y ella misma por la falta de insumos de necesidad básica. Por ello se configura el indicador deseo y necesidad de cambiar su calidad de vida y la de sus seres queridos, se genera sentidos subjetivos de perseverancia y una actitud positiva al salir de su zona de confort al empezar el trayecto migratorio.
Laura al salir de su país de origen está dispuesta a emprender una mejor vida en comparación de la vida que tenía en su país donde la inflación y los problemas sociales no le permitían crecer, ni proyectarse a futuro. En el trayecto migratorio, le surgieron ideas de “cosas malas” que le podían pasar, también viajo al lado de una compatriota por casualidad, la misma que no contaba con pasaporte y como ambas viajaban hacia Lima, Laura decidió ayudarla con la compra de sus pasajes hasta que en el camino a Cucuta (Colombia) se separaron, debido a problemas de documentos su compatriota no continuo el viaje con ella. Laura se encontraba en un lugar del cual le habían hablado mucho y que tenía mala reputación, le decían “no puedes andar sola con cosas, te van a quitar hasta los riñones, pulmones, te van a sacar todo”, después de esta travesía viajo
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sin complicaciones hasta Tumbes, duro varios días sin bañarse y entraba al baño con sus maletas por el miedo a los ladrones, pero al llegar al Lima ya se encontraba algo aliviada, aunque agotada y contaba con poco dinero. Por ello se configura el indicador de miedo y pensamientos negativos en el trayecto migratorio. Sus vivencias de migración le provocan sentir impulsos de protección ante el riesgo subjetivo que pueda generarle perdida o daño físico, asimismo esta protección le genera efectividad para hacer realidad lo que se había propuesto al iniciar el viaje. Siente que trae consigo sus experiencias, habilidades y conocimientos en una maleta.
En relación a los indicadores que se muestran, es posible levantar la hipótesis de que la configuración subjetiva de Laura, elaborada alrededor de la sociedad, se encuentra configurada por sentidos subjetivos producidos por la cantidad de sus compatriotas migrantes y por la violencia colectiva normalizada en las fronteras de los países, los cuales te auguran las peores circunstancias y un sufrimiento propio de la carencia económica, y es esta es la principal forma que intimida y limita sus decisiones hacia una dirección u otra, sin embargo, esta sensación de vulnerabilidad, le permitió construir sentidos subjetivos como el posicionamiento activo ante situaciones complejas, y tener la intención de prever situaciones de peligro, para lo cual configura el afrontamiento.
B. DIMENSION FAMILIAR
Familia, motivación y migración
Su interés por migrar empezó cuando su primo le sugirió migrar y salir de Venezuela, aunque ella en ese momento, no lo vio conveniente por la falta de dinero y lo difícil de su situación como madre; se lo comento a su familia, los cuales le aconsejaban que se vaya a Perú y otros que se vaya a Chile, aunque ella prefería irse a Uruguay, decidió quedarse. Después de cierto tiempo, la crisis en su país se aceleró de manera desmedida y se vio en la necesidad de migrar, después de su viaje se estableció en Lima y luego en Arequipa, lugar del cual su familia aun desconoce que se encuentra, a excepción de su hermana que es la única que sabe de su paradero actual, tuvo que ocultar las cosas que padeció en su trayecto y estadía migratoria para no preocupar a sus familiares. Levantamos el indicador de sensibilidad familiar, reservación de sus problemas y protección familiar.
Su familia le brinda las energías y la fuerza para soportar la adversidad, desde ese vínculo se configura un sentido complejo de afecto y entrega en pro de “que todo sea
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para cambiar la condición de vida de ella y sus seres queridos”, el cual cumple el rol motivante en su accionar fuera de su país de origen.
Comunicación, apoyo y situación de Venezuela
La comunicación de Laura con su familia cada vez se torna más difícil; debido a la situación en la que se encuentra su país, las llamadas o los medios de comunicación son inestables y deficientes, ya sea por el acceso a internet o la energía eléctrica que se ven afectados en Venezuela. Ambas partes, Laura desde Perú y su familia desde Venezuela, omiten mencionar la dura realidad que puedan estar sufriendo porque no desean generarse preocupaciones, para Laura el lugar del cual salió no es el mismo al cual llegó, tiene presente que solo migro para trabajar y de ese modo apoyar con dinero a su familia, en su lucha por laborar ella aprendió a sobrellevar los distintos jefes, trabajos y problemas; cosas que en su país existe el imaginario que por el hecho de encontrarse en otro lugar que no es Venezuela, la gente se vuelve rica, idea que se desvanece en la realidad porque para Laura a penas le alcanza para enviar a su familia algo de dinero, actualmente cuenta con un trabajo formal pero sin beneficio alguno; por el cual recibe una remuneración de 600 soles, del cual hoy en día envía a su familia 300 soles y solo le alcanza a la familia para comprar la dispensa para 5 días o a lo mucho una semana. Pese a esta situación Laura siente que no solo ella es la que aporta, sino que también su familia la cual le apoya con el cuidado de sus hijas, su motivación y cariño. En cierta ocasión Laura estuvo atendiendo en el trabajo y se dejó llevar por la cólera que sentía, por lo que ella exploto con una actitud de indignación, la cual la freno su esposo diciéndole “amor, te callas la boca antes que digas algo que no debas”, haciéndola recapacitar tratando de que recuerde el propósito del porque se encontraban ahí. Se genera el indicador de protección recíproca familiar y superación de conflictos con el exogrupo, resulta interesante la forma de posicionarse frente a dicho acontecimiento crítico y emocional, como una oportunidad de tolerancia y orientado hacia el futuro. Para Laura, la situación de Venezuela, es crítica y penosa, ella elabora la creencia de que si algún día Venezuela sale de la crisis, lo más difícil no va a ser la economía porque esta según ella se puede recuperar en “un dos por tres”, ya que Venezuela tiene demasiados recursos naturales, así que abundarían los inversionistas; lo más difícil para ella es recuperar la cultura, la sociedad y erradicar la delincuencia, es lo que más va a demorar en cambiar. Desde una visión positiva, Laura manifiesta que la crisis en su país ayudo a la sociedad a ser más unida, cuando alguien tenía un problema, buscaban la manera de ayudar. Por ello se configura el indicador de apoyo y colaboración entre
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compatriotas y deseo que su país se recupere de la crisis ya debido a que Laura se identifica con su nación pese a los problemas que se dieron tampoco pierde la ilusión de ver mejor su país y regresar a contribuir con la recuperación de Venezuela.
C. DIMENSION INSTITUCIONAL
Estado, salud y educación peruana en el migrante
Laura en espacios educativos, como el colegio, considera que existe demasiado bullying para los niños migrantes y recientemente visualizo noticias sobre una adolescente, que en su colegio le sucedió algo tan grave que llego a dejarla con una parálisis facial y sus padres le cambiaron de colegio pero antes de ello, la menor menciono que el director le pegaba con la correa a los niños, debido a esta noticia, Laura se cuestiona sobre “¿Cómo adaptar a los niños a ese ámbito?, ¿Qué futuro les puedo ya dar a mis hijas aquí en Perú?” lo que para ella significaría que la educación peruana es deficiente en relación al trato y la violencia que se podría infringir en los menores, siendo este maltrato normalizado por los educadores; por lo cual es un espacio educativo no admisible para ella por las consecuencias que produciría en sus hijas. Levantamos el indicador de rechazo a la educación peruana y latente preocupación por el futuro de sus hijas. En cuanto a las instituciones de salud se expresa que el 24 de diciembre le dio una crisis hipertensa, en el cual recurrió al hospital y que el doctor no se separaba de ella, de aquella situación explico que la medicina en Perú es rudimentaria ya que manifiesta que en Venezuela habían mejores medicamentos, antes de la crisis, la mayoría de sus compatriotas le dijeron que es un paradigma el acceder a una atención médica ya que no estás inscrito al SIS y no te pueden atender, y en el caso de ir a una atención medica particular son muy altos los costos, sin embargo para ella, el Hospital Goyeneche tiene los costos accesibles tanto para consulta como para los medicamentos, también expresa que recibió el servicio en el hospital, sin problemas.
Al hablar del ámbito público Laura comenta que no conoce a ningún venezolano que labore en el sector público, ya que para cumplir con los perfiles de los cargos sería según ella, un proceso más difícil y costoso.
Condición laboral y migración
Laura al llegar a Lima empezó a trabajar para el servicio doméstico en una casa de familia en Miraflores, la trataron bien; podía comer lo que quería, estaba cómoda, era puntual, pero el problema se dio cuando su jefa “se quería adueñar” de todo su horario,
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dejarla sin día libre, lo cual no lo considero como algo bueno, debido a esto no pudo continuar en ese trabajo mucho tiempo, para ella esto significo quedarse prácticamente en la calle; porque no podía ir a dormir donde su tía, ya no tenían espacio para ella. Esta situación la impulso a viajar a Arequipa, y trabajar en donde un amigo le había recomendado ir, Laura comenzó a trabajar en una tienda desde hace 8 meses, en donde surgieron situaciones difíciles con su jefa, la cual la hace sentir como una amenaza, son recurrentes las situaciones en las que la crítica y cuestiona por todo, ella ha notado que es la única venezolana que queda en comparación de meses anteriores, incluso ahora le cambio de tienda para molestarla y abducirla a renunciar.
Laura siente que su jefa la está discriminando, con acusaciones de que, le está robando dinero o mercancía, por lo cual considera una expresión xenófoba. Actualmente Laura, siente que la fuente de mayor violencia como mujer inmigrante está en su trabajo, por esta situación se siente cansada de las humillaciones que recibe diariamente, pero frente a ello ha decidido no dejarse llevar y seguir adelante por su familia. Se levanta el indicador de discriminación, abuso laboral y expresiones de xenofobia por ser mujer inmigrante.
A partir de los problemas relacionados a la discriminación, Laura siente que no podrá desarrollarse, porque percibe que muchos jefes abusan desmedidamente de sus trabajadores inmigrantes, en Arequipa. Asimismo, teme por el crecimiento de la xenofobia en el Perú, lo cual hace que muchos inmigrantes sufran principalmente violencia psicológica con sus trabajos y en la calle y se levanta el indicador de, temor al crecimiento de la xenofobia hacia los inmigrantes venezolanos.
Autoempleo, necesidad y migración
La venta ambulatoria para Laura, significa estar en el mismo lugar todo el día, cuando vio la oportunidad de vender gelatinas y dulces por la mañana, sintió que es parte de las costumbres en Perú, comprar a personas conocidas o llamadas “caseras”, ella considera que para lograr tener clientes frecuentes tiene que abrir una cartera de clientes fijos o “caseros”, asimismo reconoce que las personas que hacen venta ambulatoria ganan más al día que trabajando dependientemente con un pago mensual. Al hacer venta ambulatoria en el “Avelino” tubo una experiencia que, al vender agua, escuchaba a personas decir “son venezolanas, no compren”, algunas personas que te veían en el camino la chocaban y otros la ayudaban; ello significa para ella que existe diferentes
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tipos de trato por parte de los peruanos. Y esto nos lleva al indicador, la venta ambulatoria presenta vivencias discriminatorias pero buenas ganancias económicas.
D. DIMENSION SOCIAL Convivencia social y migración
Los problemas sociales se convierten en una preocupación suya, cuando afectan su ámbito laboral, en una ocasión al atender a unos clientes de la tienda en donde trabajaba, noto que uno de ellos mencionaba en voz alta que “deberían irse a su país”, mostrando desagrado hacia ella solo por su nacionalidad, esto hizo que ella tratara de calmar al cliente y al ver que la situación empeoraba se sintió maltratada y lloró desconsoladamente y el resto de las personas que venían de atrás le decían “señora cálmese, cálmese” para lo cual respondió “es que no puedo calmarme, necesito decirlo”, esta situación la hizo sentir rechazada y discriminada por su nacionalidad por parte de algunos peruanos, asimismo se genera sentidos subjetivos de reconocimiento de la xenofobia hacia ella, esto le causa conflictos para poder adaptarse y acrecienta su deseo de dejar el país, levantamos aquí el indicador, necesidad de expresar su malestar ante la xenofobia.
En relación a la convivencia social, Laura recuerda con entusiasmo un testimonio de un compatriota, que al hablar de la relación que tenían con los peruanos, el dijo “yo no me voy a quedar en este país de mierda, estoy cansado, aquí uno no puede ahorrar y estos peruanos no son educados” a pesar de ser evidente el malestar de su compatriota ella se dio cuenta que él también le menciono que la persona que les alquila la residencia es muy buena persona y que lo ayudo mucho; ambas opiniones hacían referencia a cómo eran “los peruanos”, en esa contradicción ella le pregunta “¿Los peruanos son una mierda o son buenos?”, al no encontrar respuesta ella reconoce que hay personas buenas y malas sin importar su nacionalidad.
En una de las interacciones que Laura hace con una amiga peruana, su conversación gira alrededor del carácter de los peruanos a diferencia del de los venezolanos, Laura expresa “ustedes los peruanos son unas personas muy difíciles tienen un carácter muy fuerte, nosotros también, pero nosotros tratamos de ser más echados de broma y cuando nos está pasando algo malo le buscamos la vuelta, pero ustedes, le meten bronca se enojan por todo”, es así que se condesa en el indicador: contradicciones en el trato hacia los inmigrantes venezolanos y lo diferente de sus caracteres.
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Para Laura es evidente la falta de organización de la comunidad venezolana en Arequipa, y propone que, para una mejor convivencia con los Arequipeños, deberían conocer más de ambas realidades, ver las semejanzas más que las diferencias en ese sentido expresan el siguiente indicador: la necesidad de mejorar las relaciones entre peruanos y venezolanos. Asimismo, se siente en una situación de desprotección inminente, al resaltar que, si hubiese violencia en contra de un compatriota o hacia ella, no tendría los medios para defenderse o denunciar la agresión; en esa línea recuerda que hasta la fecha existen varios anuncios de mujeres venezolanas desaparecidas, y sus familiares se quedan con la sensación de impunidad y sin poder hacer algo al respecto por la carencia económica. Muchas de las inmigrantes venezolanas solo cuentan con amistades en el Perú, si les llega a suceder un secuestro o trata de personas, nadie les garantiza que se realice una búsqueda para encontrarlas.
En esa línea, Laura plantea que son las mujeres peruanas las que más se expresan en contra de las venezolanas, se considera que dicho planteamiento, se da por la percepción de que las venezolanas son más agraciadas que las peruanas o por situaciones que las posiciona como las “amantes” que se entrometen en las relaciones afectivas de los peruanos.
Por otro lado, Laura reconoce que el Perú tiene varias cualidades, sin embargo, aún le falta madurar la parte humanitaria, y el reglamento que estipula las condiciones laborales para nacionales y extranjeros.
Significado social, cultura y migración
Existen significados sociales que tienen un funcionamiento propio de los miembros de una cultura, en Laura existe un esfuerzo e intento por aceptar y compartir una cultura que no es suya, y uno de los aspectos que más se le dificulto fue usar las palabras y sus significados en la cultura peruana. En su espacio laboral a Laura le costó mucho decir las palabras: “caballero”, “joven” o “señorita”; en su propia cultura utiliza cotidianamente palabras como: “mi amor”, “mami”, “mi rey”, “mi cielo”, “mira papi”, etc. En su cultura el significado de esas palabras se refiere a un saludo amigable y no son exclusivas de la pareja, la diferencia que ellas reconocen para diferenciar el significado de las mismas, es el tono en la que las mencionan. Estas palabras pueden ser tomadas desde otro sentido y a veces sin querer, se producen las interpretaciones; situaciones que Laura a tenido que aclarar que no se trata de alguna pretensión afectiva de su parte. Levantamos el indicador dificultad al usar palabras que puedan se malinterpretadas por los peruanos.
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Una situación análoga a esta es la experiencia que una chica peruana le cuenta a Laura, sobre su enamorado que, al hablar con una venezolana de manera muy cariñosa, ella decide terminar su relación. Laura le explica que esa situación fue malinterpretada por la chica al no saber que las venezolanas se expresan cariñosamente con todos sus amigos sin que esto signifique una relación amorosa. Sin embargo, la chica no le creyó al quien ahora es su ex-enamorado; para Laura este tipo de situaciones significan que los peruanos son muy posesivos y muy celosos; según su planteamiento los peruanos son “egoístas” y expresan un alto sentido de pertenencia al usar expresiones como “me duele mi cabeza” en vez de decir “me duele la cabeza” concluye que el sentido de pertenencia del peruano es muy grande, y en especial con los sentimientos. Levantamos el indicador el sentido de pertenecía del peruano es más alto que el del venezolano.
Para Laura la sociedad peruana está marcada por la xenofobia y principalmente por su propia cultura, considera a la población adulta y adulta mayor de “mente cerrada al cambio” y que lamentablemente es fácil de influenciar por lo negativo que se muestra en los medios de comunicación hacia los inmigrantes venezolanos asimismo, expresa que sus compatriotas trabajan en actividades que muchos peruanos rechazan, y en el caso del comercio plantea que las mujeres venezolanas son más amigables, atentas y