CHAPTER 4 RESULTS AND DISCUSSION
4.2 Models performance evaluation criteria and benchmark
Como se mencionó en el capítulo anterior, las lideresas, al involucrarse activamente en el fortalecimiento de la organización de comedores populares, terminan experimentando una reconfiguración de las condiciones en que realizan trabajo reproductivo. Pasan de procedimientos individuales delimitados por las fronteras de lo privado a procesos más bien colectivos en espacios compartidos con otras mujeres. Con ello, además terminan dándole visibilidad a un trabajo históricamente invisible y poco reconocido. Todo esto condiciona cambios a nivel
de las relaciones de género en sus hogares. Sin embargo, este proceso es experimentado de forma distinta por los diversos tipos de lideresas.
Así, por ejemplo, en el caso de la lideresa de comedor, la ruptura del aislamiento de lo privado es visto como una oportunidad para escapar de los problemas domésticos. No hay mucha claridad sobre el potencial transformador del espacio ni de la transgresión que terminan realizando al participar activamente.
Para mí el comedor era un escape, ¿no? Una forma de salir de los problemas de todos los días con mi esposo. Problemas de todo tipo, pero ya con el comedor yo estaba distraída en otra cosa (Petronila, lideresa de comedor, comedor “Forjemos la alegría”, II Zona Plana).
En esa misma línea, la familia experimenta la visibilización del trabajo reproductivo en la medida que nota que con la participación de la lideresa de comedor, se abaratan los costos de alimentación, con lo cual reconocen finalmente el trabajo realizado.
Mi esposo no quería que yo participe en el comedor. Decía que iba a descuidar a sus hijos, pero yo trataba de avanzar, de hacer todo más rápido. Igual no quería al inicio. Luego ya cuando vio que nos íbamos sumando más mujeres y que traía rica la comida, ya aceptó (Petronila, lideresa de comedor, comedor “Forjemos la alegría”, II Zona Plana).
En el caso de la lideresa vecinal, más bien, lo que ocurre es que ven en el comedor una oportunidad de salir de casa y saltar/transitar en diversos espacios de participación. Entonces, se trata no solo de un escape, sino que ese escape tiene un fin particular: participar al máximo posible en beneficio del barrio.
Si, mas aun [me reconocían]. Porque el trabajo de dirigente es bien sacrificado, hay que estar hasta en plena lluvia, en invierno en plena lluvia hasta 11 o 12 de la noche teníamos que estar en las reuniones, teníamos que ir a visitar de casa en casa cual era su situación, en que podríamos ayudarle (Nelly, lideresa vecinal, comedor “Forjemos la alegría”, II Zona Plana)
Como resultado de su activa participación, la familia nota que el trabajo de la lideresa es reconocido por el barrio y entonces valoran positivamente el trabajo que antes habrían considerado natural o dado.
Al inicio no quería que participe, pero cuando veía que los vecinos, las vecinas venían a buscarme y me preguntaban, me decía ‘ah sí sabes’ y ya me dejó participar tranquila (Mara, lideresa vecinal, comedor “Forjemos la alegría”, II Zona Plana).
En el caso de la lideresa política, romper con el aislamiento de lo privado en el comedor no solo significa una oportunidad para participar, sino que es una oportunidad para poner en práctica una apuesta práctica para la sociedad. Entonces, hay un norte más claro de transformación en la transgresión de las fronteras de lo privado.
Entonces empecé a ver que las mujeres no participaban para nada, las mujeres siempre estaban metidas en sus casas, cuidando a sus hijos, con sus esposos, y sus esposos machistas, no querían que salgan para nada las mujeres entonces, este, cuando comencé a participar. Ni te imaginas cuando participe en una reunión de FONCODES era raro que una mujer participe y yo tenía miedo a hablar pero ya había aprendido de la situación, que cosas debíamos de reclamar y un poco los hombres comenzaron a decir “qué hace una mujer ahí que se vaya a su casa a cocinar”, que no sé cuántos […] Terrible era, el machismo era terrible en ese
entonces (Zenaida, lideresa política, comedor “Jesús de Nazareth”, II Zona Plana).
En esa línea, la lideresa aprovecha la visibilización del trabajo reproductivo frente a los otros como una oportunidad para disputar el concepto de derecho a la alimentación, identificándolo como una parte del derecho a una vida digna.
Nosotras estábamos bien claro en dos cosas importantes que era el servicio social y que estábamos bien claro quiénes éramos y cuál era nuestra lucha y cuál era nuestro derecho, entonces esto era legítimo y eso era nuestra diferencia, nosotros no pedíamos para pedir y comer y llenarnos la barriga, sino para llenarnos de cosas positivas nuestra mente, y aprender a respetar nuestros derechos, a aprender a ser ciudadanos plenos, no ciudadanos mediocres […] Mi esposo tenía que entender eso (Zenaida, lideresa política, comedor “Jesús de Nazareth”, VI Zona Plana)
Con esto podría decirse que las potencialidades de transformación de las relaciones de género en el hogar son aprovechadas de manera diferente por las lideresas. Podría decirse que mientras las lideresas políticas entienden y expresan con mayor claridad la conexión entre su participación en el comedor y un interés estratégico de género, en el caso de la lideresa vecinal y en la lideresa de comedor, la interpretación sobre participación en el comedor está más ligada a la satisfacción de una necesidad práctica.
No resulta raro que, en el caso de la lideresa política, la aceptación de la familia esté ligada a una toma de conciencia sobre la importancia de la participación de la lideresa para la sociedad (en la línea de su propio discurso), mientras que en el caso de las lideresas vecinales y más aún en el caso de la lideresa de comedor, la aceptación es más una respuesta a la persistencia de la
lideresa en sostener su participación. No obstante, esto las coloca en una posición de mayor vulnerabilidad frente a alguna contraofensiva de rechazo a la participación. Así, por ejemplo, en el caso de Petronila, una vez que el esposo cae enfermo, la familia vuelca su inicial aceptación de su participación en el comedor hacia más bien una presión por que ejerza las labores de cuidado.
2. El aprovechamiento de las nuevas capacidades desencadenadas por