CHAPTER II: Characterizing Intellectual Capital Properties that Drive Innovativeness of
3. Theoretical Development
3.3 The Moderating Role of Power Exercise
Este breve elenco de algunos elementos del ethos balines basta para indicar la existencia de problemas teóricos de primordial importancia. Consideremos el tema en términos abstractos. Una de las hipótesis implícitas en la mayor parte de las teorías sociológicas es que la dinámica del mecanismo social puede describirse a partir de la suposición de que los individuos que constituyen ese mecanismo están motivados para desarrollar al máximo ciertas variables. En la teoría económica convencional se supone que los individuos tratarán de elevar al máximo el valor, en tanto que en la teoría de la esquismogénesis se presumía tácitamente que los individuos llevarían al máximo variables intangibles tales como el prestigio, la autoestima y aun la sumisividad. Pero los balineses no cultivan al máximo ninguna de estas variables simples.
Para definir el contraste que existe entre el sistema balines y cualquier sistema fundado sobre la competencia, comencemos por considerar las premisas de un juego estrictamente competitivo, el de Von Neumann, y pasemos luego a estudiar los cambios que tendríamos que introducir en estas premisas para acercarnos más al sistema balines.
1) Los participantes de un juego de Von Neumann están, por hipótesis, motivados sólo en términos de una única escala lineal de valor, a saber, la monetaria. Sus estrategias están determinadas: a) por las reglas del juego hipotético, b) por su inteligencia la cual, por hipótesis, es suficiente para resolver todos los problemas que el juego presenta. Von Neumann demuestra que, en ciertas circunstancias definibles, que dependen del número de jugadores y de las reglas, los jugadores entablarán coaliciones de distintos tipos, y el análisis de Von Neumann se centra principalmente en la estructura de estas coaliciones y la distribu-
55 Ibíd., láminas 10-14. 56 Ibíd., lámina 45. 57
Ibíd., lámina 10, figura 3.
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Por el momento, es imposible hacer esta afirmación en términos cuantitativos exactos, ya que los juicios de que disponemos son subjetivos y de occidentales.
ción de valores entre sus integrantes. Si comparamos estos juegos con las sociedades humanas, habremos de considerar las organizaciones sociales como análogas a los sistemas de coaliciones.59
2) Los sistemas de Von Neumann difieren de las sociedades humanas en los siguientes aspectos:
a) Sus "jugadores" son, desde el inicio, inteligentes, mientras que los seres humanos están
siempre en proceso de aprendizaje. En el caso de los seres humanos, tenemos que esperar que las reglas del juego y las convenciones asociadas con cualquier conjunto de coaliciones se incorporará a las estructuras de carácter de los jugadores individuales.
b) La escala de valores de los mamíferos no es tan simple ni monótona, sino que puede
resultar excesivamente compleja. Sabemos, aun en el nivel fisiológico, que el calcio no reemplazará a las vitaminas, ni un aminoácido al oxígeno. Sabemos, además, que el animal no se esfuerza por aumentar al máximo su provisión de estas sustancias, sino que más bien necesita mantener el caudal de cada una dentro de límites tolerables. El exceso puede resultar tan nocivo como el defecto. Es dudoso, además, que la preferencia de los mamíferos sea siempre transitiva.
c) Dentro del sistema de Von Neumann, se supone por hipótesis que el número de jugadas
dentro de una "partida" dada es finito. Los problemas estratégicos de los individuos son solubles porque cada uno de ellos puede operar dentro de una perspectiva temporal limitada. Sólo necesita tomar en cuenta una distancia finita hasta el final de la partida, donde ganancias y pérdidas se compensarán y toda comenzará desde cero. Dentro de la sociedad humana, la vida no está puntuada de esta manera, y cada individuo tiene ante sí un panorama de factores incognoscibles, cuyo número aumenta (probablemente de manera exponencial) hacia el futuro.
d) Los jugadores ideales de Von Neumann no son, por hipótesis, susceptibles de muerte
económica o de cansancio. Los perdedores pueden seguir perdiendo eternamente, y ningún jugador puede retirarse del juego, si bien el resultado de cada partida puede predecirse con exactitud en términos de probabilidad.
3) De estas diferencias entre los sistemas de Von Neumann y los humanos, nos interesan aquí sólo las diferencias en las escalas de valor y la posibilidad de "muerte". Para simplificar, supondremos que las otras diferencias, aunque muy profundas, pueden pasarse por alto momentáneamente.
4) Curiosamente, podemos comprobar que, aunque los hombres son mamíferos y por consiguiente tienen un sistema de valores primario que es multidimensional y no maximizante a pesar de ello es posible colocar a estos seres vivientes en contextos en los
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Una posible alternativa sería considerar la analogía de otra manera. Un sistema social es, como señalan Von Neumann y Morgenstern, comparable a un juego de suma no igual a cero en el que una o más coa- liciones de personas juegan unas contra otras y contra la naturaleza. La característica suma no igual a cero está basada en el hecho de que el valor se extrae continuamente del ambiente natural. En la medida en que la sociedad balinesa explota la naturaleza, la entidad total, que incluye tanto al ambiente como a la gente, es claramente comparable a un juego que requiere coalición entre personas. Pero es posible, sin embargo, que la subdivisión del juego total que comprende solamente a las personas sea tal, que no resulte esencial la formación de coaliciones dentro de ella: es decir, la sociedad balinesa puede diferir de otras sociedades en el hecho de que las "reglas" de la relación entre personas definan un "juego" del tipo que Von Neumann llamaría "no esencial". Aquí no examinamos esta posibilidad. (Véase Von Neumann y Morgenstern, Theory
que se esforzarán por llevar al máximo algunas variables simples (dinero, prestigio, poder, etcétera).
5) Dado que el sistema de valores multidimensional es aparentemente primario, el problema que presenta, por ejemplo, la organización social de los iatmules, no es tanto el de explicar la conducta de los individuos iatmules recurriendo (o considerando abstractamente) a su sistema de valores; tenemos que preguntarnos también de qué manera ese sistema de valores es impuesto a los individuos mamíferos por la organización social en la que se encuentran. Tradicionalmente, esta Cuestión se aborda dentro de la antropología mediante la psicología genética. Nos esforzamos por recoger datos para mostrar que el sistema de valores implícito en la organización social es incorporado a la estructura de carácter de los individuos durante su niñez. Pero existe un enfoque alternativo que ignora momentáneamente, como lo hace Von Neumann, el fenómeno del aprendizaje para considerar exclusivamente las consecuencias estratégicas de aquellos contextos que tienen que presentarse de acuerdo con las "reglas" dadas y el sistema de coaliciones. En relación con esto es importante señalar que los contextos competitivos (supuesto que los individuos reconozcan efectivamente dichos contextos como competitivos) reduce inevitablemente la compleja gama de valores a algunos términos muy simples y monótonos.60 Consideraciones de esta índole, sumadas a las descripciones de las regularidades en el proceso de formación del carácter, probablemente sean suficientes para describir de qué manera se imponen a los individuos mamíferos escalas simples de valores en sociedades competitivas, como son las de los iatmules o las de Estados Unidos en el siglo xx.
6) En la sociedad de Bali, en cambio, encontramos un estado de cosas enteramente diferente. Ni el individuo ni la aldea donde vive se preocupan de elevar al máximo ninguna variable simple. En vez de ello, parecerían preocupados por maximizar algo que nosotros llamamos estabilidad, utilizando el término de una manera quizá sumamente metafórica. (Aunque existe, de hecho, una variable simple que sí aparece maximizada. Es ella el monto de cada multa impuesta por la aldea. La primera multa es, en la mayoría de los casos, muy pequeña, pero si su paga se difiere, el monto de la multa se eleva en una proporción muy brusca, y si aparece algún signo de que el transgresor se niega a pagar —"se opone a la aldea"— la multa es elevada inmediatamente hasta una suma enorme y se priva al culpable de su carácter de miembro de la comunidad hasta que se muestre dispuesto a desistir de su oposición. En tal caso} puede condonarse parte de la multa.)
7) Consideremos ahora cualquier sistema hipotético consistente en una cantidad de jugadores idénticos, más un juez que tiene por función mantener la estabilidad entre los jugadores. Supongamos además que los jugadores están expuestos a la muerte económica, que nuestro juez está interesado en que esto no ocurra, y que tiene poder para introducir ciertas alteraciones en las reglas del juego o en las probabilidades asociadas con las jugadas fortuitas. Es evidente que un tal juez estará en conflicto más o menos continuo con los jugadores. Se esfuerza por mantener un equilibrio dinámico o un estado de estabilidad, lo que podemos expresar también diciendo que es un intento de elevar al máximo las posibilidades en contra de cualquier variable simple.
8) Ashby señaló en términos rigurosos que «1 estado de estabilidad y la existencia permanente de sistemas interactivos complejos depende de que se logre impedir la maximización de cualquiera de las variables; y que cualquier incremento sostenido de cualquiera de las variables tendrá como resultado cambios irreversibles en el sistema, y
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estará limitado por ellos. Señaló asimismo que en tales sistemas es muy importante permitir que ciertas variables sufran alteración.61 El estado de estabilidad de una máquina de vapor con regulador de bolas difícilmente se mantendrá si se fija la posición de éstas. De manera semejante, un funámbulo que camina utilizando una pértiga no podrá mantener su equilibrio si no es variando las fuerzas que ejercita sobre la pértiga.
9) Retornando ahora al modelo conceptual propuesto en el párrafo 7, demos otro paso más para lograr que el modelo sea comparable con la sociedad balinesa. Reemplacemos el juez por un concejo de aldea integrado por todos los jugadores. Tenemos ahora un sistema que presenta varias analogías con nuestro acróbata. Cuando hablan como miembros del concejo de la aldea, los jugadores están interesados, por hipótesis, en mantener la estabilidad del sistema, es decir, en impedir la maximización de cualquier variable cuyo incremento produciría un cambio irreversible. Pero en su vida cotidiana siguen entregados a estrategias competitivas simples.
10) El paso siguiente para hacer que nuestro modelo se parezca más aun a la sociedad balinesa consiste, claramente, en postular dentro de la estructura de carácter de los individuos y/o en los contextos de su vida cotidiana aquellos factores que los motivarán para mantener el estado de estabilidad no sólo cuando hablan en el concejo sino también en sus otras relaciones interpersonales.
Esos factores pueden, de hecho, identificarse, y los hemos enumerado anteriormente. En nuestro análisis de por qué la sociedad de Bali no es esquismogénica observamos que el niño balines aprende a evitar la interacción acumulativa, es decir, la maximización de ciertas variables, y que la vida social y los contextos de la vida cotidiana están construidos de manera de excluir la interacción competitiva. Luego, al analizar el ethos balines, notamos una valuación recurrente: a) de la definición clara y estática del status social y de la orientación espacial, y b) del equilibrio y los movimientos que llevan a él.
En suma, pareciera que los balineses transfieren a las relaciones humanas actitudes basadas sobre el equilibrio corporal, y que generalizan la idea de que el movimiento es esencial para el equilibrio. Este último punto nos da, a mi entender, una respuesta parcial a la pregunta de por qué la sociedad no sólo sigue funcionando sino que además funciona rápida y activamente, asumiendo continuamente tareas artísticas y ceremoniales que no están determinadas económica ni competitivamente. Este estado de estabilidad se mantiene gracias a un cambio continuo y no progresivo.