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Modern Foreign Language Learning, Development and Governance

Phase 2: The ‘Analytical’ Phase of Network Governance

2.5 Modern Foreign Language Learning, Development and Governance

Los temas centrales referidos para el Horizonte Medio en general y para el estado Wari en particu- lar, se los debemos a los profesores D. Menzel y L. G. Lumbreras, quienes lúcidamente avizoraron mu- chos de los aspectos políticos y religiosos de aque- lla época. Algunos temas centrales que hoy preocu- pan y ocupan a los arqueólogos andinistas, ubica- dos cronológicamente en el Horizonte Medio, fue- ron esbozados inicialmente por ellos. Debemos so- bre todo a Lumbreras agudos y visionarios aportes sobre el conjunto del fenómeno Wari. Creemos que las contribuciones que vienen dándose en la última década –sobre todo por William Isbell y su asocia- ción de académicos– parten de la sistematización lograda en las décadas de los 60 y 70.

Wari es un fenómeno político estatal que sucede durante el Horizonte Medio entre los años 550 y 900 d.C. aproximadamente, y fue dividido por Menzel en las siguientes épocas:

Horizonte Medio 1A Horizonte Medio 1B

Horizonte Medio 2A Horizonte Medio 2B

Horizonte Medio 3 Horizonte Medio 4

La emergencia del estado panandino Wari se produce en la cuenca ayacuchana en base al creci- miento urbano y la experiencia administrativa lo- grados por la cultura local Warpa en las postrime- rías del Período Intermedio Temprano poco antes de la aparición de Wari, cuando los contactos con la costa sur fueron intensos.

La época 1A se caracteriza por la aparición del estado y la ciudad asociados a la presencia de ele- mentos míticos altiplánicos plasmados en las gran- des vasijas ornamentales halladas en Qonchopata (Ayacucho), en las décadas de los 40 y los 70. El te- ma central mítico tiene semejanza con la imagen de la Portada del Sol de Tiwanaku. Los estilos alfareros ceremoniales predominantes son Qonchopata y Chakipampa A.

Los contactos con el altiplano se dieron también en el nivel de la arquitectura, como lo evidencia la

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construcción del templete semisubterráneo en Wa- ri. Wari tuvo también colonias en la costa sur en Ica y Moquegua.

En la época 1B, los cambios son dramáticos y la población de la ciudad crece merced al flujo migra- torio rural. El estado Wari es más fuerte, poderoso y maduro y empieza la primera expansión por la sierra norte hasta el callejón de Huaylas (Honqo Pampa y Willcawaín) y Huamachuco, por la sierra sur hasta Cuzco (Pikillaqta), y consolida sus posi- ciones en la costa central y sur. Asimismo, en la costa norte hay evidencias en el valle de Santa. Se fundan, además, sitios como Wariwillka, Jincamo- qo, Waywaka, todos ellos articulados por una gran red vial. Las construcciones Wari alteran las tradi- ciones urbanísticas locales, asimilando en algunos casos experiencias previas, como ocurre en la sierra norte. En la costa norte más septentrional no exis- ten, sin embargo, evidencias materiales contunden- tes de filiación Wari, ausencia que permite que al- gunos investigadores cuestionen la injerencia Wari en la región.

Caracterizan a esta época los estilos alfareros Ro- bles Moqo, Chakipampa B y muchos otros estilos menores que resultan de la influencia Wari en tradi- ciones locales. Pacheco, en Nazca, era probable- mente una colonia con mucho prestigio.

En la época 2, el estado Wari pasó por una rees- tructuración política y experimentó una segunda expansión, que le permitió ocupar nuevas regiones del área andina central, resultando más poderoso y centralizado. La ciudad de Wari alcanza su máxima

extensión y su máximo crecimiento poblacional. Se construyen nuevos sitios próximos a la ciudad co- mo Jargampata en San Miguel y Azángaro en Huanta.

Destacan los siguientes estilos alfareros Wari: Vi- ñaque, originario de Ayacucho, Atarco en Nazca y Pachacamac en la costa central. La dicotomía costa- sierra se pronuncia. De esta época 2 serían también las construcciones costeñas de Socos (Chillón), Co- noche (Topará) y quizás La Cantera (Chincha); to- das ellas de diseño ortogonal, predominante en la cerámica Viñaque. Durante la época 2B la expan- sión Wari alcanza hasta Cajamarca, La Libertad, Moquegua y Sicuani en el Cuzco.

El sitio de Pachacamac desde la época 2A se con- vierte en un centro de mucho prestigio y durante la época 2B influye en la costa norte, en el sur (Ica) y en la sierra central (Huancayo). Quizás fue una en- tidad política con cierta independencia de Wari.

Sin embargo Wari, desde Ayacucho, mantiene su presencia en la costa central y sur y en todas las otras regiones ocupadas en las épocas 1 y 2A, aun- que ella difiera en sus mecanismos.

Luego de la época 2B, Wari colapsa y se abando- na la ciudad, perdiendo toda significación en las épocas 3 y 4. Esta última coincidiría con un perío- do de desecamiento de las tierras serranas producto de un cambio climático. Colapsan también los cen- tros provinciales. Desaparece la experiencia más significativa en el nivel político como estado panan- dino y como ciudad prístina en los Andes en el ni- vel urbanístico. C UL TURAS P REHISPÁNICAS Vista posterior de la Puerta del Sol, 1877; fotografía de Georges B. von Grumbkow. Esta imagen sería publicada en Die Ruinenstaette von Tiahuanaco de Alfons Stübel y Max Uhle (Leipzig, 1892). La deidad representada en esta portada es muy semejante al tema central de la alfarería Wari.

Pachacamac, sin embargo, mantuvo cierta im- portancia y prestigio en la época 3 y al parecer en Huarmey, según Menzel, surgió otro centro impor- tante que conservó diseños Wari, de los que tampo- co se apartaron las poblaciones en la costa sur y central con tendencia a una marcada tradición local propia.