Chapter III: Data and Methods
3.3 Methods
3.3.4 Monetary Value Estimates
La psicóloga Teresa Amabile de la Universidad Brandeis encargó a sus alumnos que se inventaran un poema. Deseaba probar cómo afecta la actitud de la persona a la creatividad. Antes de empezar la tarea, la doctora Amabile pidió a un grupo de estudiantes que pensara en lo divertido que es jugar con los sonidos de las palabras, y lo satisfecho que se siente uno al ser capaz de expresarse con claridad. Pidió a otro grupo de estudiantes que pensara en lo contento que se siente uno cuando es alabado por su buen trabajo, y es admirado por su creatividad. Tras estos breves ejercicios de imaginación, los estudiantes dispusieron de unos cuantos minutos para componer un pequeño poema. La doctora Amabile entregó todos estos poemas a un grupo de poetas para que los evaluaran en base a la creatividad. Las valoraciones de los jueces pusieron de manifiesto que los estudiantes que pensaron previamente en la alegría que proporciona el proceso de escribir crearon unos poemas mucho mejores que aquellos que empezaron por imaginar la alegría que proporcionan las alabanzas. Quedó bien claro que los estudiantes motivados por el placer interno que proporciona el hecho de escribir son unos canales de creatividad m abiertos que aquellos que se ven motivados por el factor externo de la admiración que suscita su producto.
Este experimento confirma aquello que los profesores y los filósofos de la creatividad saben desde hace algún tiempo. El hecho de centrarse en el producto final,
y en la opinión que podrían tener los demás sobre el mismo, bloquea la creatividad. La creatividad florece cuando uno pierde la timidez al estar absorto en el trabajo en sí. Cayce aconseja lo mismo para aprender a desarrollar la capacidad de canalización. Que ésta no sea el resultado de tus deseos de ganarte la admiración de los demás, que surja del amor por el proceso de la expresión de tus ideales.
Aprendí la misma lección al tratar de pintar con acuarelas. Pintar acuarelas bonitas me resultaba difícil. Cuando intentaba reflejar lo que tenía en la mente, solía terminar por tener ante mí una especie de charco de barro. Un día dejé a un lado mis exigencias y expectativas, y me dispuse a aprender a interactuar con mis propios materiales, descubriendo cómo extender la pintura sobre la superficie aterciopelada del papel y cómo jugar con los diferentes colores, las acuarelas se convirtieron en mi socio para la creación de efectos sorprendentes. Además, tal como explico en Getting Help From Your Dreams, mis sueños participaron también en el juego, revelando sistemas no esperados mediante los cuales podía interactuar con las acuarelas, y que conducirían a una cooperación más creativa y a unas experiencias todavía más satisfactorias. En menos de un año logré pintar unas hermosas acuarelas, con un estilo personal y único. No tenía necesidad ni deseos de compararme con los demás.
Para practicar un arte creativo hay que sintonizar con los materiales que se manejan, llegar a formar una unidad con la pintura, con los sonidos, y con la naturaleza. Cuando nos permitimos improvisar, tanto si hacemos garabatos sin ningún objetivo como si tarareamos las melodías que se nos ocurren, abrimos un canal de creatividad. Para ser creativo, hay que dejar a un lado las expectativas que uno tiene, salirse de la senda habitual, y permitir que la actividad se desarrolle. La creatividad va unida a la acción, no llega cuando uno se queda sentado esperando a que venga la inspiración.
La palabra inspiración tiene que ver con la inteligencia, además de con la creatividad. Cayce afirma que la habilidad psíquica y la creativa son esencialmente lo mismo. Ambas deben su existencia a la naturaleza de la percepción superconsciente del alma y a su actividad inherente. Cuando sintonizamos con los ideales de nuestro yo superior, abrimos un canal no sólo para los conocimientos y la sabiduría, sino también para la inspiración y la creatividad.
Para tomar conciencia de nuestra capacidad de canalización, es muy importante que adoptemos un talante creativo, reconociendo nuestro derecho a la expresión única de nuestra personalidad. Actuar bajo los efectos de la inspiración no requiere un mayor esfuerzo por nuestra parte que actuar de forma inusual. Ambos tipos de actuación pueden ser espontáneos. No obstante, cuando uno actúa de forma inusual, no necesita ser consciente de ello, y, en cambio, cuando uno actúa bajo los efectos de la
inspiración sí ha de serlo. Te permites ser como eres, haces lo que te dice tu alma. El hecho de ser consciente posibilita la elección, en cambio los hábitos la excluyen y nos hacen esclavos de nuestra rutina. Un ingrediente esencial de la creatividad es apartarse de la rutina.
Para ser creativos, no importa que no tengamos mucho tiempo, lo importante es que estemos conscientemente abiertos a la posibilidad de serlo. Todo aquello que hacemos durante el día, puede hacerse con diversas actitudes. Por muy insignificante que sea la tarea has de dedicarle cariño y atención. ¿Quién sabe qué pasaría si tararearas alguna melodía mientras te ocupas de esa tarea? El trabajo puede convertirse en un juego. La palabra, recreo, significa descanso y renovación, juego y creación. Aunque el juego creativo representa un desafío pera nosotros cuando nos tomamos demasiado en serio la calidad de nuestra actuación, es algo muy valioso porque nos enseña la alegría que produce ser un canal de expresión, un canal que puede expresar como ningún otro la presencia viva, percibida, del yo superior.