Programme 4: Institutional Strengthening in the Sector
6 Monitoring and Evaluation
A. Comprensión literal
La comprensión literal no es codificación es recuperación de información, es identificar la naturaleza y el tipo de texto. En la lectura centrada propiamente en el texto, es la comprensión más elemental, el proceso cognitivo básico pero necesario, pero difiere del memorismo inconsciente, mecánico. Cuando se evalúa la comprensión literal se formula preguntas como: ¿Cómo…? ¿Quién…? ¿Cuándo…? ¿Dónde…? ¿Cuál…? ¿Cuáles…? ¿Con quién…? ¿Con qué…? ¿Qué…? Etc.
Al hacer referencia a la comprensión literal primaria se entiende como el proceso de extraer la información explícita del texto (Cabrera, 1994), esto es identificar un fragmento, un concepto, un dato específico, una fecha, un antes de, un después de, la secuencia de las ideas. Las preguntas en este nivel de comprensión buscan medir en el lector su capacidad y amplitud visual, su capacidad de retención de información relevante, que identifique fragmentos claves que ayudarán a la comprensión inferencial, que sea capaz de volver a ideas explícitas que están relacionadas con otros fragmentos,
que reconozca la organización de las ideas dependiendo del tipo de texto.
En el nivel literal presenta un segundo desempeño: el paráfrasis o parafraseo, este representa el modo más complejo de la literalidad. Se trata de expresar en la propia versión el significado global del texto. No se trata de expresar literalmente lo explícito, lo sugerido o anunciado en el texto, más bien de “expresar” el significado del texto en “palabras propias”.
Entonces, la habilidad del lector, del estudiante consiste en responder a preguntas que buscan medir la comprensión de lo que implica dar cuenta del contenido pero con otras palabras, pero cuyo significado es equivalente al del texto original. Por ejemplo, se pide comentar palabras y dichos del texto a nivel global, proposiciones o expresiones que aparecen subrayadas o entre comillas en el texto.
La comprensión literal es entender la información que el texto presenta explícitamente (Pinzas, 2008). Esto es comprender lo que el texto dice, cuya comprensión es el paso previo para realizar deducciones o para lograr la comprensión inferencial, evaluativa o crítica. En otras
palabras, si un estudiante no identifica lo explícito o no puede localizar información clave del texto, difícilmente podrá realizar inferencias, hacer una lectura analítica o crítica.
Por ejemplo, el mensaje explícito puede estar referido, si se tratase de un relato, a las características y acciones de los personajes, al conflicto o intriga que surge en un relato (trama, nudo), a los episodios relevantes, al ambiente en que transcurren los hechos, en fin. Según Pinzas, la comprensión literal de un relato está relacionada con su estructura y sus elementos, del mismo modo con los otros tipos de texto: informe, descripción científica, monografía, textos poéticos, informativos, argumentativos, instructivos o descriptivos:
a. Localización y obtención de información explícita
Se refiere al hecho de identificar la información relevante de un texto, esto es localizar datos, eventos, proposiciones, oraciones claves, ideas temáticas para el objetivo o intencionalidad del autor. Para ubicar en el texto estas ideas es necesario que el lector competente sepa mínimamente subrayar o emplear otros métodos que le facilite comprender lo relevante para responder las preguntas que se plantean al respecto.
Las actividades que se realiza en esta etapa de la comprensión son:
Localizar la información explícita y relevante según el propósito de la lectura.
Localizar las ideas específicas.
Identificar la definición de palabras o frases.
Identificar el ambiente (escenario) en que transcurre la historia.
Identificar los personajes principales y secundarios.
Encontrar la idea principal.
b. Identificación del tipo de texto
La comprensión literal también tiene que ver con identificar los tipos de texto en la variada tipología existente. Identificar el tipo de texto no solamente pasa por saber si un texto es continuo o discontinuo, o si es narrativo o expositivo; es conocer y reconocer su estructura, sus elementos. Cada tipo de texto posee una estructura propia que la distingue de las demás, tienen una intencionalidad definida, inclusive el formato en el que se presenta (paratextos verbales).
El estudiante debe ser capaz de reconocer un texto discontinuo y sus subtipos: vales, cupones, afiches, esquemas, diagramas, tablas, gráficos,
figuras, etc., además de distinguir los textos continuos: informativos, argumentativos, descriptivos, instructivos. Del mismo modo, el propósito comunicativo de cada texto. La narrativa entretiene, cautiva, trasmite valores; el texto informativo informa; el argumentativo convence, persuade; el descriptivo caracteriza; y el instructivo da instrucciones, establece pautas, procedimientos para manipular, elaborar o abordar una actividad o un hecho práctico.
B. Comprensión inferencial
En este nivel de comprensión el estudiante tiene que tener la habilidad para completar los “espacios en blanco” que se produce al momento de realizar una lectura, es decir, mientras se lee aparecen “palabras nuevas”, fragmentos complejos, elementos tácitos. El lector debe deducir el significado por el contexto de la oración, el fragmento o el texto, es decir, debe explicar los supuestos sobre los que el texto está estructurado, identificando distintas formas de implicación, estableciendo relaciones de causalidad, de ubicación en el espacio y tiempo, de inclusión y exclusión, que lo constituyen. En la comprensión inferencial las preguntas que se le hacen al estudiante le exigen relacionar proposiciones, fragmentos del texto en torno a una idea
temática o subtema que desarrolla el texto; asimismo, debe reconocer la idea implícita contenida en algunas siluetas textuales (Cabrera, 1994).
El concepto comprensión inferencial consiste en la elaboración de ideas o elementos implícitos, es decir no están escritas o expresadas explícitamente en el texto. Cuando el estuante lee el texto y piensa sobre sus contenidos implícitos, se percata de las asociaciones implícitas que existe entre las partes del texto (Pinzas, 2008). Por ejemplo, puede establecer conclusiones, identificar la idea principal y las ideas secundarias.
Al hacer referencia a las ideas o información implícita en los textos, se hace alusión a las causas y efectos, semejanzas y diferencias, perspectivas y opiniones, conclusiones, ideas contiguas, mensajes, intencionalidad, características atribuidas al contexto, hechos pasados o coyunturales, diferencias entre la subjetividad y la objetividad, la fantasía y la realidad, entre otras relaciones. Las preguntas inferenciales pueden ser planteadas clasificándose en dos grupos: las que se basan propiamente en el texto y las que se basa en el lector. Las primeras, buscan medir en el lector si este es capaz de establecer relaciones entre las
diferentes partes del texto y la información o conocimiento previo que él tiene; la segunda, en cambio, le piden que al lector que puede extrapolar la información con su propia vida, con las costumbres, la idea que tiene de la sociedad, que pueda plantear una prospección o proyectar otras ideas, la importancia que tienen los eventos y vivencias de una persona, las emociones y sentimientos del ser humano, su cultura, sus tradiciones, características individuales y experiencias particulares.
Las preguntas más frecuentes giran en torno a: ¿Cómo creen que…? ¿En qué difiere…? ¿Qué semejanzas existe entre…? ¿Qué piensan de…? ¿Por qué piensan…? ¿Si… entonces…? ¿Con qué propósito creen que…? ¿En su opinión…? ¿Qué hubieran dicho si…? ¿Qué hubieran hecho…? Y otras. Es muy importante dar a conocer estas posibilidades de pregunta a los estudiantes y lograr que ellos participen activamente en clase formulando preguntas para que se puedan familiarizar con la comprensión inferencial y sobre todo que interactúen.
La comprensión inferencial se refiere a establecer relaciones entre diversas partes del texto. Estas relaciones no están escritas en el texto. En efecto, si el
estudiante tiene dificultades para establecer relaciones entre las partes de un texto es porque la comprensión literal es baja.
Cuando la comprensión literal es pobre, la comprensión inferencial también lo es. Esto es como preguntarse: ¿cómo un estuante podrá pensar, deducir, establecer conclusiones, inferir las causas y consecuencias, predecir, si no recuerda la información más relevante del texto que ha leído? Esto demuestra la importancia que tiene, al menos en la lectura inferencial, la memoria de corto plazo, es decir el recordar de inmediato lo que se ha leído, de lo que se trata, esto le permite responder a preguntas inferenciales, no será necesario releer partes o todo el texto. A continuación, las inferencias más constantes:
a. Hace inferencias directas
Es una habilidad que el estudiante posee para deducir una respuesta coloquial e inferir ideas nuevas no expresadas en el texto, aunque son claramente implícitas o están sugeridos. Que un estudiante pueda inferir le da la posibilidad de ir más allá de la lectura superficial, le permite completar ideas ausentes en el texto y construir el sentido global del texto, su significado.
El proceso comprende actividades como las siguientes:
Deducir un acontecimiento que conlleva a otro acontecimiento.
Infiere la intencionalidad de una secuencia de episodios o argumentos.
Determina el referente de un pronombre.
Identifica generalizaciones obvias en el texto.
Caracteriza la relación entre dos personajes.
C. Comprensión criterial
“Crítica” procede del verbo krienin, es una palabra de origen griego, por tanto es sinónimo de decidir o separar.
En cambio, la compresión crítica consiste en emitir un juicio sobre el texto, esto es más que una apreciación, es partir de ciertos criterios, indicios, parámetros o preguntas que están planteadas.
La comprensión de lectura crítica en el enfoque cognitivo está asociado al producto y al proceso. No obstante, existen innumerables definiciones en este enfoque, está condicionada por su orientación metodológica (Meléndez, 2007).
La comprensión crítica es establecer un juicio crítico propio, un ejercicio de valoración a partir de sus conocimientos previos, con argumentos subjetivos sobre los elementos del texto: Es la construcción de argumentos propios para sustentar la propia opinión, para ello es necesario generar un clima de confianza en el aula (Consuelo, 2007).
Para llegar al nivel crítico en la comprensión de lectura es necesario una lectura reflexiva, pensada, teniendo como propósito comprender todo el texto. Es sobre todo una lectura más lenta pues intenta comprender minuciosamente el texto para interpretarlo, analizarlo para emitir juicios de valor en relación al texto (Solé, 1998).
La finalidad de la lectura inferencial no es informarse, recrearse, seguir instrucciones, indagar o investigar; es identificar la postura que asume el autor, los fundamentos en los que se basa, analizar su argumentos, comprender la manera cómo están organizados su argumentos, al mismo tiempo entender la estructura de texto, detectar por ejemplo, si el texto está completo, coherente o le faltas elementos o mayor sustento.
La comprensión crítica o valorativa implica examinar el texto, expresar juicios de valor sobre la forma y contenido del texto escrito. Es argumentar nuestra posición, a favor o en contra, de acuerdo o en desacuerdo, de aceptación o rechazo, respecto de los argumentos del autor, presentando nuestros propios argumentos o fundamentos con claridad. Por lo tanto, es evidente que este nivel de la comprensión de lectura exige al lector tener un entendimiento del mundo, de la realidad, de la cultura inmaterial porque sus argumentos deberán estar relacionados con su experiencia, valores, ideas, posición filosófica, concepción del mundo, sus formas de pensar.
En seguida algunas formas para ejercitar la criticidad:
El análisis del contenido del texto: las ideas temáticas globales, el rol de los personajes, la posición del autor sobre el tema global, los argumentos en los que se sostiene, entre otros.
Revisar la forma del texto, los recursos verbales que emplea, el estilo en que está escrito, las estructuras textuales, el uso del nivel de la lengua, la organización de las ideas.
Las preguntas frecuentes en el nivel crítico- valorativo buscan en el lector formular su propia opinión sobre el contenido o la forma del texto y sustentar su opinión con argumentos con la finalidad de persuadir o convencer. Por ejemplo, hace preguntas como: ¿Cuál es tú opinión de…? ¿Con qué ideas justificarías la opinión…? ¿Estás de acuerdo con…? ¿Te parece adecuado el…? ¿Consideras que en aceptable…? ¿Cuál o cuáles de los argumentos son viables? Etc.