Exploitation guide
6.1 Monitoring management 1 Acknowledging a problem
Si algo caracteriza al fenómeno migratorio es su naturaleza dinámica y cambiante, en continua adaptación a los dictados económicos y derivas políticas del mundo actual. Aunque las migraciones son tan antiguas como la especie humana, en los últimos años el proceso de globalización económica y ecológica imperante ha motivado cambios cuantitativos y cualitativos importantes en el fenómeno migratorio. Entre los primeros merece la pena señalar que, en la actualidad, más del 10% de la población mundial se desplaza fuera de su lugar habitual de residencia, de los cuales cerca de 200 millones lo hacen por motivos económicos. Respecto a los segundos, los cambios cualitativos, que probablemente hayan sido más decisivos, se podrían mencionar cuatro como los más representativos de los acaecidos en las últimas dé- cadas. El primero de ellos se refiere a la diversificación de los trayectos migratorios; así, junto a la corriente migratoria predominante Norte-Sur (desde los países de baja renta hacia las economías más desarrolladas), se ha producido un incremento explosivo de las migraciones Sur-Sur, y dentro de los propios países, desde las áreas rurales a las urbanas, con el consi- guiente crecimiento explosivo de las megaciudades de implicaciones ecológicas y sanitarias evidentes. El segundo cambio cualitativo hace referencia a la diversificación de los motivos que alimentan el fenómeno migratorio; así, junto a las migraciones de raíz económica o laboral,
154 Manual de atención sanitaria a inmigrantes
hemos asistido a un aumento exponencial de las migraciones forzosas originadas conflictos armados, causas políticas y crisis humanitarias. En tercer lugar, se está produciendo una cre- ciente feminización del fenómeno migratorio, que conlleva no sólo la emergencia de las redes de prostitución femenina, sino, a corto y medio plazo, motiva reagrupamientos familiares y la aparición posterior de segundas y terceras generaciones de inmigrantes en el seno de los países de acogida. Por último, estamos asistiendo impunes a la criminalización del hecho migratorio por los gobiernos y las sociedades de los países receptores, que se traduce gráficamente, en el término coloquial de «inmigración clandestina o ilegal» (ningún ser humano es ilegal). En la actualidad se estima que aproximadamente existen en el mundo unos 10-15 millones de inmigrantes «indocumentados» en situación administrativa irregular en los países de destino, lo cual constituye una faceta nueva y creciente del fenómeno migratorio.
De esta forma, paralelamente al endurecimiento de las fronteras externas de los países ricos se ha desarrollado un lucrativo comercio de tráfico y contrabando de seres humanos, que ocasiona una mayor complejidad y peligrosidad de los trayectos migratorios con reper- cusiones evidentes sobre la salud física y mental de la población inmigrante clandestina. Estas fronteras políticas en algunos casos se corresponden con fronteras físicas bien definidas, como la del Río Bravo entre México y Estados Unidos, o el Estrecho de Gibraltar y el Mar Medi- terráneo en la confluencia de tres continentes (Europa meridional, África septentrional y Asia Menor). En otras ocasiones corresponden a fronteras geográficas peor delimitadas, como las que separan, respectivamente, a Europa occidental o a las economías prósperas insulares del Pacífico y Oceanía del resto de Eurasia o del continente asiático. Esta nueva cara del fenómeno migratorio provoca muertes evitables. A modo de ejemplo, se calcula que al menos 2.500 personas perecieron en el período 1995-2004 intentando cruzar ilegalmente la frontera sur de Estados Unidos (fundamentalmente en relación con las condiciones climáticas adversas), o que cerca de 1.400 personas fallecieron ahogados cuando intentaban cruzar el Estrecho de Gibraltar clandestinamente en «pateras» entre 1997 y 2003. Estas frías cifras multiplican por 30 y por 15, respectivamente, el número de personas que perdieron la vida al intentar cruzar el muro de Berlín en sus más de 30 años de existencia.
Andalucía está situada en la frontera exterior sur de la Europa próspera. Lo que antaño fue un puente para el intercambio y enriquecimiento mutuo de civilizaciones se ha convertido en la actualidad en una de las zonas permanentemente mejor vigiladas del Planeta. Desde esta posición de observatorio privilegiado del fenómeno migratorio general y de las migraciones de alto riesgo en particular, hemos asistido a la llegada de miles de personas a nuestras costas, muchas de las cuales han presentado problemas de salud relacionados directamente con esta modalidad de trayecto migratorio (lo que algunos han dado en denominar el «síndrome de la patera»): hipotermia, deshidratación hiponatrémica y rabdomiolisis (debida a la inmovilidad prolongada en el espacio reducido de las embarcaciones), ocasionalmente complicada con fallo renal agudo y trastornos hidroelectrolíticos graves. Otros problemas de salud relacio- nados son los ocasionados por la exposición prolongada al sol (quemaduras, insolaciones, problemas oculares…) y las quemaduras químicas cutáneas (similares a una quemadura de segundo grado) y de vías respiratorias por el contacto directo o la inhalación de la mezcla tóxica del agua salada con el tetractilo de plomo de los gasóleos de navegación derramados durante el trayecto.
Con la implantación del Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE) en las costas de Cádiz desde mediados del 2002, esta inmigración de alto riesgo se ha desplazado progresi-
Guía para profesionales de salud 155
vamente hasta la costa mediterránea oriental y, sobre todo, hacia las Islas Canarias, lo que en la práctica ha supuesto trayectos más largos y complejos (con travesías de más de 500 km en mar abierta) con el consiguiente aumento en su peligrosidad.
Inmigración y salud: ideas clave
• El perfil del inmigrante económico es el de una persona joven y sana que tiende a presentar problemas de salud similares a los de la población de acogida en la que vive y trabaja. No obstante, este perfil es cambiante. Adicionalmente los inmigrantes presentan una situación de vulnerabilidad social y sanitaria que constituye el principal determinante de su salud, y que les convierte en población de alto riesgo para de- terminados problemas de salud transmisibles, de salud laboral, de salud mental y de salud sexual y repro- ductiva.
• La migración representa un proceso de riesgo acumulativo para la salud del inmigrante que se desarrolla en varias etapas sucesivas, y que se inicia antes del viaje (etapa pre-viaje), continúa durante el mismo (etapa del viaje o trayecto migratorio) y se prolonga tras la llegada al país de acogida (etapa post-viaje).
• Las enfermedades relacionadas con la migración se pueden agrupar en tres grandes categorías: las prevalentes en los países de origen (que pueden ser de base genética, tropicales o cosmopolitas), las enfermedades reactivas o de adaptación, y las adquiridas en los países de acogida.
• Sólo las enfermedades relacionadas con la migración con capacidad de transmisión directa de persona a persona por vía respiratoria o por contacto íntimo pueden representar un riesgo para la salud de la población general de los países de acogida.
• La inmigración per se no representa un riesgo para la salud de la población general siempre que seamos capaces de garantizar el acceso efectivo de la población inmigrante a los cuidados y servicios de salud (en condicio- nes de equidad respecto al resto de los ciudadanos e independientemente de su situación administrativa de residencia) y de ofrecerles, como sociedad, la oportunidad de integrarse y alcanzar unas condiciones de vida dignas similares a las de la población autóctona.
En los últimos años estamos asistiendo a la aparición de «migraciones de alto riesgo», motivadas por la crimina- lización del hecho migratorio por los gobiernos y a la existencia de redes de tráfico y contrabando de personas, lo que da lugar a trayectos migratorios más complejos y peligrosos. En Andalucía, el fenómeno de las «pateras» constituye un ejemplo.
bIbLIOGRAfÍA
Asociación Pro-Derechos Humanos de Anadalucía. Derechos humanos en la Frontera Sur 2006. Informe sobre la inmigración clandestina durante el año 2005. Sevilla: enero 2006. Disponible en URL:URL:: http://www.apdha.org/documentos/informeinmigra2005.doc.
Bada Aínsa JL, Bada Jaime RM. Repercusiones sociosanitarias de la inmigración en España. FMC. 1996; 1278.
Carballo M, Divino JJ, Zeric D. Migration and Health in the European Union.Migration and Health in the European Union. Tropical Medicine and Internacional Health. 1998;3:936-44.
Carballo M, Mourtala M. International migration and health. Global Commission on International Migration,Global Commission on International Migration, Ginebra, 2005. Disponible en URL:URL:: http://www.gcim.org/attachements/TP13.pdf.
Corvalan CF, Driscoll TR, Harrison JE. Role of migrant factors in work-related fatalities in Australia.Harrison JE. Role of migrant factors in work-related fatalities in Australia. Scand J Work Environ Health. 1994;5:364-70.
Gámez Gámez E, Galindo Pelayo JP et al. La atención al inmigrante: del aluvión a la solución razonable.
Documentos SEMFYC, 2002;17.
Gascón J. Enfermedades infecciosas e inmigración. Enferm Infecc Microbiol Clin. 2003;21(10):535-9. Gushulak BD, MacPherson DW. Population mobility and infectious diseases: the diminishing impact of
classical infectious diseases and new approaches for the 21st century. Clin Infect Dis. 2000 sep;31(3):2000 sep;31(3): 776-80.
156 Manual de atención sanitaria a inmigrantes
Jansá JM, Borrell C. Inmigración, desigualdades y atención primaria: situación actual y prioridades. Aten Primaria. 2002;29:466-8.
Jansá JM, García de Olalla P. Salud e inmigración: nuevas realidades y nuevos retos. Gac Sanit. 2004; 18(supl):207-13.
Lacalle Rodríguez-Labajo M, et al. Resultados de la aplicación de un examen de salud en la población inmigrante. Aten Primaria. 2000;25:634-8.
López-Vélez R. Inmigración y salud. PBM S.L., 2002. ISBN: 84-932484-1-�.ISBN: 84-932484-1-�.
MacPherson DW, Gushulak BD. Irregular migration and health. Global Migration Perspectives nº 7, October 2004. Global Commission on International Migration. Ginebra, 2004. Disponible en URL:URL:: http://www. gcim.org/gmp/Global%20Migration%20Perspectives%20No%207.pdf.
MacPherson DW, Gushulak BD The basic principles of migration health: Population mobility and gaps in disease prevalence. Emerging Themes in Epidemiology. 2006;3:3.
Pascual D. Los inmigrantes sufren más accidentes laborales. El País Digital. 6/4/2006.6/4/2006.
Roca Saumell C, et al. Caracterización demográfica, motivos de consulta y morbilidad prevalente en laCaracterización demográfica, motivos de consulta y morbilidad prevalente en la comunidad de inmigrantes africanos de la comarca del Maresme. Med Clin (Barc). 1999;112:215-7. Tizón J, et al. La migración como factor de riesgo para la salud (1). Gac Sanitaria. 1986;5:149-55. Vall Combéis O, García-Algar O. Inmigración y Salud. An Pediatr (Barc). 2004;60(1):1-2.
Vázquez Villegas J. Asistencia al inmigrante desde el equipo de atención primaria (aspectos organizativos, formativos y de planificación). Cuadernos de Gestión. 2002;8:54-60.
Vázquez Villegas J, et al. Atención inicial al paciente inmigrante en atención primaria. Medicina de Familia (And). 2000;2:162-8.
Vázquez Villegas J. Inmigración y Salud. ¿Un nuevo modelo de atención primaria para un nuevo modelo de sociedad? Aten Primaria. 2006;37(5):249-50.