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A monthly panel dataset using the BHPS

2.2 Data and descriptive statistics

2.2.1 A monthly panel dataset using the BHPS

La metodología usada con los talleres dentro de la propuesta pedagógica fue la secuencia didáctica, entendida como la serie de actividades que, articuladas entre si en una situación didáctica, desarrollan la competencia del estudiante. Se caracterizan porque tienen un principio y un fin, son antecedentes con consecuentes”. Frade (2008) citado por Otero (s.f. p.4)

La secuencia didáctica de los talleres pedagógicos, se da en una serie de actividades de enseñanza- aprendizaje en un orden, en este caso de lo micro a lo macro de las necesidades más inmediatas a las menos elementales, cada una de estas actividades dentro de la propuesta de mediación pedagógica, cuenta con un eje que promueva los aprendizajes de la convivencia y una experiencia sensible inmersa en un lenguaje artístico, Por ejemplo: en las primeras sesiones se le dio importancia al reconocimiento de sí mismo, reconocimiento del otro, para ello se trabajó con la danza, la música, la sensibilización a través de los demás sentidos; con lo anterior y a partir de las situaciones presentadas, se empezaron a trabajar valores como el respeto, la confianza, la

amistad, se emplearon experiencias sensibles mediadas por las expresiones y los lenguajes artísticos como la plástica, la literatura, la pintura, el dibujo, el cine y el teatro.

En la siguiente ilustración se da una pequeña muestra de la secuencia didáctica trabajada en los talleres así como las experiencias artísticas que permitieron movilizar a los niños y las niñas de manera sensible.

Ilustración 3, componentes de la propuesta pedagógica

Al ser la secuencia didáctica una sucesión premeditada, implica una planificación a corto plazo y en la medida que se va desarrollando, se puede ver que confluye con la intencionalidad a

largo plazo, lo que permite, tener claro los elementos y las técnicas y recursos didácticos que son usados dentro de esta propuesta pedagógica.

6.2 Análisis de la Información

En el apartado que se expone a continuación se presenta el análisis de la información recolectada, rescatando el trabajo con los niños y las niñas pero especialmente sus voces y reflexiones frente algunas situaciones, también se presentan los resultados que se dieron dentro de la investigación.

6.3 Aprendiendo a Vivir Juntos.

La investigación realizada tenía como fin Contribuir desde las experiencias sensibles a los aprendizajes de la convivencia entre niños y niñas de los grados de transición 2016 y primero 2017 de la IED Juan Lozano y Lozano, jornada tarde. Dentro de la realización de los primeros talleres en la observación se pudo constatar que las dinámicas de interacción de los niños y las niñas estaban mediadas por el conflicto, les costaba compartir entre ellos inclusive si tenían lazos afectivos.

Dichas dinámicas de interacción como lo plantea Cousinet (1953) “son comportamientos individuales en los cuales se encuentran inmersos los niños y las niñas”, debido a que su núcleo familiar ha sido el punto de referencia para relacionarse con los demás y la interacción autónoma

que han adquirido se fundamenta a partir del reconocimiento de su propio cuerpo y con los objetos elegidos en general los cuales le producen satisfacción; es allí donde el encuentro con el otro en el espacio escolar le genera cierto malestar e indisposición y se ve reflejado en sus actitudes y comportamiento con sus pares.

Los niños y las niñas de transición son un poco individualistas, algunas de las actitudes hacia sus compañeros se tornan egoístas e irrespetuosas, desde lo observado se podría constatar que son niños que están poco acostumbrados a convivir entre pares y con adultos distintos a sus padres y cuidadores, teniendo en cuenta que la gran mayoría se abruma por la cantidad de personas que hay en el colegio y de compañeros corriendo por el pasillo. (Ver anexo 1)

En esta medida, se ve reflejado lo que plantea Cousinet (1953) quien afirma que es en la escuela, donde los niños y las niñas aprenden a vivir con otros niños de su misma edad, quienes a su vez le son desconocidos y mucho más numerosos que con los que haya compartido antes. (p. 35) Teniendo en cuenta el planteamiento anterior, los niños y las niñas empiezan a transformar sus dinámicas de socialización al ingresar a la escuela siendo esta, el lugar donde aprenden a reconocer a sus pares y a compartir lo que antes individualizaban.

Los niños y las niñas han aprendido realmente a convivir unos con otros, lo que para ellos anteriormente era una dificultad hoy se convierte en una fortaleza, especialmente con Mariana y sus compañeros quien al principio le costaba ser más amable y solidaria con los niños del salón; hoy cuando íbamos a iniciar la actividad se acercó y dijo:

- Profe, hoy voy a prestar mi unicornio (juguete), sabes a veces yo me siento mal por mis amigos porque soy una niña envidiosa, hoy le voy a prestar a Sara mejor mi unicornio y también voy a decirle a Juan José que él te ayude con las actividades de hoy porque yo sé que es importante pensar en mis amigos y que no puedo ser una niña mala porque no quiero que mis amigos se conviertan en malos conmigo, yo sería muy triste.(anexo 3)

Es importante precisar que los niños y las niñas en la escuela, aprenden ciencias y fórmulas matemáticas, también aprenden a leer y a escribir, pero en muy pocas instituciones se cuenta con un aprendizaje transversal, no solo en el ámbito académico sino en el ámbito personal, en un aprehender para la vida, donde el reconocimiento del otro sea fundamental para lograr el reconocimiento de sí mismo; los adultos deben generar los espacios en los que los niños y las niñas empiezan a identificarse entre sí como lo expresa Delors (1996) “la comunidad o la escuela, primero debe hacerle descubrir al niño quién es. Solo entonces podrá realmente ponerse en el lugar de los demás y comprender sus reacciones”.

De esta manera, en la institución educativa el aprendizaje no se ve reflejado solo desde lo escolar o lo metódico sino desde lo personal y lo social permitiéndoles forjarse no solo como estudiantes pertenecientes a una institución sino también como personas sensibles y humanas las cuales conviven con otros y transforman su nicho social. Dando veracidad a lo anterior, en los talleres trabajados dentro de las mediaciones pedagógicas se dio una situación particular en una de las sesiones:

El taller de hoy consistía en reconocerse corporal y emocionalmente, para ello utilice los espejos esperando que las niñas y los niños se observaran y que a partir de sus reflexiones realizaran esculturas con arcilla sobre las percepciones de sí mismos, pero me lleve una sorpresa en la mesa que compartían Santiago, Julián, Samuel y Hanna, algunos de los niños no querían participar de la actividad, me acerque y les pregunte que les disgustaba y si deseaban hacer otras cosas, todos se miraron entre ellos y Julián dijo:

- Profe lo que pasa es que yo no quiero mirarme al espejo porque a mí me gusta Sofía y Sofía dice que soy un chino feo y gordo (Hanna y Samuel soltaron una carcajada que lo hizo sentir mal), Santiago quien me pidió el espejo para observarse dijo:

- Tranquilo chino, usted puede no comer refrigerio y queda bonito, a mi los niños de transición 1 dicen que soy feo por ser negro, pero yo les digo que no soy negro, yo soy moreno (empezó a observar, su cabeza, sus ojos, tocaba sus cejas) pero ¿eso es mentira cierto profe? Yo soy un niño re lindo, así me dice mi mamá.

Maestra vivenciante: si Santi tienes un tono de piel muy bonita, además tus ojos son muy grandes y expresivos, tus pestañas son largas y perfectas, eres un niño muy lindo como dice tu mamá.

Julián: profe, ¿entonces yo soy feo?

Maestra vivenciante: no Julián, tu eres un niño muy lindo, mírate al espejo (Julián tomo el espejo y empezó a observarse), tienes una nariz muy linda

Santiago: si amigo, mirémonos (se acercan los dos al espejo), los dos tenemos ojos, narices y boca, cuéntese los dedos de las manos, ambos tenemos todo igual, pero somos diferentes, vivimos en diferentes casas y con diferentes mamás y tenemos diferentes pieles pero somos iguales por que tenemos las mismas cosas.

(Empiezan a participar de la actividad). (ver anexo2)

A partir de esta situación se puede denotar el tipo de reflexión que realizan los niños, no solo desde lo estético, sino del reconocimiento entre ellos, “son iguales por que corporalmente tenían lo mismo, lo único que los diferencia es el lugar que habitan”.

Ilustración 4y 5: sesión 15 de septiembre de 2016, “reconociéndome y reconociéndote; escultura de Santiago y escultura de Julián.

Con respecto a lo anterior, es necesario entonces resaltar la tarea de la educación, la cual tiene una doble misión: enseñar la diversidad de la especie humana y contribuir a una toma de

conciencia de las semejanzas y la interdependencia entre todos los seres humanos. Desde la primera infancia, la escuela debe, pues aprovechar todas las oportunidades que se presentan para esa doble enseñanza. (UNESCO 1996)

Esta perspectiva se puede evidenciar dentro del campo de investigación en la siguiente situación (ver anexo 4):

Maestra vivenciante: chicas y chicos, ¿ustedes saben a qué venimos al colegio?

Sara: venimos a aprender los números y las vocales y las letras, pero yo me los aprendí rápido.

Ian: profe, yo creo que venimos a la escuela a conocer amigos y a jugar y pasarla bien en el descanso.

Johan: ¡cierto que no profe! Nosotros no venimos solo a jugar, venimos a aprender matemáticas, cosas de libros, a compartir a hacer amigos y ayudar a los niños que no entienden a la profe, también venimos a hacer actividades bonitas y divertidas.

En ese momento Sebastián toma la palabra y dice: profe mi mamá me trae al colegio para que yo pueda comer el almuerzo y el refrigerio que dan aquí porque ella no tiene plata para comprarme las onces.

Tanto los niños y las niñas como yo, nos conmovimos y Alejandra tomo la iniciativa y le dijo:

- No te preocupes sebas, los amigos se comparten y yo te voy a compartir lo que traje, también si necesitas ayuda para acabar la tarea y que te preste mis colores yo te los presto, pero no se te olviden que son míos y que no los puede perder.

En este sentido se puede observar que, los niños y las niñas que al principio se observaban con un comportamiento individual, van generando acuerdos entre ellos que les permite

relacionarse de manera más pacífica y afectiva con sus compañeros y compañeras. Es la escuela, como lo expresa Zurbano (1998) un lugar idóneo para aprender por propia experiencia las actitudes básicas de una convivencia pacífica y solidaria (p. 63).

También, cabe mencionar que la escuela, permite que los actores inmersos en ella puedan reconocerse, entablar relaciones de respeto y amistad las cuales posibilitan dentro de su contexto social de referencia generar proyectos y trabajar mancomunadamente logrando así relaciones de interdependencia de que como plantea Delors (1996):

Se trata de aprender a vivir juntos conociendo mejor a los demás, su historia, sus tradiciones y su espiritualidad y, a partir de ahí, crear un espíritu nuevo que impulse la realización de proyectos comunes o la solución inteligente y pacífica de los inevitables conflictos, gracias justamente a esta comprensión de que las relaciones de

interdependencia son cada vez mayores (p. 16)

- Profe, porque no hacemos una actividad donde podamos jugar con los niños del otro transición, yo quisiera hacer algo donde todos podamos jugar y hacernos más amigos

porque cuando estamos en el salón solo nos separamos y yo quiero decirle a mis amigos que hagamos una actividad divertida donde estemos todos los cursos.

- Maestra vivenciante: No será que esa clase de actividades se va a prestar para que hayan peleas y malos entendidos

- No profe porque lo que queremos es jugar juntos y que todos hagamos equipos para jugar y para estar con los amigos del otro salón. Además si armamos un equipo vamos a necesitar a muchos niños de los otros salones. Nosotros no vamos a peliar solo vamos a ser los mejores.

De esta manera, se puede decir que de la escuela depende el aprendizaje de la interacción armoniosa entre niños y niñas, se presume que es este lugar fundamental para transformar las relaciones que se gestan en el núcleo social de referencia y desde allí se pueden proyectar una serie de acciones o experiencias que incidan en las maneras en las que interactúa con los demás (pares o adultos)

6.3.1 Solución de Conflictos:

Para hablar de convivencia, es necesario tocar el tema del conflicto, pues este a su vez permite que la convivencia se dé de manera armoniosa entre la comunidad, a partir de esto se retoma las palabras de Zurbano (1998) quien expresa que, hay que asumirlo como una realidad o experiencia útil y enriquecedora para todos los implicados en él. (p. 62)

En este sentido, dentro de la realización de talleres se vieron reflejados varias acciones que llevaban a ciertas situaciones donde se presentaba conflicto entre los niños y las niñas, pero a su

vez ellos encontraban formas de solucionarlos, como se evidencia en la sesión de exploración del medio (ver anexo 5):

La actividad de hoy consistía en reconocer el colegio, puesto que los niños y niñas de primera infancia y algunos grupos de primaria, se encuentran de alguna manera agrupados en un solo lugar del colegio, la intensión era que a partir del juego de roles empezaran a explorar lo que nunca habían visto en el colegio, con antelación se realizó una sesión de creación donde las niñas y los niños con material reciclable harían los implementos que los caracterizaba como exploradores (lupas, binoculares, sombreros y catalejos). En esta etapa de creación, se

generaron varios conflictos entre ellas y ellos, especialmente en cuanto a compartir el material.

Estábamos realizando, las lupas y los binoculares cuando se me acerca Juan José.

Juan José: profe mire a Jhon Cun, él no quiere compartir las pinturas y me empujo.

Maestra vivenciante: Jhon, ¿Qué pasa?, ¿Por qué no quieres compartir con Juan José?

Jhon: profe es que Juan José me fue a quitar las cosas de la mesa y yo le dije que no y el me rapo el cartón, yo le dije que me lo devolviera y él dijo que ya era de él.

Maestra vivenciante: ¿es cierto eso Juan?

Juan José: si profe, pero es que yo quería el cartón de Jhon y él no me lo iba a dar porque yo ya tenía el mío.

Maestra vivenciante: ¿Juan José, tú crees que está bien lo que hiciste?

Juan José: no profe, pero es que Jhon no me lo iba a dar.

En ese momento interviene Johan, diciendo:

Juan José la profe Diana ya nos enseñó las palabras mágicas y tenemos que respetar a los compañeros, eso no se hace por que la profe se pone brava.

Maestra vivenciante: no se trata de quien se ponga brava, se trata de aprender a pedir el favor, dar las gracias y ser educados y respetuosos con nuestros amigos y compañeros, para toda situación hay formas de hablar y de acercarse a los demás.

Mariana: profe como un día en que camilo me quito las onces y me pego, él nunca dice las palabras mágicas y no le gusta compartir tampoco.

A esta queja se unieron un sin número de observaciones que realizaban los demás niños en contra de camilo, el no pudo defenderse porque no había asistido ese día al colegio. Después de la actividad de exploración Juan José pidió disculpas a Jhon y después de eso, se fueron a jugar en el descanso y cuando volvieron, se sentaron juntos y jhon dijo: si ve profe ahora Juan José es mi amigo y no vamos a volver a pelear.

Los niños y las niñas tienden a manejar el conflicto de maneras que los adultos no entienden, se puede afirmar que el conflicto más que ser una excusa para vivir en constante disputa sirve para afianzar lazos de amistad y renovar las relaciones entre ellas y ellos. Es así como Cousinet (1953) plantea que:

Las batallas entre niños cesan tan bruscamente como han comenzado y se reemplazan con relaciones o con tentativas de relaciones pacíficas. Esto puede parecer extraño a nuestros hábitos, a nosotros, adultos que nos peleamos y nos pegamos cuando no nos entendemos ya. Los niños se pegan por que no se entienden todavía (p. 19).

Lo anterior se vio fuertemente reflejado dentro de las mediaciones pedagógicas, los niños y las niñas entraban en conflicto, peleaban, se agredían pero en un pequeño lapsus de tiempo se

reconciliaban y dejaban de lado los problemas y las ofensas que se habían hecho, muestra de esto es la sesión de “el círculo de la palabra” (ver anexo 6), que después de realizarlo se convirtió en un hábito para los niños y las niñas allí podían expresar lo que les sucedía y lo que realmente les agobiaba, así las niñas y los niños lograban comprender a sus compañeros, el primero en

participar fue camilo, quien en sesiones atrás había sido señalado por los demás, por ser un poco agresivo.

Todo estaba dispuesto para el círculo de la palabra, aquí los niños y las niñas tomaron una postura respetuosa ante el compañero o compañera que se dirigía a hablar; se les pregunto a los niños y las niñas para que servía un círculo de la palabra y emergieron varios conceptos:

- Para hablar, para hablar sin que la profe nos regañe, para aprender las figuras hablando, no, para hacer círculos con letras y formar palabras.

Cuando se explicó la intencionalidad del círculo de la palabra, Camilo fue el primero en participar, y dijo:

Primero que todo, yo sé que soy un niño malo, pero entiéndanme yo quiero ser buen amigo de todos, pero es que en mi casa mis hermanos son contentos cuando jugamos así, a mí me gusta jugar así para que todos sean felices como mis hermanos.

Alejandra: si pero no a todos nos gusta jugar así, además usted no juega usted pega y eso duele.

Ana María: siiiii camilo, a usted le gusta escondernos las cosas y le gusta pegarnos y se ríe y sale corriendo.

Johan: pero Camilo es buen amigo, ustedes no saben cómo él juega de chévere a las escondidas, además él está diciendo eso porque ya no le parece divertido ser así. ¿Cierto Camilo?

Camilo: profe, yo ya no voy a ser así con mis amigos, dígales que me perdonen, yo me voy a portar bien.

Maestra vivenciante: Camilo, tu estas dentro del círculo, dile a tus compañeros lo que tú sientes y cuéntales a que te vas a comprometer.

Después de esto, la relación con Camilo cambio mucho, los niños y las niñas estaban más dados a recibirlo dentro de sus juegos y sus actividades académicas, también, aprovechaban cada taller para que al terminar la sesión, se realizara el circulo de la palabra y contar si Camilo había faltado a su compromiso, de igual forma, el circulo de la palabra se convirtió en un espacio de apropiación infantil, en el cual los niños y las niñas no solo se quejaban de sus compañeros sino que expresaban todo lo que los movilizaba emocionalmente.

Ilustración 6 y 7 sesión 17 de Agosto de 2017, circulo de la palabra, momento de reconciliación y reflexión.

De lo anterior es importante mencionar, que los conflictos de los niños y las niñas no se dan de manera perpetua, al contrario, estos permiten que las relaciones mejoren y se fundamenten en bases más sólidas y más humanas porque, en la medida que los resuelven, lo que generaba insatisfacción se convierte en una mediación para realizar acuerdos con los otros y mejorar la convivencia. Desde lo anteriormente planteado, se pueden generar espacios donde se fortalezcan los valores como el respeto, acciones no violentas y ambientes de paz, que puedan trascender no