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Multidisciplinary Teamwork Improves Utilisation of the Operating Room: A Multicentre Study

Llegado el momento del parto, la coneja se presenta inquieta, entrando y saliendo, frecuentemente del nido, pudiendo ocurrir el parto, la mayoría de las veces, durante la noche.

El mecanismo que desencadena el parto es bastante complejo e involucra diversas etapas, coordinadas por el sistema endocri- no, asociadas a maduración fetal, dilatación del canal cervical, inicio de las contraccio- nes uterinas y síntesis y eyección de leche. La gestación en la coneja es mantenida, fundamentalmente, por la secreción de pro- gesterona por el cuerpo lúteo, siendo indis- pensable que su producción cese para que ocurra el parto.

Inicialmente ocurre la liberación, por el hipotálamo de la madre, de un factor libera- dor de corticoides (CRF) y por vía sanguínea estimula la secreción de la hormona Adre- nocorticotropa (ACTH) por la adenohipófisis del feto.

La ACTH, a su vez, estimula el desarrollo de las glándulas adrenales y la producción de la hormona cortisol. El cortisol estimula la producción placentaria de estrógenos (es- tradiol), responsable de la formación de re- ceptores de oxitocina en los miocitos y la producción de la prostaglandina F2α (PGF2α) por el endometrio, a partir del ácido araqui- dónico. Mientras haya producción de proges- terona en niveles suficientes, se inhiben los efectos estimulados por el estradiol.

La PGF2α posee actividad luteolítica, tan- to en la coneja gestante como en la seudo gestante provocando regresión del cuerpo lúteo.

La caída de la progesterona en el plasma produce aumento de la distensión uterina, para estimular la colagenólisis del tejido co- nectivo miometrial, así como la distención y la relajación del cuello del útero. La relaxina también estaría involucrada en este proceso.

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Finalmente, la neurohipófisis pasa a pro- ducir oxitocina, que en conjunto con la pros- taglandinas F y E son responsables por las contracciones de las fibras musculares lisas uterinas y abdominales.

El comportamiento maternal de la coneja que se encuentra próxima al parto incluye la preparación del nido, arrancando pelos para la protección de la camada y después de ocurrido el parto, agrupa, lame los gazapos y se postra sobre ellos para amamantarlos. Este comportamiento es regulado por las hormonas prolactina, oxitocina y prostaglan- dina F2α.

El tiempo de trabajo de parto se extien- de, en promedio, por 10 a 30 minutos. Muy raramente los partos tienen duración mayor de 40 a 50 minutos, lo que demandaría es- pecial atención para estas madres que po- drían estar con alguna dificultad de expul- sión de los gazapos. Las posibles causas serían temperatura elevada, problemas físi- cos de la madre o gestaciones poco nume- rosas con gazapos muy grandes. Se debe destacar, en tanto, que son muy raros los problemas de partos en conejas.

En la medida que los gazapos van na- ciendo, la propia coneja los libera de la pla- centa, limpiándolos y ordenándolos en el nido. Algunas hembras pueden parir fuera del nido y es común, en estos casos, principal- mente en épocas de baja temperatura, que ocurra la muerte de estos recién nacidos. En el caso de que no lleguen a morir, la caí- da de temperatura corporal en este momen- to, podría implicar una disminución de la capacidad de crecimiento con perjuicios en el desempeño durante toda la vida del ani- mal.

Cuando la incidencia de partos fuera del nido es muy grande se debe sospechar de algún error en el manejo, entre ellos olores anormales o exceso de humedad en el nido, exceso de calor, material muy grosero colo- cado en la cama, siendo, por lo tanto impor- tante las buenas condiciones del nido para que la hembra tenga acceso al mismo con naturalidad.

El número de gazapos nacidos por parto varía de 1 a 15, teniendo como promedio 8 a 10 gazapos/parto, con un peso vivo de 40 a

60 g por gazapo, siendo ideal que nazcan con un peso promedio de 50 g.

Cuanto más bajo sea el peso al nacer, mayor es la posibilidad de muerte de los gazapos.

Después del parto, la hembra se mostra- rá aún agitada y la respiración acelerada, demorando algún tiempo para volver a la nor- malidad. Por esta razón, solamente después de transcurridas algunas horas, en las si- tuaciones de parto normal y natural, es que procedemos al primer examen del nido, que comprendería:

- contar los gazapos y retirar los muertos, - anotar en la ficha de la madre, la fecha de

parto y el número de nacidos vivos y muer- tos,

- retirar los restos de placenta y cama hú- meda del nido, pudiendo, inclusive, ser cam- biado cuando las condiciones de higiene no son las adecuadas, procurando mante- ner una cama abundante y seca (pelos, vi- ruta o heno bien suave y rico en hojas), - hacer trasferencia de gazapos de una hem-

bra a otra que tenga parición del mismo día o del día anterior, en el caso de que el nú- mero de nacidos fuera muy grande (más de 8 a 10 gazapos)

La transferencia de gazapos, usualmen- te, es realizada con el objetivo de uniformi- zar las camadas, dejándolas con 8 a 10 ga- zapos, número éste que las conejas, con raras excepciones, consiguen criar en con- diciones satisfactorias.

Las precauciones a ser tomadas en esta práctica serían en relación a la selección de animales para reproducción debido a los ani- males con diferentes filiaciones en una mis- ma camada, lo que puede ser resuelto en la marcación de los gazapos transferidos a la nueva madre. Esta preocupación no existe, en tanto, con los animales que son destina- dos para el abasto.

Cuando la transferencia no puede ser realizada por la falta de otras camadas con edades semejantes, los gazapos exceden- tes podrán ser sacrificados escogiéndose los de más bajo peso. Las conejas amamantan sus camadas generalmente una vez al día, preferentemente en horarios nocturnos.

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Aspectos fisiológicos de la