4 Influence of microvesicles from mutant p53-expressing cells on cell
4.2 Results 115
4.3.2 How are mutant p53 microvesicles exerting their effects? 142
precavidos (o astutos) como las serpientes. Porque les digo esto, porque al estudiar la Escritura debemos hacerlo de esa manera, escudriñando cuidadosamente todo lo escrito para tener el cuadro completo de lo informado. Lamentablemente, por la traducción defectuosa de la Escritura con la que muchos fuimos y otros son instruidos, se nos dice que conforme a la cita 2 Tim 3:16 “toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para…”; pero la realidad es que esa porción en el original griego lo que dice es: “toda Escritura inspirada por Dios es también provechosa para…”. Recuerden que en todos los libros que forman la Escritura tanto del antiguo pacto como del nuevo, además de la inspiración para profecías, revelaciones, etc., hay también crónicas o historias, biografías, trabajos de investigación como lo son los escritos del doctor Lucas, que no requieren inspiración para ser verídicos, sino de la honestidad y veracidad del que lo escribió.
Por eso, les pido que pongan atención a la siguiente información, porque esto es asunto de descifrar la información, y la información que les presentaré es la corona que descarta total y finalmente a Juan como el discípulo amado. Por ejemplo, si leemos sobre Judas el hijo de Simón Iscariote en los libros según Mateo 26:14-16, Marcos 14:10-11 y Lucas 22:2-6 podemos observar que Judas no tuvo ningún problema en comunicarse con los sacerdotes principales. Ese año el sumo sacerdote era Caifás y Anás su suegro era el saliente, con ellos coordinó Judas como les entregaría a Jesús.
En cambio, de los demás once apóstoles de Jesús, la Escritura no enseña en ningún lugar de sus páginas, que los principales sacerdotes los conocieran, lo que en cambio era diferente con Judas. También es importante recordar el incidente de la casa de Anás, el primer lugar donde llevaron a Jesús cuando lo arrestaron. Conforme nos informa la porción del libro del discípulo amado 18:12-14 Jesús fue llevado a casa de Anás, que era suegro de Caifás, que como les dije, era a su vez el sumo sacerdote ese año. Nos informa el discípulo amado que fue Caifás quien dio el consejo de que convenía que un solo hombre muriese a favor del pueblo.
Pero a lo que quiero llamar la atención de ustedes es al hecho de que cuando Pedro siguió a Jesús desde lejos y llegó frente a la casa de Anás, se tuvo que quedar afuera a la puerta, porque a nadie conocía para que la portera lo dejara entrar. El verso 15 informa muy claramente que el discípulo amado por su parte, era conocido del sumo sacerdote, y entró con Jesús al patio del sumo sacerdote. Pero observen también, que dado a esa relación del discípulo amado con la casa del pasado sumo sacerdote Anás, nos informa el verso 16 que el discípulo amado habló a la portera, e hizo entrar a Pedro, cosa que jamás ocurriría con Juan.
Pero leamos el punto más importante y relevante que nos informa el doctor Lucas con relación precisamente a esto que estoy trayendo ahora a la atención de ustedes, porque muy claramente este dato también demuestra finalmente que el apóstol de la circuncisión Juan no era el discipulo amado.
Leamos paralelamente a lo anterior, la porción del libro de los Hechos 4:1-23, donde se nos describe un incidente muy importante con Pedro y Juan ante esas mismas autoridades religiosas de Israel, especialmente con Anás el pasado sumo sacerdote, suegro de Caifás, el sumo sacerdote de turno ese año. Recuerden que fue en la casa de Anás, donde primero llevaron a Jesús, donde el discípulo amado, por ser conocido de Anás, le pidió a la portera que dejara pasar Pedro hasta el patio de la casa.
Leamos lo que nos dicen los versos 1 al 6 de la cita anterior, cuando Pedro y Juan fueron arrestados e interrogados por predicar a Jesús: 1 Y mientras ellos (Pedro Y Juan) hablaban al pueblo, vinieron sobre ellos los sacerdotes y el jefe de la guardia del templo y los saduceos, 2
muy molestos a causa de enseñar ellos al pueblo y anunciar en Jesús la resurrección procedente de los muertos, 3 y echaron sobre ellos las manos y los pusieron en custodia hasta el día siguiente; porque era tarde ya. 4 Pero muchos de los que oyeron la palabra, creyeron y llegó a ser el número de los varones como cinco millares. 5 Y sucedió al día siguiente que se reunieron los gobernantes de ellos y los ancianos y los escribas en Jerusalén, 6 y Anás, también el sumo sacerdote Caifás y Juan y Alejandro y cuanto eran procedentes del linaje sumo-sacerdotal, 7 y poniéndoles en el medio les interrogaba: ¿Con cuál poder o en cuál nombre hicisteis esto vosotros?
Pero veamos cual fue la reacción de Anás y del sumo sacerdote Caifás y los demás líderes religiosos que estaban con él, los príncipes o principados de ese mundo de la ley, las
potestades o poderosos, los administradores de las tinieblas de la sombra de la ley, como los llama el apóstol Pablo, con relación a la presencia de Pedro y Juan delante de ellos.
Los versos 8 al 12 de la cita anterior nos informan la respuesta dada por Pedro a la pregunta que les hicieron a él y a Juan, mientras el verso 13 por su parte, nos informa la reacción de Anás y los demás a la respuesta de Pedro.
Nos informa el verso 13 Y viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y percibiendo que son hombres sin letras y vulgares, se admiraban y les reconocían que habían estado con Jesús.
La pregunta obligada después de leer esta cita es: ¿Por qué se admiraban el sumo sacerdote y los demás respecto a Pedro y Juan? Y especialemte lo digo por Juan, que es el motivo de este escrito. Porque cuando vieron a Pedro y a Juan fue que percibieron que eran hombres sin letras o educación formal o como se les llamaba en Israel, hombres vulgares o del montón en Israel. Esa es la razón por lo que la forma de hablar tan convincente de Pedro les llamó la atención. Recordemos lo informado en Mateo 39:73, donde le dijeron a Pedro cuando negó a Jesús: Verdaderamente también tú eres de ellos, porque aun la manera de hablar de ti manifiesto te hace, es decir, muestra que tú tambien eres galileo y has estado con Jesús.
Lo que causó admiración en Anás, Caifás y los demás líderes fue el denuedo o intrepidez de Pedro al hablar siendo al igual que Juan, hombres sin letras. Al leer más adelante, podemos observar, como Pedro abiertamente y con seguridad hablando en el nombre de Jesús los culpó de su muerte. Pedro les declaró que Jesús había sido levantado de los muertos y que el milagro de sanidad del hombre cojo de nacimiento sanado a la entrada del templo, ocurrió en el poder del nombre de Jesús.
Pero a lo que yo les pido que le pongan atención es la forma en que ellos reconocieron como tal a Pedro y Juan. Este verso 13 que estamos analizando nos informa que Anás y los demás conocieron que Pedro y Juan habían estado con Jesús por su forma de hablar. Anás conocía al discípulo amado, quien entró en su casa y pidió que dejaran entrar a Pedro, sin embargo ese día, Anás no sabía ni conocía quien era Juan.
Este verso 13 nos informa que no fue hasta ese momento que Anás y los demás conocieron a Pedro y a Juan como seguidores de Jesús. Pero lo más importante del asunto es que no fue sino hasta ese momento que Anás, Caifás y los demás conocieron quienes eran Pedro y Juan, porque era la primera vez que Anás los había visto, lo cual contrasta grandemente con lo informado la noche del discípulo amado en la casa de Anás, donde era conocido y fue quien pidió dejaran entrar a Pedro.