I
Fausto: ¡Fiebre! ¡Fiebre! Estoy trémulo de fiebre y de delirio […]
... Anciano, ¿no puedes tú
Prepararme un remedio para la vida? Quiero vivirla sin saber que la vivo Como vives tú.
... Aturdirme con esto toda el alma,
Toda, hasta adentro, muy dentro ¿viejo? Viejo: No te [entiendo], pero si es olvidar
Lo que quieres, bebe…
Fausto: —Quiero, quiero, vamos… Olvidémonos. ¿No tienes algo más fuerte
[Para] algo más que olvidar? De prisa, habla… Viejo: Apenas te comprendo, pero no tengo.
(Fausto bebe apresuradamente) ...
¡Extraña y horrible creatura! ... No es vicio
Ni crimen ni tristeza, ni pavor
Propiamente pavor, lo que oscurece
Como una oscuridad desde adentro del alma Toda la vida y la expresión de su cara.
y esas palabras que usó: «olvidar
La vida», «más que olvidar», «en mí». ¿Qué significan? No lo sé, pero siento Que condice, secreta e íntimamente, Con ese ser íntimo que yo no conozco; Cualquiera que sea esa desgracia, extraño, Duerme y olvida o suceda en ti
Eso que semejante al olvido Desordenadamente me dijiste (Desear en tu íntimo)…
Duerme y que el filtro trabaje en el silencio De tu alma obra interior de paz
y que cuando abrieras para mí los ojos Yo les vea la expresión ya transmutada Hacia la comprensible y humana
Expresión de un humano sentimiento.
Que te adormezca la existencia íntimamente Y también al oscuro deseo que tienes.
No. Duerme donde caíste […]
...
Fausto: Yo soy distinto a los hombres, oh, anciano, Tu filtro de paz y olvido
No me hizo olvidar, es sólo la sombra
De una paz posible que me entró en el alma. Para la paz que yo quería, esto que tengo Es como una antorcha para la luz del sol Interiormente nada pasó.
Paralizaste en mí el engranaje
De pensamiento y sentimiento antiguos. ... No volvería, yo lo siento, a sentir
Lo que antiguamente sentía. Se fue No sé cómo lo interno de mi ser Con sus intuiciones, pero no se fue La memoria terrible del horror
De la antigua vida […]
... ... No digas más. Yo voy…
(poniéndose en pie) Yo voy no sé a dónde… Cómo […] tiembla, Con qué debilidad y Sentimiento
De estar [cambiando] el cuerpo todo. Viejo, Adiós; quisiera haber encontrado en ti
Lo que en ti no podía haber encontrado. Todos los remedios no valen nada. Yo Debería al pedírtelo, saberlo;
Pero… Dime, ¿no tienes otro?… Tú, que filtras [sueños] ¿no tienes venenos más sutiles
Contra la existencia?
... Viejo: —Hay un filtro
Diferente al que tomaste;
Diferente en la intención con la obra en el alma, Pero parecido en hacer olvidar.
Fausto: ¿Cómo diferente en la intención? Viejo: —En lugar
De apagar [extinguir], adormecer,
Hace —una terrible excitación de vida— Nacer en el alma un conflicto de deseos Un deseo de poseerlo todo,
De ser todo, de verlo todo, de amar, Gozar, odiar, querer y no querer, Reúne vicios y virtudes, todo
Como si en el ansia férvida de un trago De la copa de la existencia.
...
Fausto: Véndemelo tú… Ah, no, que yo no tengo nada Ni sé si tuve o tendré tener.
Dámelo, viejo, de nada te servirá, De nada […]
... ¿Quién lo hizo.
¿Por qué lo hizo? ¿Dónde lo tienes? Repite otra vez Lo que me has dicho de sus efectos…
Que me decida o no a beber de él, Ese filtro [a ti] de nada te sirve. Dámelo pues.
Viejo: —No te lo doy. Fausto: —El filtro, viejo.
No me [enfurezcas, ve], ¡El filtro! Viejo: —No te lo doy. Fausto: —¡El filtro!
Viejo: —No te lo puedo dar.
Fausto: —¡El filtro!
Viejo: —¿Para qué avanzas? ¿Qué mal te hice yo? Fausto: —El filtro, dame el filtro.
Viejo: —Pero no puedo. Fausto: Viejo, repara en mí ¡Hay en mi alma
Una ira calma y fría! Evita que ella En la acción te muestre quien es.
Viejo: —No puedo dártelo. En verdad te digo que el filtro. Yo
Te hice el bien que pude; ¿por qué entonces Avanzas así calmado hacia mí
En el horror de alguna [otra] intención? Te veo igual que siempre. Evítame eso Terrible que hay en ti y que no traes En movimiento o en vaga intimidad De la mirada… Piedad… piedad… ¡Piedad, señor! Yo te doy el filtro. Ya te doy el filtro. Piedad, te doy…
(Tras matarlo) No siento horror ni miedo, dolor o ansias, Ni alguna [forma] de extrañeza siento Por lo que hice, por más que intente Sentir […]
... Es un alma muerta ante un cuerpo muerto. Comprendo bien lo que debo sentir
Pero no consigo ni siquiera imaginarme Sintiéndolo […]
... Cuánto hay de horror
En la muerte, en un ser muerto, y el misterio De todo esto. Sí, le siento el misterio
Pero este sentimiento del misterio No se junta con un sentimiento
Que [una] ese cuerpo conmigo, que hice Que el misterio estuviera allí.
Tiemblo al sentir cuánto misterio hay en la muerte. ...
Busquemos el filtro […]
...
II
Fausto: —Reza por mí, María, y yo sentiré Una calma de amor […] sobre mi ser,
Como la luz de la luna sobre un lago estancado… ...
Dice: haced felices a quienes amo,
... Cuyos ojos no lloran por no tener
En el alma ya lágrimas que llorar;
Que habiéndose elevado a la cumbre su pensamiento Del humano pensar… No, no importa,
No digas nada, reza y que tu alma, Compadeciéndose de mí encuentre
Los términos, las palabras que en la oración Murmurará… ¿Lloras? ¿Te hice llorar?
María: —Sí… No… Yo lloro sólo de verte Triste […], sin que comprenda
Tu tristeza, amor mío. Viene en ella Algún dolor; ¡Oh, decidme! Comparte Conmigo tu dolor, que yo he de darte Mi amor, porque yo te amo tanto…
Fausto: —¿Me amas tú, me amas tú, María? María: —Ah, ¿dudas tú? ¿Dudas, amor mío?
... ... Sí te amo ¿por qué has de Dudar de mí? Ah, si las palabras
Pudieran llevar el alma con ellas, Fausto; Si el amor, este amor como yo lo siento Pudiera expresarse sin dudar de él;
Si lo que yo siento en [mi] alma si te veo, [Si] siento tu pavor, cuando pienso
En ti, amor, en ti; si miradas, besos, Pueden mostrar el amor, todo el amor! Cree que mis palabras, mis besos,
Mi mirada tienen ese amor.
... No sé decir más; no aprendí
Cómo hablar de amor, no […] aprendí Porque no habla el amor, [y] no puedo Decirte todo, si no no sería
Amor […]
...
¡Pero yo te amo, Fausto! ¡Ah, cuánto te amo! Fausto: (aparte)
—Aquello es amor… yo ya no amaré ... ... No puedo
Elevar en mí un sentimiento
Que le dé las manos a aquél. Y que sin que pueda, Yo me siento más frío, más pesado
En el alma, en mi desolación.
Cuán falso me siento, falso para mí […] Falso para la existencia, falso para la vida, para el amor
(alto)
¡Perdón amor!
(aparte)
¡Amor! ¡Cómo me amarga De tan vacía que es en mi ser esta palabra!
¡Cómo por ello así me encolerizo! (alto)
¡Perdóname, amor mío!
Temprano aprendí a dudar de todo Por dudar de mí sin quererlo,
Sin razón de quererlo o de pensarlo
... ... Pero yo creo en ti, María,
Yo creo en ti… ¡Qué bella eres! No, no llores, Quiero hablarte con ternura y no sé.