En un sentimiento de fiebre de existir todavía más allá del otro océano Hubo posiciones de un vivir más claro y más límpido
Y apariencias de una ciudad de seres
No irreales sino lívidos por las imposibilidades, consagrados en pureza y en la desnudez
Fui pórtico de esta visión irritada y los sentimientos eran sólo el deseo de tenerlos
La noción de las cosas fuera de sí, las tenía cada una adentro Todos vivían en la vida de los demás
Y la forma de sentir estaba en el modo de vivir para sí
Pero la forma de aquellos rostros tenía la placidez del rocío La desnudez era el silencio de formas sin modo de ser
Y hubo pasmos de que toda la realidad fuera esto sólo Pero la vida era la vida y sólo era la vida
Mi pensamiento trabaja silenciosamente muchas veces
Con la misma dulzura de una máquina aceitada que se mueve sin hacer ruido
Me siento bien cuando marcha así y me pongo inmóvil
Para no deshacer el equilibrio que me hace tenerlo de ese modo
Presiento que es durante esos momentos cuando mi pensamiento es claro Pero yo no escucho y silencioso trabaja él siempre tranquilo
Y no puedo oír sino el deslizamiento sereno de las piezas que trabajan A veces yo me acuerdo de que todas las demás personas deben sentir esto
como yo
Pero dicen que les duele la cabeza o se sienten tontas Este recuerdo me vino como puede venirme algún otro
Como por ejemplo el de que ellos no sienten ese deslizamiento Y no piensan en lo que no sienten
En este salón antiguo en el que las panoplias de armas cenicientas Son la forma de un esqueleto en el que hay señales de otras eras
Paseo mi mirada materializada y pongo de relieve lo que hay de escondido en las armaduras
Aquel secreto del alma que es la causa de que viva
Si veo en la panoplia la mortificada mirada en la que hay deseos de no ver Toda la estructura férrea de ese esqueleto que yo presiento y no sé por qué Se apodera en mí sentirla como un relámpago de lucidez
Hay un sonido en que sean iguales dos yelmos que me escuchan
La sombra de las lanzas tiene que tener muy clara marca la indecisión de las palabras
Dísticos de inseguridad danzan incesantemente sobre mí
Oigo ya las coronaciones de héroes que no han de celebrarme
Y sobre este vicio de sentirme me encuentro en los mismos espasmos De la misma polvareda cenicienta de las armas en la que hay señales de
otras épocas
Cuando entro en una sala grande y desnuda a la hora del crepúsculo Y todo es silencio tiene para mí la estructura de un alma
Es vaga y polvorienta y mis pasos tienen ecos extraños Como los que hacen eco en mi alma cuando ando
Por sus tristes ventanas entra la luz adormecida de allá afuera
Y proyecta en la pared oscura en frente las sombras y las penumbras Una sala grande y vacía es un alma silenciosa
Y las corrientes de aire que levantan polvo son los pensamientos
Un rebaño de ovejas es algo triste
Porque no las debemos poder asociar a otras ideas que no sean tristes Y porque es así sólo porque es así y porque es verdad
Que debemos asociar las ideas tristes con un rebaño de ovejas Porque esta razón es sólo por que esta razón es que las ovejas son
realmente tristes
Yo robo por placer cuando me dan un objeto de valor
Y yo doy a cambio unos pedazos de metal. Esta idea no es común ni banal Pero yo la encaro de modo diferente y no hay relación entre un metal y
otro objeto
Si yo fuera a comprar latón y les diera alcachofas Me gustaría escuchar a alguien exponer y explicar
La manera en que se puede dejar de pensar en que se piensa que se hace una cosa
Y así perdería el recelo que tengo de que un día venga a saber
Que el hecho de que yo piense en algo y que pensar no pasa de ser algo material y perfecto
La posición de un cuerpo no le es indiferente a su equilibrio Y la esfera no es un cuerpo porque no tiene forma
Si es así y si todos oímos un sonido en cualquier posición Infiero que ella no debe ser un cuerpo
Pero los que saben por intuición que el sonido no es un cuerpo
No seguirán mi razonamiento y esa noción así no les sirve para nada
Cuando recuerdo que hay personas que juegan con las palabras para volverse espirituales
Para así deshastiarse y les encuentran gracia a los payasos del circo Y se molestan porque les cae una mancha de aceite en el traje nuevo Me siento feliz porque existen tantas cosas que no entiendo
En el arte de cada obrero veo toda una generación debatiéndose Y por eso no comprendo ningún arte y veo a esa generación
El obrero no ve en su arte nada de una generación Y por eso es obrero y conoce su arte
Mi físico muchas veces es causa de que me amargue
Yo sé que soy algo y porque no soy diferente de algo cualquiera
Sé que las otras cosas serán como yo y deben de pensar que yo soy algo común
Si en tanto así es que yo no pienso pero creo que pienso Y esta manera de acondicionarme es buena y me alivia
Yo amo las alamedas de árboles sombríos y curvados
Y al caminar por alamedas extensas es cuando mi mirada las altera Alamedas que mi mirada altera sin que yo sepa cómo
Ellas son puertas que se abren en mi ser incoherente
Y son siempre alamedas que yo siento cuando el pasmo de ser así me distingue
Muchas veces me oculto sensaciones y gustos
Y entonces cambian y están de acuerdo con las de los demás Pero yo no los siento y tampoco sé si me equivoco
Sentir la poesía es la forma figurada de vivirse
Yo no siento la poesía no porque no sepa lo que es ella Sino porque no puedo vivir figuradamente
Y si lo consiguiera tendría que seguir de otro modo acondicionándome La condición de la poesía es ignorar cómo se puede sentirla
Hay cosas bellas que son bellas en sí
Pero la belleza íntima de los sentimientos se derrama en las cosas Y si son bellas nosotros no las sentimos
En la secuencia de los pasos no podemos ver más que la secuencia de los pasos
Y ellos siguen como si yo realmente los viera que siguen De hecho ellos son tan iguales a sí mismos
Que si no existe una secuencia de los pasos que no lo sea
Es por lo que yo veo la necesidad de que nosotros no nos hagamos cargo del sentido claro de las cosas
Así deberíamos de creer que un cuerpo inanimado siente y ve de manera distinta que nosotros
Y esta noción puede ser admisible demasiado sería incómoda y fútil
Si cuando pensamos podemos dejar de hacer movimientos y hablar Porque es necesario suponer que las cosas no piensan
Si esta manera de ver las cosas es incoherente y fácil al espíritu Debemos suponer y este es el camino verdadero
Que nosotros pensamos por el hecho de que lo podemos hacer sin movernos ni hablar
Como lo hacen las cosas inanimadas
Cuando me siento aislado la necesidad de ser alguna persona surge Y se arremolina en torno a mí en espirales oscilantes
Esta manera de decirlo no es figurada
Y yo sé que ella se arremolina en torno a mí como una mariposa alrededor de una luz
Le veo los síntomas de cansancio y me horrorizo cuando creo que se va a caer
Hay personas a las que impresiona el arañar en las paredes Y otras que no se impresionan
Pero el arañar en las paredes es siempre igual
Y la diferencia parte de las personas. Pero si hay diferencia entre este sentimiento
Habrá diferencia personal en el sentimiento de las demás cosas
Y cuando todos piensen igual sobre las cosas será porque son diferentes para cada uno
La memoria es la facultad de saber que habremos de vivir Por lo tanto los amnésicos no pueden saber que viven
Pero ellos son como yo infelices y yo sé que estoy viviendo y he de vivir Un objeto que se alcanza un susto que se tiene
Son todas maneras de vivirse para los otros
Yo desearía vivir o ser para mí como viven o son los espacios
Después de comer muchas personas se sientan en una mecedora Se acomodan almohadas cierran los ojos y se dejan vivir
No hay lucha entre vivir y la voluntad de no vivir
O entonces —y esto es horroroso para mí— si hay realmente esa lucha Se matan con un tiro de pistola habiendo escrito cartas primero
Dejar de vivir es absurdo como hablar en secreto
Los artistas de circo son superiores a mí
Porque saben dar saltos y saltos mortales a caballo Y dan saltos sólo por darlos
Y si yo diera un salto tendría que saber por qué lo daba Y no darlos me entristecería
Ellos no pueden decirnos cómo es que los dan Pero saltan como sólo ellos saben saltar
Y nunca se preguntan a sí mismos si realmente saltan Porque yo cuando veo algo
Sólo sé que para mí es como si sucediera porque lo veo Pero no puedo saber si veo algo que no sucede
Y si lo viera tampoco podría suponer que sucedía
Un ave es bella siempre porque es un ave Y las aves son bellas siempre
Pero un ave sin plumas es repugnante como un sapo
Y un montón de plumas no es bello
De este hecho tan desnudo en sí no sé concluir nada Y siento que debe haber en él alguna gran verdad
Lo que pienso una vez no puede ser igual a lo que pienso otra vez Y de este modo yo vivo para que los otros sepan que viven
A veces junto a un muro veo a un pedrero trabajar
Y su manera de existir y de poder ser visto es siempre diferente de lo que yo creo
Él trabaja y hay una incitación dirigida a que mueva los brazos
¿Cómo es que puede suceder que él se encuentre trabajando por la voluntad que pone en ello
Y yo no me encuentre trabajando ni tenga voluntad de ello Y no pueda comprender esa posibilidad?
Él no sabe nada de estas verdades pero no es más feliz que yo con seguridad
En áreas de otros parques pisando las hojas secas A veces sueño que soy para mí y que tengo que vivir Pero nunca pasa este verme de ilusión
Porque al final me veo en las áreas de ese parque Pisando las hojas secas que me escuchan
Sin que yo las pisara o sin que ellas me vieran
Pero las hojas secas se arremolinan y yo tengo que pisarlas
Si al menos en esta travesía yo tuviera un otro como toda la gente
Una obra maestra no pasa de ser una obra cualquiera Y por lo tanto una obra cualquiera es una maestra Si este razonamiento es falso no es falsa la voluntad Que yo tengo de que sea cierto de hecho
Y para los usos de mi pensamiento me es suficiente
Qué importa que una idea sea oscura si es una idea Y una idea no puede ser menos bella que otra
Porque no puede haber diferencia entre dos ideas Y esto es así porque yo veo que esto tiene que ser así
Un cerebro soñando es lo mismo que piensa
Y los sueños no pueden ser incoherentes porque no pasan de ser pensamientos
Como otros cualquiera. Si veo a alguien mirándome Comienzo sin querer a pensar como toda la gente
Y es tan doloroso eso como si me señalaran el alma con hierros candentes Si un hierro candente es una idea que yo no comprendo
El descarrío que llevan mis virtudes me conmueve
Me obliga a sentir que puedo notar si quiero las faltas de ellas A mí me gustaba tener mis virtudes gustosas de que se llenaran
Pero sólo para poder gozar y poseerlas y que fueran mías esas virtudes Hay personas que dicen sentir el corazón despedazado
Pero no adivinan siquiera lo bueno que sería Sentir que nos despedazan el corazón
Pero la razón es ésa por la que sería una desgracia sentir el corazón despedazado
En un salón de noble penumbra donde hay azulejos En el que hay azulejos azules coloreando las paredes
Y en el que el suelo es oscuro y está pintado y con esteras de yute Doy acceso a veces coherente por demás
Soy en aquel salón como cualquier persona
Pero la superficie es cóncava y las puertas no ajustan
La tristeza de las banderas crucificadas en los vanos de las puertas Es una tristeza hecha de silencio desnivelada
Por las ventanas reticuladas cuando es de día
Que entorpece los vidrios de las banderas y recoge en los rincones montones de oscuridad
Corren a veces fríos ventosos por los extensos corredores
Pero hay un olor a barnices viejos y tronados en los rincones de los salones Y todo es doloroso en este solar de vejestorios
Me alegra a veces pasajeramente pensar que he de morir Y seré encerrado en un cajón de palo oliendo a resina Mi cuerpo se ha de derretir en espantosos líquidos
Las facciones se me desharán en diferentes podredumbres coloridas E irá apareciendo la calavera ridícula abajo