• No results found

A NALYSIS T OOLS AND T ECHNIQUES

COMPUTER FORENSIC ANALYSIS — COMPUTER CRIMES AT THE COMPUTER

A NALYSIS T OOLS AND T ECHNIQUES

Los candidatos a biomarcadores con el propósito de medir la actividad de la enfermedad requieren un método de referencia. El establecimiento de un marcador en esta clasificación se basa, a menudo, en estudios de corte transversal de individuos con la enfermedad que pertenezcan a un grupo clínico determinado. En el caso de las EAS, el parámetro clínico comúnmente aceptado es el “índice de actividad de la enfermedad espondilitis anquilosante” (Bath Ankylosing Spondylitis Disease Activity Index, BASDAI) (93). En las EAS, los principales métodos usados para estos fines, comparados con los hallazgos clínicos, han sido la determinación de biomarcadores mediante PCR y VSG (94).

Con el fin de evaluar la actividad de la enfermedad, Sheehan et al. midieron en 65 pacientes con EA, VSG, PCR, alfa-1-antitripsina y Beta-2- macroglobulina y encontraron una relación positiva entre ellas, pero ninguna se asoció con la

27

actividad clínica (95). Se ha sugerido falta de concordancia entre el compromiso espinal y las mediciones de la actividad inflamatoria por laboratorio. Sin embargo, se encontraron mayores niveles para PCR en los pacientes con artritis periférica, lo que sugiere que eso puede ser la causa más importante de elevación de la VGS y la PCR en estos casos (96).

Además de la PCR y la VSG, se han incluido también dentro del panel de reactantes de fase aguda, la haptoglobina y la Beta2- microglobulina. Se estudiaron en 20 pacientes con EA y se comparó con la actividad clínica de la enfermedad mediante el BASDAI. Únicamente se halló una correlación entre la PCR y este índice, considerándose un buen marcador de actividad (97,98). Se ha reportado una sensibilidad de 63% y un especificidad de 52% para la VSG y para la PCR; la sensibilidad y la especificidad fueron de 44% y 81 %, respectivamente, y los valores diagnósticos fueron bajos: de 0,15 y 0,69 (81).

Dentro del grupo de reactantes de fase aguda en los casos de EA, el amiloide sérico A (ASA) se ha considerado como candidato marcador de la actividad inflamatoria. Esta proteína es un miembro de la familia de las apolipoproteínas, sintetizadas principalmente en el hígado y en el tejido sinovial por monocitos y macrófagos activados (99). En 72 pacientes evaluados en conjunto con VSG, PCR e índice de actividad BASDAI, se encontró relación entre los tres biomarcadores entre sí y con la actividad clínica (81).

Se ha informado sobre otros candidatos considerándose la MMP-3 uno de los biomarcadores más promisorios. La degradación de los componentes de la matriz extracelular es una característica patológica de las artritis inflamatorias crónicas, así como es esencial para el desarrollo embrionario, la morfogénesis, la reproducción, la reabsorción y la remodelación tisular. Las metaloproteinasas son llamadas matrixinas, su expresión está regulada en su transcripción por factores de crecimiento, hormonas, citocinas y transformación celular. La actividad

28

proteolítica está controlada durante su activación por precursores e inhibidores endógenos,como las alfa-macroglobulinas y los inhibidores de metaloproteinasas (Tissue Inhibitors of Metalloproteinases, TIMP) (100). En artritis, las metaloproteinasas frecuentemente son generadas por fibroblastos, macrófagos (101), células sinoviales (102), neutrófilos y condrocitos (103,104), en respuesta a citocinas proinflamatorias como la IL-1 y el TNF-alfa. Varios estudios en los que se analizan el tejido sinovial, el líquido sinovial y el suero de pacientes con EAS, han indicado que estas metaloproteinasas, particularmente la MMP-3 (estromielisina- 1), pueden utilizarse como candidatos potenciales a biomarcadores en las EAS, tanto en la valoración de la actividad como de la respuesta al tratamiento (83,99,104,105).

En el 2004, Vandooren et al. demostraron mediante la técnica inmunohistoquímica en el tejido sinovial de 41 pacientes con EAS, que junto a la capa de revestimiento y en la capa inferior a ésta, se localizaban MMP-1, MMP-2, MMP-3, MMP-9, TIMP-1 y TIMP-2, y que la MMP-3 era la de mayor tinción en la capa de revestimiento y la MMP-9 la más prominente en la zona perivascular e intravascular. Además, se halló relación con el grado de infiltración de células inflamatorias. La concentración de las MMP-3 en el líquido sinovial se relacionó con la encontrada en la capa de revestimiento y, más interesante aún, el nivel en líquido sinovial fue mil veces superior que el encontrado en el suero de los mismos pacientes (107).

En la búsqueda de biomarcadores, se puede considerar la producción de citocinas conociendo la naturaleza de la inflamación de las EAS. Entre las más estudiadas está la IL-6, la cual es una citocina pleiotropa, reconocida por la inducción de la síntesis de una variedad de proteínas hepáticas varias veces mencionadas como reactantes de fase aguda, como la PCR, amiloide sérico A, fibrinógeno, complemento, alfa-1-antitripsina, etc. Además de estas funciones, induce la diferenciación de linfocitos B activados, la proliferación de linfocitos T

29

tímicos y periféricos, la producción de IL-1, la diferenciación de linfocitos T citolíticos y NK, y también participa en el metabolismo óseo dado que induce osteoclastogénesis (108).

Se ha informado aumento de los niveles de IL-6 en los pacientes con EA, comparados con los sujetos sanos, y además, se ha encontrado relación de la misma con la anquilosis vertebral en casos con mayor actividad de la enfermedad. Sus niveles se han correlacionado con VSG, PCR, número de plaquetas y el índice de rigidez análoga visual (64,109,110).

Otra de las citocinas asociadas con la actividad clínica de la enfermedad es el factor de colonias monocito/macrófago (M-CSF), cuya expresión génica y concentración en suero se correlacionan con la actividad de la enfermedad (82). En estudios preliminares se propuso que los macrófagos del líquido sinovial podían estar afectados por la alteración del retículo endoplásmico y que el M-CSF mantenía la activación de este linaje, lo cual contribuía al proceso inflamatorio (82).