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INTRODUCTION

1.3 NEED FOR THE STUDY

En Colombia la artesanía ha venido tomando más y más relevancia, vista desde el papel que juega en la recuperación del patrimonio, como en el aporte económico que puede hacer al país, es por esto que bajo la Ley número 36, de noviembre 19 de 1984, se crea un marco legal, que reglamenta la profesión de artesano.

Artesano: persona que ejerce una actividad profesional creativa en torno a

un oficio concreto en un nivel preponderante manual y conforme a sus conocimientos y habilidades técnicas y artísticas dentro de un proceso de producción. Trabaja en forma autónoma, deriva su sustento principalmente

59 García Canclini, Néstor. Cultura Hibridas, estrategias para entrar y salir de la modernidad, Editorial Paidos, Buenos Aires , Argentina, 2001, p.225

de dicho trabajo y transforma en bienes o servicios útiles su esfuerzo físico y mental.60

Así mismo esta ley también establece la clasificación de artesanía productora de objetos en tres niveles a saber: artesanía indígena, artesanía popular y artesanía contemporánea. Para el interés que este trabajo tiene será necesario centrarse en la artesanía indígena y todo lo referente a esta.

Dentro de la clasificación que establece la Ley número 36 de 1984 y su decreto reglamentario número 258 de 2 de febrero de 1987, la artesanía indígena es considerada

como: ―Aquella en el que el aborigen utilizando sus propios medios transforma, dentro de

sus tradiciones, en objetos de arte y funcionalidad los elementos del medio ambiente en que vive para así satisfacer necesidades materiales y espirituales, conservando sus propios

rasgos históricos y culturales.‖61

Vale la pena resaltar que la artesanía indígena se conceptúa como tal en estrecha relación con el concepto de arte, tomado a partir de un entorno histórico. Sin embargo la realidad es que al indígena actual no se le reconoce como artista, ni sus obras como arte; son simplemente artesanías, y bajo ese catálogo se incluyen en la producción de objetos hechos por culturas subalternas o populares. Es claro que esta clasificación está dada por la sociedad dominante, cuyo sentido de estética occidental no reconoce las

60 Ley 36 de 1984. Ley del Artesano. Artículo Primero. Decreto 258 de 1987. Capítulo 1, Artículo 2. 61 Ley 36 de 1984. Ley del Artesano. Artículo Primero. Decreto 258 de 1987. Capítulo 1, Artículo 5.

manifestaciones materiales de las culturas aborígenes aún existentes, sino que las encasilla en el término con el que designa toda forma de producción preindustrial. Paralelamente a esa clasificación, el indígena ve sus objetos producidos como un elemento más de su cotidianidad, sin relación con los términos arte o artesanía, sino más bien como utilitarios normales y eventualmente con alguna significación de relación social dentro de su entorno.

Parte de estos elementos que por la sociedad no indígena son considerados artesanías, son para los pueblos indígenas la conservación de su especial concepción del mundo, de su identidad cultural y la normal evolución de sus raíces ancestrales al contacto con nuevas culturas.

De acuerdo con investigaciones antropológicas y ecológicas llevadas a cabo en los últimos cincuenta años, las comunidades indígenas mantienen su carácter comunitario, conservando ciertos parámetros de interacción social y respeto al medio ambiente que están relacionados con su mundo espiritual. Estas culturas conservan características de sus cosmogonías, las cuales determinan su relación con el entorno en el que se desarrollan y la forma en que utilizan, trabajan y transforman los recursos, de tal forma que integran en la producción de sus objetos la utilidad, la estética y la significación para su propia vida, dentro de una concepción de ideas y valores que se han transmitidos a través de generaciones.

Es de tener en cuenta que durante mucho tiempo se intento desconocer la existencia de las comunidades indígenas como parte de una nación pluriétnica, y es solo a partir de la constitución de 1991 que se reconocen estas comunidades como parte de una realidad de diversidad cultural y lingüística que da una concepción diferente de lo nacional.

Pero es precisamente este concepto de nación pluricultural el que conlleva un contacto inevitable entre los pueblos indígenas y sus tradiciones con la sociedad occidentalizada, generando cambios sustanciales en sus formas de subsistencia y autoabastecimiento; hecho que se suma a las actividades que desde hace algunas décadas promueven el desarrollo del sector artesanal logrando que las comunidades indígenas produzcan elementos que ya no solo son para la vida cotidiana sino para los mercados nacionales o internacionales. En esta producción el valor y el simbolismo de los artefactos cambia, pues no solo pierde la significancia espiritual al salir de su entorno, sino que se muta en un objeto más de transacción comercial cuya función será la asignada por quien lo compre, normalmente con la intención de tener algo diferente a lo industrialmente fabricado. Adicionalmente, esta pluriculturalidad nacional ha logrado que el indígena pierda incluso la autenticidad en su propio hábitat, pues ha dejado de lado los recipientes de barro, los techos de paja y las herramientas rudimentarias, para cambiarlos por ollas de aluminio, tejas prefabricadas, botellas de plástico y herramientas fabricadas industrialmente.

Todo esto sin agregar que los programas de promoción artesanal incluyen capacitación, asesoría y acompañamiento técnico para los indígenas productores, por parte de artistas y

diseñadores industriales que son totalmente ajenos a la verdadera significancia de la artesanía original.

Con el ánimo de apoyar al crecimiento y desarrollo de la producción artesanal y de crear un espacio adecuado y propicio para la concepción de proyectos de capacitación a los artesanos, y por ser estos objetos artesanales, una parte importante de las exportaciones del país, una actividad que genera divisas y que contribuye con su producción al producto interno bruto y por ser una estrategia para la generación de empleo con bajo costo de inversión; en 1964 surge la empresa Artesanías de Colombia, inicialmente como Sociedad Limitada, luego como Sociedad Anónima y en el año 1968 como empresa de Economía Mixta vinculada al Ministerio de Desarrollo Económico, constituyéndose en una entidad

que promueve el desarrollo del sector artesanal hasta el día de hoy, mediante ―programas

que abarcan, en muchos casos, desde el cultivo y obtención de materias primas, el perfeccionamiento técnico, la formación y organización, hasta el mercado nacional e

internacional de la producción‖.62 Dentro de los procesos implementados por esta empresa del Estado desde su fundación se enumeran: la fundación de la Escuela Taller de Diseño en Bogotá en la década de los setenta con programas orientados hacia el diseño artesanal, la creación de la Escuela Nacional de Artesanías con una proyección nacional hacia 1986; el desarrollo del proyecto de Asesoría y Asistencia Técnica en Diseño que se incorporó a la División de Diseño ese mismo año; la fundación del Centro de Investigación y Documentación Artesanal (CENDAR) en 1989, la creación del

62 Duque Duque, Cecilia ―Introducción‖ al libro Artesanía, organización social de su producción, del autor Neve Herrera. Artesanías de Colombia, Bogotá, 1992.

Laboratorio Colombiano de Diseño para la Artesanía y la Pequeña Empresa en 1995, el desarrollo de estrategias para la comercialización, la implementación de mecanismos de distribución a través de la participación en ferias nacionales e internacionales y el establecimiento de programas de crédito para el desarrollo de la producción artesanal.

Del mismo modo y paralelamente, en 1971 se funda el Museo de Artes y Tradiciones Populares y/o Asociación Colombiana de Promoción Artesanal, entidad privada, que promueve desde entonces la actividad artesanal y busca mejorar la calidad de vida de los artesanos, mediante el desarrollo de procesos como el programa de Investigación para la

educación y desarrollo del artesano, creada en 1977 con el ―objetivo de estudiar,

diagnosticar e implementar actividades para dar respuesta a las distintas necesidades económicas, sociales y técnicas de grupos y comunidades dedicadas por tradición a

oficios de gran valor histórico y cultural.‖63 Desde su creación este museo exhibe objetos de varias regiones del país y cuenta también con un almacén para la venta de artesanías.

Artesanías de Colombia desarrolla varios de sus programas en alianzas estratégicas con empresas líderes en la industria que buscan vincular sus marcas con el sector artesanal, lo que les permite presentar un importante valor agregado y asociarse con conceptos como hecho a mano, producto colombiano, fomento a la identidad nacional, sostenibilidad, medio ambiente y generación de empleo. La alianza Artesanías de Colombia y las marcas comerciales ha sido pionera en la construcción de nuevos esquemas de

63 Museo de Artes y Tradiciones Populares. Artesanía, Comunidad y Desarrollo, Memoria y Futuro, Bogotá, 1992.

integración entre el sector público y privado y, entre las causas sociales y las marcas comerciales.

Construir imagen de país, hacer visible el sector, dignificar los oficios, fomentar el aprecio por nuestros valores tradicionales, así como las nuevas expresiones contemporáneas, son algunos de los retos que nos hemos propuesto y que vamos consiguiendo día a día. Fomentar la artesanía es una forma de sostener el empleo productivo y de generar nuevas fuentes de trabajo para numerosas personas que encuentran en los oficios artesanales modos de expresión creativa, nuevas formas de convivencia y generadores de paz.64

Vale la pena cuestionarse hasta qué punto la intervención de empresas como Artesanías de Colombia, realmente dignifica el oficio artesanal indígena, mejora la calidad de vida de los mismos y preserva la cultura, o si simplemente utiliza las técnicas y mano de obra indígena para crear una imagen de país ejemplar frente al mundo, generando mayores exportaciones y creando un atractivo adicional para el mercado turístico donde dichas piezas pueden cobrar un valor mucho mayor que el original y los indígenas pasan a ser una curiosidad más, propia del entorno.

―Para los historiadores culturales, conservar las tradiciones y los contextos es de

importancia primordial; para los empresarios, la demanda, las cadenas de suministro y las tendencias de los mercados son las fuerzas determinantes. Por otra parte a los funcionarios del gobierno y a los políticos les preocupa concretamente la viabilidad del

64 Artesanías de Colombia, Encuentro entre diseñadores y artesanos, Craft Revival Trust, Nueva Delhi, India 2005.

sector de la artesanía, su impacto en términos del empleo y su peso relativo en el contexto

del producto interno bruto y la generación de divisas.‖65 Por supuesto frente a todo esto también entran quienes debaten temas como la conservación del patrimonio cultural y social, proteccionismo económico, lo indígena frente a la liberación y la variedad creativa frente a la estandarización mecanizada; también hay quienes cuestionan el importante tema del turismo, en el que la artesanía y los artesanos están ubicados en la matriz de tradiciones y personas, pintorescas y efímeras y con recuerdos del pasado que son

considerados anacrónicos en el mundo ―moderno‖.

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