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Objective 4: Demonstrate differences in modelling outcomes based on comparison between

2 INFRASTRUCTURE MODELLING

2.2 Network Choice

En los últimos años, se han publicado múltiples estudios epidemiológicos importantes respecto al asma y a la h i pe r re s pu e s t a b ron q ui al 14,34,113

Se han aplicado diferentes métodos para estudiar la h i pe r r es pu est a br o nq uia l , pero todos ellos indican que la h ipe r r es pu est a br o nq uia l presenta una distribución unimodal, sin diferenciación exacta entre personas sintomáticas y asintomáticas, y sin un punto de corte determinado que defina la respuesta bronquial exagerada, cosa que hace que éste sea algo arbitrario.

Por otro lado, como los métodos utilizados en los distintos estudios, han sido diferentes, muchas veces los resultados de éstos no son estrictamente comparables.

2.2.1.- Asociación con asma

Podemos diferenciar dos grupos de edad: a) En el lactante y preescolar

A esta edad hay muy pocos trabajos, ya que las pruebas de broncoprovocación en los niños no colaboradores son más complejas, consumen más tiempo y generalmente requieren sedación. Hay algún trabajo en hijos de padres atópicos en los que no se observa relación entre la presencia de clínica respiratoria y h i p e rr es p u es ta bro n qu i al5,27,114

En cambio hay algún estudio (en niños de 2 a 5 años), en los que la tasa de h i pe r re spu e st a br on q ui al es francamente mayor entre el grupo asmático que entre el control115.

Parece, según estos estudios, que la h i p er r es p ue sta b r on qu ia l en los primeros meses de vida, no se asocia necesariamente con sibilancias en la infancia y en los lactantes con bronquiolitis la h ip e r res pu e st a b ron q ui al sería transitoria durante la infección vírica. Por otro lado, la h i p er r esp u es ta b r o nq ui al detectada en el primer mes de vida, antes de presentar problemas respiratorios, sí podría ser predictiva de h i p e r re s pu es ta b r o nq ui al y asma a los 6 años de edad56.

b) En el niño mayor y el adulto

No hay una relación totalmente directa en cuanto al asma y la h i pe r re spu e st a br on q ui al . Se ha visto que un test de metacolina aislado, tiene un valor predictivo positivo (número de asmáticos con una prueba positiva

que tiene un valor predictivo negativo para asma (número de personas normales con una prueba negativa /total de personas con una prueba negativa) elevado (86%)116.

En varios estudios poblacionales (de los grupos de Tucson y de Von Mutius), en niños entre 6 y 12 años de edad, la prevalencia de h i pe r re sp u es ta b r o nq ui al osciló entre 12,8 y 23%. En estos trabajos entre un 34 y 55% de los niños que presentaban h ip e r re sp ues t a br o nq u ia l se hallaban asintomáticos sin presentar síntomas de asma; este dato es similar al hallado en adultos 117.Sin embargo, como grupo los adultos asmáticos y los escolares, sí presentan mayor grado de h ip er r es p ue sta b r on q uia l que el resto de la población.

Esta posible discrepancia entre hi pe r r es pu est a b r on q uia l y asma, sugiere que la patogenia de los sibilantes en la infancia es multifactorial con diferentes asociaciones entre hi pe r r es pu est a b r on q uia l y atopia.

2.2.2.- Relación con atopia

Hay múltiples trabajos que relacionan la h ip e rre s pu es ta b r o nq ui al con atopia. Así, se observa que la h i p e r re sp ues t a b r on qu i al aumenta en época polínica y disminuye al evitar dicha exposición en individuos susceptibles118. Lo mismo sucede con la exposición experimental a alergenos.

Algunos estudios longitudinales como los de Australia y Nueva Zelanda, también sugieren relación entre atopia y hip e r re sp ues t a b r on qu i al incluso en individuos asintomáticos71

Esta relación es mayor en niños escolares y adultos jóvenes, luego disminuye con la edad. La evidencia es limitada en este aspecto en los niños pequeños.

Resumiendo, en estudios poblacionales de individuos mayores de 7 años se observa una intensa relación entre atopia y h i p e r r es pu est a b ro n qui al (incluso en asintomáticos), pero también hay una subpoblación de niños sibilantes o ex sibilantes en los que la h i pe r re sp u es ta bro n qu i al es independiente de atopia.

2.2.3.- Hiperrespuesta bronquial y otras patologías

Hay múltiples patologías inflamatorias y relacionadas con el desarrollo que pueden cursar con h i p er r esp u es ta b ro n qu i al , como por ejemplo: fibrosis quística, bronquiectasias, crup, bronquitis crónica, prematuridad.

Parece que para distinguir estas patologías del asma serían más útiles las pruebas de broncoprovocación con estímulos indirectos, como el ejercicio o la adenosina, que con estímulos directos como la metacolina119. Así mismo, la determinación de la función pulmonar basal sería más importante en estas patologías que en la caracterización del asma.

2.2.4.- Hiperreactividad bronquial y edad

LeSouef y otros autores defienden que es muy difícil comparar valores crudos de h i pe r re spu e st a b ron q ui al en diferentes grupos de edad4,120.

Parece que la h ip e r res p ue st a br o n qu ia l decrece con la edad pues lactantes121 aparentemente normales responden a la histamina, mientras que la dosis del agente inhalado necesaria para producir una broncoconstricción se incrementa con la edad. Burrows y cols53 observaron una prevalencia de h i p e r re s pu es ta b r o nq ui al en niños y niñas de 9 años del 30% y 22% respectivamente, que disminuía con la edad, siendo del 14% en ambos sexos a los 15 años de edad. Este descenso parece estar relacionado con la pérdida de h i p e rr e sp u est a b r o nq ui al por los niños no atópicos. En su estudio existió una relación entre la h i pe r r es pu est a b ro n qu ia l y los niveles de IgE, de forma que, con cifras bajas de IgE, existía una mayor probabilidad de que la h i pe r re spu e st a b r on q ui al desapareciera al crecer. También observaron una correlación entre el grado de h i pe rr e sp u est a b r o nq ui al , la presencia de síntomas y la intensidad de la obstrucción bronquial basal.

También Mochizuki en sus estudios (1995-2001) observó un descenso de la prevalencia de hi p er r es p ue st a br o n qu ia l con la edad, así como diferencia entre ambos sexos45,122.

Sin embargo, Le Souef en otros estudios, defiende que la dosis inhalada por un niño es mayor que la inhalada por un adulto y por tanto si aplicamos la dosis corregida según el tamaño no existiría realmente ese descenso de hiperrespuesta bronquial con edad123,124.

Hay otro factor que complica la cuestión; en el preescolar frecuentemente la inhalación se hace a través de mascarilla (por vía nasal), y en los mayores se hace por vía oral, y se ha comprobado que en un mismo grupo de niños el depósito es mayor cuando la inhalación se hace vía oral.

Así pues hay múltiples estudios con resultados aparentemente contradictorios al respecto de la relación edad – hiperrespuesta bronquial, probablemente porque hay muchas variables involucradas.

El análisis y seguimiento de la cohorte de Tucson, como vimos en el capítulo previo, ha proporcionado datos muy importantes para entender la historia del asma y de los sibilantes en los niños125,126. Los estudios realizados en niños de 0 a 6 años y su seguimiento hasta los 11 años, han hecho formular la hipótesis de que hay 3 tipos diferentes de niños con sibilantes. Es posible también, que varios factores determinen el nivel de respuesta bronquial durante la infancia. Uno no relacionado con la atopia, sino con algún factor genético o de desarrollo intrauterino, que afecta a los niños más pequeños quizás a través de una disminución del calibre de la vía aérea127 o de una alteración del tono muscular. El otro estaría asociado a la sensibilización atópica, importante determinante de la respuesta bronquial que aumentaría durante la infancia.