2.2 Foundational Research
2.2.3 Network Optimization and Neuronal Selection
En general, la actual globalización económica es percibida como una etapa más avanzada del proceso de creciente integración de los mercados
de bienes, servicios, capital y tecnología (así como, en mucho menor escala, de los mercados de trabajo). Esto significa que la globalización 8 En los últimos 20 años, el costo de un circuito de transmisión de voz se ha reducido en cerca de 1:10 000. La sustitución de los cables de cobre por fibra óptica a partir de mediados de los años ochenta permitió un aumento significativo de la densidad de información. Asimismo, el abaratamiento de la computación sobre la base de los microprocesadores posibilitó el desarrollo de la telefonía celular y los servicios de comunicación personal (Bond, 1997).
9 La convergencia entre las industrias de telecomunicaciones, tecnologías de información y radio y teledifusión tiene profundas consecuencias para estas mismas actividades. Por una parte, los servicios de comunicación e información pueden ser desvinculados de su infraestructura; así, los de telefonía pueden suministrarse a través de cables coaxiales, los de datos y el acceso a Internet por líneas telefónicas, y la televisión por medio de emisiones directas vía satélite. Por otra parte, existe una creciente superposición entre los dos componentes primarios de la industria de comunicaciones, antes separados: los sistemas y redes creados para transmitir señales sin contenido (telefonía) y las fuentes y tecnologías de información con contenido (Bond, 1997).
corresponde a un estadio más desarrollado y más complejo del proceso de internacionalización de las empresas impulsado entre 1950 y 1970. En las economías nacionales, la globalización se caracterizaría por: i) un crecimiento relativo de las variables económicas internacionales superior al de las nacionales, y ii) una mayor sensibilidad de las variables económicas nacionales a las expectativas de agentes económicos localizados en otras regiones. Este proceso de globalización de los mercados ha sido más continuo y lento que lo que se difundió inicialmente, dado que la interdependencia entre naciones que resulta del
comercio de bienes, las migraciones
internacionales y las movimientos de capital se confunde con la historia del propio comercio internacional a lo largo de varios siglos.10
Existen similitudes entre el aumento del comercio, la movilidad del capital y las corrientes migratorias durante el período comprendido entre 1820 y el inicio de la Gran Guerra de 1914 y los procesos observados con posterioridad a la recuperación de las economías europeas y japonesa y a la plena convertibilidad de las monedas. Por ejemplo, cuando se emplea la noción de interdependencia, medida por la proporción de las exportaciones de bienes y servicios con respecto al PIB mundial, es solamente a partir de la década de 1980 que se superan los niveles alcanzados en el umbral de la
primera guerra mundial (Bairoch y
Kozul-Wright, 1996) (véase el cuadro II.10).
Por otra parte, varios estudios históricos comparativos recientes generaron un relativo consenso en la literatura económica con respecto a la amplitud y profundidad de la integración de los mercados que se presencia en la actualidad. En efecto, aumentó la participación del sector externo en el total de las actividades nacionales en comparación con los primeros movimientos hacia la globalización, debido al cambio del denominador, es decir, de la composición de las actividades internas, con un incremento de la participación de los servicios privados y públicos, y una disminución equivalente de la parte correspondiente a las manufacturas. En otras palabras, en cada país la composición de las
actividades económicas ha cambiado
apreciablemente, de acuerdo con el crecimiento tanto de los servicios como de las actividades del sector público. Por consiguiente, aun cuando la proporción de las exportaciones respecto del producto nacional sea similar a la observada a principios de este siglo, ahora la participación del comercio en la producción de bienes es más amplia, y la proporción de actividades privadas de la economía expuestas a la competencia internacional mucho más significativa que durante la globalización victoriana (Baldwin y Martin, 1999, p. 15; Feenstra, 1998). El cuadro II.10 ilustra ese cambio en el caso de los Estados Unidos: en 1990, las exportaciones equivalían a cerca de 7% del PIB estadounidense. Empero, esas mismas exportaciones representaban más de 30% del valor de la producción de bienes.
10 Varios historiadores económicos han sugerido que antes del inicio del siglo XIX no se habían creado las condiciones para que el comercio incidiera en los precios internos de un país, puesto que hasta aquel momento se limitaba al intercambio de bienes de distinta naturaleza, cuyos altos precios superaban los aún elevados costos de transporte. Sin embargo, a partir de fines del siglo XVIII, la construcción de grandes obras fluviales y puertos en Europa y los Estados Unidos, la revolución tecnológica en los transportes e innovaciones como la refrigeración a partir de 1830, entre otros factores, ocasionaron una caída superior a 45% de los precios de los bienes transados. La intensificación del comercio condujo a una gradual convergencia entre los precios a ambos lados del océano. Según estimaciones, los precios del trigo transados en Liverpool eran 57.6% superiores a los de Chicago en 1870; 17.8 % en 1895, y 15.6% en 1912 (O’Rourke y Williamson, 1999, p. 18).
Cuadro II.10
LA GLOBALIZACIÓN MEDIDA POR LAS EXPORTACIONES COMO PROPORCIÓN DEL PRODUCTO, 1820-1990
(En porcentajes)
Proporción de las Proporción de las Proporción de las Proporción de las exportaciones de exportaciones de
exportaciones exportaciones bienes de los bienes de los
Año mundiales de mundiales de Estados Unidos Estados Unidos
bienes y servicios bienes con con respecto con respecto a la
con respecto al PIB respecto al PIB al PIB producción de
bienes transables 1820 … 1.0 … ... 1850 5.1 … … ... 1870 ... 5.0 … ... 1880 9.8 ... 5.6 14.3 1913 11.9 8.7 6.1 13.2 1929 ... 9.0 5.2 13.9 1950 7.1 7.0 3.6 8.9 1970 11.7 11.2 4.2 14.1 1985 14.5 ... 8.3 29.2 1990 17.1 13.5 7.0 31.4
Fuente: Mathew J. Slaughter y Phillip Swagel, “The Effect of Globalization on Wages in the Advanced Economies”,Staff Studies for the World Economic Outlook, Washington, D.C., Fondo Monetario Internacional, 1997, cuadro 1, p. 79.
Básicamente, la creciente interdependencia
ha sido el resultado de grandes
transformaciones que se retroalimentaron y promovieron la intensificación y ampliación del proceso. Por una parte, las profundas innovaciones en materia de tecnología de información y comunicaciones han contribuido a expandir el proceso de internacionalización de las empresas y éste, a su vez, ha promovido una mayor convergencia de los patrones de producción y consumo entre las economías nacionales. La tendencia hacia una estructura internacional de consumo y producción más homogénea no tuvo como correlato una convergencia de la remuneración de los factores de producción y, por ende, de los ingresos. Sin embargo, o mejor aún, a causa de esto, parte de las actividades manufactureras de los países más industrializados se han desplazado hacia
los en desarrollo, bajo el control de grandes empresas transnacionales, lo que ha generado nuevos flujos de comercio y alterado su composición.11
A continuación se presentan algunos de los grandes rasgos de estos cambios de largo plazo.
a) La participación continua y creciente de las empresas transnacionales en el comercio
La internacionalización de los negocios bajo la égida de las grandes empresas multinacionales ha ejercido un impacto decisivo sobre el comportamiento de los flujos mundiales de comercio. A comienzos de los años noventa, en algunos estudios se estimó que cerca de dos tercios del comercio mundial corresponderían a transacciones entre empresas asociadas, pero localizadas en diferentes países (Julius, 1990; 11 Para varios autores, la compleja relación entre el comercio y la inversión extranjera constituye el centro rector de la globalización económica. Según estudios empíricos de la OCDE, hasta mediados de la década de 1980 el comercio internacional generaba inversión extranjera directa, pero posteriormente las relaciones de causalidad se invirtieron o empezaron a no ser tan fácilmente identificables (OCDE, 1996).
UNCTAD, 1995). Análogamente, según el Departamento de Comercio de los Estados Unidos, la suma de los diversos tipos de comercio que generan las empresas transnacionales establecidas en el territorio de ese país bordearía un 70%, del cual 30% representaría transacciones intrafirma (véase el recuadro II.1). El comercio intrafirma, es decir, el que se realiza entre empresas bajo el mismo control accionario, ha contribuido a reducir los costos de producción y transacción de las empresas, así como a integrar los procesos de producción a escala global.
El crecimiento del comercio intrafirma de las empresas estadounidenses está relacionado con los cambios en las estrategias de internacionalización que éstas adoptaron a partir de fines de 1970, cuando abandonaron su estrategia organizativa de autosuficiencia (stand-alone),12 por otra que
favorecía el aprovisionamiento externo
(outsourcing) (UNCTAD, 1993, p.120). Ese cambio permitió a las empresas transnacionales aprovechar las ventajas comparativas de los países receptores y arbitrar, en su propio favor, los diferentes precios de los factores de producción. En general, la empresa matriz proporciona tecnología, capital e insumos, en tanto que las filiales o las empresas subcontratistas, cuando están localizadas en países en desarrollo, se especializan en los segmentos del proceso productivo con uso más intensivo de mano de obra.13Asimismo,
las filiales o empresas subcontratistas en un país dado pueden estar relacionadas, a través de acuerdos y transacciones vía mercado, con filiales de la misma empresa matriz localizadas en otros países.
Posteriormente, las grandes empresas transnacionales han adoptado la denominada integración compleja, mediante la cual una empresa interactúa con sus filiales en el extranjero y con empresas independientes a través de redes integradas. El grupo empresarial puede ser considerado como un todo complejo en el que cada parte es valorada en términos de su contribución a la cadena productiva total. Para el país exportador, el acceso a estas redes integradas representa, de hecho, el acceso a mercados internacionales internos y externos (UNCTAD 1999a, p. 232).14
Debe destacarse también el papel de las empresas transnacionales en el comercio de productos básicos, en el que las firmas comercializadoras (trading companies) se caracterizan por su gran tamaño y actúan en los diferentes mercados de productos básicos, ejerciendo un verdadero poder monopsónico como grandes grupos de compradores, dada la enorme cuota de mercado que controlan (véase el cuadro II.11). Por ejemplo, en Europa hay cinco grandes cadenas de supermercados que tienen una participación de 12 En esa estrategia, la penetración en nuevos mercados era determinada por los siguientes objetivos: i) evadir los elevados aranceles de los países anfitriones; ii) reducir costos de transporte y comunicación; y iii) captar beneficios derivados de políticas de subsidio nacionales aplicadas por varios países en desarrollo como parte del modelo de industrialización por sustitución de importaciones. A su vez, en la nueva localización, la filial de la empresa transnacional utilizaba insumos locales o importados para producir, o subcontrataba con empresas locales, pero con vistas al mercado nacional (UNCTAD, 1993, p. 119).
13 En la percepción de los trabajadores de los países industrializados, el actual movimiento hacia la globalización de los mercados se asocia a la desindustrialización de sus economías, es decir, a la disminución del empleo en actividades manufactureras y su sustitución por el empleo en el sector de los servicios. A su vez, la expansión de este último se relaciona con el estancamiento del salario medio real en actividades de baja calificación, así como con la acentuación de la desigualdad de los ingresos a partir de 1973 en los Estados Unidos y el aumento masivo del desempleo desde comienzos de los años setenta en la mayor parte de Europa. El crecimiento paralelo del comercio con los países en desarrollo ha inducido a percibir una relación causal entre los problemas laborales que enfrentan las economías avanzadas y su mayor integración en la economía internacional. Sin embargo, la evidencia sugiere que el comercio Norte-Sur tiene muy poco que ver con el proceso de desindustrialización, que es más bien el resultado del incremento de la productividad manufacturera a un ritmo más elevado que el que exhiben los servicios (Rowthorn y Ramaswamy, 1997).
14 En la estrategia de integración compleja, varias actividades funcionales pueden dejar de ser realizadas en la casa matriz, dependiendo de las características de los países en los que se localizan sus filiales. Entre estas actividades pueden señalarse: la producción, la investigación y desarrollo; la gestión de las finanzas; la políticas de publicidad y comercialización; e incluso todo lo relativo al área de recursos humanos.
Recuadro II.1
EL COMERCIO DE LAS EMPRESAS TRANSNACIONALES ESTADOUNIDENSES
Estados Unidos es el único país que presenta información confiable y pública sobre la estructura de comercio de las empresas transnacionales (ET) instaladas en su territorio. Sobre la base de estos datos se puede clasificar el comercio en el que dichas empresas participan según cuatro tipos, dos de los cuales son intrafirma y los otros dos, transacciones entre empresas independientes (arm’s length):
i) Exportaciones de casas matrices de empresas transnacionales estadounidenses a sus filiales en el exterior (comercio intrafirma);
ii) Exportaciones de filiales de empresas extranjeras (establecidas en Estados Unidos) a otras filiales o a sus casas matrices en el exterior (comercio intrafirma);
iii) Exportaciones de empresas transnacionales estadounidenses a otras empresas (no relacionadas) en el exterior (comercio vía mercados);
iv) Exportaciones de filiales de empresas extranjeras (establecidas en Estados Unidos) a otras empresas (no relacionadas) en el exterior (comercio vía mercados).
El gráfico siguiente ilustra la distribución de los diferentes tipos de comercio en el caso de los Estados Unidos y, al hacerlo, pone de manifiesto el alto porcentaje de comercio asociado a empresas transnacionales, que alcanzaba aproximadamente a 70% en 1997. De esta proporción, un tercio correspondía al comercio intrafirma, un 27% a las exportaciones desde las casas matrices, y un 8% a las exportaciones desde filiales a sus grupos relacionados en el exterior.
DISTRIBUCIÓN DE LAS EXPORTACIONES DE EMPRESAS TRANSNACIONALES ESTABLECIDAS EN TERRITORIO DE LOS ESTADOS UNIDOS, 1997
(En porcentajes) . No relacionadas 5% Intrafirma 8% No relacionadas 29% Intrafirma 27% No relacionadas 31% Exportaciones de las matrices de Empresas Transnacionales Exportaciones de empresas estadounidenses y de extranjeras con base en Estados Unidos
Exportaciones de empresas filiales de empresas transnacionales establecidas en Estados Unidos
Fuente: Elaborado por CEPAL, División de Comercio Internacional y Financiamiento para el Desarrollo, sobre la base de Raymond Mataloni (1999) “U.S. multinational companies: operations in 1997”, Survey of Current Business, Washington, D.C., Departamento de Comercio de los Estados Unidos, julio. p. 14. Business, Departamento de Comercio de los Estados Unidos, julio, pp. 14.
mercado de poco más de 50%. Además, estas cadenas se encuentran integradas hacia atrás, mediante acuerdos de inversión y redes asociativas que les permiten realizar sus compras en forma directa a los países exportadores, lo que aumenta, por una parte, su poder de negociación frente a los pequeños productores ampliamente dispersos y, por la otra, mantiene elevados los precios que pagan los consumidores finales (UNCTAD, 1999a) (véase el recuadro II.2).
b) La desintegración internacional de los procesos productivos
La ampliación de las actividades de las empresas transnacionales y la segmentación del proceso productivo han introducido cambios importantes en la especialización internacional. Feenstra y Hanson (1996) indican que entre 1972 y 1990 la participación de los bienes intermedios importados en la producción de bienes finales se incrementó de 5.3% a 11.6%. La magnitud del aumento es relativamente
Recuadro II.2
LAS EMPRESAS TRANSNACIONALES Y LAS ASIMETRÍAS DE PRECIOS EN LOS PRODUCTOS BÁSICOS
Desde los años setenta, los precios de los principales productos básicos han caído continuamente en los mercados internacionales, mientras que los precios finales al consumidor en los países industrializados han mantenido una tendencia al alza. Así, por ejemplo, entre 1975 y 1993 el precio del café descendió 18% en los mercados mundiales, mientras su precio final en los Estados Unidos se incrementaba en 240%. Varios otros productos básicos muestran el mismo patrón de divergencia entre sus precios internacionales y el que los consumidores pagan en los países desarrollados.
En una investigación del Banco Mundial se analizaron las brechas entre los precios internacionales e internos de algunos productos básicos (café, gasolina, petróleo, arroz, azúcar y trigo) entre 1970 y 1994. Morisset (1998) constató una asimetría persistente entre los precios internos al consumidor y los movimientos de los precios internacionales correspondientes. Los aumentos de los precios internacionales se transmiten rápidamente a los precios finales, pero no ocurre lo mismo cuando los precios se reducen. Esa asimetría no puede
atribuirse a cambios en las políticas comerciales o impositivas en los diversos mercados consumidores, ni tampoco a otros factores, como costos de transporte, procesamiento y comercialización.
Morisset ha sugerido que para explicar esa asimetría permanente habría que investigar el poder de mercado de las grandes empresas comercializadoras internacionales. El debate académico ha ignorado sistemáticamente el papel que las grandes empresas transnacionales pueden tener en la administración de los precios internacionales de los productos básicos. La posición estratégica que ocupan entre compradores y vendedores les permite arbitrar, a su favor, los diferenciales de precios en la mayoría de los mercados. Existen datos relativos a la elevada concentración de la comercialización internacional en los mercados de productos primarios. Por ejemplo, a principio de 1990, las exportaciones de cereales eran controlados por cinco compañías (Cargill, Continental, André, Dreyfuss y Bunge-Born), en general verticalmente integradas y capaces de influir en los márgenes del comercio mayorista y minorista.
Fuente: Jacques Morisset (1998), “Unfair trade? The increasing gap between world and domestic prices in commodity markets during the past 25 years”,The World Bank Review, vol. 12, Nº 3, pp. 503-526.
similar para todos los bienes manufacturados importados. En general, las industrias que presentan una elevada proporción de importaciones de bienes finales también importan un gran porcentaje de bienes intermedios.15
Como se ha señalado, en algunas industrias la fragmentación del proceso productivo de un bien en las diversas etapas de incorporación de valor permite a las empresas distribuir la fabricación de esos segmentos entre varios países, de acuerdo con su dotación de factores, y así aprovechar la pérdida
de ventajas competitivas de los países
industrializados en la producción de esos bienes. Estas actividades de producción refuerzan la interdependencia entre los mercados de distintos países, bajo la coordinación de grandes empresas o conglomerados transnacionales.16
Feenstra (1998) se sirve de los ejemplos de la muñeca Barbie y del calzado deportivo Nike para demostrar que en su comercio con los países en desarrollo los Estados Unidos se reservan las áreas intensivas en conocimiento y con alto valor agregado. La fabricación de la muñeca Barbie ilustra un caso de producción internacional compartida, en la que se asocian al menos ocho países diferentes. En los Estados Unidos se hacen los moldes y las pinturas para la decoración, que luego son enviados a los países en los que se realiza la fabricación final (Filipinas, Indonesia Malasia y Hong Kong). La manufactura de la muñeca requiere, además, de otros insumos provenientes de varios países del Sudeste asiático (el hilo y la tela para los vestidos se importan desde China; el cabello y el plástico desde Taiwán y Japón). Sin embargo, la manufactura representa
solamente un 20% del precio al consumidor, mientras que el 80% restante corresponde a servicios de concepción, desarrollo tecnológico y otras rentas, tales como marcas, licencias y comercialización (véase el cuadro II.11).
Según datos de la OCDE, los insumos intermedios constituyen cerca de 50% de las importaciones de los grandes países desarrollados, particularmente en el caso de las industrias caracterizadas como de uso intensivo de tecnología, como las ramas automotriz, aeroespacial, electrónica y de computadores, pero también en el de industrias de tecnología madura, como las de textiles, vestuario y calzado (OCDE, 1996).
c) El comercio de los servicios
En la evolución reciente del comercio cabe destacar la importancia de los servicios en el total de las transacciones. Entre 1980 y 1995, las exportaciones de servicios aumentaron de 15% a más de 19% del comercio total de bienes y servicios (medido por las exportaciones), aunque esa proporción se mantuvo inalterada a lo largo de la década de 1990 (véase el cuadro II.5). El comercio y la inversión directa extranjera abrieron los servicios, antes clasificados como rubros no transables, a la competencia internacional (Bordo, Eichengreen y Irwin, 1999, pp. 6-10).17
Un grave problema para analizar el comercio internacional de servicios es la inexistencia de datos confiables sobre esas transacciones. Parte del incremento de los servicios tiene su origen en la 15 Según Feenstra y Hanson (1996), la correlación entre bienes finales importados y bienes intermedios importados (en 435 industrias para las cuales se dispuso de información) se elevó de 0.15 en 1979 a 0.35 en 1990. Asimismo, la correlación entre las variaciones de bienes finales