El proceso de integración de TIC a la enseñanza en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, comienza a transitarse en el año 2006, cuando a instancias de decano, y en el marco del desarrollo de su propia tesis doctoral18, un grupo de investigadores comenzamos a explorar las potencialidades de la Plataforma Claroline19. En una primera etapa se comienza a trabajar de manera experimental con cinco aulas virtuales correspondientes a asignaturas de los tres ciclos de las carreras de ingeniería: Básico, Intermedio y Superior.
Entre las actividades, que como grupo de investigación llevamos adelante, fue indagar a los docentes y alumnos sobre ventajas y desventajas que encontraban en las propuestas educativas que se les ofrecían, lo que nos permitió identificar algunos factores que consideramos críticos para el proceso de implantación de TIC a la enseñanza. En forma paralela se realizó, junto a expertos en la materia, un estudio prospectivo que permitió también identificar desde esta otra mirada algunos factores claves de éxito para la gestión exitosa de este tipo de proyectos.
Los resultados de estos estudios mostraron, que en el horizonte temporal del mediano plazo, una gestión exitosa de proyectos de esta naturaleza, requería de una política
18 Universidad Politécnica de Valencia. Programa de doctorado Integración de las Tecnologías de la
Información a las Organizaciones.
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El proyecto Claroline se trata de una iniciativa de software libre, iniciada en el año 2000 en el Instituto Pedagógico Universitario de Multimedia de la Universidad Católica de (Bélgica), por Thomas De Praetere, Hugues Peeters y Christophe Gesché, con la financiación de la Fundación Louvain de la misma Universidad. Desde 2004 el Centro de Investigación y Desarrollo (CERDECAM), del Instituto Superior de Ingeniería Belga (ECAM), participa en el desarrollo de Claroline, con un equipo financiado por la Región Valona y la colaboración de una importante comunidad internacional de profesores y desarrolladores.
institucional explicita, que marcara el rumbo para la unidad académica, que normara las actividades de los docentes, estimulando su participación, al tiempo que les brindara las herramientas necesarias para una adecuada implementación de sus propuestas. Surgió además la necesidad de ofrecer instancias de formación en TIC como una forma de garantizar la calidad de la oferta que los docentes pusieran a disposición de los alumnos. Con respecto a éstos últimos, se advirtió desde un primer momento su disposición favorable a experimentar con TIC, en la medida que su inclusión en las propuestas de cátedra, no fuera en detrimento del contacto personal con los profesores. Frente a estas cuestiones, advertimos como en el año 2008, se opera un cambio en la gestión de la unidad académica, que podemos denominar fundacional respecto de la integración de TIC a los procesos de enseñanza. Se trata de la implantación de una política institucional vinculada a la innovación tecnológica, que podemos abordarla desde tres perspectivas: Política de Recursos Humanos, de Implantación de Proyectos TIC y de Investigación y Transferencia.
Políticas Institucionales de la FI UNLZ referidas a la Integración de TIC a la enseñanza
a. Política de Recursos Humanos
En el mes de mayo de 2008, se aprueban por Consejo Académico la realización de una serie de actividades formativas que se ofrecen a las la totalidad de los docentes de la unidad académica (aproximadamente 195 en este entonces). Para el desarrollo del programa se contacta a una de las instituciones, que en el país cuenta con unas de las trayectorias más extensas en materia de educación a distancia, por lo que las actividades estuvieron a cargo de expertos del Instituto Universitario Aeronáutico20 El programa se estructuró en tres cursos: a) Introducción a la Enseñanza presencial con uso de TIC, b) Herramientas tecnológicas para entornos virtuales educativos y c) Diseño de asignatura y material didáctico en Entornos Virtuales. Estos cursos se
20 CUPED Centro Universitario de Pedagogía y Evaluación a Distancia. IUA Instituto Universitario
desarrollaron entre el 30 de agosto de 2008 y 30 de noviembre de 2009, acreditando en su conjunto alrededor de 150 horas, y se impartieron a través de la plataforma del IUA, con encuentros presenciales de apertura y cierre. De los registros de actividades surge que al primer curso se inscribieron 98 y finalizaron 75 docentes , y si bien se observa que a lo largo de todo el trayecto existió un desgranamiento, el número de docentes que finalizó los tres cursos fue de 35, lo que permitió contar con una interesante masa crítica de docentes formados, número que se consideró satisfactorio como para iniciar las actividades vinculadas a la oferta mediada por tecnología en el ámbito de la facultad. Se contrató además docentes especialistas en competencias y en herramientas específicas de la educación a distancia y se impartieron otros cursos: Metodología de Enseñanza y Evaluación (módulo I y II), El portafolio como estrategia de enseñanza y aprendizaje y Diseño de material multimedial usando el software Camtasia, todos ellos se impartieron en la plataforma educativa que para ese entonces la Unidad Académica había contratado21. Cada uno de estos cursos acreditó 30 horas y el promedio de docentes que los cursaron fue de 25.
Como se puede observar, la totalidad del programa formativo estuvo dirigido a desarrollar competencias entre los docentes, no solo desde una perspectiva teórica, sino fundamentalmente experiencial, al ser impartidos en el propio entorno virtual. Se consideró que este factor era crucial, ya que al momento de diseñar sus propias propuestas, los docentes contarían con elementos (positivos y negativos) surgidos de sus propias vivencias como alumnos.
b. Política de Implementación de Proyectos de Innovación Tecnológica
Al abordar este aspecto, encontramos evidencia por un lado, en resoluciones del Consejo Académico y del decano como así también a la luz del contenido de algunos informes. Como se señaló en el apartado precedente, una vez finalizada la primera etapa de formación, y una vez alcanzada una masa crítica aceptable de docentes, con capacidades para desarrollar sus propias propuestas pedagógicas mediadas tecnológicamente, el
Consejo Académico a instancias del decano, hacia fines del año 2009 aprueba una reglamentación para la presentación de proyectos. Dicha norma establecía los distintos componentes que debían estar presentes en la propuesta: fundamentación de la modalidad, actividades programadas, recursos involucrados (materiales, tecnológicos, humanos, entre otros), definía formularios de presentación y procedimientos que concluían con la apertura del espacio virtual de cada cátedra, en el que los responsables del proyecto iniciaban el proceso de adaptación de su asignatura a la modalidad propuesta.
Se trató de un proceso voluntario y abierto, en la medida en que ningún docente estuvo obligado a implementar aulas virtuales ni tampoco constreñido a una determinada modalidad (alcances de la virtualidad de la propuesta). El único límite que se impuso fue que todo diseño debía ser de apoyo a la presencialidad y no de reemplazo de la misma. En este contexto comienzan a surgir las diferentes propuestas, con distinto alcance de integración tecnológica. Sólo y por razones debidamente fundadas aparece una oferta que se denomina de presencialidad reducida, a través de la cual se intenta dar respuesta a alumnos recursantes de la asignatura22.
Cabe recordar que, para el año 2006 se había comenzado a experimentar con la Plataforma Claroline con alcances de prueba piloto, y que la experiencia formativa dirigida a docentes (años 2008-2009), había tenido lugar en el EVA de la institución a cuyo cargo estuvo la responsabilidad de impartir los cursos. Por lo tanto, en este momento del proceso, desde el decanato se instruye al director ejecutivo del Instituto Tecnológico para la Calidad (ITC), para que inicie las acciones que permitan a la unidad académica contar con un ámbito virtual, que permitiera alojar las distintas aulas que se fuesen abriendo, ya no en condición de piloto, sino que garantizara la calidad de las condiciones tecnológicas de dicho entorno.
Es así como, en el año 2009 la FI UNLZ contrata los servicios de E-Ducativa, por lo que para la apertura del ciclo académico 2010 la unidad Académica contaba con su propio entorno institucional operativo. A partir de ese momento y siguiendo el procedimiento aprobado, las distintas asignaturas comienzan a abrir sus propias aulas,
siendo que la fecha la totalidad de las asignaturas de las carreras de ingeniería que se imparten, cuentan con aulas virtuales, aunque no todas con el mismo desarrollo de integración ni idéntica finalidad.
c. Política de Investigación y Transferencia
Recordemos, que cuando en el año 2006, la FI UNLZ, comienza con el proyecto de innovación tecnológica, lo hizo apoyado en la actividad de un grupo de investigación integrado por un reducido número de docentes. A partir de ese momento estos investigadores comenzaron a registrar sistemáticamente experiencias, evaluar sus impactos y compartir los resultados de sus actividades en distintos ámbitos académicos. Sin embargo, la política de implantación de TIC que tiene lugar a partir de la de capacitación de recursos humanos, implicó el incremento de las actividades en torno a las TIC, lo que necesariamente implicó intensificar las acciones en la materia. Estas circunstancias hicieron que se evaluara la necesidad de institucionalizar el espacio. Es así como, en el mes de setiembre del año 2008, el Consejo Académico, aprueba la creación del Instituto de Investigaciones en Tecnología y Educación (IIT&E).
Desde dicho instituto se busca contribuir al mejoramiento de la educación, mediante la incorporación de tecnologías de información y comunicación (TIC) a los procesos de enseñanza y aprendizaje. Entre los fundamentos de su creación se señala que el IIT&E hace investigación y desarrollos concretos, sobre ambientes educativos virtuales y computarizados, para ser aplicados a diferentes problemas en el campo de la educación; lleva a cabo proyectos multidisciplinarios en áreas críticas de la enseñanza, con especial énfasis en el área de las tecnologías; y hace alianzas estratégicas con grupos de investigación y con organismos interesados en solucionar problemas educativos con apoyo de tecnología. Así mismo, asesora a Instituciones académicas y organizaciones que participan en la construcción de ambientes educativos innovadores y difunde los resultados y experiencias en ámbitos científicos, educativos y de la sociedad en general. Es decir la unidad académica, a través de esta acción crea un ámbito de trabajo institucional específico, en el que se radica un grupo de investigación y transferencia, no
solo hacia otras instituciones sino que también se encuentra abocado a generar espacios de reflexión de las propias prácticas educativas en la propia institución.