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1.6 Network Standardization
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Introducción
En esta segunda parte abordaremos la reflexión y la acción teológica pastoral de nuestro autor ciñéndonos entre los años 1966 y 1970, lapso en el que siendo hasta julio de 1968 Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Córdoba; y luego a partir del 24 de agosto de 1968 Obispo residencial de La Rioja, concretó una activa participación en la recepción e interpretación del recientemente finalizado Concilio Vaticano II en la Iglesia argentina en general y en la Iglesia riojana en particular. Efectuaremos este estudio sin ánimo de ser exhaustivos en su cometido, reconoceremos que lo esbozado en el mismo, dará curso a profundizaciones o complementaciones que otros actores podrán acercar y/o ahondar a posteriori.
A fin de responder a los objetivos de nuestra investigación, el esquema para abordar los diversos temas comprenderá nuevamente una división de dos capítulos. El tercer capítulo
tendrá el siguiente ideario: en primer lugar esbozaremos un breve análisis del contexto político, social, económico y eclesial argentino, latinoamericano y mundial entre 1966 y 1970, lo cual nos permitirá conformar un cierto cuadro de situación en el cual emergerán y se desarrollarán las reflexiones y las acciones teológicas pastorales de nuestro pastor, a lo largo de los dos capítulos de esta segunda parte de nuestro estudio.
Seguidamente nos abocaremos a estudiar unos documentos emanados de las Comisiones Episcopales de la CEA, en los cuales reconoceremos (en su composición), la participación de Mons. Angelelli. Nos concentraremos en algunos documentos, por considerarlos como las primicias de la recepción e interpretación del Concilio Vaticano II y de los Documentos de Medellín en la Iglesia Argentina entre 1966 y 1970 (2). A la luz del punto anterior, presentaremos una recapitulación y síntesis (3), a modo de una evaluación sumaria de la reflexión y el accionar teológico pastoral de nuestro obispo, desde su participación en la elaboración y ejecución de los documentos de la CEA antes estudiados. En este espacio de nuestra investigación, dedicaremos un espacio particular al Capítulo VI de la Declaración de San Miguel de la CEA de 1969.
En el cuarto capítulo, con cierto reposo, ahondaremos en un primer período de Mons. Enrique Angelelli al frente de la diócesis de La Rioja, comprendido entre agosto de 1968 y diciembre de 1970. En ese momento de nuestra reflexión, el énfasis estará encaminado a
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exponer y analizar algunos momentos significativos de la reflexión y del accionar teológico pastoral de nuestro pastor, en la recepción e interpretación del Concilio Vaticano II y de los Documentos de Medellín, desde la cultura riojana. En este espacio destacado de nuestra investigación nos proponemos reconocer algunas luces y sombras, como unos logros y desencuentros, que marcarían los pasos conducentes a edificar una Iglesia riojana imbuida del espíritu del Concilio y de Medellín.
Señalaremos, sucintamente, algunos de los tópicos que abarcaremos en este espacio de nuestro análisis. Lo iniciaremos con una breve contextualización socio-cultural de la provincia y diócesis de La Rioja en torno al arribo de Mons. Angelelli; a continuación nos detendremos en el Mensaje del Obispo en el día que toma posesión de la diócesis, esta homilía será una preciosa página que esbozará y tallará el ideario teológico-pastoral de nuestro autor como Obispo del Concilio Vaticano II en La Rioja, hasta sus últimos días. Seguidamente reflexionaremos (entre otros) dos momentos significativos del peregrinar diocesano hacia la recepción del Concilio y de Medellín, por un lado el denominado “Documento del Carmen” de 1968 y por otro, la realización de la “Semana Diocesana de Pastoral” de 1969. Ambas instancias renovarán la fidelidad al espíritu del Concilio Vaticano II y al profetismo de Medellín, en una Iglesia local apacentada por nuestro obispo, en comunión con los presbíteros, la vida religiosa y el laicado.
También habremos de evaluar que los cambios y las renovaciones que iniciara Mons. Angelelli, no pasaron desapercibidos por quienes sintieron desafiados ciertos intereses particulares o sectoriales. El aggiornamento, la mentalización y la conversión predicada y asumida en la reflexión y en la práctica pastoral por nuestro obispo, no estuvieron exentas de tensiones y conflictos ad intra y ad extra de la Iglesia. Entre los internos señalaremos las actitudes y gestos de unos pocos sacerdotes y de algunos sectores del laicado, manifestando su desorientación y malestar ante la renovación impulsada por el obispo diocesano, en comunión con el presbiterio riojano, la vida religiosa y el laicado. Entre las tensiones externas, subrayaremos el conflicto suscitado con el Gobierno de la Provincia que perdurará durante buena parte de 1970.
Ante estas dificultades, nuestro pastor, promoverá una reflexión y una afirmación más contundente de las opciones pastorales construidas, para renovar y profundizar en la Iglesia riojana en el espíritu del Concilio Vaticano II y de Medellín. Concluiremos el capítulo con
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un nuevo momento de recapitulación y síntesis, en este espacio procuraremos identificar algunas “ideas núcleos” articulantes que Mons. Enrique Angelelli releva y lleva a la práctica del Concilio y de Medellín, encarnándolos desde la cultura del pueblo riojano.
De este modo, en las diversas instancias de la segunda parte, esperamos reflexionar algunas conceptualizaciones y acciones de nuestro obispo, contextualizadas en el espacio secular y eclesial donde fueron gestándose y madurando, y desde algunas recapitulaciones y síntesis reconocer y proyectar los discernimientos y las acciones teológico-pastoral de nuestro pastor, en la recepción e interpretación emergente e inicial del Concilio Vaticano II y de los Documentos de Medellín en la Iglesia argentina y particularmente en la Iglesia riojana.
Pasaremos al tratamiento del tercer capítulo de nuestra investigación.