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NLDSOF Arctic Capabilities

C. DEFINING ARCTIC SOF CAPABILITIES

4. NLDSOF Arctic Capabilities

Licenciado en Música por el Conservatorio Superior Rafael Orozco de Córdoba, y Máster en Creación e Interpretación Musical por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, Alejandro Morán Vallejo dirige, desde hace diez años, la agrupación FBB?, consiguiendo en el año 2008 el Primer Premio en la modalidad de Agrupaciones Instrumentales, en el “IX Certamen Intercentros” organizado por la casa Hazen y por la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid.

Desde hace más de diez años, Alejandro se ha dedicado plenamente a la labor docente en escuelas municipales

de música (en la localidad de Fuenlabrada), y para la Escuela de Música Creativa entre

Alejandro Morán Vallejo. Fotografía por ©Diego Peláez Tabla 1: Repertorio de FBB? (Temporada 2014 - 2015)

48 otras. Así mismo, además de ser el director de FBB?, también ha llevado a cabo la dirección de agrupaciones musicales en el Teatro Musical del Centro Juvenil “La Balsa”, fundó y dirigió durante varios años la BigBand de la Escuela de Música Municipal de Coslada, y la escuela de música de los Colegios Gredos San Diego le requirió para formar la Gredos San

Diego BigBand, que dirige hasta la fecha. Como intérprete, Alejandro ha sido saxofonista

de diversas formaciones de música clásica y contemporánea con las que ha realizado giras por toda la geografía española, además de haber pertenecido a diversas orquestas de baile, grupos de jazz, BigBands profesionales, así como también ha sido músico acompañante de artistas y cantantes de diferentes estilos musicales.

Su trabajo como director de FBB? posee una gran complejidad. A nivel técnico, se encarga de seleccionar el repertorio adecuado para la formación, teniendo en cuenta el nivel personal de cada componente. Además, se encarga de realizar los arreglos correspondientes y extraer las partichelas de cada tema para cada uno de los intérpretes. Su proceso creativo, o “re-creativo”, como él lo llama, “consiste en capacitar a los músicos para que puedan abordar el repertorio propuesto84”. De este modo, su método se basa en la adaptación de los músicos a las partituras, más que en adaptar las partituras a los músicos.

Sin embargo, llevar el timón de una BigBand conlleva una serie de trabajos que no se expresan en el contrato. El trato con los componentes en ocasiones llega a tener una dificultad extra, pues es una ardua tarea conseguir que treinta personas puedan establecer una serie de patrones de conducta comunes, tales como ensayar un día concreto, que nadie esté ocupado para dar un concierto o que todos sigan las pautas establecidas por el director. Para ello, la antelación es clave a la hora de realizar una tarea conjunta.

Lo principal es establecer un criterio propio de trabajo en todas las tareas que se puedan dar. Es muy importante establecer unos objetivos concretos y unas pautas para abordarlos, con flexibilidad, pero teniendo muy claro qué queremos conseguir y, lo más importante, qué proceso se ha de emplear para alcanzar la meta propuesta. Pero no todo ha sido tan bueno, en ocasiones el trato y la gestión humana se vuelve complicado y eso me agota cada vez más85.

Si un músico puede llegar a sufrir ansiedad antes de ofrecer un concierto, la responsabilidad de un director es aún mayor, sobre todo teniendo en cuenta que debe depender y confiar en voluntades ajenas; músicos, técnicos, organización… Al comenzar aumenta el optimismo, sobre todo cuando el concierto funciona y el público se siente satisfecho. Al terminar, si el concierto ha ido bien, la sensación en general siempre es positiva, que el público se vaya

84 MORÁN Vallejo, Alejandro. Director de FBB? Entrevista realizada el 15/04/2015 85 Ibid.

49 con una buena sensación es una gran compensación por todo el duro trabajo que dicho concierto ha tenido detrás, pues “cuando todo funciona y suena bien, que es la mayoría de las veces, es la recompensa al duro trabajo y la carga de pilas para el siguiente reto86”. Pero el trabajo de un director de BigBand no acaba ahí, pues también debe buscar y hacer las gestiones adecuadas para la realización de conciertos tanto dentro como fuera de la Comunidad de Madrid.

Tras el concierto, en ocasiones llega lo más temido por algunos: las críticas. Sin embargo, un director no debe tener en cuenta más crítica que la suya misma. Este es el caso de Alejandro, que por supuesto, ha recibido críticas tanto positivas como negativas a lo largo de su carrera, pero un director sabe cómo encajarlas.

Con la única intención de sincerarme y aunque parezca un poco egocéntrico, como responsable de la dirección de esta bigband, el que tiene que sentirse mejor con lo que se hace soy yo. Nunca podré dirigir una agrupación sin que me guste cómo se hacen las cosas87.

La función del director, por tanto, es un trabajo duro, complejo y con unas situaciones que en ocasiones se tornan difíciles. Un buen director sabe mantener unida a su formación, sobre todo teniendo en cuenta el estado cambiante interno de una agrupación en la que los intérpretes van y vienen, y Alejandro ha conseguido hacerlo desde hace diez años, consiguiendo además, sacar lo mejor de cada intérprete en cada una de las actuaciones, promoviendo para ello la presencia en los ensayos y el estudio individual de cada músico. La recompensa final ha sido muy positiva: dirigir una formación que ha recibido premios, ha tocado con grandes personalidades del jazz y ha ofrecido conciertos para un público satisfecho durante todo este tiempo.

Mirando hacia el futuro: El proceso de grabación del primer