Jesús Jáuregui, doctor en Antropología por el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, plantea un panorama sobre la historia del Mariachi tradicional, como elemento de la cultura mestiza. Este investigador señala que sus orígenes tienen lugar en los estados de Nayarit, Zacatecas, Aguascalientes, Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero y Oaxaca. A su vez, también apunta que, como tradición indígena, el Mariachi se encuentra entre los coras, huicholes y mexicaneros, así como entre los mayos, los yaquis, los purépechas y los nahuas. (Jauregui 30)
La siguiente imagen, que data de 1907, nos muestra como al principio se llamaban “Orquesta Mariachi” e incluían a bailarinas para que tuviera un fuerte impacto en los espectadores.
Imagen 8. macuala.blogspot.com
De acuerdo con su libro, El mariachi, Jáuregui considera que esta corriente musical se ha convertido en símbolo nacional, gracias a la gente que es la encargada de transferir la música de generación en generación. El autor puntualiza que la importancia viene de la melodía, pero también de las letras, ya que su discurso remite a sucesos históricos y políticos que han sido clave para el desarrollo de México. (Jauregui 148)
Lo que dicen las canciones describe un imaginario sobre lo real: desde sentimientos (lo que siente un hombre al ser rechazado por una mujer, la infidelidad, el enamoramiento, etcétera), la exposición de territorio mexicano (Caminos de Michoacán, Guadalajara, Por los caminos del sur, entre otras), hasta el orgullo de pertenecer a un país (México, lindo y
querido, México en la piel, Mi ciudad, por mencionar algunas). En cuanto
a los sucesos históricos, es posible nombrar temas como La Adelita, El
soldado o La toma de Zacatecas, que abordan o hacen referencia a
parte de lo sucedido en un tiempo y lugar determinado, y que, de una u otra manera, han permitido mantener presentes los acontecimientos que narran.
Al ser una pieza clave en diversos actos cívicos y fiestas patrias, y al ser un referente del folclor nacional y de la cultura mexicana frente a otros países, se hace necesario entender cómo surgió el Mariachi, aunque es difícil encontrar datos precisos sobre su origen. Por tanto, parte de esta investigación también contempla mostrar la evolución que ha tenido dicho subgénero de la Música popular, su vinculación con el pueblo, su difusión a través de las comunidades y la de la función que desarrollaba para comunicar los sentimientos, las problemáticas y las dificultades de la época, a través de sus letras y melodías.
José María Muriá Rouret, historiador, escritor, museógrafo y catedrático mexicano, comenta que el Mariachi es un fenómeno popular que incluye costumbres de diferentes regiones, con raíces más antiguas de lo que se ve a simple vista; que es producto de la tierra y resultado de una larga evolución de la música o de músicos de una vasta región del occidente de México. El mismo señala que el inicio de este subgénero musical, que con el tiempo adquirió el nombre de Mariachi, data de mediados del siglo XVII. Muriá refiere que fueron los arrieros los primeros en pedirle a los músicos que los acompañaran cuando hacían sus recorridos comerciales, pactando un intercambio con ellos. (Muriá 12)
Con base en lo recién mencionado, no es posible afirmar qué lugar específico es la cuna del Mariachi, pues más allá de ser algo que ha causado polémica y disputa entre diversas regiones, no se ha podido atribuir su paternidad a un estado en particular. A pesar de esto, Jalisco se apropió de su titularidad y la entidad es reconocida a nivel nacional e internacional por su relación con esta corriente musical, la consideran para de su identidad.
Ahora bien, es importante hacer notar que el término Mariachi o mariache se utilizaba para denominar a la agrupación musical, al baile que se realizaba durante las ejecuciones y también al amanecerse en una parranda, en un baile; se decía: amanecí en un mariache, vengo de un mariache. (Jauregui 37) Así pues, en ese entonces, cualquier tipo de celebración que implicara la convivencia entre varias personas podía ser denominado mariache.
En sus inicios, el Mariachi tradicional estaba conformado por intérpretes populares, quienes se reunían en sus pueblos y rancherías para hacer música. La ejecución de estas melodías provocaba la algarabía de los
habitantes, con sus cantos lograban reunir a la familia, creaban letrillas que podrían significar las crónicas de esa época. Su atuendo era el traje tradicional campesino, el que usaban todos los días para el trabajo en el campo, debido a que en ese tiempo el ser músicos era una simple recreación, de la cual no obtenían ninguna paga por ello. A continuación, se presenta la imagen a un Mariachi tradicional, donde se observa el uso del traje de manta, sombrero grande de zoyate y huaraches.
Imagen 9. México en fotos
Tipos mexicanos, un mariachi en sus inicios…
Este grupo de Música popular fue el antecedente de lo que hoy en día se conoce como Mariachi, y utilizaba instrumentos que fueron traídos por los españoles, como violines, guitarras de golpe, vihuelas y guitarrón o contrabajo. En algunas zonas se usaba también tambora, arpa y, muy esporádicamente, clarinete. Su repertorio estaba compuesto por Sones Abajeños, Arribeños, Costeños y Jarabes. De igual manera, en numerosas ocasiones, mientras los músicos interpretaban sus piezas, se realizaban bailes de tarima. (Guerrero Cultural Siglo XXI A. C. 4) En la
siguiente imagen es posible observar algunos de los instrumentos recién mencionados.
Imagen 10. México en fotos
“Mariachi antiguo”
Más adelante, con el paso del tiempo, dicha manifestación musical adoptó el nombre de Mariachi, lo que propició que pasara de ser un pasatiempo a un trabajo formal, del cual varias personas ya empezaban a subsistir sin tener la necesidad de regresar al trabajo agrario. La gente comenzó a pagar por la presentación de las agrupaciones en sus celebraciones, lo que permitió, a quienes ejecutaban la música, convertirla en su modo de vida. Esto les daría sustento a ellos y a sus familias, derivando en un mayor compromiso y responsabilidad por ofrecer un servicio de calidad a sus contratantes.