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2.1 Aero–engine exhaust system aerodynamics

2.1.3 Numerical exhaust-system characteristics evaluation studies

Para aproximarnos a la adecuación de estos sistemas administrativos en el ámbito provincial, estimamos oportuno culminar este segundo capítulo con un análisis de la documentación existente que nos permite delimitar cronológicamente a estos

quinquennales actuando en las provinciae, de tal forma que podamos valorar hasta qué

punto la maquinaria descentralizada pudo influir en el hecho de que los censos augústeos reflejasen un número de ciudadanos romanos tan elevado. Si bien hasta ahora hemos podido analizar la implantación de las atribuciones para la elaboración del censo en el ámbito cívico de Italia, estableciendo una cronología en torno a los años 80-70 a.C.,

314 Acerca del desequilibrio estructural de ambas partes de la provincia y los esfuerzos por parte de

Pompeyo de construir nuevas civitates sobre núcleos urbanos preexistentes que habían sufrido daños durante la guerra contra Mitrídates, como Neapolis o Nicopolis, cf. Le Teuff 2014, 84.

315 Cf. supra n. 312.

316 CIL III, 6980; ILS 2824: C(aio) Numisio S[p(uri) f(ilio)] / Qui(rina) Primo na/uarcho sacerd(oti) /

Imp(eratoris) Caesaris Aug(usti) / aed(ili) IIvir(o) iter(um) IIvir(o) / quinq(uennali) Numisia / Paulla filia eius; AE 1916, 120; AE 1969/70, 592: Sacerdoti / omnium Caesar(um) / T(ito) Veturio T(iti) fil(io) Coll(ina) / Campestri auguri IIIviro / IIviro q(uin)q(uennali) IIviro III paneguri curatori / annon(ae) sacerdoti dei Mercuri / conditori patriae IIII misso legato / a colonia in urbem sine viatico…

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nuestro objetivo se centrará a partir en trazar un marco aproximado del momento en el que Roma, a partir del éxito de las reformas descentralizadoras ensayadas en el territorio itálico, decidió poner en marcha este nuevo sistema en las provinciae occidentales. Contrastando la documentación epigráfica, numismática y los testimonios de los autores greco-latinos, analizaremos los testimonios más tempranos que ponen de manifiesto la asimilación de las directrices descritas en la Tabula Heracleensis, con el desarrollo de las operaciones censuales por parte de los magistrados principales de cada comunidad cívica. A la hora de analizar la documentación relativa al Occidente romano, nos encontramos con que los primeros testimonios directos donde queda reflejada la potestas

censoria se encuentran en Hispania y, más concretamente, en Carthago Nova317.

Siguiendo los criterios expuestos por Abascal y teniendo en cuenta que en las más tempranas emisiones de la colonia aparecen reflejados los magistrados quinquennales en las leyendas de estas acuñaciones, los primeros censos locales pudieron llevarse a la práctica en torno al 54 a.C., posible fecha fundacional y, por tanto, constituyendo los testimonios más antiguos relativos a la realización de estas operaciones en una comunidad de derecho romano.

De esta forma, C. Caedius y T. Popillius pudieron ser los primeros quinquennales documentados en las provinciae occidentales318, a quienes habrían seguido los censos de

Helvius Pollio y Albinus319 y L. Iunius y L. Acilius320, en el 49 y el 44 a.C.,

respectivamente. Podríamos hablar por tanto de una paulatina introducción de los criterios para la elaboración de censos locales, previamente atestiguados y ensayados en Italia, en el Occidente romano, lo que nos lleva a asumir que las comunidades fueron adaptando estos procedimientos desde finales de los años 50 y durante la década de los 40 a.C. Lo mismo pudo suceder también en la colonia Victrix Iulia Lepida, posteriormente denominada Celsa, donde una acuñación temprana de ases permite considerar la realización de un censo por parte de M. Fulvius y C. Otacilius en torno a estas fechas321.

Ello daría validez a la teoría relativa al posible desempeño del cuatorvirato quinquenal de

317 Más adelante tendremos la oportunidad de abordar más detenidamente la cronología que presentan

estas acuñaciones, así como la trayectoria político-administrativa de Carthago Nova, cf. infra apdos. II.4.4. y III.3.1.

318 CN1. 319 CN2. 320 CN3.

321 CN21. Aunque temprano, este es el único testimonio que conservamos acerca de la realización de un

censo en la colonia Victrix Iulia Lepida, no pudiendo documentar ningún otro quinquennalis cuando debido a la damnatio memoriae de Lépido (36 a.C.) la colonia pasó a denominarse Celsa.

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Balbo en Gades, si no en el 43 a.C., un año antes, coincidiendo así con el tercer censo que habría tenido lugar en Carthago Nova, aunque no disponemos de ninguna evidencia que nos lleve a considerar que los distintos censos locales tuvieron que realizarse en el mismo momento.

En una epístola escrita por C. Asinius Pollio, gobernador de Hispania ulterior, a su amigo Cicerón y fechable en el año 43 a.C., le hace llegar cierta información sobre los métodos de actuación de su quaestor, con los que se encuentra totalmente en desacuerdo322. Según se desprende del texto, L. Cornelius Balbus el Menor, quaestor de

Hispania ulterior, ejerció de forma simultánea el quattuorviratus en Gades, de donde era

originario, sin especificar en ningún caso que estuviera desarrollando también la potestas

censoria. De la información transmitida por Pollio se entiende que prorrogó su mandato

un año y que celebró en dos días los comicios municipales previstos para los dos años siguientes, eligiendo a quienes consideró oportunos para ocupar los puestos de la administración323. Además, se dice que dio juegos en Gades, concedió el anillo de los

caballeros a un histrión al que hizo sentar en las gradas del teatro reservadas para los miembros del orden ecuestre e hizo retornar a aquellos que, tras algunas disputas que se habían dado años atrás, habían sido expulsados del senado local324.

A primera vista resulta inconcebible el hecho de que Balbo el Menor desempeñara de forma simultánea la quaestura a nivel provincial y un cargo de menor entidad a nivel municipal. La única explicación posible, ya recogida por Rodríguez Neila325, es que

ejerciera el quattuorviratus de forma honorífica y su nombramiento se debiera a que existía una necesidad concreta para que pudiera darse la posibilidad de que hubiera adquirido la potestas censoria. Esa necesidad habría sido la confección de un censo con vistas a incluir la información recogida en el gran censo estatal previsto para el 42 a.C.,

322 Cic., Ad Fam., 10, 32: Balbus quaestor magna numerata pecunia, magno pondere auri, maiore

argenti coacto de publicis exactionibus, ne stipendio quidem militibus reddito duxit se a Gadibus et triduum tempestate retentus ad Calpem K. Iun. traiecit sese m regnum Bogudis plane bene peculiatus. his rumoribus utrum Gadis referatur an Romam (ad singulos enim nuntios turpissime consilia mutat) nondum scio. Sed praeter furta et rapinas et virgis caesos socios haec quoque fecit, ut ipse gloriari solet, eadem quae Q. Caesar: ludis, quos Gadibus fecit, Herennium Gallum histrionem summo ludorum die anulo aureo donatum in xiiii sessum deduxit (tot enim fecerat ordines equestris loci); quattuorviratum sibi prorogavit; comitia bienni biduo habuit, hoc est renuntiavit quos ei visum est; exsules reduxit non horum temporum sed illorum quibus a seditiosis senatus trucidatus aut expulsus est Sex. Varo procos.

323 Rodríguez Neila 1986a, 83; Melchor 2013, 143.

324 A lo largo de las guerras civiles es posible percibir en distintas civitates de Hispania ulterior Baetica

numerosas disputas entre partidarios de uno u otro bando, cf. BHisp., 11, 3; 19, 3; 21, 3; 26; 34; 36, 1; 37, 1-2 para los casos de Ategua, Bursavo, Carteia, Corduba, Hasta o Ucubi, respectivamente.

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un censo que sería el primero en producirse en el nuevo municipium civium Romanorum constituido a partir de la promoción cesariana del 49 a.C. Balbo el Menor, perteneciente a una de las familias más influyentes de Gades326, habría sido el candidato idóneo para

ocupar el cargo, máxime cuando ya había sido distinguido con el patronato honorífico en

Norba (AE 1962, 71), por lo que no resulta extraño que pudiera ser el elegido para delegar

en su persona el mismo patronato o la quinquenalidad con vistas a la elaboración de un censo. Además, de haber resultado elegido quattuorvir de manera ordinaria deberíamos suponer que su nombramiento habría estado supeditado a la celebración de unos comicios locales en los que el mayor o menor apoyo del populus determinaría si efectivamente ocupaba el puesto. Por esta razón, parece más prudente pensar que un personaje de la talla de Balbo el Menor, que ya había realizado una brillante carrera local y extralocal hasta alcanzar la cuestura a nivel provincial, se le honrase con un cargo de estas características.

Existe la posibilidad, en cambio, de que el nombramiento honorífico de Balbo el Menor se llevara a cabo desde instancias estatales. La riqueza de la ciudad y el territorio de Gades, unida a su importancia como puerto atlántico, tuvieron que ser determinantes para que desde Roma los triumviri quisieran ejercer un control efectivo sobre un registro administrativo tan relevante como el censo, principalmente cuando se trataba de la primera vez que se realizaba tras su promoción a municipio romano (Rodríguez Neila 1986a, 85). El posible deseo de mantener una administración directa sobre este lugar por parte de los herederos políticos de César haría conveniente encontrar al individuo idóneo para ocupar el puesto y realizar el primer censo municipal, por lo que tratarían de buscar

326 Los Cornelii Balbi formaban una gens con una fuerte implantación en el territorio gaditano. Su

lealtad a la causa de Pompeyo durante el desencadenamiento de la guerra contra Sertorio les valió la concesión de la ciudadanía romana en torno al 72 a.C., a pesar de que más adelante se convertirían en fieles colaboradores de César. Uno de estos individuos, L. Cornelius Balbus el Mayor, tío del anteriormente mencionado, pudo acceder al ordo ecuestre, entrando de esta manera a formar parte de la aristocracia imperial y llegando incluso a obtener el consulado en el 40 a.C., convirtiéndose así en el primer provincial que accedía a la tan ansiada magistratura estatal (Plin., HN, 7, 43, 136). Algunos años antes, en el 56 a.C., un hombre procedente de Gades, aunque no tenía allí sudomicilio, trató de iniciar un proceso acusatorio contra Balbo el Mayor (Cic., Balb., 32, 41-42), detrás del cual podría haberse encontrado un importante sector senatorial todavía fiel a la causa pompeyana. El hecho de que la familia apoyara entonces a César debió de ser determinante para que la aristocracia senatorial comenzara a sentir recelos y abriera el proceso contra Balbo el Mayor, a quien el propio Cicerón debió defender. No podemos determinar si las acusaciones contra este notable estaban relacionadas con otro de los acontecimientos relevantes que tuvieron lugar en

Gades ese mismo año, cuando al parecer las luchas intestinas entre procesarianos y prosenatoriales tuvieron

como consecuencia el exilio e incluso el asesinato de algunos senadores. Cabe la posibilidad de que los procesarianos se vieran obligados a buscar el exilio, siendo precisamente estos los que habrían sido autorizados a regresar por orden de Balbo el Menor como quattuorvir en Gades. Para profundizar en estas cuestiones, con una análisis detallado de la gens, cf. Rodríguez Neila 2006a, 131-184; Pina Polo 2011, 335- 353.

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a un hombre afín a su causa. Conocida la inclinación filocesariana de la familia de los Balbo, unida a una más que posible influencia de Balbo el Mayor, que ya se encontraba en Roma desarrollando una activa carrera política y además disponía de los conocimientos necesarios sobre política municipal, debieron de ser condicionantes más que evidentes para decantarse por elegir a Balbo el Menor como censor municipal en la comunidad política de la que procedía.

Es de suponer también que los triumviri ordenasen la realización de los censos locales con una intención eminentemente fiscal, pues tal había sido la intención de César con el fin de revertir la deplorable situación económica del Estado tras la finalización de los conflictos civiles. Para este tipo de censos interesaba ejercer un control efectivo sobre el mayor número de ciudadanos ricos, pues eran estos quienes se encontraban sujetos a una mayor presión por parte del fisco, por lo que la cualificación económica de los equites les hacía susceptibles de formar el grupo sobre el que ejercer dicho control. En la carta que Polión escribió a su amigo Cicerón queda constancia de que Balbo había reservado catorce filas del teatro gaditano para el orden ecuestre, de donde se desprende que existía un cierto control sobre los equites residentes en el municipium.

Un fragmento de la obra de Estrabón puede aportarnos información más detallada al respecto. El geógrafo de Amasia señala que a partir de los censos que había consultado era posible contabilizar quinientos gaditanos de rango ecuestre327. Teniendo en cuenta

que puede estar haciendo referencia al gran censo augústeo del 28 a.C., para el cual habría sido posible contar en la Urbs con los censos locales de los distintos municipios y colonias, entre ellos el de Gades328, nos permite pensar que la información consultada por

Estrabón sería la del censo desarrollado en Gades durante el posible cuatorvirato quinquenal de Balbo. La inexistencia de evidencias sólidas que muestren la elaboración de un censo gaditano que pudiera haber sido consultado por el geógrafo más allá de esas fechas, unida a la referencia en la epístola de Polión sobre la designación de ciertos espacios para los equites, invitan a pensar que fue Balbo el Menor quien se encargó de censar a la población en el municipium. En el mismo pasaje de la obra estraboniana queda recogida la labor edilicia de Balbo en Gades, posiblemente siguiendo las pautas de

327 Str., 3, 5, 3 …ἤκουσα γοῦν ἐν μιᾷ τῶν καθ᾽ ἡμᾶς τιμήσεων πεντακοσίους ἄνδρας τιμηθέντας

ἱππικοὺς Γαδιτανούς, ὅσους οὐδένας οὐδὲ τῶν Ἰταλιωτῶν πλὴν τῶν Παταουίνων.

328 Pieri 1968, 189. El autor indica que para entonces no debía existir aún una total coordinación entre

los censos locales y el gran censo estatal, pudiendo darse la posibilidad de que los censos locales reunidos en la Urbs se encontrasen desfasados por haber sido elaborados con anterioridad.

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renovación marcadas por su tío. La profunda remodelación que experimentó la metrópoli durante este período no pudo llevarse a la práctica a partir de actividades munificientes únicamente329, sino que tuvo que recaer en manos de un magistrado competente que,

completando estas aportaciones voluntarias con el dinero público, se encargase de dirigir todo el proceso. A tal efecto, el hipotético desempeño del cuatorvirato quinquenal por parte de Balbo el Menor podría haberle brindado la posibilidad de hacerse cargo de un proyecto de tamaña relevancia por tratarse de una magistratura que le otorgaba la correspondiente potestas para hacer la locatio operum publicorum, así como para gestionar directamente los fondos del tesoro público gaditano destinados a este tipo de iniciativas.

Pero quizás el dato más significativo para poder demostrar el ejercicio de la

censura municipal por este notable es que hiciera retornar a un grupo de senadores que

se habían visto obligados a someterse al exilio tras las disputas intestinas que habían tenido lugar años atrás. Este hecho podría estar estrechamente vinculado con una hipotética renovación del ordo decurionum que, como censor municipal, el propio Balbo tendría intención de llevar a cabo. Si verdaderamente fueron los simpatizantes cesarianos quienes tuvieron que abandonar Gades en ese momento, no es de extrañar que, nada más ser nombrado quattuorvir, Balbo tramitara su reinserción en el senado local. Creemos que es precisamente en este punto donde se encuentra la razón principal para que Polión se opusiera enérgicamente en su carta a los métodos de actuación de su quaestor provincial, posible censor local en Gades. La renovación del album decurional le abría las puertas para organizar el senado local según sus preferencias personales, excluyendo e incluyendo en el mismo a aquellos individuos que creyera conveniente. Ante esta situación, tuvo que producirse un considerable descontento en ciertos sectores de la sociedad gaditana, que veían peligrar su privilegiada posición, pues esta quedaba a expensas de los dictámenes de Balbo el Menor330.

329 Cf. supra n. 327. En el mismo fragmento, Estrabón señala que Balbo promovió una ampliación de

la antigua urbe gaditana y procedió a construir unas instalaciones portuarias en la costa. Estas costosas reformas urbanísticas permiten dudar, en primera instancia, de la posibilidad de que fueran financiadas mediante actos evergéticos, pudiendo haber sido costeadas a expensas del tesoro público. Si atendemos a las obras públicas financiadas en Roma por este notable, en cambio, podría resultar factible que las reformas urbanísticas gaditanas se llevaran a la práctica por su propia iniciativa económica.

330 Si en Gades ya era posible advertir la existencia de dos bandos bien definidos a partir de los funestos

acontecimientos desarrollados durante el 56 a.C. entre los partidarios de Pompeyo y los fieles colaboradores de César, no deberíamos descartar la perdurabilidad de ciertas reminiscencias en el 43 a.C. Es casi seguro que para entonces siguió existiendo un sector opositor a la causa de los Balbo; al menos es la conclusión que podemos extraer a partir de la crítica que le hace C. Asinius Pollio en su epístola. La aristocracia

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La posibilidad de que Balbo el Menor hubiera sido nombrado quinquenal en

Gades, aunque deducible a partir de las fuentes, se encuentra supeditada a la

interpretación que podamos dar a las mismas ante la ausencia de una referencia específica que mencione el desempeño de la potestas censoria. En este sentido, conviene continuar analizando detenidamente los distintos testimonios epigráficos y numismáticos que, a diferencia de lo que sucede en Gades, plantean menos dudas interpretativas.

Ya hemos podido comprobar cómo las acuñaciones monetarias de Carthago Nova y la colonia Victrix Iulia Lepida invitan a pensar que la quinquennalitas se documenta en

Hispania entre la década de los 50 y los 40 a.C. Aunque las acuñaciones de Carthago Nova constituyen un testimonio único que no solo facilita una aproximación más precisa

al momento de su promoción colonial, sino que nos permite trazar un marco aproximado de los años en los que se procedió a realizar un censo local, no son las únicas que reflejan la actuación de los magistrados quinquennales. Las seis primeras emisiones cartaginesas incluidas en nuestro corpus numismático presentan una cronología entre el 54 a.C. y los primeros años del reinado de Augusto331. Más adelante tendremos oportunidad de analizar

detenidamente esta secuencia cronológica332, pero conviene que nos centremos ahora en

los testimonios epigráficos que presentan una cronología temprana. Uno de ellos es el de

M. Cornelius Marcellus, augur y duumvir quinquennalis, que construyó en Carthago Nova 146 pies del muro, desde la puerta Popilia hasta la torre próxima y 11 pies más allá

de la torre por decreto de los decuriones333. Aunque no es posible saber si el nombre de

la puerta es Popilia o Topilia334, es probable que la primera opción sea la correcta, lo que

nos permitiría vincular su construcción a una importante familia documentada en

Hispania, remontándonos hasta el gobernador de Hispania citerior, M. Popilius Laenas,

senatorial, antaño y probablemente también en ese instante enfrentada a los intereses de los Balbo, tuvo que ver en peligro su posición en el momento en el que recayó en su persona la potestad para decidir las diferentes categorías políticas, sociales y económicas de los municipes gaditanos. En este sentido, habría propiciado una situación de tensión que llevaría a Pollio a posicionarse en contra de sus métodos de actuación.

331 CN1-6.

332 Cf. infra apdo. II.5.1.

333 HC10: segunda mitad del s. I a.C. (Curchin 1990, 193); último cuarto del s. I a.C. (Blázquez 2000,

102 ss.); 34 a.C. (Abascal 2002, 28).

334 Abascal 1995, 143 s., con referencias a otras inscripciones sobre la reparación o construcción de

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a quien Syme atribuyó su construcción335. Esta inscripción nos sirve, por tanto, para

vincular a nuestros magistrados con actividades edilicias, que puede encuadrarse dentro del programa de reconstrucción monumental que experimentó la colonia en época augústea y julio-claudia336. Estas actividades de época augústea remiten a su vez al deseo

por parte del ordo decurional de renovar y dividir en secciones la muralla de la ciudad tras su promoción al rango de colonia, otorgando la responsabilidad para llevar a cabo su reconstrucción a los distintos magistrados locales337.

Sin embargo, como apunta Abascal (2002, 30 s.), quien mayor atención ha prestado a la secuencia de magistrados quinquennales documentada en Carthago Nova, es probable que M. Cornelius Marcellus ejerciera sus funciones en el 34 a.C., momento en el que se habrían iniciado las obras en la muralla de la ciudad y que se extenderían