Object-Oriented Analysis and Design
3.2 Object-oriented concepts
2.1. Antes de la lectura independiente
Al planear una sesión de lectura independiente es necesario que el maestro tenga muy claro el objetivo que se persigue con ella, es decir, qué es lo que espera obtener con una actividad como ésta, para qué va a servir. Nunca debe de perder de vista su objetivo, ya sea al planear, realizar o extender la actividad.
También es importante que el profesor tenga amplio conocimiento de las habilidades y necesidades de cada uno de sus niños.
Para poder planificar de manera adecuada las actividades de lectura independiente deben de tomarse en cuenta diferentes aspectos que veremos a continuación.
2.1.1. Establecer la tarea
Para establecer la tarea es necesario fijar ciertas reglas en las que deben quedar claras las conductas o acciones que son necesarias para poder llevar a cabo cada actividad.
Dentro de estas reglas se puede estipular que los niños deben: • Mantenerse tranquilos en el lugar que hayan escogido para leer.
• Respetar la asignación de los libros con los que pueden trabajar (en caso de que la haya). • No interrumpir o molestar a los otros que se encuentren trabajando.
2.1.2. Selección y asignación de libros
Los libros utilizados para la lectura independiente deben ser escogidos cuidadosamente por el maestro y deben cumplir un objetivo curricular específico que debe hacerse explícito para los niños.
Sobre la base del conocimiento que el profesor tiene de cada alumno, hace una selección previa y cuidadosa de los materiales adecuados para determinado niño o grupo de niños que van a trabajar en la lectura independiente. Este conjunto de materiales se encuentra colocado en un lugar acordado (en cajas de distinto material y de diferentes colores) y los niños deben conocer las reglas para usarlo.
Algunas de las maneras para clasificar los libros pueden ser por: • Tema (matemáticas, arte, ciencias, etc.).
• Formato (revistas, periódicos, libros de ilustraciones, etc.). • Nivel de habilidades que requieren.
Para hacer una adecuada selección y asignación de los libros se debe tomar en cuenta las características del texto, los intereses de los niños y el grado de familiaridad que hayan alcanzado con cada texto en particular. Deben eliminarse también los libros que resultan demasiado fáciles o aquellos que los niños han leído tantas veces que ya han memorizado.
Sobre la base de las observaciones cotidianas y del conocimiento que tiene el maestro de sus alumnos, el o los libros que seleccione no deben tener un grado de dificultad que sobrepase el nivel de habilidades de los niños. No hay que olvidar que es el libro debe proporcionar placer a quien lo lea.
Al hablar de asignación no nos referimos a la imposición de un texto, sino a que los niños puedan elegir de entre las opciones que el profesor les da; de lo contrario, si llegan a escogen un libro que no se encuentra dentro de sus opciones puede ocurrir que se enfrenten a un texto muy superior a sus habilidades y que la lectura les resulte una experiencia frustrante. También puede ocurrir que el libro elegido esté dentro de su nivel de habilidades lectoras, pero no esté cubriendo el tema para el cual fue asignado, entonces, no se está cumpliendo el objetivo curricular planificado.
Los maestros necesitan surtir la biblioteca de su sala de clases con libros que respondan a diversos intereses y a variados niveles de dificultad. Esto último no necesariamente depende del libro en sí, sino que está relacionado con el grado de apoyo que el niño requiere y que el maestro u otro lector eficiente le puede brindar. Los niños no deben ser dirigidos a aquellos materiales que puedan encontrar frustrantes o muy difíciles, por lo tanto, la dificultad del libro no debe ser mayor al nivel sus habilidades.
La fluidez se fomenta cuando los estudiantes se enfrentan a materiales que encuentran relativamente fáciles en términos de reconocer palabras y de poder leer más allá de la decodificación, el fraseo y la reproducción. Estos materiales ayudan a los estudiantes a desarrollar un sentido de poder y de confianza.
2.1.3. Duración de la tarea
La decisión de cuánto durará la lectura independiente debe tomarse en el momento de planificar la actividad y, como ya dijimos, debe estar en función del objetivo a alcanzar, las características y necesidades de los alumnos.
Esto no quiere decir que durante el desarrollo de la actividad, el tiempo preestablecido no pueda modificarse. El maestro puede hacer cambios si lo cree conveniente, ya que este tiempo debe ser flexible, pero suficiente. Lo importante es que la actividad de lectura independiente se realice todos los días en un horario establecido previamente.
2.2. Durante la lectura independiente
Durante el desarrollo de la lectura independiente el maestro debe estar monitoreando a cada niño, observando y registrando el uso de las estrategias que han venido aprendiendo y cómo las emplean, de manera de poder apoyarlos y retroalimentarlos cuando sea preciso.
Los niños se colocan en una posición cómoda y eligen libremente los textos que van a leer. Pueden decidir hacerlo solos o compartir el libro con algún compañero. La lectura se hace en silencio, para lo cual se requiere un ambiente de respeto por el trabajo de los demás. Este es un momento importante del día.
Mientras tanto, el maestro tiene un plan de observación establecido y se acerca a algunos niños a la vez, según lo considera pertinente. Puede hacer comentarios con ellos acerca de la elección del libro o sobre por qué les gusta ese en particular. Algunas veces le pedirá a algún niño que lea en voz alta y tomará un registro del texto; otras, sólo escuchará la lectura y los comentarios que los niños hagan.
Si lo considera pertinente, puede enseñar algo sobre alguna palabra o sobre el proceso de leer cuando algún niño esté en dificultades o le pida ayuda concretamente. Por ejemplo, puede referirse al proceso de construir palabras nuevas a partir de otras familiares. La posibilidad de descubrir una palabra desconocida gracias a la oportuna ayuda del maestro, puede hacer una diferencia significativa en la lectura independiente de los niños.
Para realizar de la mejor manera este trabajo, es conveniente que junto con su libreta de notas el maestro lleve consigo una pequeña pizarra portátil.
2.3. Después de la lectura independiente
Es importante que se haga alguna actividad de seguimiento a la lectura, basándose en el objetivo curricular que se haya planteado originalmente. De esta manera, los niños aprenderán a darle la importancia que la actividad tiene, ya que se lee y luego se hace algo con lo leído.
Se podría formar un círculo con todos los niños y discutir acerca de los nuevos aprendizajes o descubrimientos que hicieron. Este es un buen momento para compartir sobre el libro que se leyó, lo que gustó y lo que no. El maestro puede decidir que algunos niños en particular comenten su lectura, basándose en lo que estuvo discutiendo con ellos, en la observación que hizo o pensando en la siguiente actividad que tiene planificada.
escritura interactiva, esto depende de la finalidad que persiga el maestro.
No es indispensable que siempre se haga algo después de la lectura, pero también es importante que se cumplan los objetivos y que los niños no perciban el tiempo de lectura independiente como una actividad “mientras” se hace algo más o como algo que es el “relleno” entre una actividad importante y otra. La lectura independiente es importante en sí misma y el seguimiento y la relevancia que le dé el profesor, darán una pauta de esto a los niños.