6 Experiment Design: Multi-Node Cluster
6.1 Objective
90 95 100 105 110 115 1989 1991 1993 1995 1997 1999 2001 2003 a PI B p o r hab it ant e ( índic e 19 89 = 1 0 0 ) 17 18 19 20 21 22 F B C F (c o m o % de l P IB ) FBCF (eje derecho) PIB por habitante (eje izquierdo)
manera en el desempeño económico de cada país o grupo de países. Algunos de esos factores son predominantemente externos. Así, desde el año 2001, México, los países de Centroamérica y los del Caribe se han visto afectados principalmente por la desaceleración económica de los Estados Unidos; los integrantes del Mercosur mostraron ser vulnerables a las condiciones financieras internacionales; y los países andinos (incluido Chile) tuvieron desempeños determinados en gran medida por la evolución de los sectores exportadores de productos primarios (hidrocarburos o minería) y de los términos de intercambio. En el 2003, las condiciones externas están mostrando una moderada mejoría. En efecto, si bien el comercio mundial exhibe escaso dinamismo, las importaciones de los Estados Unidos se están recuperando en relación con sus bajos niveles de fines del 2001 y principios del 2002. Los precios de la mayoría de los productos básicos han aumentado con respecto a los del 2002, pero aún no retornan a sus niveles anteriores a la crisis asiática, con la notable excepción del petróleo. Por su parte, las condiciones financieras han mejorado en comparación con el 2002, medidas de acuerdo con el diferencial de las tasas de interés de los bonos soberanos, y varios gobiernos han vuelto a emitir deuda en el mercado internacional para cubrir sus necesidades financieras; sin embargo, en muchos casos estos diferenciales siguen siendo altos, los flujos de capitales netos continúan en niveles comparativamente bajos, y varios países deben recurrir al financiamiento extraordinario o de fuentes multilaterales, o buscan reestructurar los vencimientos de su deuda externa.
La relativa mejoría de las condiciones externas en el 2003 deja en un primer plano los factores internos de los países. En el 2002, estos ya fueron decisivos en el desempeño económico. Cabe destacar, en especial, la costosa defensa y el posterior abandono forzoso del sistema de convertibilidad en Argentina. Este régimen cambiario sumió a la economía en una prolongada recesión, que se agravó notablemente el segundo semestre del 2001, cuando aún estaba vigente el esquema de convertibilidad, y tocó fondo en el primer trimestre del 2002, cuando ya regía el sistema de flotación cambiaria. También Uruguay y Venezuela debieron enfrentar importantes salidas de capital, que motivaron el abandono de sus regímenes cambiarios de bandas de flotación. En el primer caso, la decisión estuvo ligada a una severa crisis bancaria y, en el segundo, a la implantación de un control de cambios. Otros países están encarando difíciles situaciones financieras en el 2003 por causas más particulares, como República Dominicana, que se ha visto afectada por una aguda
crisis bancaria. Sin llegar a esos niveles de dificultad en el manejo macroeconómico, en el período 2002-2003 la mayoría de los países de la región han dado muestras de una limitada capacidad para sostener el nivel de actividad mediante su política monetaria o fiscal. Más aún, varios gobiernos siguen políticas fiscales contractivas en un intento por incrementar la capacidad de la economía para pagar la elevada deuda pública. Por último, en varios países, la exacerbación de los conflictos sociales y políticos internos ha erosionado tanto la actividad económica como el proceso de inversión. Esos conflictos no siempre pueden verse como factores exógenos o “extraeconómicos”, ya que no son independientes de los resultados económicos a mediano y largo plazo en términos de crecimiento y generación de empleo. Asimismo, la debilidad de los mercados internos se ha traducido en un descenso de la expansión económica y en una mayor dependencia con respecto a las condiciones del comercio internacional.
La formación bruta de capital fijo, medida a precios constantes de 1995, acumuló una baja del 11% entre 1998 y el 2002. La inversión se ha replegado a tasas considerablemente mayores que el producto: si el PIB por habitante se redujo un 2,5%, la formación de capital fijo por habitante descendió un 16,5%. Se constata así que la inversión es el componente del gasto que mayores oscilaciones presenta en las coyunturas económicas: normalmente es el que muestra las retracciones más importantes durante las recesiones, y que más tarda en retomar impulso en las recuperaciones.
En el 2002 retrocedió la inversión tanto en la construcción como en maquinaria y equipo. A las causas que habitualmente explican su contracción durante las recesiones (aumento de la capacidad ociosa, reducción de las ventas y debilitamiento de las perspectivas de demanda), parecen haberse sumado otros factores. Es probable que en el marcado descenso de las inversiones en la construcción hayan incidido las condiciones financieras que provocaron el aumento de las tasas de interés y contuvieron el crédito en varios países mientras que, en muchos otros casos, las devaluaciones reales encarecieron la maquinaria importada, que constituye una parte significativa de la inversión en maquinaria y equipo. Desde ese punto de vista, la adopción de políticas monetarias menos restrictivas en el 2003 y la estabilización o revaluación del valor de las monedas nacionales han generado mejores condiciones en varios países. Esto ayuda a explicar que la inversión haya dejado de declinar en el 2003, aunque tampoco se percibe un aumento significativo en la región en su conjunto.
A escala regional, la tasa de inversión en valores constantes cayó en el 2002 al 18,1% del PIB, tres puntos menos que en 1998, y se ha mantenido en esos niveles en el 2003. Este comportamiento denota una baja en la incorporación de bienes e infraestructura a la capacidad productiva de las economías, lo que menoscabará el crecimiento en los años venideros. La retracción de la inversión fija, tanto en construcción como en maquinaria y equipos, fue especialmente severa en los países del Mercosur y en Venezuela. También se redujo en México, aunque de manera menos pronunciada que en el 2001. En cambio, fueron pocos los países que presentaron un incremento significativo de la inversión. Entre ellos sobresalen Bolivia y Ecuador, donde el subsector de los hidrocarburos atrajo importantes inversiones (un oleoducto en Ecuador, gasoductos en Bolivia).58
También Costa Rica registró inversiones considerables en maquinaria y equipos, correspondientes a industrias
58 También en Perú se concretaron en los últimos años importantes proyectos de inversión en las áreas de la minería (Antamina) y el gas natural (Camisea), que han impulsado la actividad económica; sin embargo, en el 2002 esto no había alcanzado todavía a traducirse en un incremento de la inversión bruta fija total.
instaladas en sus zonas francas y al área de las comunicaciones, mientras que en Colombia la inversión se ha seguido recuperando, después del marcado retroceso de 1999, aunque su tasa (15,5 puntos del PIB en el 2002) se mantiene baja (véase el gráfico II.32).
Los indicadores disponibles para el 2003 no muestran una recuperación de la inversión regional, puesto que esta sigue reduciéndose en Brasil (1,5% en el primer trimestre) y en México (1,1% en el período enero-abril). Según las cifras del primer trimestre del 2003, la inversión experimentó pronunciadas disminuciones en Venezuela, Uruguay y República Dominicana –en comparación con sus niveles de un año atrás–, mientras que en Chile se incrementa más lentamente que el producto. En Ecuador, la inversión está perdiendo el dinamismo que exhibió en los tres últimos años, debido al término de la construcción del oleoducto de crudos pesados. Por su parte, la inversión Fuente: CEPAL, sobre la base de cifras oficiales.
a Inversión bruta interna. b Cifras preliminares.
Gráfico II.32