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Objective #1: Is a Manipulation of Annual Report Complexity

3. Experiment #2

3.4.1 Objective #1: Is a Manipulation of Annual Report Complexity

A nuestro juicio, el contexto discursivo en el que se inscribe la AUHPS fue forjándose en el marco del debate de largo plazo respecto de la inclusión por ingreso vs. inclusión por el trabajo más arriba reseñado, así como de las críticas generalizadas al modelo neoliberal post-crisis 2001/2002. En este sentido, el proceso por el cual se recorrió un período de reclamos previos por su creación (y bastante extendidos en términos políticos), seguido del reconocimiento posterior en la práctica de la oportunidad de la medida por parte del gobier- no, permitiría suponer que la asignación sería portadora, desde sus inicios, de importantes niveles de legitimidad.

Sin embargo, como dijimos en la introducción, “la legitimidad es una relación construida (o perdida) en el curso de procesos de legitimación, y no un atributo de ‘cosas’; no hay políticas o propuestas en sí mismas legítimas o ilegítimas, sino que todas ellas devienen legítimas (o ilegítimas) en esos procesos […] la legitimidad es una dimensión que reclama ser analizada en virtud de sus tipos, orientaciones y contenidos (que deben ser desentrañados)” y no de pares binarios del tipo presencia/ausencia o mucho/poco33.

A continuación intentaremos describir cómo sobre el escenario de recla- mo/reconocimiento y de una aceptación en principio generalizada se mueven distintos actores en la obra político cultural que construye un escenario de deslegitimación de la AUHPS.

La coyuntura del contexto político en que la AUHPS es creada se caracteriza por la polarización entre gobierno y oposición la cual tomó un fuerte impulso desde comienzos del 2008 a partir de la confrontación con “el campo” por la Resolución 125 que fi jaba un nuevo esquema de retenciones móviles para las exportaciones del sector. Un segundo elemento que construye el escenario del debate es la pérdida de peso relativo del ofi cialismo en las cámaras producto del proceso electoral de junio de 2009, dando lugar a la conformación de un

32 Ver introducción de este libro.

33 En este capítulo el discurso ofi cial es presentado a través de la normativa y los discursos

“bloque de oposición”. Posteriormente la promulgación de la ley de medios de comunicación audiovisual (ley Nº26.522 sancionada el 10/10/09) acentúa el aglutinamiento de los grandes medios contra el gobierno.

Una predominancia en el debate de los medios de comunicación (similar a la descripta en el capítulo anterior en torno a la polémica sobre la reforma previsional), se encuentra en lo que hace a la AUHPS. En el contexto político reseñado las noticias de los dos diarios nacionales de mayor circulación consti- tuyen un rico espacio para el análisis de la forma en que se ha ido construyendo un discurso crítico alrededor de la asignación universal. Al seleccionar actores los medios instalan opiniones, resaltan y omiten perspectivas. En defi nitiva construyen una determinada manera de ver el problema:

“La capacidad de dar existencia explícita, de publicar, de hacer público, es decir objetivado, visible, decible o, incluso, ofi cial a aquello que, al no haber accedido a la existencia objetiva y colectiva continuaba en estado de experiencia individual o serial […] representa un formidable poder social, el poder de hacer los grupos haciendo el sentido común, el consenso explí- cito de todo el grupo. De hecho el trabajo de categorización, es decir, de explicitación y de clasifi cación, se realiza sin cesar en todo momento de la vida diaria, en ocasión de las luchas que oponen a los agentes en cuanto al sentido del mundo social y de su posición en ese mundo, de su identidad social” (Bourdieu, 1984: 290, cursiva original).

La descripción no ofi cial34 de la forma que en el corto plazo se está estruc-

turando el sentido acerca de qué es (y debería ser) la asignación universal, cómo es (y cómo debería ser) una buena manera de ponerla en práctica la hemos registrado, con distintos ejes, a partir de la perspectiva de Clarín y La Nación antes y después de la creación de la asignación. Respecto del recorte temporal el momento previo ha sido reconstruido a través de las noticias publicadas en ambos diarios entre enero y el 29 de octubre de 2009 cuando es informada la promulgación del Decreto 1602; el período posterior llega hasta el 30 de septiembre de 2010.

En los dos momentos la defi nición de los ejes analíticos es resultado de un procedimiento inductivo: en el primer momento la información ha sido organizada intentando presentar el estado de opinión que las noticias muestran como genera-

34 La sistematización de las noticias de las versiones digitales de los diarios Clarín y La Nación usó

como criterio de búsqueda las palabras “asignaciones familiares”, “asignación universal” y “plan de empleo”. El resultado es una base que abarca 486 artículos (desde el 01/01/09 al 30/09/10), sintetizados en una fi cha que incluye autor, título del artículo, referencia territorial de la noticia, instituciones y personas mencionadas, palabras clave y descripción del contenido.

lizado; para ello se sintetizan las perspectivas con los cuales relacionan con mayor frecuencia la asignación universal los actores a quienes los diarios le otorgan voz en el debate. En el segundo momento, los temas admiten una categorización que puede ser sistematizada en términos de críticas, propuestas y efectos35.

Durante el momento previo el acento es puesto en la urgencia de dar respuesta a la pobreza vía alguna forma de asignación universal por hijo o a la

niñez. La argumentación puede resumirse en lo siguiente: pese al crecimiento

económico la pobreza aumenta (aunque las estadísticas ofi ciales no lo refl ejan), hacerle frente con medidas universales es una preocupación de ciertos sectores sociales. En un conjunto de noticias, que se intensifi ca entre julio/octubre de 2009, los partidos de oposición son presentados con una postura unifi cada alrededor de esta necesidad y con la Iglesia Católica como uno de sus grandes motorizadores. En consonancia con los proyectos presentados en las cámaras, en términos personales los diarios dan voz a quienes impulsaron estos proyectos y son quienes llevaban muchos años proponiéndola (Lozano, Carrió, Sabatella)36.

El discurso ofi cial (tanto del Ejecutivo como de los legisladores ofi cialistas) es mostrado en términos de rechazo de la propuesta. Y si bien es registrada la aceptación a incluirla en las cámaras a partir de julio, se enfatiza el no cumpli- miento en la práctica.

En lo que hace a los actores sindicales, la CGT se manifi esta en particular preocupada por el aumento de las asignaciones familiares de los trabajadores formales y recién en julio hay una mención a las asignaciones universales por parte de sus dirigentes. Por el contrario, la CTA incluye permanentemente su

35 “Los principales bloques de la oposición, tanto de la Cámara de Diputados como del Se-

nado, desafi arán al Gobierno con una agenda parlamentaria común que contempla iniciativas de alto impacto político, como la derogación de los superpoderes, la normalización del Indec y la revisión de las retenciones al agro […] El acuerdo contemplaría, además, el control de los decretos de necesidad y urgencia, la modifi cación de la ley del Consejo de la Magistratura, la coparticipación del impuesto al cheque, el rechazo al veto a la ley de glaciares, una asignación universal a la niñez, entre otros asuntos” (L. Serra: “La oposición ya negocia una agenda legislativa común”, La Nación, 7/09/10).

36 “Los principales bloques de la oposición, tanto de la Cámara de Diputados como del Senado,

desafi arán al Gobierno con una agenda parlamentaria común que contempla iniciativas de alto impacto político, como la derogación de los superpoderes, la normalización del Indec y la revisión de las retenciones al agro […] El acuerdo contemplaría, además, el control de los decretos de necesidad y urgencia, la modifi cación de la ley del Consejo de la Magistratura, la coparticipación del impuesto al cheque, el rechazo al veto a la ley de glaciares, una asignación universal a la niñez, entre otros asuntos” (L. Serra: “La oposición ya negocia una agenda legislativa común”, La Nación, 7/09/10).

reclamo histórico de las asignaciones en su exigencia de un “blindaje social” frente a la crisis, junto con prohibición de despidos por 180 días y la garantía de seguro de desempleo.

Una vez promulgado el decreto, las críticas se concentran en: (i) las limitacio- nes a la universalidad; (ii) la metodología de creación (haberlo hecho por decreto en vez de por ley)37; (iii) el proceso de implementación. En un primer momento

se menciona las largas colas de interesados en las ofi cinas del ANSES, organismo que aparecía desbordado en su capacidad de atender a los benefi ciarios; fraudes en la adjudicación de las prestaciones, difi cultad para poder cumplir con los requisitos, mala información38 y luego que empezó a ser cobrada y su impacto a

verse en la matrícula escolar, la mala situación de las escuelas para hacerse cargo de la demanda; (iv) el fi nanciamiento con fondos de la ANSES (“se le quita plata a los jubilados para darle a los chicos”) y (v) la pérdida de valor adquisitivo debido a la infl ación (extensiva a jubilaciones y planes sociales).

Los reclamos están en línea con las críticas. Aparecen los de ampliación hacia una “verdadera universalización” que evite el clientelismo (diversos partidos de oposición, CTA); los de actualización automática del monto por infl ación (partidos, iglesia, CTA).

Respecto de los efectos positivos los diarios reproducen las informaciones ofi ciales (aumento de la matrícula escolar, del consumo) y de consultoras e investigadores (descenso de la indigencia y la pobreza). Entre los pocos efectos negativos se registran el cuestionamiento moral del Senador Sanz (UCR) sobre el uso que los benefi ciarios estarían haciendo de la asignación al destinarla a consumo de paco y al juego de bingo. También la del Sindicato de Peones

37 Al día siguiente de la creación de la asignación La Nación informaba sobre las duras críticas de

la oposición, referidas a que “no es universal y que, por ello, mantendrá las prácticas clientelares” y al hecho “que se fi nancie con el dinero de los jubilados cuando, a su juicio, debería impulsarse una reforma tributaria que grave a los sectores de altos ingresos”. Lo único celebrado por la oposición (“aunque con cierta ironía”) es que la Presidenta haya reconocido “que la pobreza constituye un problema prioritario, y se atribuye como un triunfo el haber instalado ese tema”. El diario anuncia que pocos días después “casi todo el arco opositor anunciará en conferencia de prensa que impulsará una ley para que la asignación a la niñez sea universal, es decir, que sea percibida como un derecho por todos los ciudadanos, independiente de su condición económica” (L. Serra: “Para la oposición se mantiene el clientelismo”, La Nación, 30/10/09).

38 “LA NACION se adentró en barrios necesitados de la ciudad y la provincia de Buenos Aires

para ver si las familias que allí habitan conocen este nuevo plan social, si se anotaron y si pu- dieron cobrarlo. Allí recogió numerosos testimonios sobre las trabas que tienen que enfrentar las personas más excluidas, y que justamente por eso quedan afuera del sistema y de la ayuda gubernamental” (“Asignación universal por hijo. Una infancia que espera”, La Nación, 19/12/09)

Rurales para el cual el haber extendido el benefi cio a los informales fomenta el trabajo en negro.

Una lectura de conjunto sobre las críticas y reclamos desde la perspectiva de los medios muestra que el núcleo duro de la argumentación que pone en tela de juicio el sentido de la AUHPS se centra en cómo se considere su fi na-

lidad política. El cuestionamiento sobre su carácter o naturaleza, que apunta

al hecho de que, más allá de la denominación atribuida, no es efectivamente universal se articula con el que refi ere al cómo opera la medida (la discrecio- nalidad entendida como metodología política característica del gobierno, que en el caso de la asignación se expresa en distintos aspectos: el decreto como forma normativa, el fi nanciamiento). En el reiterado razonamiento39 sobre lo

que se considera el verdadero objetivo de la política se enhebran coherentemente la crítica al fondo y la forma abriendo espacio a la duda sobre la legitimidad de la AUHPS. Al igual que respecto de otras políticas sociales, se atribuye a la asignación el reforzamiento del clientelismo, componente estructural del populismo gubernamental:

“El Gobierno incursionó en los últimos tiempos en severas contradiccio- nes en materia de política social: por un lado, fomentó planes focalizados que se prestan al clientelismo como el Argentina Trabaja y, por otra parte, lanzó el programa de asignación universal por hijo, que pretende llegar a todos los menores en situación de pobreza para evitar la exclusión social. Es probable que con señales de una política social universal se intente ocultar un esquema clientelar organizado. En ese caso, cualquier estrategia resultará funcional si la idea es retener el poder en 2011” (M. Dinatale: “Un programa con proyección electoral”, La Nación, 17/08/10).

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