B. OPERATIONAL IMPACTS OF SECTION 1206 FUNDED
3. Operational Impact
“El dolor post-operatorio es un síntoma subjetivo, una sensación de sufrimiento causada por lesión de los tejidos, en el que existe traumatismo o estimulación de algunas terminaciones nerviosas como
resultado de la intervención quirúrgica. Es uno de los temores más frecuentes que el paciente manifiesta al recuperar el estado de conciencia. El dolor post-operatorio máximo se presenta durante las primeras 12 a 32 horas posteriores a la cirugía, y suele disminuir después de 48 horas”. (14)
Las manifestaciones clínicas
“Aumento de la frecuencia cardiaca y respiratoria, elevación de la tensión arterial, aumento de la transpiración, irritabilidad, aprensión, ansiedad, el paciente se queja de dolor”.
Tratamiento y acciones de enfermería
a) Administrar analgésico por prescripción médica. Entre los analgésicos que comúnmente se utilizan están los del grupo de las pirazolonas, la dipirona (metamizol) el cual es efectivo como analgésico, antipirético, además de tener efecto relajante sobre la fibra muscular.
b) Cuando el dolor post-operatorio es valorado de mayor intensidad, el médico suele prescribir la administración de morfina, es necesario valorar la función respiratoria, ya que puede ocasionar depresión pulmonar. Si el dolor aún no es controlado suele indicarse la administración de nalbufina.
c) Cuando el dolor se mantiene en forma constante, se valora la situación de prescribir el analgésico por horario y no por “ciclo de demanda”, que suele a la larga crear dependencia, por situaciones psicológicas del paciente para manejar el dolor.
d) Mantener la vigilancia ante la presencia de posibles efectos secundarios como: Depresión respiratoria, hipotensión, náuseas, exantema cutáneo y otros.
e) Proporcionar al paciente apoyo emocional, quien debido al dolor, puede sentirse ansioso y frustrado. Tales sentimientos agravan la sensación de dolor.
f) Promover el bienestar del paciente, practicar los cambios de posición para reducir los espasmos y tensiones musculares.
g) Ayudar al paciente a complementar los efectos de los analgésicos, mediante el empleo de la distracción, ejercicios de respiración profunda (terapia cognoscitiva). Ofrecerle diversión como: El escuchar música ver su programa de televisión favorito, leer, etc.
h) Ayudarlo a practicar las técnicas de relajación, etc. (15)
1.1.1. Intensidad del dolor
Las escalas de valoración del dolor son métodos clásicos de medición de la intensidad del dolor, y con su empleo podemos llegar a cuantificar la percepción subjetiva del dolor por parte del paciente, y ajustar de una forma más exacta el uso de los analgésicos. Recientemente se recomienda obviar el paso escalonado de los analgésicos, establecido por la OMS, en determinados casos, como pacientes que refieran un dolor severo de inicio, deberíamos pasar directamente al tercer escalón, sin necesidad de ensayar los dos escalones previos con el objetivo de evitar períodos de dolor mal controlado.
Explicar al paciente y a su familia la utilidad de evaluar de forma continuada los síntomas que presenta (facilita toma de decisiones terapéuticas y el control por parte del paciente).
Determinar el estado cognitivo del paciente y su deseo/ capacidad para colaborar.
Explicar los puntos de anclaje adecuando el lenguaje al estilo cultural del paciente.
Dejar puntuar al paciente sin interferir ni juzgar.
Una vez haya puntuado el paciente, validar la puntuación con el paciente (saber si ha comprendido el instrumento y el significado de la puntuación).
EVA (Escala visual analógica) El tratamiento analgésico del dolor oncológico dependerá sobre todo del tipo de dolor y de la intensidad. De manera que en los dolores con EVA ≥ 7 se debería de iniciar de entrada con el tercer escalón de la analgesia, obviando los dos escalones previos. La vía de administración recomendada es la vía oral, y en los pacientes con dificultades para la deglución se puede recurrir a las formas transdérmicas (TD), aunque en determinadas circunstancias la vía parenteral es la preferible. “Estas escalas de valoración del dolor oncológico son generalmente de fácil manejo y entendimiento por parte de los pacientes”. (16)
ESCALA ANALÓGICA VISUAL- EVA Permite medir la intensidad del dolor con la máxima reproductibilidad entre los observadores. Consiste en una línea horizontal de 10 centímetros, en cuyos extremos se
encuentran las expresiones extremas de un síntoma. En el izquierdo se ubica la ausencia o menor intensidad y en el derecho la mayor intensidad. “Se pide al paciente que marque en la línea el punto que indique la intensidad y se mide con una regla milimetrada. La intensidad se expresa en centímetros o milímetros”. (17)
Sin dolor Máximo dolor
1.1.2. Controles de signos vitales.
“Los signos vitales reflejan funciones esenciales del cuerpo, incluso el ritmo cardíaco, la frecuencia respiratoria, la temperatura y la presión arterial. Su proveedor de atención médica puede observar, medir y vigilar sus signos vitales para evaluar su nivel de funcionamiento físico”. (18)
Los signos vitales normales cambian con la edad, el sexo, el peso, la capacidad para ejercitarse y la salud general.
Los rangos normales de los signos vitales para un adulto sano promedio mientras está en reposo son:
Presión arterial: 90/60 mm/Hg hasta 120/80 mm/Hg. Respiración: 12 a 18 respiraciones por minuto.
Pulso: 60 a 100 latidos por minuto.
Temperatura: 97.8°F a 99.1°F (36.5°C a 37.3°C)/promedio de 98.6°F
1.1.3. Administración de analgésicos.
“Un analgésico es un medicamento para calmar o eliminar el dolor, ya sea de cabeza, muscular, de artritis, etc. Existen diferentes tipos de analgésicos y cada uno tiene sus ventajas y riesgos.” (19)
Etimológicamente procede del prefijo griego an- („carencia, negación‟) y άλγος (/álgos/, „dolor‟).
Aunque se puede usar el término para cualquier sustancia, es decir, cualquier medio que reduzca el dolor, generalmente se refiere a un conjunto de fármacos, de familias químicas diferentes que calman o eliminan el dolor por diferentes mecanismos.
La Escalera analgésica de la “Organización Mundial de la Salud (OMS)”, también denominada 'Escalera del dolor de la OMS', es una expresión original (en inglés 'WHO's Pain Ladder' & 'WHO's Pain Relief Ladder') acuñada en el año 1984 en Ginebra y publicada en1986 por la “Organización Mundial de la Salud(OMS)” (World Health Organisation - WHO-), para describir un método o protocolo de tratamiento y control del dolor en el cáncer. “No debe confundirse con las escalas de dolor que se utilizan para conocer el grado y evolución del dolor”. (19)
1.2. Signos físicos acompañantes del dolor.