DPIM Code Properties
4.6 Error Performance on Nondistorting Channels
4.6.3 Optimum threshold level
La capacitación docente conduce a plantear algunos interrogantes y reflexiones; ya que ella asume un rol protagónico como forma de solucionar gran parte de los males por los que atraviesa la educación. La sexta política del Plan Decenal de Educación determina que hasta el año 2015, se deberá mejorar la calidad y equidad de la educación e implementar un sistema nacional de evaluación y rendición social de cuentas del sistema educativo; es por ello que la formación de maestros y maestras en el Ecuador constituye uno de los pilares fundamentales para el logro de este objetivo.
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La preparación docente comprende aquellos espacios de trabajo académico que permiten a los profesores recuperar sus saberes y prácticas, ponerse en contacto con los de otros y conocer o reconocer nuevos aspectos de la práctica docente con lo cual los maestros están en posibilidades de desarrollar más eficazmente su labor, porque un sistema educativo que no cuente con los mecanismos para la actualización y capacitación de su personal operativo de manera permanente, cae imperdonablemente en la obsolescencia.
En la actualidad se nota un decreciente ingreso de población estudiantil para formarse como maestros y esto debido a muchas causas, siendo las principales: falta de reconocimiento social de la profesión, salarios bajos de los docentes, creciente migración de la población joven, altos índices de pobreza presente en los hogares ecuatorianos, falta de conciencia de la familia que no se detiene a reflexionar sobre quien educará a sus hijos y descendientes en general, y, si en realidad existe voluntad política para contribuir ahora a la formación de excelentes maestros para que eduquen a las futuras sociedades, toda vez que el futuro no existe construido y debemos cimentarlo ahora que lo queremos.
Concomitante a lo anterior, también el CITTES de Educación de la Universidad Técnica Particular de Loja mediante los diferentes temas de investigación interdisciplinarios y la capacitación dictada a docentes de las diferentes provincias del Ecuador ha diagnosticado que la calidad de la formación de los docentes del país tiende a ser de tipo académico-teórico, no logrando modificar los modelos de enseñanza que los estudiantes dentro de su acto didáctico en el aula requieren y en vista de que los conocimientos adquiridos durante los años de formación docente tuvieron un perfil teórico- académico y poco práctico, lo que ha ocasionado que los docentes no logren
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enfrentar con éxito y salir adelante en los problemas que presenta la realidad educacional.
Se concluye entonces, que la formación de docentes es necesaria y que además debe ser vista como un proceso permanente, de constantes aprendizajes que encierran componentes integrales, culturales, éticos, sociales, psicológicos, conocimientos disciplinares y competencias metodológicas y didácticas, que promueva el autoestima, la dignidad humana, el respeto a la vida y el acceso equitativo al conocimiento; la creatividad, la reflexión, un desarrollo integral y, la posibilidad de incorporar nuevas conceptualizaciones, nuevos paradigmas, en el diseño de nuevos procesos de enseñanza aprendizaje, para que en su conjunto creen nuevas formas de aproximarse a la realidad y que resulten indispensables para la praxis profesional del docente.
3.3.6. Síntesis
Como se ha manifestado la formación docente se constituye en una imperiosa necesidad y también se podría decir que es un reto en la actualidad como producto del surgimiento de los nuevos desafíos y desarrollo que se experimenta en el mundo.
En el marco de este análisis se consideró importante resaltar que la dinámica general del cambio en la sociedad crea desajustes haciendo surgir nuevas demandas que impulsan hacia el desarrollo y fortalecimiento de un conjunto de habilidades, actitudes, valores y competencias profesionales, psicológicas y especializadas de aquellos docentes que buscan iniciarse o posicionarse en el mercado laboral educativo ecuatoriano.
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Para ello en el campo educativo se cuenta con una guía, una carta de navegación que permitirá enfrentar los retos del nuevo siglo, dicha referencia son los cuatro pilares de la educación para el siglo XXI: aprender a conocer, aprender a hacer; aprender a convivir y aprender a ser. Al considerar estos cuatro pilares como fundamentales no se ubicará por un lado la ciencia, por otro la tecnología y por otro las dimensiones afectivas. En fin eso es lo que constituyen las competencias docentes del futuro. Está claro entonces que, los maestros necesitan cambiar su modo de actuar en el aula de clase, mientras los alumnos necesitan ser capaces de aprender a aprender y no solo memorizar.
La escuela en sí necesita un cambio para adecuarse a las nuevas tecnologías de la sociedad contemporánea. Todo eso acaba generando la necesidad de transformar el modelo de enseñanza existente. No basta solo con calificar al profesional de la educación, concediéndole un diploma. Es preciso que el maestro pueda desarrollarse profesionalmente, buscando una forma más flexible de manejar los contenidos, o sea, el maestro necesita tener conciencia de la necesidad de innovar, necesita ser capaz de elaborar proyectos para que la escuela pueda adaptarse a esas transformaciones del mundo del trabajo.
El profesional de la educación en nuestro país necesita desarrollar sus competencias. Hay una necesidad de revertir el proceso de formación del maestro para que él pueda ser de hecho, un agente de transformación de ese nuevo modelo que se espera del futuro trabajador.
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CAPÍTULO IV
4. METODOLOGÍA