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Outcomes: Changes in item scores over time

7. Safeguarding Children and Domestic Abuse

7.3.4. Outcomes: Changes in item scores over time

Comenzando que yo soy Natural de Monquentiva, nací en la década de los 50 y en la década de los 60s estudie un año, porque de aquí de este sector a donde se encontraba la primera escuela habían 2 horas y media a pie; no había carro no había nada. Hice 3 cursos de primaria en un año. Yo nací 1951. Mis papas se casaron y llegaron en el 50. Mi papá era natural de acá y mi mamá si era natural de una de las veredas de gacheta.

Anacleto González vendió le vendió a mi Papá lo que ahora es de mi papa, lo que es mío, lo que es de don José Ignacio Tamayo, la escuela (que esa si la donó), y la cooperativa (que esa si se le pagó). El objetivo en ese entonces era una entrada económica para vivir. La madera, el aserrío de la madera a brazo era uno de los rubros. Mucha gente vivía de eso para vender en Bogotá. Se vivía del jornal de algunos dueños de fincas hacia gacheta porque esto era totalmente montaña; cuando los señores Gonzales vendieron se comenzó a derribar montaña ¡Montaña era montaña! Estas tierras tienen sino 40 años de haberles quitado la montaña.

Yo trabajé mucho tiempo en el aserrío, esa era mi labor diaria. Después dentre en la agricultura de papa y después comencé a administrar la finca del famoso pantano. Desde el momento que comenzó la topografía con ingenieros para saber que tanto había que profundizar mecánicamente para secarlo, nació la ganadería que existe hoy día en la vereda. Ahí yo maneje 200 novillas ¡en unos pastos raygrasses ! Ese canal para secar el pantano llegó a tener 12 m de profundidad y terminaba abajo en 4 metros de ancho.

La ganadería la trajo José Bermúdez Puerto Carrero, era traída de Funza de la finca San ramón de José María Gómez. El aserrío se acabó por que en un momento dado en el pantano apareció la CAR: señores ustedes no pueden trabajar más acá, no puede haber ganadería, no pueden tener eso así . José Bermúdez les dijo: o me compran o me dejan trabajar y entraron a negociación. Hoy día eso es del Estado, la gobernación y el municipio. La CAR no permitió tumbar más monte natural, y hoy día un árbol natural no lo puede tumbar nadie,

pero nadie es nadie, porque es delito. Con el pino no hay problema porque es un siembro que no es natural, como cualquier siembro; lo que no dejan tumbar es lo natural.

Después de trabajar en el pantano, ya entonces yo dure al frente del pantano doce años, antes dure 10 años en el cultivo de papa, antes de esos diez años dure en los del aserrío la madera que le comento o trabajando en cualquier otro lado alrededor de otros 15 años. Después de los doce años en el pantano apareció lo de la ganadería, lo de la finca, me retire del pantano y trabaje con un señor que queda cerca donde vive miguel, el señor se llamaba Darío Fajardo. Después que me reitre de ahí trabaje como 3 o 4 años con don José Ignacio como administrados de la finca. Me puse a trabajar en la finca hasta el 31 de dic de 2011 durante ese periodo anterior de 4 años fui concejal de Guatavita.

Cuando Bermúdez vendió ya aquí teníamos lo que hoy día se comenta: una vaca por fanegada y que vendíamos la leche a cualquier crudero. Pero en ese momento es cuando se ve y se busca la posibilidad de mirar cómo se aprovechaba una genética que había dejado José Bermúdez; Don José Ignacio le compró la ganadería a José Bermúdez, creo que 15 o 20 vacas; y con eso ya José Ignacio trajo la ganadería para acá. Se siguió abriendo ese campo, en el caso mío yo ya sabía de inseminación artificial, yo hice curso de inseminación artificial para servir 200 novillas, y de esas se dejaron 90 de las que quedaron 40 quedaron para ordeño, y le cuento porque aquí no se pensaba en dejar vacas de ordeño, era traerlas, servirlas y faltando dos meses para el parto llevarlas para Funza donde José María Gómez. Eso sacaban viajes de 10-12 novillas, cada 3 o 4 meses cuando fueran completando dos meses. Una vez se demoraron en llevar un lote y una novilla aborto faltándole un mes para el parto. Eso era dramático que una novilla hubiera abortado. Yo llame al veterinario y le dije: pasó esto y esto, me dijo: ordeñe a la novilla, pero nosotros no sabíamos ordeñar, aquí las mujeres eran las que ordeñaban. La ordeñamos le sacamos 10 litros de leche y lo llame por radio teléfono, en ese tiempo uno llamaba a la central en Bogotá y ellos lo comunicaban, y dijo ordéñemela por la tarde y así sucesivamente. Esa novilla llegó a dar 35 litros diarios a los 8-12 días. Para transportar esas vacas era con un cuidado para llevarlas y traerlas, eso era un colchón en aserrín, una responsabilidad la verraca, en ese tiempo nunca pasó nada.

A raíz de eso dijeron: las vacas dan leche, las vacas no se mueren y se abrió el camino para la lechería en Monquentiva ; a pesar que esa ganadería no era para lechería sino para servir y llevar nuevamente.

Después de trabajar en el pantano yo tenía 4 vacas y yo ya estaba casado; Julio, el mayor, ya estaba en la escuela. Con 4 vacas comenzamos. Era difícil que por ejemplo vendía uno la leche y cuando iba uno a hacer cuentas, decía uno: yo le traje 2 libras de carne, tantas panelas, pero entonces uno recibía pero uno no anotaba.

En veces le salía uno debiendo al tipo, me trae una caja de panela, una libra de arroz, carne, panela; y cuando uno hacia la cuenta en veces le salía uno a deber.

En esa época en un día normal los hombres no ordeñaban vacas. La rutina de nosotros era a las 6 a.m. desayunar, aunque cuando estuve trabajando en el pantano yo salía antes de las 6 a pie. En el jornal entraba uno a las 7a.m. a donde fuera; con el ganado o en el corral. Entrabamos a las 7, descanso de 10 a 10:30 y almuerzo de 1 hasta las 2 de la tarde, de 2 a 5 trabajamos y en la tarde para la casa. Salía uno y arrancaba pa´ la casa. El trabajo de los jornales era rozar, limpiar los potreros (en ese tiempo no había guadañas por acá, a solo machete) hacer zanjas, cercas, todo eso era más o menos la rutina

Después de eso trabaje una época con don José Ignacio. Yo Administraba mis vacas junto con las de él, como las fincas quedan ahí pegadas y .los muchachos en la casa ya ayudaban algo. Prácticamente ya habían nacido todos, Rubén el menor tiene 22 años.

Yo entre a la cooperativa en 1999. De ahí para acá estuve al cuidado de la finca. Trabaja con algunas personas, por ejemplo en el levantamiento topográfico de fincas. Yo trabajaba con los ingenieros, dedicado a oficios varios, ganaba uno en jornales en oficios varios. Ya no era con sueldo fijo, sino lo que ganara uno para el diario En la cooperativa me ha mantenido el servicio a los demás. Todo ese tiempo trajinando, trabajando de administrador con José Bermúdez, con diario Fajardo, con José Ignacio Tamayo, y antes que nada haber estado al frente de la acción comunal 27 años. Aquí no había ¡nada! No había escuela, no había carreteras, no había puentes, nada. Yo comencé a trabajar en la Acción comunal para mirar a ver como traíamos una carretera de Guatavita, la que llega hoy día de la vereda el Amoladero. Eso fue lo más que me detenía a no salir de la región, yo era muy entregado a esas cosas.

La escuela al comienzo tuvimos que traer los materiales de arriba, allá donde entra uno a los pinos, a lomo de mula; con ladrillos. En ese entonces había una entidad de gobierno que construía escuelas que se llamaba ICFES, era una entidad del gobierno y construían escuelas. Hice la gestión, vinieron los ingenieros levantaron el trazo y llegaron y dieron el golpe: los materiales para la escuela (tejas ladrillos) quedan a más de una hora de camino y hay que moverlos a lomo de mula . Por eso no hicieron la escuela. Entonces ya con la acción comunal hacíamos bazares para comprar ladrillos y tejas, no había ¡nada! nada, nada. Entonces depronto ya el municipio nos aportó algunos materiales: cemento arena. Pero todo es había que traerlo desde allá a lomo de mula.

Yo comencé desde que se nombró la junta de acción comunal. Cuando se nombró la primera yo tenía 20 años, me nombraron vicepresidente y el presidente que nombraron no duro sino 3 meses porque el tipo no hizo nada.

Yo veía que eso era ahí a trabajar, pero él no hizo nada. Entonces yo me fui a Bogotá a la oficina de acción comunal, porque en ese tiempo era muy fácil hacer las cosas. Llegue allá yo nombrándome presidente, nombrando el vicepresidente y a todos. Volví y aquí le di el golpe de estado al tipo que era el presidente, ¡y trabajar se dijo! La única que sabía escribir era mi tía Abigail; al tesorero y al fiscal yo les cogía la mano en Bogotá para que firmaran un auxilio, porque no sabían ni escribir ni leer. Pero así se hicieron carreteras, los puentes, las escuelas; en lo único que no intervine, o si intervine pero no tanto, fue la electrificación; ese fue un proyecto con Don José Ignacio y un hermano mío que en ese momento era el presidente de la acción comunal y ahora vive en guasca (Guillermo). Yo no sé si algún día me pueda sentar y escribir un libro.

Ya para que mis hijos se queden digamos que depronto hoy día no habrían los mismos argumentos de ese entonces. Ya el mismo trabajo hace las cosas más fáciles; motos, carros, no les toca caminar. Los niños tienen su escuela aquí. Antes había esa posibilidad de una buena participación dentro de la región, y la comunidad con la juventud.

Monquentiva es muy diferente a las veredas de la región. Hay mucha diferencia con las demás veredas, la mayor es que Monquentiva es la vereda más lejana de Guatavita, pero la unidad ¡siempre! desde antes de la cooperativa la gente colaboraba mucho. Contar el cuento de poder hacer que un bull-dozer pasara haciendo esa carretera, con 15-20 tipos cortando madera y botándole puente para que la maquina pudiera ir avanzando hacia adelante por los fangales los pantanos Hoy día ya son más fáciles las cosas, no hay esa exigencia, hoy día ya no hay que abrirlas, hay que hacerles mantenimiento.

La lucha en ese entonces fue muy tremenda, ¡muy muy fuerte! Yo por ejemplo cualquier trabajo que se hace, que maneja la acción comunal, yo participo de esas cosas ¿Qué tal en ese entonces que hubiera tenido yo toda esa juventud que hay hoy día para colaborar? En ese entonces habían 8-10 personas, porque no había más gente.

Lo que ha hecho que la comunidad sea tan unida depronto es el mismo trabajo. El trabajo ha hecho que seamos unidos; si estas carreteras, esa escuela, esos puentes, los hubieran venido y los hubiera hecho el estado a nadie le interesa eso, eso estuvo hecho y nosotros no bregamos. Pero cuando hay algo que uno ha trabajado, el caso de la escuela, el caso de las carreteras, eso tiene un valor ¡inmenso! pero inmenso.

La cooperativa es tan unida por Monquentiva, aquí antes de la cooperativa, ya había esa unión, lo de la carretera, lo de la escuela, eso era con mucha colaboración de todo el mundo. Nos caracterizábamos mucho ante los alcaldes de ese entonces como la mejor junta de acción comunal; la mejor era la de Monquentiva. Se veía en los trabajos que se hacían a diario; construir una carretera y una escuela, eso no era fácil. Esos puentes

eran hechos en vigas de 14m de largo y un anchor de 4 vigas, donde si un caballo se resbalaba o al pasar, no pasaba bien, se iba del puente dentre el rio. Los puentes se hacían con el apoyo de todo el mundo, con yuntas de bueyes, y se hacia el puente para pasar. Esa unión ya se había creado desde antes de la cooperativa.

Han cambiado muchas cosas porque hace 15 años todavía había que viajar a pie, no había transporte, no había motos. Yo tuve un carro que compre en el año 87, un Nissan, pero como aquí no había carreteras yo dejaba ese carro por allá en el pantano, hasta ahí llegaba el carro. ¿El cambio de hace 15años a hoy día? luz eléctrica, carreteras, motos, internet, televisión, todo lo que hay hoy día

Yo a veces me pongo a pensar que dentro de 20 años esto puede ser una vereda con una ganadería más amplia más organizada, o una represa y alrededor unas casas quintas o cabañas; algo espectacular. Una de las cosas que piensan y que es indispensable, es almacenar agua para el futuro. Este sitio es tan ideal para un almacenamiento de agua para mantener una capital como Bogotá. Incluso creo que Chía y Zipaquirá se irán a unir con solas construcciones. Dentro de 15- 20 años un alto porcentaje de fincas que son ganaderas serán solo pavimento, cemento. O ¿de donde van a sostener agua a tanta gente o a tanta construcción?

Eso depende de que hay mucha gente que quiere, hay muchos genios en el país y fuera del país, que pueden construir algo parecido a todo lo que vienen construyendo de la calera para aquí. Todas esas tierras erosionadas que no se da nada van a ser edificios y apartamentos.

La cooperativa dentro de 15 años tiene que estar muy fortalecida tecnológicamente, distinto a lo de hoy día, no sabemos si dentro de 15 años o más antes, puede haber aquí ya una empresa donde se saque ya la leche en productos COLEGA. Eso siempre y cuando la juventud de pronto tenga una visión hacia el futuro porque ya dentro de 15 o veinte años ni siquiera el recuerdo de nosotros. Ya habremos desaparecido hasta de la historia. En 20 años las siguientes generaciones, como Julio debe de tener la edad mía de hoy día, entonces pues hay que mirar cual es la expectativa en ese ejemplo no más. El resto de compañeros de Julio de la misma edad ¿qué han pensado sobre eso? Es muy distinto la juventud de hoy día a lo que era la juventud de mi papa, la modernización hace que se faciliten muchas cosas y al facilitar muchas cosas se pierde mucho la estructuración del cambio. Habrá que hacer un estudio a esos personajes como Julio, Oscar, toda esta gente que tienen que ser los que manejen eso dentro de 15-20 años. Hacer un estudio del caso de Julio, de Campo Elías. ¿Todavía están basados en el manejo que se le está dando hoy día? ¿Cuál es el objetivo? ¿Cuáles van a ser los Tamayo dentro de 15 o 20 años? Ahí habría que hacer un estudio, ¿Cuál va a ser Elías dentro de 15 o 20 años?

El proceso de instauración de la cooperativa pues digamos que fue esa parte de creación de la empresa con los 22-24 socios. Luego de eso comenzó a crecer, la idea no nació acá. La idea se quería formar como una

cooperativa grande en Guasca convocando otros 5 municipios: Guasca, La Calera, Guatavita, Gacheta y Junín, que estarían encabezados por José Ignacio Tamayo y yo. Ya con algotros personajes de los otros municipios hicimos muchas reuniones en Guasca, llegaron a reunirse 300 personas para reunir leche de los 5 municipios, pero cuando se llegó el punto de la cuota murió el proyecto de hacer una cooperativa en Guasca. Entonces trasladamos eso acá y también nos reuníamos 40-45-50 personas para la cooperativa y eso era muy bueno. Cuando se habló de dinero quedamos 18 personas que si estaban interesadas en eso. Con 18 no se podía crear una cooperativa, pues las normatividades no lo permitían, había que haber 24 personas. Exactamente hace 13años y un día llame a Don José Ignacio y le dije: toca suspender lo de la cooperativa, no hay suficientes socios; en ese momento entraron a hacer parte las esposas, mi señora, la señora de José Ignacio, la señora de Don Enrique. El 31 ya habíamos completado 24 personas y habían varios que eran de por fuera, Darío Fajardo, Santiago Bayón, el esposo de Nayibe Pinzón, José Ignacio y otro señor de aquí abajo Edgar Montoya. Finalmente quedaron solo 18 pero llame y le dije y se solucionó el problema así con eso.

Después de eso el siguiente paso para convertirnos en 30 familias y 52 personas fue la participación. Ya después con la demás gente, con leche que se vendía a mejor precio, que llegaba plata quincenalmente, se vieron los beneficios. Que se hacía inseminación artificial. Prácticamente viendo los resultados fue que la otra gente se fue afiliando, los que ya habían hecho el curso, ¿Quién hacia parte? ¿Quién hacia el curso? Fue entonces que el doctor Luis José Eduardo Arbeláez se convirtió en el profesor e instructor que nos dirigió.

El mayor logro de la vereda es varias cosas. Uno de los logros es estar dentro de un mercado de la leche muy asegurado con Colanta; otro de los logros es que la juventud pueda estudiar en la universidad; otro logro es que a raíz de la cooperativa se ha podido hacer una cambio tecnológico con los computadores y la misma televisión, tener mejores vías carreteables, televisión satelital.

Nosotros nos asociamos con Colanta porque un señor de los cruderos que le vendía leche a Colanta en Funza, Ramón Avellaneda, se relacionó con Don José Ignacio Tamayo. Como que él comenzó ir a Funza y ya comenzaron a hablar con algunos veterinarios y el mismo gerente regional. Se comenzó a construir la famosa planta de Colanta que hoy día hay en Funza, a la que nosotros fuimos cuando eso estaba todavía en obra negra, a raíz de eso ya fue con más frecuencia Don José Ignacio se relacionó con Colanta. Uno de los veterinarios que comenzó a mandar Colanta acá, en el momento menos pensado lo nombraron gerente general en Funza. Con ese veterinario se hizo más amplia la coordinación y la comunicación. Se llegó a hablar con el gerente general don Jenaro Pérez y nos mandaron aquí visitas y charlas de veterinarios agrónomos. Ahí comenzamos el mejoramiento tanto genético como de la calidad de la leche; ya con esos agrónomos veterinarios se comenzó con la mejora en las praderas

El mayor logro en COLEGA es haber logrado influencia dentro del municipio, dentro del departamento y a nivel nacional. Creo que ese ha sido el logro más beneficioso para la cooperativa, además de lo que ha logrado cada uno de los socios.

Si apareciera una genética muy superior con la que estamos trabajando sería un cambio, de resto es seguir trabajando dentro de ese mismo camino mejorando muchas cosas que hay que mejorar. Vacas en producción y cruce normando con holstein. Ese es un programa que ha evolucionado poco a poco y aunque yo no soy amigo de hacer mezcla y sigo trabajando con la holstein, si tuviera que cambiar no cambiaría a través de una mezcla sino directamente con una raza. Que apareciera una genética que dijera usted tiene 5 vacas de80 litros, y en