El Proyecto Curricular de la Licenciatura en Educación Básica con énfasis en Ciencias Sociales de la Universidad Pedagógica Nacional, se orienta a ejercer la profesión en respuesta a las necesidades y desafíos que presenta el mundo globalizado, y en especial la sociedad del conocimiento, proponiendo unas bases académicas necesarias para ejercer la docencia y garantizar la formación continua en la medida en que se desarrolle un proyecto de vida como maestros.
La historia de la Universidad Pedagógica Nacional se remonta al año de 1917, año en el que se celebró el primer congreso pedagógico nacional, con la participación de maestros de escuelas primarias, normales y universidades. Años más tarde se crearía el Instituto Pedagógico Nacional para Señoritas, bajo la dirección de la pedagoga alemana Franzisca Radke, el cual en 1927 comenzaría a funcionar por mandato de la Ley 25 de 1917.
Con el fin de llevar a cabo esta tarea se reunió un grupo de académicos nacionales y extranjeros que contribuyó a la formación de los primeros núcleos de intelectuales que participaron directamente en la profesionalización de varias de las disciplinas sociales y humanas en el país (Universidad Pedagógica Nacional, 2001, p. 15).
En la década de los cincuenta la Escuela Normal Superior estaría sujeta a varias reformas que terminarían finalmente con la división de la misma en dos secciones, en 1933 se fundó una facultad para señoritas en Bogotá y en 1934 la facultad para caballeros con sede en la ciudad de Tunja. Sin embargo, con el Decreto 1.917 del 25 de octubre de 1935 estas facultades son cerradas para darle paso a la creación de la Escuela Normal Superior (ENS), cuyo objetivo era llevar a cabo una formación que respondiera a los planteamientos de la ideología liberal.
En el período 1958-1962 la Universidad Pedagógica Nacional emprende la tentativa de convertirse en una universidad moderna. Uno de los rasgos significativos de esta búsqueda fue la ampliación en la cobertura educativa, logrando brindar cursos de capacitación para profesores de enseñanza media en Medellín, Manizales, Pereira y Popayán (Jiménez & Figueroa, 2002, p. 99). Es en ese momento, específicamente en el año 1962, que mediante el Decreto 2118 del 2 de agosto adquiere su carácter de mixto y la denominación actual. Para esta época, la Universidad Pedagógica será la institución asesora del Ministerio de Educación Nacional en la definición de las políticas relativas a la formación y perfeccionamiento de docentes no universitarios, además realizaría una reestructuración académica y administrativa, cuyos elementos más importantes serían la definición de la misma como Facultad de educación e instituto de investigaciones educativas, y se implementaron los programas de Magíster en Educación. En 1969 el Instituto Colombiano
de Pedagogía (ICOLPE) es adscrito a la Universidad, para dar paso al Centro de Investigaciones de la Universidad Pedagógica (CIUP).
Según Jiménez & Figueroa (2002), al entrar la década de los setenta la Universidad Pedagógica es ampliamente influenciada por la Tecnología Educativa, una propuesta estadounidense para el proceso de enseñanza-aprendizaje en beneficio del desarrollo industrial; el objeto de la Tecnología Educativa era sistematizar el proceso de enseñanza- aprendizaje mediante un método analítico riguroso, así como la aplicación de aparatos tecnológicos que facilitaran la presentación de los temas, enfatizando de esta manera en la didáctica y no en la pedagogía. A partir de esta nueva concepción de la educación se crea la Escuela de Graduados, como centro de formación posgraduada a través del financiamiento del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la UNESCO, ofreciendo los programas de Administración Educativa, Orientación y Consejería, Supervisión de la Enseñanza Media y Pedagogía.
Más adelante la reorganización de la universidad en Colombia sufrió un cambio radical, pues con el Decreto ley 080 de 1980, se organiza la educación secundaria, pero además exige a la universidad asumir las orientaciones de la reestructuración. La Universidad Pedagógica se ve nuevamente sometida a este mandato gubernamental, pues el Decreto determinaba que para funcionar como universidad las instituciones debían contar con un mínimo de tres facultades, lo que llevó a realizar la estructuración en facultades y departamentos.
Por otra parte, en la década de los ochenta, también aparece el Movimiento Pedagógico, como una expresión social del magisterio, en donde sobresale la participación de los
profesores de esta universidad. Dicho proceso deriva en varias de las iniciativas que se harán presentes en la Ley General de Educación 115 de 1994 (Jiménez & Figueroa, 2002), la cual define a la educación no formal e informal, además se ocupó de la educación a la población adulta y transformó notoriamente la preescolar, pues la constituyó en obligatoria. También produjo nuevas propuestas para brindarle educación a sectores poblacionales especiales, tales como comunidades afrocolombianas y pueblos indígenas (Garcés & Jaramillo, 2008). Pero, según Bustamante (citado por Garcés & Jaramillo, 2008) mientras unos interpretaron esta ley como realización de las aspiraciones del gremio docente, otros lo ven como gestión del Gobierno para desmovilizar a un gremio cualificado y el inicio de un camino que guía al magisterio según los propósitos de la nueva política social.
Posteriormente, durante los años noventa la Universidad Pedagógica inicia un proceso de transformación, tendiente a plasmar lo expresado en la Constitución de 1991 que incluye la formación para la democracia, participación en las decisiones de la sociedad entre otras. Cambios que deben responder a su vez al nuevo papel otorgado a la Universidad como institución asesora del Ministerio de Educación Nacional. En este mismo momento se promueve la participación de los miembros de la comunidad universitaria en la dirección de la institución y la autonomía como elemento constitutivo de la misma.
En lo que respecta a la Licenciatura en Educación Básica con Énfasis en Ciencias Sociales, desde 1955 la Universidad Pedagógica Femenina ofreció cinco programas de licenciatura: Ciencias Biológicas y Químicas, Matemáticas y Física, Filología e Idiomas, Ciencias Sociales y Económicas, y Ciencias Pedagógicas. En sus inicios tuvo una notable influencia de los profesionales egresados de la Escuela Normal Superior, quienes enriquecieron el
debate académico al introducir los avances de las Ciencias Sociales desde finales del siglo XIX hasta la primera mitad del siglo XX, contribuyendo a la profesionalización de las mismas en el país.
Durante la historia de la universidad se han ofrecido dieciséis (16) programas de formación profesional en el área de Ciencias Sociales, con énfasis y modalidades que corresponden a los siguientes factores:
1. Los intereses gubernamentales expresados en las políticas educativas, en las normas promulgadas para el efecto y en el papel asignado a la Universidad Pedagógica Nacional por el Ministerio de Educación Nacional.
2. Las necesidades y retos emanados del proceso acelerado de masificación de la educación primaria y secundaria en el país, lo cual exigía ampliar la cobertura y diversificar la formación de educadores.
3. Las características de la conformación del sistema de educación superior.
4. La manera en que esos cambios y exigencias fueron asumidos por la Universidad Pedagógica Nacional, expresados en las sucesivas reestructuraciones institucionales y reformas curriculares. (Universidad Pedagógica Nacional, 2002a).
La reforma académica realizada en la Universidad Pedagógica en 1982, generó la reflexión filosófica sobre el estatuto del conocimiento científico, que deberían asumir todas las licenciaturas. Este proceso llevó a la reflexión y la conformación del programa de la Licenciatura en Ciencias Sociales, el cual contaba con gran aceptación puesto que, desde 1983 hasta 2002, logró una mayor estabilidad en el tiempo, generando a su vez un gran número de egresados.
La jurisprudencia colombiana a partir de 1991 con la nueva Constitución Política y sus Leyes reglamentarias en especial la Ley General de Educación, generaron al interior de la
universidad la presentación al Consejo Académico de un proyecto de reforma curricular en el que se ofrecía un ciclo básico común y cuatro énfasis en la formación de los licenciados en Ciencias Sociales: historia regional y local, gestión cultural y comunitaria, geografía y manejo territorial y educación ambiental.
Previo a la aplicación del Decreto 272 de 1998, se identificaron una serie de problemas que presentaba la licenciatura desde la década anterior y que estaban sin resolver, tales como: excesivo número de asignaturas por semestre, deficiente formación pedagógica, escaso compromiso con la investigación, desactualización tecnológica y falta de articulación de los docentes, entre otros (Universidad Pedagógica Nacional, 1999).
El resultado de este reconocimiento sobre las falacias de la licenciatura, provocó la aparición del programa de formación en Licenciatura en Educación Básica con Énfasis en Ciencias Sociales, el cual obtuvo la acreditación previa en marzo del 2000 y se pone en práctica para el segundo semestre del mismo año (Universidad Pedagógica Nacional, 2002). Hasta la fecha este programa lleva doce promociones y un importante número de egresados, debido a que la Universidad Pedagógica bajo la rectoría de Oscar Ibarra y en correspondencia a la política educativa del presidente Álvaro Uribe, decidió implementar, a partir de 2003 las dos jornadas académicas, como estrategia para aumentar la cobertura y responder a la “Revolución Educativa”.
Para el año 2005, en el Departamento de Ciencias Sociales se dio un clima académico de discusión y análisis del currículo y del Plan de Estudios, bajo la dinámica de la autoevaluación para la acreditación. En ese año, un grupo de profesores y estudiantes logran presentar una serie de recomendaciones para ser tenidas en cuenta al momento de la
renovación curricular, entre estas se destacan: Revisar la sobrecarga de asignaturas, especialmente en los primeros semestres de la licenciatura que impedían un mayor rigor y profundización en las discusiones pedagógicas y de las Ciencias Sociales (ejes de formación centrales de la propuesta) y tender el criterio de interdisciplinariedad en el Plan de Estudios de la LEBECS, proceso que debe pensarse con más detenimiento al interior del equipo de profesores de la licenciatura.
Durante el año 2006 se realizaron una serie de reuniones para discutir la pertinencia de adelantar la renovación curricular, así como la elaboración de dos propuestas del Plan de Estudios que tuviera en cuenta las sugerencias realizadas. Para el año 2007 se realiza un consenso sobre el nuevo Plan de Estudios a implementar, el cual se socializa con los estudiantes durante el segundo semestre de ese año y se pone en práctica a partir del primer semestre del 2008.