6 Lone parent feedback
7.4 Overall conclusion
Para realizar un análisis de vitrinas nacionales debemos conocer cómo funcionan tanto los hábitos de consumo del colombiano, como los ciclos comerciales de la moda. Para esto nos apoyaremos en la investigación de mercados de Camilo Herrera y en las memorias de su conferencia sobre Comportamiento del consumidor de moda
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colombiano en el marco del evento Observatorio de moda Inexmoda: (Herrera, C. (noviembre 2008) “Comportamiento del consumidor del moda colombiano, Revisión a las razones de compra ISCI-” [simposio], Observatorio de moda Inexmoda, Medellín)
Herrera afirma que:
Después de la Segunda Guerra Mundial el mundo comenzó dos grandes revoluciones silenciosas: seguridad y secularización (distanciamiento de las instituciones respecto a la Iglesia).
Donde las personas comenzaron a sentir una mayor seguridad y en consecuencia comenzaron a secularizarse, dejando atrás sus creencias tradiciones y comenzando a presentar valores más individuales y firmes, que colectivos y de sobrevivencia.
Colombia comienza a sentir el cambio hacía un mercado y una sociedad donde la sensación de seguridad es tal, que una buena cantidad de la población comienza a sentir “el estilo de vida” (como lo vemos en la gráfica anterior).
Logro que causó que las nuevas generaciones prioricen los valores postmateriales sobre los materiales, es decir, los valores de la independencia y la libertad, sobre los valores de la tradición y el desarrollo.
Esto no ocurrió al mismo tiempo en todo el mundo occidental. A finales del siglo XX, Colombia comienza a sentir el cambio hacía un mercado y una sociedad donde la sensación de seguridad es tal, que una buena cantidad de la población comienza a sentir “el estilo de vida”.
No es que Colombia sea segura, es que la población menor de 30 años siente que está por lo menos igual de segura que antes, lo que quiere decir que ha rebajado sus expectativas de felicidad no a grandes logros sino a pocos desastres. Pero el cambio silencioso se sigue dando y el mundo cambia entre más se conoce.
El cambio se está dando pero de manera inesperada. El colombiano está cambiando más en los valores personales que en los colectivos. Sigue creyendo en Dios
49 y cree más en las personas. Sigue abnegado a la Patria y participa más. Sigue soportado en la familia y quiere hijos más independientes.
El colombiano está centrado en tres pilares fundamentales: Dios, Patria y Hogar. Con esto demuestra que está muy ligado a las instituciones que “teóricamente” lo apoyan. Porque “Dios Proveerá”, “¡Qué Orgulloso me siento de ser colombiano!” y, “Primero su familia antes que nada” (La siguiente gráfica comprueba esto bajo una investigación estadística realizada por sexo)
Estos valores son las tres motivaciones de mayor peso para el colombiano, por lo cual cabe destacar que apelar a estos principios en publicidad puede ser una estrategia acertada.
Colombia, como país en vía de desarrollo, presenta una coyuntura respecto a la prioridad del gasto en la cesta básica. Según los resultados de la investigación de Herrera, el colombiano compra en un 58% por necesidad y un 24% por gusto, 15% por otras razones, 2% por precio, y un 1% por la marca.
Este ciclo del consumo en Colombia respecto a las temporadas comerciales se ve reflejado en la siguiente gráfica:
¿Qué tan orgulloso esta de ser Colombiano?
96.06%
95.73%
96.40%
Promedio Luis Antonio María Patricia
Sin importar las virtudes o los defectos que puedan tener nuestros padres, siempre
debemos amarlos y respetarlos.
88.85%
92.35%
Luis Antonio María Patricia
Si cree en Dios
97.40%
99.29%
50 El comercio colombiano debido a la ausencia de estaciones climáticas, se ha dividido en temporadas comerciales de acuerdo a las necesidades, tradiciones y fechas especiales: temporada escolar, Semana Santa, día de la madre, día del padre, liquidaciones, amor y amistad, promociones de cadenas y Navidad.
El colombiano compra durante el primer semestre del año por necesidad y el segundo semestre por gusto, es decir durante las primeras 4 temporadas las compras se hacen por necesidades establecidas por la tradición: Semana Santa, día de la madre, día del padre y la temporada escolar. Presentando un inicio de año en ventas medianas y estables que desciende hasta la Semana Santa, pero que se reactiva en curva ascendente que no parará hasta diciembre en donde llegará a su punto cumbre. En este aumento en el consumo se puede notar una brecha entre el gasto y la capacidad de compra, lo cual indica que a medida que el consumo aumenta, el colombiano promedio tiene menos capacidad de comprar, por lo cual seguramente se apoyará en préstamos y endeudamiento.
De julio a diciembre las compras se hacen por gusto, puesto que no hay ninguna razón de peso para comprar, más que por el placer de hacerlo, de regalar en amor y amistad y Navidad y de comprar saldos en promoción.
La marca para el colombiano:
La marca en Colombia es un activo que ha cobrado importancia entre las nuevas generaciones. Para el colombiano de comienzos del siglo XX, el producto como tal era mucho más importante que la marca y que el servicio y aún lo sigue siendo, pero estos factores son más importantes para consumidores jóvenes que para mayores de 35 años de edad.
La siguiente gráfica muestra datos estadísticos sobre la importancia de servicio- producto de acuerdo a la edad:
51 Según este estudio la preferencia de marcas en el país se encuentra muy dispersa, sin embargo repuntan, aunque con pequeños pero estables porcentajes marcas como Alpina, Coca-Cola, Colgate, Zenú, Ariel, Fruco, Dove, Gillette, Colanta y Familia.
7,89 7,84 7,73 7,30 8,36 8,00 8,15 7,47 18-25 25-35 35-45 45 Y MAS Importancia de la Marca Servicio Producto alpina 5% coca cola5% colgate 5% zenu 3% ariel 3% fruco 2% dove 2% gillette 2% colanta 2% familia 2% Otras Marcas 69%
52 El siguiente es el cuadro que establece el orden de preferencia según compra, top of mind de las marcas en el público colombiano por edades:
A comienzos del siglo XXI, surge un fenómeno en la moda con los grupos adolescentes, las tribus urbanas que buscan ante todo una diferenciación intergeneracional, es decir de sus papás, y más aún una diferenciación intrageneracional, es decir no soy igual a todos los de mi edad, de allí que surjan las denominadas tribus urbanas, donde grupos se identifican con un género musical, con hábitos y actividades, con una visión del mundo y sobre todo una visión estética expresada en el vestuario.
Escoge tendencias y se apropia de ellas y aún más allá las crea, las megatendencias del prosumidor, un consumidor que produce lo que consume.
53 La moda en 2008 representó el 4,5% del gasto del colombiano promedio. Lo cual representa un aumento en el consumo de productos del sector.
Las siguientes son tablas donde se muestra el grado de preferencia sobre canal de distribución, dónde adquirir vestuario y calzado y cuál es la razón de compra habitual.
Tanto hombres como mujeres prefieren comprar este tipo de productos en almacenes especializados y en centros comerciales, y lo hacen por gusto y moda. Las mujeres consideran que comprar vestuario y calzado se hace por necesidad y el precio no es un factor tan importante.
Los hombres son más motivados por la marca que las mujeres, los hombres adultos en un alto porcentaje se rigen por tendencias clásicas y por eso la calidad del producto y el respaldo de la marca es de importancia, mientras que la mujer es más exploradora y con tal de conseguir la pieza que desea no le importa mucho la marca.
(Herrera, C. (noviembre 2008) “Comportamiento del consumidor del moda colombiano, Revisión a las razones de compra ISCI-” [simposio], Observatorio de moda Inexmoda, Medellín).
Como lo indicamos en el comienzo del apartado, aquí se muestran los rasgos generales del consumo en Colombia para obtener bases de mercadeo que nos den competencias al momento de analizar una vitrina nacional.
RAZÒN DE