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4.3 COMPETITION ACT 1998

4.3.1 Overview of the 1998 Act

En cuanto a hábitos de consumo, todos han visto películas en casa o en el cine en el último año. La tendencia en la frecuencia de visionado es de una vez al mes en ir al cine por encima de ver películas en Netflix o internet. Prefieren ver películas solos y sus preferencias son equitativas entre los géneros comedia, musical, erótico y porno. El trayecto de consumo de videos es variado, y tiene un tinte biográfico en tanto se relaciona con las perspectivas y elecciones personales.

Las películas más referenciadas en cuanto a sexualidad son: Ted (2012); American pie

(1999) y Hall pass (2011) desde la perspectiva del cine de Hollywood; y por parte de películas independientes Saló o las 120 jornadas de Sodoma (1975) y Nymph()maniac (2013.

Igualmente, películas como las exhibidas en la franja para adultos del canal The film zone, Fifty Shades of Grey (2015) o del tipo American pie, juegan un papel importante en el aprendizaje de la sexualidad porque: i. recrean una imagen deseable y positiva de la sexualidad al mostrar los cuerpos desde la óptica del placer; ii. ayudan a despertar la curiosidad y activan la búsqueda de información, iii. sirven de ejemplo para la realización de determinadas prácticas sexuales como sexo oral, sexo vaginal, BDSM, entre otros; iv. representan un concepto de sexualidad que genera identificación en los jóvenes; v. elaboran y proyectan fantasías; vi, generan referentes sobre sexualidad, erotismo y pornografía; vii. contribuyen a que se evalúen como negativos, positivos, deseables o no diversos discursos y prácticas sobre la sexualidad.

En los esquemas de las páginas siguientes, pueden identificarse las películas más referenciadas en dos grandes escenarios: el cine arte o cine independiente, y el cine de consumo de Hollywood. Igualmente, las representaciones derivadas de la observación de Easy A.

82 Esquema: representaciones de la sexualidad derivadas de Easy A (2010) de acuerdo con los personajes

83 También, el porno influye en el aprendizaje de la sexualidad, en dos perspectivas. Lo hace de forma positiva porque ayuda a perder el miedo; a aprender, por ejemplo, como quitar un brasier; brinda una experiencia de contacto y muestra el sexo como algo deseable, enfocado en el cuerpo de la mujer, incitando al inicio y disfrute de la vida sexual. Sin embargo, los jóvenes afirman que no es del todo saludable porque: i. los espectadores pueden querer repetir exactamente lo visto en las películas sin contemplar la exploración de la sensualidad o la experiencia de los participantes; ii. asocia el placer únicamente con relaciones sexo genitales; iii. elabora representaciones que llevan a pensar que todas las mujeres o los hombres viven su sexualidad como se muestra en estas películas; iv. crea falsas expectativas sobre los comportamientos de hombres y mujeres para llegar al orgasmo; v. los espectadores olvidan que los actores son contratados para exagerar las acciones; vi. y presiona a los jóvenes a tener sexo.

En consecuencia, los estudiantes deducen que este se da según las preferencias sexuales del consumidor, sus ideales y representaciones sobre la belleza y la seducción. Se asocia un exceso en el consumo de porno a los hombres vírgenes.

En conclusión, se encuentra un consumo dividido entre películas de culto o cine arte y el cine de consumo masivo tipo Hollywood. En este caso la tendencia es a seguir este último grupo de productos culturales por, entre otras razones, las cualidades físicas de los personajes, el grado de identificación que puede lograrse con ellos, la facilidad para comprender las historias narradas y el toque humorístico y relajado con el que se aborda la sexualidad en estas películas; como se había previsto en los supuestos. Ello hace que los referentes cambien, y figuras arquetípicas como los vampiros o los hombres lobo resulten más sexuadas por su adaptación a la contemporaneidad, como el caso de Crepúsculo (2008).

Por ende, al construir audiencias desde el gusto, la sexualidad mostrada en estas cintas es entretenida, liberal, de corte inmediatista e irresponsable, privilegiando una perspectiva del goce masculino. El cine construye estas representaciones sobre la sexualidad porque así aseguran su éxito comercial, dependiendo de la configuración de la audiencia que establezca cada película. Algunas buscan generar la identificación de hombres, otras de mujeres, otras de jóvenes, y otras de adultos. Sin embargo, independiente de la audiencia, las ideas sobre la sexualidad juvenil predominan como el ideal de goce, reivindicando los placeres en los cuerpos jóvenes.

84 Es así como la experiencia del consumo de porno debe revisarse a la luz de por los componentes políticos de una subjetividad pensada en el reconocimiento de la diferencia, en una experiencia sexual más que apariencia, en el establecimiento de límites para las prácticas sexuales, entre otros, que desmitifiquen las representaciones que sobre hombres y mujeres ha construido hasta ahora. Puede ser útil revisar el porno feminista o el neo-porno desde sus referentes estéticos y pragmáticos.

Las revisiones anteriores, a la luz de lo proferido por los estudiantes sobre lo común y lo no común, evidenciaron la incidencia de estas representaciones de la sexualidad en sus contextos, según el grado de realidad o cercanía con el personaje descrito. En cuanto a las valoraciones de los personajes, se definen como positivas aquellas que dan cuenta de los discursos y ejercicios razonados, libres y concertados de la sexualidad. Las negativas, se caracterizan por restringir, sancionar, discriminar y difamar los asuntos relacionados con la sexualidad, o por ser parte de ejercicios no concertados sobre esta. Como duales, se encuentran el caso de Brandon, que, para evitar el abuso por su orientación sexual y ante la imposibilidad de contarle a su familia sobre esto, finge ser heterosexual hasta que no sufre más la homofobia en el colegio; y Anson, quien, debido a la reputación de Olive, decide contactarla para un encuentro sexual y la irrespeta.