A.2 Introduction
A.2.4 Overview and summary
El género es su entrecruce con la pobreza determina tipos mayores o matizados del riesgo, pero si bien esto es un factor determinante, no debe generalizarse que sólo las mujeres pobres son tratadas.
Colombia no es ajena a las estadisticas mundiales que constatan que la pobreza femenina es más severa que la de los hombres. La pobreza en el
mundo tiene cada vez más “cara de mujer” y es un fenómeno creciente.
Según la información proporcionada por el sitio web UN Women47 (2012) las mujeres corresponden a un 70% de los pobres en el mundo, a causa de la discriminación que enfrentan y de la desigualdad de género, son más propensas que los hombres de padecer pobreza y hambre, a no acceder a derechos básicos –como agua potable, saneamiento básico y empleo
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decente-, a tener poca protección contra la violencia y a no participar en la toma de decisiones.
En 2011, la pobreza en Colombia alcanzó el 34,1%, porcentaje del cual 51,2% son mujeres (DANE 2012). La observación de los datos desagregados por sexo del Censo de 2005 muestra que a pesar de tener un nivel educativo mayor al de los hombres son más afectadas en cuanto a desempleo abierto La Alta Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer indica que en 2010 la tasa de desempleo para las mujeres fue del 15,6 % frente a un 9 % de los hombres, brecha negativa para las mujeres que se reproduce en departamentos como Caldas48, Quindío49 y Risaralda50. Además se ha encontrado que el grupo poblacional femenino se ubica a la cabeza de las tasas de informalidad, inseguridad en el empleo y en el margen menos favorecido de la brecha salarial; así mismo, tienen menos oportunidades de participación política, de acceso a educación, salud y servicios sociales (López 2010).
Según Espacios de Mujer (2011), “las mujeres colombianas son vulnerables a ser víctimas de Trata, debido a su estatus, a las menos ventajosas posibilidades con las que cuentan respecto a los hombres por vía de la exclusión en razón del género, al disminuido estatus en el acceso a la educación y al mercado laboral, los altos niveles de subempleo, la asignación de cargos no calificados, las consecuencias del conflicto armado y sus repercusiones en la transformación de la estructura familiar”
Un entrono que no provee lo necesario para vivir dignamente es aprovechado por las redes del crímen organizado. De acuerdo con Betty
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18,5% para las mujeres y 11,2% para los hombres
49 23,2% para las mujeres y 14,4% para los hombres 50
Pedraza51 la vulnerabilidad de las mujeres aumenta en situaciones de pobreza y crisis económica porque los tratantes saben que aceptarían cualquier oferta, incluyendo la prostitución fuera de su lugar de origen. En el mismo sentido, entre los resultados del Estudio Nacional sobre Trata (2009), se encuentra que en la explotación sexual externa “lo más frecuente es contactar a mujeres jóvenes, bonitas y pobres, especialmente que trabajan ejerciendo la prostitución, para ofrecerles el mismo trabajo, pero en el exterior, ganando mucho más dinero”.
Acercándonos a las particularidades según estatus socioeconómico, los resultados del estudio de la Universidad Nacional (2009, 297) las víctimas de Trata son en su mayoría (75%) pertenecientes a los estratos 1 y 2, forzadas a diversas modalidades de explotación. Por su parte, las de estratos 4 a 6 (10%) son destinadas especialmente a prostitución ajena, matrimonio servil y turismo sexual; estas últimas se caracterizan por ser mujeres bellas, obsesionadas por el dinero fácil, relacionadas con tratantes como traquetos y que no tienen que ser engañadas debido a que ya trabajaban en prostitución. Como se observa en las cifras, si bien el factor pobreza determina riesgos de las mujeres de caer en redes de TPFES, ellas no son las únicas víctimas. Carlos Pérez52, afirmó en entrevista al diario El País (2012) que aunque se creía que la TPFES afectaba en mayor medida a los estratos más bajos “se ha descubierto que no es un delito estratificado, pero sí existen ciertas
condiciones de riesgo” y concuerda con el Estudio Nacional sobre Trata
(2009) y con Betty Pedraza (2012) en el sentido de que una persona en ejercicio de la prostitución es mucho más vulnerable.
51 Directora Fundación Espacios de Mujer (Medellín). Entrevista realizada por la autora de este
documento el día 11 de Octubre de 2012.
52 Coordinador del proyecto de lucha contra la Trata de Personas de la oficina de la UNODC en
Quiere lo anterior decir que para quienes ejercen la prostitución - independientemente de su estatus socioeconómico- siempre es interesante la promesa de tener más ingresos haciendo el mismo oficio; pero cuando se suma pobreza con ejercicio previo de la prostitución, la vulnerabilidad es aún más alta.
“Para nosotros desde espacios de mujer, desde la experiencia de trabajo con las víctimas que atendemos, uno ve el ejercicio de la prostitución, las que están metidas en ese núcleo. Una de las razones de la campaña es que a un 48% de las mujeres les hicieron la oferta de irse a trabajar al exterior, en el ejercicio de la prostitución todas (…) entonces, uno, es el ejercicio de la prostitución y dos, las situaciones de desventaja que se viven por el hecho de ser mujeres, las pocas oportunidades laborales, el que de alguna manera se gana menos que los hombres, las situaciones de pobreza, la violencia que se vive (…) así suene a que es lo común, la pobreza, tan precaria, lleva a pensar en una oferta, en una situación afuera” (Pedraza 2012)